Reseña de la primera parte (e invitación a la lectura) del libro:
Análisis Dinámico del Tiempo y el Clima
(Circulación atmosférica, perturbaciones y evolución climática)
Autor: Marcel Leroux
Editorial: Praxis/John Wiley & Sons, 1998
Primera parte: Circulación general en la Troposfera
Expositor: Artemio Gallegos García, PhD.
Una visión fresca, novedosa y
no-convencional de cómo funciona
la cinemática del Sistema Climático
Global, específicamente, cómo se
mueven las masas de aire en la
capa límite de la Atmósfera.
En esta primera parte se discute la
circulación general en la troposfera.
Se introduce el concepto de los
Anticiclones Polares Móviles (APM),
su origen, sus características
físicas, y sus trayectorias.
Los APM se integran, una vez
atemperados y/o tropicalizados, en
espacios aerológicos diversos
(continentales y marinos) que se
denominan Aglutinaciones
Anticiclónicas (AA), que se
distinguen por ser el lugar donde se
sienten los vientos alisios.
Pero antes de dar paso a la
propuesta del señor Leroux,
profesor de Cambio Climático y
Paleoclimatología de la U. de Jean
Moulin, Lyon, FR, y Director del
Laboratorio de Geografía Física del
CNRS, FR. (o como diría Dn.
Hermenegildo Torres…”una reata
bién encerada”), veamos……
Esquemas elementales de las primeras
ideas sobre la circulación general de la
Atmósfera.
Circulación
unicelular.
Los elementos de la teoría ‘Tricelular’
Interacción entre centros de ‘baja (L)’ y ‘alta (H)’ presión atm. anm.
tropopausa
n. m.
Teoría Tricelular
Datos registrados en 1950
Regreso
ahora a la
propuesta
de Marcel
Leroux…
El propósito principal de este libro, dice el autor, es examinar, de la manera
más sencilla posible y concentrándose en los fenómenos más esenciales:
• cómo operan y se realizan los intercambios meridionales (polos -aecuador) de masa, momento y energía (calor);
• a qué condiciones dinámicas y cinemáticas obedecen las variaciones
en la intensidad de la circulación en la capa límite de la Troposfera (hasta
1500 m de altura);
• cómo se producen y cómo se explica la distribución geográfica de las
muy diversas manifestaciones del tiempo (meteorológico), y de manera
muy singular, el origen, migración y dilución de las estructuras
pluviogenéticas.
En resumen, clarificar la dinámica del tiempo y el clima, pasado y presente,
para ser capaces de delinear un escenario probable del clima en un futuro
cercano.
Premisa: la circulación atmosférica, los fenómenos meteorológicos y las transferencias y
transformaciones de energía son la consecuencia de un limitado número de factores:
• la radiación solar, como energía primaria del sistema climático de la Tierra;
• la forma (esférica) y los movimientos de la Tierra (rotación, inclinación de su eje, órbita solar
elíptica, etc.), que implican radiación diferencial, estacionalidad y flujos meridionales.
• el relieve del suelo terrestre (cadenas montañosas, casquetes polares,…), la lizura de la
superficie del océano y el carácter de la respuesta radiativa del sustrato, que hace que la
troposfera se caliente o se enfríe ‘desde su base’.
Abre el autor, en la primera parte del libro, con la descripción y discusión de los procesos de
radiación, el efecto de invernadero, las consecuencias más directas de la forma y movimientos
de la Tierra y algunos factores astronómicos. Describe también el “factor geográfico”: tipo de
sustrato (suelo, agua, vegetación, relieve y conformación topográfica).
Resume el autor que la circulación en la troposfera y los fenómenos meteorológicos
asociados resultan de la interacción de los factores cósmicos, radiativos y
geográficos (descritos previamente).
La Capa Límite Atmosférica (desde de la superficie terrestre hasta 1500 m
de altura):
• es la porción más turbulenta y densa de la atmósfera y en la que se
realizan los procesos de circulación más complejos e intensos y las
perturbaciones más violentas.
• la mitad de la masa atmosférica está contenida en los primeros 5500 m
de altura, límite en donde la presión es de apenas 500 hPa.
• prácticamente todo el vapor de agua atmosférico involucrado en la
precipitación y en transformaciones de energía, y casi todos los gases de
invernadero están contenidos en los primeros 5500 m de altura. Por
encima de este estrato el ‘efecto de invernadero’ es imperceptible.
• la superficie terrestre es la fuente principal de calor y no el Sol.
• el relieve terrestre es un factor aerológico determinante en las
trayectoria de los intercambio meridionales.
El climatólogo
Marcel Leroux
considera que
en la circulación
atmosférica
juegan un papel
fundamental los
llamados
anticiclones
polares
móviles (APM).
La figura básica.
Las celdas moradas
representan los APM y
las flechas azules su
movimiento.
Las flechas rojas
indican los flujos de
masas de aire
templadas y/o
tropicalizadas que
compensan (por
‘continuidad de masa’)
los espacios que dejan
los APM que se
desplazan a latitudes
menores.
