Hacia el X Domingo Ordinario
HACIA EL X DOMINGO ORDINARIO
Para Orar Cada Día
el Evangelio del Domingo Próximo
Del Lunes 3 al Domingo 9 de junio de 2013
Hacia el X Domingo Ordinario
Orar en el Corazón del Mundo: Para que las comunidades
cristianas irradien el Evangelio en los ambientes más difíciles
 Orar por la Ciudad
Centro de Espiritualidad Apostólica San Pablo
[email protected]
Traducción y Adaptación de Vers le Dimanche
editado por Christ Source de Vie, Toulouse
1
Evangelio de Jesucristo según san Lucas
Capítulo 7, versículos 11 al 17
“Jesús se dirigió a una ciudad llamada Naím, acompañado
de sus discípulos y de una gran multitud. Justamente
cuando se acercaba a la puerta de la ciudad, llevaban a
enterrar al hijo único de una mujer viuda, y mucha gente
del lugar la acompañaba. Al verla, el Señor se conmovió y
le dijo: «No llores». Después se acercó y tocó el féretro. Los
que los llevaban se detuvieron y Jesús dijo: «Joven, yo te lo
ordeno, levántate». El muerto se incorporó y empezó a
hablar.
2
Y Jesús se lo entregó a su madre. Todos quedaron
sobrecogidos de temor y alababan a Dios, diciendo: «Un
gran profeta ha aparecido en medio de nosotros y Dios ha
visitado a su Pueblo». El rumor de lo que Jesús acababa de
hacer se difundió por toda la Judea y en toda la región
vecina”.
3
LUN 3
MAR 4
Dos cortejos
La semana pasada festejamos el Santísimo Sacramento del
Cuerpo y la Sangre de Cristo con la narración de la multiplicación
de los panes. Para comenzar la semana, quedémonos en un
ambiente de multitud. Dos cortejos imponentes se encuentran: la
multitud que sigue a los discípulos de Cristo y la que rodea a una
viuda que acaba de perder a su único hijo. El cortejo de la vida
frene al de la muerte. Contemplo este cara a cara preguntándome
a cuál de los dos cortejos tengo ganas de unirme. Debo ejercer mi
libertad: ¿ya me di cuenta de que mi vida da testimonio de la
elección, más o menos consciente, de uno de estos dos cortejos?
La piedad del Señor
Jesús lo puede todo. Lo sabemos. Él está investido del
poder de Dios. Pero lo propio de Dios en el que creemos
es que está tan abierto a su Creación que se deja afectar
por los sufrimientos humanos. Y también es la angustia
de esta viuda que acaba de perder a su único hijo
(encontrándose así en una situación social precaria) lo
que conmueve al Señor. El día de hoy, llevo en mi corazón
a las hermanas cuyos maridos e hijos, mueren en a causa
de la violencia sangrienta en nuestro país, desde hace
varios años.
4
MIÉ 5
Un gesto profético
5
JUE 6
El Papa Francisco, antes de la misa inaugural de su
pontificado, descendió de su auto para acariciar el rostro
de una persona en cama. Gesto quizá inspirado por aquel
de Jesús ante la camilla del hombre muerto. Gesto
misterioso, portador del poder de la resurrección. Si esta
última me es difícil de comprender, dejo que este pasaje
me evangelice: lejos de los avances técnicos y científicos
más sorprendentes, ¿acaso la resurrección no se explica
en la sencillez de un gesto de ternura, de amor,
potencialmente llevado a cabo y recibido por cada uno
de nosotros?
6
Un lazo restaurado
Jesús ordenó al muerto que se levantara no tanto para su
resurrección misma sino más bien para devolverlo a su
madre. La vida nueva es la de una recreación, una
relación restablecida del amor filial restaurado después
de la prueba de la precariedad y de la muerte. Puedo dar
gracias por las situaciones de reconciliación de las que
soy testigo y que son fuente de vida ahí donde, durante
un tiempo, reinó la muerte.
7
VIE 7
SÁB 8
Cada quien, con otros
El día de hoy festejamos al Sagrado Corazón de Jesús. El
Evangelio del día narra la alegría del pastor que recupera a
la única oveja perdida de su rebaño. Igual que el Evangelio
que meditamos desde el lunes, en el que somos testigos
de un Jesús que no ve multitudes sino la angustia de una
persona, en su singularidad. Confío a Dios a aquellos cuya
misión es dirigir a una colectividad: un Estado, una ciudad,
una empresa pero también en el mundo asociativo,
sindical, etc. Que el corazón de Jesús ilumine a todos estos
dirigentes para que ningún alma de las que les son
confiadas pase de largo de la Buena Noticia.
