Bienvenidos y bienvenidas.
Nos reunimos hoy como comunidad educativa para elevar juntos una
oración al Dios de la vida.
La Semana Santa que se aproxima, recordaremos de forma muy especial
la pasión, la muerte y la resurrección de Jesús. Damos gracias a Dios, en
primer lugar, por amarnos tanto; por haber enviado a su hijo Jesús a
mostrarnos una nueva forma de libertad, y a testimoniar con sus actos y
su mensaje, que la muerte y el pecado no son realidades definitivas.
Al concluir además en nuestro colegio la Semana de la Tierra, ofrecemos
a Dios nuestro compromiso de trabajar de modo más conciente y activo
por la conservación del planeta que Él nos heredó como lugar para vivir.
Nos ponemos en pie y cantamos para iniciar este acto de fe.
La Tierra, nuestro planeta, es el único lugar que tenemos para vivir.
Para los que creemos que Dios la creó y forjó en ella las condiciones
necesarias para hacer posible la vida humana, la Tierra es símbolo de
la grandeza de Dios y de la riqueza de su providencia.
En las lecturas que ahora vamos a escuchar tanto el profeta Isaías,
como el salmista, como el mismo Jesús, nos recuerdan que la
creación, como reflejo de la gloria de Dios que es, merece todo nuestro
respeto, nuestra admiración y nuestro esfuerzo por conservarla.
Escuchemos con mucha atención.
Isaías 41,17-20.
Las maravillas del Señor en favor de su Pueblo
Los pobres y los indigentes buscan agua en vano,
su lengua está reseca por la sed.
Pero yo, el Señor, les responderé,
yo, el Dios de Israel, no los abandonaré.
Haré brotar ríos en las cumbres desiertas
y manantiales en medio de los valles;
convertiré el desierto en estanques,
la tierra árida en vertientes de agua.
Pondré en el desierto cedros,
acacias, mirtos y olivos silvestres;
plantaré en la estepa cipreses,
junto con olmos y pinos,
para que ellos vean y reconozcan,
para que reflexionen y comprendan de una vez
que la mano del Señor ha hecho esto,
que el Santo de Israel lo ha creado.
Salmo 8
Majestad del Señor y dignidad del hombre
Señor, dueño nuestro,
¡qué admirable es tu nombre
en toda la tierra!
Ensalzaste tu majestad sobre los cielos.
De la boca de los niños de pecho
has sacado una alabanza contra tus enemigos,
para reprimir al adversario y al rebelde.
Cuando contemplo el cielo, obra de tus dedos,
la luna y las estrellas que has creado,
¿qué es el hombre, para que te acuerdes de él,
el ser humano, para darle poder?
Lo hiciste poco inferior a los ángeles,
lo coronaste de gloria y dignidad,
le diste el mando sobre las obras de tus manos,
todo lo sometiste bajo sus pies:
rebaños de ovejas y toros,
y hasta las bestias del campo,
las aves del cielo, los peces del mar,
que trazan sendas por el mar.
Señor, dueño nuestro,
¡qué admirable es tu nombre
en toda la tierra!
Mateo 6:25-34
De nada sirve preocuparse
»Por eso les digo: No se preocupen por su vida, qué
comerán o beberán; ni por su cuerpo, cómo se vestirán.
¿No tiene la vida más valor que la comida, y el cuerpo más
que la ropa? Fíjense en las aves del cielo: no siembran ni
cosechan ni almacenan en graneros; sin embargo, el Padre
celestial las alimenta. ¿No valen ustedes mucho más que
ellas? ¿Quién de ustedes, por mucho que se preocupe,
puede añadir una sola hora al curso de su vida?
»¿Y por qué se preocupan por la ropa? Observen cómo
crecen los lirios del campo. No trabajan ni hilan; sin
embargo, les digo que ni siquiera Salomón, con todo su
esplendor, se vestía como uno de ellos. Si así viste Dios a
la hierba que hoy está en el campo y mañana es arrojada al
horno, ¿no hará mucho más por ustedes, gente de poca
fe? Así que no se preocupen diciendo: "¿Qué
comeremos?" o "¿Qué beberemos?" o "¿Con qué nos
vestiremos?" Porque los paganos andan tras todas estas
cosas, y el Padre celestial sabe que ustedes las necesitan.
