Adultos en la
Fe…
Fe adulta
Curso 2mil10/ 2mil11
Año dedicado a los adultos con
especial incidencia en la familia
Nos dice el PDP:
• «Por ello, hemos de promover, revisar
y renovar las acciones pastorales que
tengan como objeto y sujeto a los
adultos y la familia, impulsando su
compromiso en la transformación de la
sociedad, siendo semillas del Reino de
Dios» (PDP p. 37)
Adultos en la Fe… Fe adulta
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INTRODUCCIÓN
ACOGER
HOY COMO AYER
¿LES DAMOS LO QUE NOS PIDEN?
A LOS CUARENTA… UN POCO TARDE
ECHAR LAS REDES
MÁS PROFUNDIDAD
BURCAR Y DAR RESPUESTAS NOS
CAMBIA
UN OPORTUNIDAD
1ª Sesión de trabajo
0. Introducción y Revisión
1. Acoger
2. Hoy como ayer
¿Somos adultos en la fe?
Mirate a ti mismo
Nosotros somos los primeros destinatario de nuestra labor
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EL ADULTO EN LA FE ES:
Tiene experiencia de fe en Cristo y entiende que el
sentido de su vida está en su seguimiento.
Una persona que lee y medita la Palabra de Dios
que alimenta su fe y es luz para su vida.
Conoce la Tradición viva y la Enseñanza de la
Iglesia.
Hace oración asiduamente, tanto personal como
familiar y comunitaria.
Participa frecuentemente en las celebraciones
litúrgicas, especialmente en la Eucaristía los
domingos y días festivos.
¿Somos adultos en la fe?
Mírate a ti mismo
• Vive en actitud constante de conversión,
practica la penitencia personal y sacramental
• Vive la comunión y se siente Iglesia.
• Ha hecho una opción preferencial por los
pobres.
• Participa activamente de la misión
evangelizadora de la Iglesia, especialmente
hacia los alejados.
• Vive en un proceso constante de formación
integral y permanente de su fe.
• Trabaja con sus hermanos por construir e
instaurar el Reino de Dios en este mundo.
1. Acoger
• Siempre es tiempo de acogida, y aún
vienen
• No juzgamos a la gente
• Lo primero no es criticar su falta de
coherencia, es estar y escuchar
• No somos dueños de nadie
• Estamos para servir
• Acoger no es tiempo de rebajas
Estrategia
• Los que vienen tienen que percibir en los
representantes de la comunidad cristiana:
interés, paciencia, valoración positiva.
Ellos tienen algo que aportarnos y
nosotros tenemos algo que aportarles.
• Los que llevan mucho tiempo alejados
deberán experimentar que nos alegramos
de que vuelvan. La comunidad es su casa
de antes, de ahora y después.
2. Hoy como ayer
• Algunos adultos no encuentra su lugar en
la iglesia
• Veces se les tiene miedo
• Dios entra lentamente, pues hay mucho
que desmontar y se exige paciencia
• Necesitan ser escuchados
• Necesitan mucho acompañamiento
• “Los adultos dan un paso si antes los
acompañantes dan dos”
Estrategia
• Hacer un lugar al adulto no es pensar
solamente en la celebración, en “la
práctica” de la Eucaristía. Hacer lugar al
adulto hoy es también escucharle, sin
pedirle nada a cambio, y menos juzgarlo.
• Toda persona es portadora de una
expectativa que marca su existencia.
Escuchar sus expectativas.
2ª Sesión de trabajo
3. ¿Les damos lo que nos piden?
4. A los cuarenta… un poco tarde
5. Echar las redes
3. ¿Les damos lo que nos piden?
• “Una mayoría de los padres que mandan a sus
hijos a la catequesis no quieren intervenir
directamente en el proceso de iniciación de fe”
• Algunos sienten que no se les ofrece lo que
necesitan
• Lo importante no es lo organizativo de los
sacramentos, sino que el evangelio interrogue
sus vidas para que sea interesante
• Despertar el deseo de Dios que llevan dentro
• Nuevas reflexiones a sus nuevas preguntas
Estrategia
• ¿Cuándo y para qué se convoca a los adultos?
¿qué se pretende? ¿qué ofrezco?
• ¿Quiénes son los responsables de acoger,
hablar, proponer, explicar, exponer...? ¿Cómo
se preparan estas reuniones?
• Nos tendremos que acostumbrar a un trabajo
con minorías, pensando en la levadura... Si
esperamos a tener un número grande de
participantes, a los mejor no comenzaremos
jamás nada
4. A los cuarenta… un poco
tarde
• “No podemos esperar a convocar a los adultos cuando
ya están en los cuarenta... a esas edades ya es difícil
cambiar la vida... El Evangelio es exigente y “destroza”
un montón de planteamientos”
• La comunidad cristiana tiene que tomar más en serio los
momentos en que los adultos se acercan a la parroquia
• El adulto se resiste a “perder el tiempo” en reuniones
que no le dan frescor a su vida. Pero es capaz de hacer
sacrificios si encuentra algo que “merece la pena”
• Las parroquias pueden responder a las necesidades de
los que llegan pidiendo algo a la comunidad con ofertas
generales válidas: diversidad de itinerarios
Estrategia
• La comunidad cristiana tiene que proponer
itinerarios diversos.
• La principal estrategia consiste en buscar
y preparar creyentes para diversas
propuestas.
• No podremos ofertar nada si no nos
sentamos y reflexionamos ofertas posibles
y dedicamos personas para que se
preparen... Hay que saber programar a
corto, medio y largo plazo.