Espíritu de temor
Los dos cortejos iniciales ahora están unidos pues el
temor se apodera “de todos”. El pueblo judío, en espera
del Mesías, da gloria: “Dios ha visitado a su pueblo”.
Medito sobre este temor, uno de los dones del Espíritu
Santo. No tiene nada que ver con la cobardía ni con el
servilismo frente a un Dios-Coco, sino que expresa, por
el contrario, el respeto y la reverencia ante el Dios de la
vida. Quizá a cierta mentalidad de nuestra época, muy
permisiva, le cuesta trabajo admitir esta noción. Pido al
Señor que me permita conocer la justicia del espíritu de
temor.
9
8
DOM 9
Atentos juntos
Orar en el Corazón del Mundo
Al ir a misa, formaremos una “pequeña multitud” en la iglesia,
precursora de las reuniones más grandes este verano, como la que
reunirá a varios millones de jóvenes en Río en las jornadas mundiales
de la juventud en unas semanas más. Recordaremos que, reunidos
detrás de Cristo, el poder de la muerte algunas veces hace su obra
sobre una u otra persona. En seguimiento del profeta Elías (Primera
Lectura) y del Señor, ahora está en nosotros identificar en nuestra
comunidad a aquellos que están angustiados. También está en
nosotros saber aceptar la ayuda de quienes pueden aumentar en
nosotros el poder de vida. Sí, Dios ha visitado a su pueblo: todos
juntos, demos gloria.
10
Oremos Para que las comunidades cristianas
irradien el Evangelio en los ambientes más
difíciles
11
Una manera de orar en la ciudad
(2/5)
ORAR EN LA CASA
Olor de pan fresco ante una panadería, aromas de
perfumes ante una perfumería, olores de arreglos florales
de la florería, pero también contaminación de los
automóviles y malos olores de la ciudad. Experimentando
con la nariz esta diversidad, pidamos al Espíritu que nos
haga oler y reconocer el buen aroma de Cristo.
Gracias a Dios, nosotros no estamos perpetuamente en
“la muerte”, pero ¿y a nuestro alrededor? Podemos,
con nuestro entorno, identificar y hablar (sobriamente)
de quienes atraviesan estos “barrancos de la muerte”.
¿Qué vamos a hacer para ayudarlos, para apoyarlos?
Con frecuencia el duelo y la depresión dan miedo.
12
13
ORAR EN LA CASA
Reconozcámoslo y veamos juntos la mejor manera de
actuar y que será portadora de vida ante estas personas.
Una palabra, una atención, un signo: un mensaje, flores, un
pequeño regalo o comida… esto basta para decir: “no estás
solo, yo estoy contigo”. No es difícil pero requiere que
salgamos de nosotros mismos para expresar, a nuestra
manera, la ternura de Dios por la persona en necesidad.
14
“No llores... Yo te lo
ordeno, levántate”
San Lucas 7, 13-14
15
La mujer llora, y con razón. La imaginamos fácilmente
replegada sobre sí misma, encerrada en su dolor,
reuniendo sus fuerzas para enterrar a su único hijo que la
deja sola, sin protección y a merced de todos. Del joven
no sabemos nada: ¿accidente, enfermedad? No importa,
está muerto. Ante un drama semejante, Jesús reacciona
con una gran ternura por la mujer. La muerte no podrá
triunfar sobre ella así como tampoco se llevará a su único
hijo.
16
_______________________________________________
_______________________________________________
_______________________________________________
_______________________________________________
_______________________________________________
_______________________________________________
18
¿Cuántas veces en nuestras vidas hemos vivido
estos tiempos de muerte? Muertes de seres
queridos que nos dejan por un tiempo fuera de la
vida o, incluso, periodos en los que nos vemos
atrapados por las fuerzas de la muerte. En estos
momentos, Jesús se nos acerca. Presencia afectuosa
de amigos o signo que reconocemos como llamado a
la vida. ¿Sabremos oír estos “no llores… levántate”?
¿Sabremos estar presentes para aquellos que están
inmersos en la pena? Demos gloria a Dios que nos
concede vivir estos momentos de intensa
fraternidad.
17
________________________________
________________________________
________________________________
________________________________
19
Descargar

Descargar PowerPoint - Centro de Espiritualidad Apostólica San