Las AA son los espacios
aerológicos donde se
acumula el aire
remanente de los APM,
que alimenta a los
vientos alisios y a los
monzones.
En amarillo aparece la
región ocupada por el
Ecuador Meteorológico,
caracterizado por la
intensa convección de
masa de aire tropical.
Los anticiclones
polares móviles son
fruto del déficit
térmico de las
regiones polares y
de la consecuente
subsidencia del aire
frío y denso.
Estas inmensas
porciones
lenticulares de aire
frío abandonan la
región polar cuando
adquieren una masa
crítica y lo hacen
con una frecuencia
aproximada de una
por día en cada
polo.
Trayectorias regulares de los Anticiclones Móviles Polares (AMP’s) en los
hemisferios norte (izq.) y sur (der.)
Trayectorias típicas de los AMP en norteamérica, en verano (izq.) y en
invierno (der.)
Desarrollo de la zona de baja presión y del ciclón frente al paso de un APM.
Detalle de las consecuencias
dinámicas del desplazamiento
de un Anticiclón Polar Móvil (en
azul).
Génesis del corredor y el
centro de baja presión B (en
rojo).
Flujos de aire frío (flechas
azules).
Flujos de aire cálido o tropical
(flechas rojas).
Trayectoria del centro de masa
del APM (flechas blancas).
La nubosidad y precipitación
asociada se esquematiza en la
sección inferior.
Los anticiclones polares móviles
(en azul) son masas de aire frío
polar, superficiales, con un
espesor de unos 1.500 metros y
forma lenticular, y un diámetro de
unos 2.000 a 3.000 km.
Se originan en las regiones
polares y se mueven hacia este y
hacia latitudes más bajas (líneas
blancas) con trayectorias
condicionadas por los relieves más
importantes.
Llevan asociados un corredor
periférico de baja presión y por
delante una baja presión cerrada
con aire cálido ciclónico (flechas
rojas), lo que resulta en un flujo de
retorno cálido, tanto en superficie
como en altura, hacia las regiones
polares.
Los anticiclones polares móviles
son más poderosos en invierno y
llegan más al sur que en verano,
intensificando la transferencia de
calor sensible y latente desde los
trópicos hacia los polos a través
del corredor de baja presión, casi
periférico, caracterizado por las
borrascas asociadas.
En su movimiento desde los polos
hacia las latitudes tropicales los
discos de aire se van haciendo
más delgados, hasta el punto de
que los relieves del orden de los
1.000 m de altura se convierten en
barreras infranqueables y dirigen
su movimiento
Ejemplo de una interpretación de una imagen satelital de la nubosidad en términos del
movimiento e interacciones de los AMP’s.
Interpretación de Leroux
(abajo)
Imagen satelital de nubosidad
(arriba)
Formación de las Aglutinaciones Anticiclónicas (AA)
Esquema global de los APM y las AA
En las latitudes
medias y
subtropicales
sucesivos
anticiclones
polares móviles,
ralentizados,
tropicalizados y
debilitados,
forman
aglutinaciones
anticiclónicas
más estables
(AA) que dan
origen a los
anticiclones
subtropicales y
a los vientos
alisios.
Análisis dinámico del tiempo y el clima
Circulación atmosférica, perturbaciones y evolución del clima
Marcel Leroux
El climatólogo Marcel Leroux considera que en la circulación atmosférica juegan un
papel fundamental los llamados anticiclones polares móviles (APM). Los anticiclones polares
móviles (en morado) son masas de aire frío polar, superficiales, con un espesor de unos 1.500
metros y forma lenticular, y un diámetro de unos 2.000 a 3.000 km. Se originan en las regiones
polares y se mueven hacia latitudes más bajas (líneas azules) con trayectorias condicionadas por
los relieves más importantes. Llevan asociados un corredor periférico de baja presión y por
delante una baja presión cerrada con aire cálido ciclónico, lo que resulta en un flujo de retorno
cálido, tanto en superficie como en altura, hacia las regiones polares (líneas rojas) (ver plano y
sección).
Los anticiclones polares móviles en invierno son más poderosos y llegan más al sur
que en verano, intensificando la transferencia de calor sensible y latente desde los trópicos hacia
los polos a través del corredor depresionario periférico y por medio de las borrascas asociadas.
Los anticiclones polares móviles son fruto del déficit térmico de las regiones polares y
de la consecuente subsidencia del aire frío y denso. Estas "lentejas" de aire frío abandonan la
región polar cuando adquieren una masa crítica y lo hacen con una frecuencia aproximada de una
por día en cada polo. En su movimiento desde los polos hacia las latitudes tropicales los discos
de aire se van haciendo más delgados, hasta el punto de que los relieves del orden de los 1.000
m de altura se convierten en barreras infranqueables y dirigen su movimiento
En las latitudes medias y subtropicales sucesivos anticiclones polares móviles,
ralentizados y debilitados, forman aglutinaciones anticiclónicas más estables (AA) que dan origen
a los anticiclones subtropicales.
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