Bruno
El osezno huérfano
Hace
mucho,
mucho
tiempo,
Bruno, un osezno de tres meses
jugaba en las orillas de un río en
un hermoso bosque de Tierras
Paraíso
Cuando su madre salió del bosque en
apresurada
carrera
y
lo
sacó
del
río
bruscamente, tirando de él por la piel de su
cuello.
Bruno no entendía, pero
su madre huía de un
cazador que ya había
dado muerte a su padre,
y veía en su familia la
fortuna de unas buenas
pieles de oso.
De repente, Bruno, sintió
como su madre lo liberaba
de sus fauces, a la vez que le
escuchó dejar escapar un
grito de dolor por el fuego
mortal de una bala que
atravesó su espalda.
La madre cayó de bruces y
en un intento último por
proteger a su cría, tomó a
bruno nuevamente por el
cuello y lo lanzó al centro del
río, donde sus aguas lo
alejaron rápidamente del
alcance del rifle del cazador.
Varias horas después, y llevado por la corriente, el triste Bruno
alcanzó la orilla. Cansado, aterrado y afligido buscó en un rincón
de una solitaria y vieja gruta un
lugar donde refugiarse de todo lo
malo
que
entonces,
había
vivido,
preguntándose
y
qué
sería de él sin sus padres y cómo
haría para sobrevivir, se fue
dejando caer en un profundo
sueño, y sin poder evitarlo se
durmió.
En la mañana, el dulce trinar de aves y un cálido rayo de sol le
despertó. Al retirar, suavemente, las dos patas delanteras de
sus ojos, pudo observar a ochos hermosas aves de colores que le
miraban y sonreían.
En un principio, el creyó
que aún estaba soñando
pero no, una a una las
hermosas aves se le acercó
y le dijo, no temas, de
ahora
en
adelante
nosotras te ayudaremos
para que crezcas fuerte y
hermoso y seas el orgullo
de tu mama y una a una
se le presentaron
La primera dijo, yo soy Lady, la
Matemática, te enseñare a
resolver cualquier problema que
puedas tener y sabrás cuando
guardar comida y en qué
cantidad y cuando comer de
mas…
Yo soy Joaquina, la Corporal, le dice
otra ave por allá, y te enseñare a
correr más rápido que las balas y
serás más ligero que las plumas…
Que hay sobre mí, yo
soy
Marchal,
la
Espacial,
conmigo
aprenderás a conocer
el bosque en todas sus
formas y así jamás te
perderás…
Yo soy
Juana, la
Musical, conmigo a tu
lado aprenderás a oír
he interpretar todos los
sonidos del bosque
Otra ave le dijo, yo soy
Angelina la intrapersonal y te
enseñare a conocerte a ti
mismo, con eso podrás curarte
sin
ningún
problema
y
entenderte en cada momento…
Yo
soy
Ana
la
interpersonal, yo te
enseñare a entender a
los demás y así podrás
comunicarte con todos
los animales que viven
aquí….
Otra le dijo, yo soy María, la Lingüista, yo te
enseñare a recitar los más hermosos poemas
que este bosque haya escuchado jamás y eso
te permitirá conocer la más hermosa osa del
bosque
Y yo, dice Natalia , soy la Naturalista, te
enseñare a observar y querer la naturaleza.
Bruno en asombro, con
los
ojos
abiertos,
no
podía creer que ochos
aves habían llegado a su
rescate.
Él comprendía lo que le decían, pero no podía entender como
esas ochos aves tan pequeñas podían ayudarlo a sobrevivir la
penumbra de la selva, y sobre todo, al recordar lo que le
había pasado a su familia. Sin embargo, sintió una paz
interior, y pensó que ya no estaba solo.
Pasaron los años, y las aves ayudaron a
fortalecer sus destrezas….
Bruno ya era un oso grande y
fuerte. Un día caminando por el
bosque Bruno escucho unos gritos
y un disparo, e inmediatamente
se trasladó a ese horrible recuerdo
cuando el cazador le dio muerte a
su madre.
Comenzó
a
desesperadamente
cada
vez
sentía
correr
pero
los
disparos más cerca. De
repente
empezó
a
escuchar muchas voces en
su interior que le decían:
No temas! tú tienes una
gran
inteligencia
para
salir de esta situación…..
Y entonces, de inmediato y sobre la carrera, supo que debía
trazar un plan valorando sus fortalezas pero también sus
debilidades.
Así que se dijo para si mismo, si bien por
naturaleza este hombre es mi mayor
enemigo, yo también soy un cazador
extremadamente hábil, muy rápido a
pesar de mi tamaño y puedo correr
velozmente como un caballo en distancias
cortas, poseo un sentido del olfato muy
desarrollado y tanto mis garras como mis
fauces son mortales para él.
Pero, por otro lado, sé que mi
tamaño y peso me impide escalar lo
suficientemente alto en los árboles
para escapar del peligro. De igual
forma, ese peso y tamaño también
serán un impedimento para escapar
con la corriente del río, tal como lo
hice cuando era un osezno.
Además, sé que el cazador utiliza un arma
con la que es capaz de matarme a una
considerable distancia, tal como lo hizo con
mis padres. Siendo así, debo alejarme lo
más rápido que pueda, trazando un
camino en zigzag o lo más irregular posible
para evitar que el cazador me atine en caso
de que me dispare.
Debo alcanzar la cueva
detrás de la cascada que
me mostraron las ocho
aves y esconderme allí.
Así lo hizo, el cazador
pasó justo frente a la
cascada, bebió un poco de
la cortina de agua sin
percatarse de que el Oso
estaba justamente detrás
de ésta.
Bruno,
estaba
presto
a
atacar al cazador dándole
un zarpazo
mortal, pero
nuevamente pensó en las
enseñanzas recibidas de las
ocho aves y decidió que lo
mejor era articular un plan
en
conjunto
con
otros
animales del bosque para
darle una lección al cazador,
la cual les garantizara la
tranquilidad por siempre.
Con un aullido comenzó a llamar a
todos sus amigos del bosque en
busca de ayuda para llevar a cabo
su plan… les decía… Es necesario
esperar la noche, los humanos
carecen de visibilidad nocturna y
descansan en las noches… Así poco
a poco les fue explicando paso a
paso su idea… Finalmente todos
fueron a sus puestos.
Mientras tanto el cazador buscaba un sitio
plano donde existiera espacio para el
poder pernotar y seguir con la búsqueda
de aquel oso quien había visto en el día y
obtener su piel….
Los
animales
en
silencio
veían
y
escuchaba todo, esperaban el sonido del
oso para entrar en acción. De repente el
cazador se queda dormido y Bruno hace
el sonido…todos entran
Lo asechan logrando intimidarlo...
El cazador con tanta oscuridad y
adormecido no comprendía si es
realidad o es un sueño lo que
estaba
viendo…
Bruno
y
los
animales lo miraban fijamente y le
hablaban…
Él sin comprender en absoluto aquellos
sonidos se tranquilizo y empezó a ver al
oso..
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