Un hombre estaba poniendo flores en la tumba de un pariente, cuando
ve a un Japonés poniendo un plato de arroz en la tumba vecina. El
hombre se dirige al japonés , y le pregunta:
- 'Disculpe señor, pero ¿cree usted que de verdad el difunto comerá el
arroz?
- 'Si', respondió el japonés... 'Cuando el suyo venga a oler sus FLORES.‘
Respetar las opciones del otro, es una de las
mayores virtudes que un ser humano puede
tener.
Las personas son diferentes, actúan diferente y
piensan diferente.
No juzgues............ Solamente COMPRENDE
En una tarde nublada y fría, dos niños patinaban sin
preocupación sobre una laguna congelada. De repente el
hielo se rompió, y uno de ellos cayó al agua. El otro agarro
una piedra y comenzó a golpear el hielo con todas sus
fuerzas, hasta que logró quebrarlo y así salvar a su amigo.
Cuando llegaron los bomberos y vieron lo que había
sucedido, se preguntaron: “¿Cómo lo hizo? El hielo está muy
grueso, es imposible que haya podido quebrarlo con esa
piedra y sus manos tan pequeñas...”
En ese instante apareció un abuelo y, con una sonrisa, dijo:
—Yo sé cómo lo hizo.
— ¿Cómo? — le preguntaron.
— No había nadie a su alrededor para decirle que no podía
hacerlo.
"Si lo puedes imaginar, lo puedes lograr".
Einstein
El joven discípulo de un filósofo sabio llegó a casa de éste y
le dijo:
— Maestro, un amigo suyo estuvo hablando mal de usted.
— ¡Espera! —lo interrumpió el filósofo—.
¿Ya hiciste pasar por las tres rejas lo que vas a contarme?
— ¿Las tres rejas?
—Sí. La primera es la reja de la verdad. ¿Estás seguro de que
lo que quieres decirme es absolutamente cierto?
— No; lo oí comentar a unos vecinos.
— Entonces al menos lo habrás hecho pasar por la segunda
reja, que es la bondad. Esto que deseas decirme, ¿es bueno
para alguien?
— No, en realidad no. Al contrario...
— ¡Vaya! La última reja es la necesidad. ¿Es necesario
hacerme saber eso que tanto te inquieta?
— A decir verdad, no.
— Entonces —dijo el sabio sonriendo—, si no es verdadero,
ni bueno, ni necesario, sepultémoslo en el olvido.
La historia dice que este hombre fracasó en los negocios y cayó en
bancarrota en 1831.
Fué derrotado para la Legislatura de 1832.
Su prometida murió en 1835.
Sufrió un colapso nervioso en 1836.
Fue vencido en las elecciones de 1836…
y en 1843,1846, 1848 y 1855.
No tuvo éxito en su aspiración a la Vicepresidencia en 1856,
y en 1858 fue derrotado en las elecciones para el Senado.
Este hombre obstinado fue Abraham Lincoln, elegido presidente de
Estados Unidos en 1860.
La lección es muy sencilla: sólo se fracasa cuando se deja de
intentar.
El distraído tropezó con ella.
El violento la utilizó como proyectil.
El emprendedor, construyó con ella.
El campesino, cansado, la utilizó de
asiento.
Para los niños, fue un juguete.
Drummond la poetizó.
David, mató a Goliat.
Y Miguel Ángel le sacó la más bella
escultura.
En todos estos casos, la diferencia no estuvo en la piedra
¡sino en el hombre!
No existe "piedra" en tu camino que no puedas aprovechar
para tu propio crecimiento.
Un matrimonio bautizó con la palabra “Increíble” a su
hijo, porque tenían la certeza que haría increíbles cosas
a lo largo de su vida.
Lo cierto es que, lejano a aquel mandato familiar,
Increíble tuvo una vida equilibrada y tranquila. Se casó y
fue fiel a su esposa durante setenta años. Los amigos le
hacían todo tipo de bromas, porque su nombre no
coincidía con su estilo de vida.
Justo antes de morir, Increíble le pidió a su esposa que
no pusiera su nombre en la lápida, para evitar cualquier
tipo de bromas.
Cuando murió, la mujer obedeció el pedido, y puso,
humildemente: “Aquí yace un hombre que le fue fiel a
su mujer durante setenta años”.
Cuando la gente pasaba por ese lugar del cementerio,
leían la placa y decían: “¡Increíble!”