5. Echar las Redes…
• Lo de siempre es que en las iglesias se hacen anuncios
de ofertas para adultos y quizá nunca tengamos que
dejar de hacerlo, pero ¿es suficiente?
• Tendremos que aprender a hacer algo más, a “echar las
redes” en otras aguas o de otra manera.
• Para que nazca una manera de echar las redes debe
haber realmente ganas, interés y convicción de hacerlo
• No convocamos a los adultos para que nos escuchen,
sino para que escuchen a Dios resonar en su corazón
• Mejorar el “marketing” para buscar la manera de llegar
personalmente y nominalmente al adulto
3ª Sesión de trabajo
6. Más profundidad
7. Buscar y dar
Respuestas nos cambia
8. Una Oportunidad
Estrategia
• Lo primero de todo en una estrategia es “querer
de verdad algo”. Lo que se quiere de verdad se
va haciendo realidad poco a poco.
• Hay que hacer de lo “oficial” algo “pastoral”
(diálogo y encuentro) y no dejarlo en lo
burocrático.
• Y tendremos que dar un nuevo paso: imaginar
encuentros y actividades no para adultos, niños
o jóvenes, sino para la “familia”. En la familia se
viven las cosas “todos juntos”, ¿por qué no
puede ser lo mismo en la comunidad cristiana?.
6. Más profundidad
• La persona profunda vislumbra en el ajetreo diario lo
que otros no logramos ver; divisa horizontes que
nosotros no descubrimos y nos lleva a contemplar la
otra cara de la realidad
• “¡Dadnos profundidad!”. Hay mucho adulto cansado de
andar vacío
• El camino de la profundidad es un camino que se
recorre despacio. Se inicia cuando la persona se plantea
preguntas como: ¿Qué sentido tiene el trabajo que
hago?¿Qué significa mi vida? ¿Cuál es el sentido de mi
vida?.
• Algunos descubren que las razones para vivir exigen
razones para creer.
Estrategia
• Pon en camino y deja caminar. El adulto tiene en
sus manos mucha vida, muchas experiencias
diversas.
• No te extrañes de que se echen atrás en un
momento. No es que no crean o no quieran
plantearse preguntas.
• Da tiempo al adulto para reorganizar su mundo
interior, sus preguntas... No tengas prisa en
construir.
• No presiones más de lo que la persona puede
resistir sobre todo al inicio.
• Ten en cuenta que lo que tú ves con claridad el
otro quizás no lo ve.
7. Buscar y dar respuestas nos
cambia
• Estamos insertos en una tradición pastoral que
ha dado y está dando frutos. Pero al mismo
tiempo, algunos perciben que “eso no da más
de sí”.
• La “catequesis familiar” en la que los padres se
convierten en protagonistas de la catequesis de
sus hijos, esta llevando a potenciar cada vez
más el trabajo con adultos
• ¿Cómo trabajar con adultos? ¿Un material, un
libro, un método? No es suficiente.
• La vida y riqueza del adulto es lo primero que
hay que tener en cuenta.
Estrategia
• “Ciertamente existe el peligro de una fe fragmentada,
ocasional, que no llega inmediatamente a unificar la vida.
Es el riesgo de una pertenencia parcial que no lleva
rápidamente a la experiencia cristiana integral. Pero, a
pesar a todo, se comprende que esta fe, aunque con
lagunas, representa frecuentemente para muchos
jóvenes y adultos, en las actuales condiciones de vida, la
máxima adhesión posible” (Asamblea de Obispos de
Québec, Proponer hoy la fe a los jóvenes).
• En ocasiones, no podremos pensar en “grupo de
adultos”, sino en acompañar personalmente a un adulto
con el horizonte de un grupo y de la comunidad.
8. Una Oportunidad
• El catecumenado, una nueva oportunidad:“Mediante el
catecumenado, la Iglesia ha de iniciar a los
catecúmenos en el misterio de la salvación, en la
liturgia y en los ritos sagrados que deben celebrarse en
los tiempos sucesivos, en la práctica de las costumbres
evangélicas e introducirlos en la vida de fe, esperanza y
caridad del pueblo de Dios”
• El catecumenado nos exigirá, la convivencia con una
pastoral para los que ya son cristianos y una pastoral
para quienes su punto de partida no es el ser cristianos,
sino el querer ser cristianos
• La dificultad previsible es que no tenemos referencia
práctica de cómo actuar y que nos abrimos a algo
nuevo.
Estrategia
• Lo primero de todo es conocer y estudiar el
documento. (El curso pasado se promulgó el
decreto de instauración del catecumenado en
nuestra diócesis).
• Se ponen las bases para la formación de la fe
según la estructura del catecumenado primitivo.
• Como en todo proceso de educación, el futuro del
catecumenado dependerá mucho de la formación
de los catequistas adultos y de adultos.
• La figura del padrino debe adquirir consistencia
¿Y nosotros qué?
El evangelizador no tiene que soñar con un
campo impecable, perfectamente dispuesto
para acoger la semilla. Hay obstáculos, y el
sembrador los ve. El campesino palestino no
conocía ningún campo que estuviera ya
preparado, libre de cizaña, sin piedras y
donde hubiera desaparecido todo tipo de
terrón. Y sin embargo, él siembra con
confianza pues sabe que siempre hay, un
buena tierra. ¡Así que sembrad! Evangelizar
es un trabajo de persona a persona y esto
solo lo hace la persona.
(Hacerse adulto en la fe. Conferencia Episcopal Belga)
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