Más bien, busquen primeramente el reino de Dios y su
justicia, y todas estas cosas les serán añadidas. Por lo
tanto, no se angustien por el mañana, el cual tendrá sus
propios afanes. Cada día tiene ya sus problemas.
A cada oración responderemos:
R/ Ayúdanos a defender y respetar la vida en todas sus
manifestaciones.
1. Sétimo: América, elemento agua.
En América, un gran porcentaje de la población se declara
cristiana. Una gran porción es cristiana católica, otra es
cristiana evangélica o protestante, o de otras
denominaciones, pero cristiana al fin y al cabo. Sin embargo
conocemos poco a Cristo, su vida, su figura, su mensaje.
Cumplimos muy poco el mandato de amar al prójimo y a Dios
sobre todas las cosas.
Roguémosle al Creador que nos ayude a ser fieles. Que,
aprovechando la Semana Santa que ya llega, conozcamos
más a Jesús de Nazaret y su mensaje, y nos volvamos seres
humanos más conscientes de su lugar en el planeta. Que,
ante todo, seamos más valientes y activos a la hora de
defender y respetar la vida en todas sus manifestaciones.
R/ Ayúdanos a defender y respetar la vida en todas sus
manifestaciones.
2. Octavo: África, elemento fuego (energía).
A África, por desgracia, la siguen asolando los males de la
pobreza extrema. En muchos de sus países es común oír
que los niños que se mueren de hambre, que hay
desnutrición, analfabetismo, carencia total de escuelas y
centros de salud, guerras civiles, corrupción política extrema.
Pidamos a Dios que la justicia se abra camino en el
continente “negro”. Que los países y gobiernos que por
décadas explotaron las riquezas de África, reconozcan su
deuda con el continente y brinden la ayuda necesaria para
que el continente, retomando su valor y su esperanza, se
reoriente hacia el desarrollo equitativo y sostenible.
R/ Ayúdanos a defender y respetar la vida en todas sus
manifestaciones.
3. Noveno: Asia y Oceanía. Agua.
En Asia y Oceanía son mayoritarias las religiones budista e
hinduista, ambas reconocidas por su búsqueda de la paz y el
respeto por todo ser viviente. Sin embargo, el afán comercial
y económico de varios países de estos continentes, hacen
que se exploten los trabajadores haciéndoles laborar
extensas jornadas en condiciones inhumanas. Por otra parte,
una catástrofe ambiental amenaza las costas de Japón y los
países vecinos, después de que un terremoto dañara varias
terminales nucleares.
Oremos para que los gobernantes entiendan que no sirve el
crecimiento económico que sacrifica el recurso humano de
los pueblos y que pone en riesgo el medio ambiente.
Pidamos a Dios que los gobiernos de Asia y Oceanía,
cambiando de política, promuevan el respeto por los
derechos de los trabajadores y piensen en fuentes de
energía que no dañen el medio ambiente.
R/ Ayúdanos a defender y respetar la vida en todas sus
manifestaciones.
4. Décimo: Antártica, elemento aire.
Los grandes bloques de hielo de la Antártida se están
derritiendo. Esto causa desequilibrio en diversas especies de
la fauna y la flora marinas. Mientras tanto, seguimos
quemando combustibles, dañando la capa de ozono y
favoreciendo el efecto invernadero.
Oremos para que comprendamos que el orden natural que
Dios creo ha sido severamente afectado por nuestro sistema
de vida, y que no podemos tardar más en tomar las medidas
necesarias para detener el deterioro que causamos.
R/ Ayúdanos a defender y respetar la vida en todas sus
manifestaciones.
5. Undécimo: Europa, elemento tierra.
El concepto occidental de desarrollo ha llegado a ser
sinónimo de consumo. Los pueblos más desarrollados son
los que más consumen. Sus habitantes consumen carros,
modas, placeres, lujos, drogas, etcétera. Una buena parte de
los países europeos son un triste ejemplo de eso. Mientras
las gentes de los países desarrollados mantengan el nivel de
consumo que tienen, es imposible pensar en la recuperación
del ambiente.
Imploremos a Dios para que entendamos de una vez por
todas que si queremos salvar nuestro planeta, no podemos
seguir con los niveles de consumo que tenemos. Que
nuestro buen Dios, por su hijo Jesucristo, nos ayude a
revalorar la sencillez y la satisfacción comedida de nuestras
necesidades.
R/ Ayúdanos a defender y respetar la vida en todas sus
manifestaciones.
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Acto Liturgico Preparacion Semana Santa