VIERNES SANTO
03/04/2015
Este es mi mandamiento: Ámense los unos a los
otros, como yo los he amado.
No hay amor más grande que dar la vida por los
amigos. Ustedes son mis amigos si hacen lo que yo les
mando. Ya no los llamo servidores, porque el servidor
ignora lo que hace su señor; yo los llamo amigos,
porque les he dado a conocer todo lo que oí de mi
Padre.
No son ustedes los que me eligieron a mí, sino yo el que
los elegí a ustedes, y los destiné para que vayan y den
fruto, y ese fruto sea duradero. Así todo lo que pidan al
Padre en mi Nombre, Él se lo concederá. Lo que yo les
mando es que se amen los unos a los otros.
(Lc 15, 12-17)
“NO HAY AMOR MÁS GRANDE
QUE DAR LA VIDA POR LOS
AMIGOS”
Sigue habiendo abismos
con millones de hermanos
que reclaman trato humano,
que se pierden a sí mismos.
¿Quién me diera mil vidas
para ir por todo el mundo
para entrar en lo profundo
de los pueblos que caminan?
¿Quién me diera mil vidas?
¿Quién me diera?
Sigue habiendo locos
que se entregan como pocos
desvelados por los pobres
que no dan de lo que sobre.
Sigue habiendo sueños
que nos vienen de la fuente,
que es creer en lo pequeño
y en la fuerza de la gente.
Sigue habiendo huellas
que confirman nuestros pasos
que retejen nuestros lazos,
es María nuestra estrella.
¿Cómo entiendo la propuesta de Jesús de dar la
vida por los amigos?
¿Cómo doy mi vida?
¿Creo, como dice la canción, que vale la pena
seguir dando la vida?
¿Qué ejemplos tengo de gente que da la vida?
Estamos en el año de la vida consagrada, ¿veo
la vida consagrada como una forma de dar la
vida?
Canción “Mil Vidas”
Marcela Bonafede odn
Jesús, el viernes santo es crucificado en
el calvario delante de quienes
observan, sufren, o lo molestan. Son
momentos humanamente duros, su
cruz, pero es cuando termina de
cumplir la misión a la que ha sido
enviado. Todo lo que Jesús había dicho
anteriormente no hubiera sido válido si
Él no hubiera mostrado coherencia en
ese momento de la cruz, dando la vida
por sus amigos, y enemigos.
En la canción pedimos mil vidas, para
darlas ¿Qué hago con la que tengo?
¿Siento que gano vida, dándola? ¿Creo
que amar tiene que ver con dar la
vida?
Oración
Cristo del Calvario
“En esta tarde, Cristo del Calvario,
vine a rogarte por mi carne enferma;
pero, al verte, mis ojos van y vienen
de tu cuerpo a mi cuerpo con vergüenza.
¿Cómo quejarme de mis pies cansados,
cuando veo los tuyos destrozados?
¿Cómo mostrarte mis manos vacías,
cuando las tuyas están llenas de heridas?
¿Cómo explicarte a ti mi soledad,
cuando en la cruz alzado y solo estás?
¿Cómo explicarte que no tengo amor,
cuando tienes rasgado el corazón?
Ahora ya no me acuerdo de nada,
huyeron de mí todas mis dolencias.
El ímpetu del ruego que traía
se me ahoga en la boca pedigüeña.
Y sólo pido no pedirte nada,
estar aquí, junto a tu imagen muerta,
ir aprendiendo que el dolor es sólo
la llave santa de tu santa puerta.
Amén.” Gabriela Mistral
Por Isabel Pérez – Equipo Internacional AHE Brasil-Colombia
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Viernes Santo