Una dieta puede empezar bien, puede ser
que tenga buenas metas, buen deseo y
una buena resolución, y muchas veces
esto dura por un tiempo, pero, vienen los
antojos y llegan a ser muy fuertes,
entonces, hay se queda la dieta, los
deseos para comer son más fuertes que el
deseo de bajar el peso.
2. La dieta ya no toma primer lugar en
nuestra mente. Ya perdemos el deseo de
negarse a sí mismo. ¿verdad hermanos?
1.
Se va perdiendo poquito a poco, y lo malo
es que no nos damos cuenta (Heb. 2:1-3).
B. Cuando Cristo no sea primero en nuestra
vida, entonces la religión de uno va hacia lo
externo (Mt. 6:1-2,5,16).
1) ¿Cuál es el peligro? (Mt. 6:1)
“No tendréis recompensa de vuestro Padre
que está en los cielos.”
C. Muy a menudo pensamos que una pequeña
salida de la fe no será un gran problema.
A.
A.
B.
La obediencia llega a ser algo opcional.
Compare a José y Salomón. (I Reyes
11:4).
Y nosotros en el día de hoy también
tenemos que darnos cuenta del mismo
peligro (I Cor. 9:26-27).
1) ¿Cuál es el peligro?
El peligro es “yo habiendo sido heraldo
para otros, yo mismo venga a ser
eliminado.”
C.
Así que, es necesario que seamos
diligentes, (Heb. 4:11)
Este fue el grave problema de los fariseos
(Mt. 15:1-9; Jn. 4:24)
B. Hay que cuidarse para que no caer de la fe
(I Cor. 10:12).
A.
1) Miramos el contexto (11). La lección para
nosotros hoy día es no confiar en nuestra
herencia familiar, tal como hicieron los Israelitas.
2) Tampoco debemos confiar en la teoría,
presumiendo que somos salvos por una mera
teoría o idea humana.
C.
Es posible creernos justos pero al mismo
tiempo creer a la mentira (2 Tes. 2:11-12; I
Tim. 4:1; 2 Ped. 3:17; Ef. 4:14)
Hay que mirar cómo nos habíamos
escapado de la corrupción que hay en el
mundo debido al conocimiento de Jesús.
B. Pero su presente estado es como dice
Pedro, “enredándose otra vez en ellas son
vencidos,” (2:20). Vencidos por el mundo,
¿por qué? Porque no pusieron Dios primer
en sus vidas.
C. ¿Por qué su condición es peor que antes?
(Hch. 4:12) Ya no queda esperanza.
A.
A.
B.
C.
D.
E.
F.
El hijo prodigo puso primero el divertirse (Lc.
15:11-32)
Simón el mago puso la fama primero (Hch. 8:924)
David y Betsabé pusieron su ego primero (2
Sam. 12)
Diótrefes puso primero el poder (3 Jn. 9-11)
Ananías y Safira pusieron primero su
reputación (Hch. 5:1-11)
Vez tras vez vemos en las escrituras terribles
consecuencias que caían a aquellas personas
quienes no buscaban primeramente a Dios.
Dios no era primero en sus vidas, por eso era
un desastre.
1.
2.
¿Es Dios primero en nuestra vida? Si no,
¿nos damos cuenta del gran peligro en
que se encuentra nuestra alma? (Heb.
10:26-31)
Ahora no es necesario estar
aterrorizados de Dios a no ser que El no
esté primero en nuestra vida. Si El no
toma primer lugar en nuestra vida, QUE
PELIGRO.
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Los Peligros Por No Poner Dios En Primer Lugar