¡¡Jesús, el Crucificado,
ha resucitado!!
Jesús de Nazaret me
da la salvación
definitiva que viene
de Dios
El destino del hombre (mi
destino) depende realmente
de la historia única que se
cumplió en Jesús de
Nazaret.
• La idea de necesitar ser salvados
surge de nuestro contacto con
experiencias negativas:
– Sufrimiento, enfermedad, dolor, muerte.
• A lo que se une que de forma
esporádica tenemos también
experiencias de felicidad.
• De ello surge la esperanza en de
alcanzar el sentido y la felicidad de
forma completa, de obtener la
salvación definitiva.
• La experiencia del mal, del dolor y
del sufrimiento, de la finitud y la
limitación, de la esclavitud y, sobre
todo de la muerte, son
experiencias recurrentes en la
historia humana.
• Todas ellas han empujado a los
hombres y mujeres de todos los
tiempos a gritar y clamar por la
salvación
• La salvación es la necesidad
más apremiante del ser
humano, la meta de todas las
metas.
• Decir salvación es decir
felicidad plena, paz definitiva,
realización total, liberación de
toda desventura y esclavitud.
• La esperanza de ser salvados por la
ciencia y la técnica o por nuestro
propio esfuerzo ha resultado un
fracaso.
• ¿Qué proporciona la salvación
total al hombre?
• El hombre no puede alcanzar por sí
solo todos sus deseos, todas sus
potencialidades.
• Tiene una serie de limitaciones: el
mal, el dolor,…
• Y sobre todo la muerte.
• Sólo en Dios podemos
encontrar la salvación
definitiva.
El círculo de
seguidores que tuvo
contacto directo con
Jesús llegó a la
convicción de que en
él habían encontrado
la salvación definitiva
de Dios.
La experiencia de la
primera comunidad se
ha transmitido, a través
de la memoria de Jesús,
a las generaciones
siguientes.
La memoria de Jesús y su
mensaje de salvación lo
recibimos hoy a través de
una cadena ininterrumpida
de transmisiones a partir
del testimonio de los
primeros testigos.
¡¡Jesús, el Crucificado,
ha resucitado!!
Jesús de Nazaret me
da la salvación
definitiva que viene
de Dios
Descargar

la salvación