Un maestro quería enseñarles una lección
especial a sus alumnos, y para ello les dio la
oportunidad de escoger entre tres exámenes:
uno de cincuenta preguntas, uno de cuarenta
y uno de treinta. A los que escogieron el de
treinta les puso una “C”, sin importar que
hubieran contestado correctamente todas las
preguntas.
A los que escogieron el de cuarenta les puso
una “B”, aun cuando más de la mitad de las
respuestas estuviera mal.
Y a los que escogieron el de cincuenta les
puso una “A”, aunque se hubieran equivocado
en casi todas.
Como los estudiantes no entendían nada, el
maestro les explicó:
“Queridos alumnos: permítanme decirles que
yo no estaba examinando sus conocimientos,
sino su voluntad de apuntar a lo alto”.
Cuando te apuntamos a lo alto, estamos más
cerca de nuestros sueños que si nos
conformamos con pequeños objetivos.

Un discípulo preguntó a su maestro:
- Quiero saber que es lo más divertido de los seres humanos
el Maestro comentó:
"Piensan siempre al contrario: tienen prisa por crecer, y después suspiran por la infancia
perdida. Pierden la salud para tener dinero y después pierden el dinero para tener
salud.
Piensan tan ansiosamente en el futuro que descuidan el presente, y así, no viven ni el
presente ni el futuro.
Viven como si no fueran a morir nunca y mueren como si no hubiesen vivido.”

Un maestro oriental, cuando vio como un escorpión se estaba ahogando, decidió sacarlo
del agua.
Cuando lo hizo, el alacrán lo picó. Por la reacción al dolor, el maestro lo soltó, y el
animal cayó al agua y de nuevo estaba ahogándose.
El maestro intentó sacarlo otra vez, y otra vez el escorpión lo picó.
Alguien que había observado todo, se acercó al maestro y le dijo: "Perdone... ¡pero usted
es terco! ¿No entiende que cada vez que intente sacarlo del agua lo picará?".
El maestro respondió: "La naturaleza del escorpión es picar, y eso no va a cambiar la
mía, que es ayudar".
Y entonces, ayudándose de una hoja, el maestro sacó al animalito del agua y le salvó la
vida.
No cambies tu naturaleza si alguien te hace daño; sólo toma precauciones. Algunos
persiguen la felicidad,... otros la crean.

Una mujer fue al médico con un verdadero catálogo
de quejas por su salud. El médico la revisó
minuciosamente, y se convenció que no tenía
ninguna enfermedad. Simplemente, sospechó que se
trataba de una perspectiva negativa de la vida: su
resentimiento y amargura.
Entonces, el médico llevó a su paciente hasta otra
habitación del consultorio donde guardaba las
medicinas. Le mostró un mueble lleno de botellas
vacías y le dijo:
- ¿Ve estas botellas? Observe que todas están vacías.
Tienen distintas formas, aunque básicamente son
iguales, sirven para lo mismo. Ahora bien: puedo
tomar cualquiera de ellas y llenarla con veneno,
como para matar a un ser humano. O puedo llenarlas
con un remedio para quitar el dolor de cabeza, bajar
la fiebre o quitar una infección. Lo importante es que
yo tome la decisión. La elección siempre está en mi.
El doctor la miró a los ojos y le dijo:
- Cada día recibimos una botella vacía. Podemos
llenarla de pensamientos que nos ayuden a afirmar
los aspectos bellos de la vida y con actitudes
positivas, o con ideas destructivas. La opción es
nuestra.

Una mujer muy sabia se despertó una mañana, se miró al espejo y notó que tenía solamente tres cabellos en su
cabeza. 'Hummm' pensó, 'creo que hoy me voy a hacer una trenza'. Así lo hizo y pasó un día maravilloso.
El siguiente día se despertó, se miró al espejo y vio que solamente tenía dos cabellos en su cabeza. 'Hummm'
dijo 'creo que hoy me peinaré de raya en medio'. Así lo hizo y paso un día grandioso.
El siguiente día cuando despertó se miró al espejo y notó que solamente le quedaba un cabello en su cabeza.
'Bueno' ella dijo 'ahora me voy a hacer una cola de caballo'. Así lo hizo y tuvo un día muy, muy divertido.
A la mañana siguiente cuando despertó corrió al espejo y enseguida notó que no le quedaba ni un solo cabello
en la cabeza. 'Que bien' exclamó 'hoy no voy a tener que peinarme'.
La actitud es todo.
La vida no es esperar a que la tormenta pase. Es aprender a bailar bajo lo lluvia.
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Te cuento algo cortito