Edición especial
El cónclave es la reunión que celebra el Colegio cardenalicio de la
Iglesia católica romana para elegir a un nuevo obispo de Roma,
cargo que lleva aparejados el de papa y el de jefe de Estado de la
Ciudad del Vaticano.
Los gobernantes de la
ciudad donde se realizara
el cónclave debían velar
que se observaran todas
las reglas Papales acerca
del confinamiento de los
Cardenales. Aquellos que
desobedecieran las leyes
del
cónclave
o
manipularan su libertad,
además de incurrir en
otros castigos, quedaban
ipso facto excomulgados.
Si alguien de fuera tenía algo para comunicar, debía ser del asunto de la elección y
con el conocimiento de todos los Cardenales presentes. Ningún Cardenal podía
mandar mensaje alguno fuera, verbal o escrito, bajo pena de excomunión. Habría
una ventana a través de la cual podrían recibir la comida. Si a los tres días los
Cardenales no llegaban a una decisión, durante los próximos cinco días recibirían
sólo un plato a mediodía y en la noche. Si estos cinco días pasasen sin una elección,
sólo recibirían pan, vino y agua. Durante la elección ellos no podrían recibir nada de
la tesorería Papal, ni encargarse de otros asuntos, a menos que fuera una necesidad
urgente que pusiera en peligro a la Iglesia o a sus posesiones.. Si algún Cardenal
rechazaba entrar, o dejaba el enclaustramiento por otra razón que no fuera la
enfermedad, la elección había de seguir sin él. Pero si recuperaba la salud podría
reingresar en el cónclave y continuar el asunto donde lo encontrara.
La dureza de estas regulaciones despertó oposición en seguida; todavía las
primeras elecciones que se mantuvieron en el cónclave demostraron que el principio
era correcto. El primer cónclave duró sólo un día y los siguientes siete días
En la Iglesia católica, el camarlengo es un
funcionario de la corte papal. Es el
administrador de los bienes y los ingresos de
la Santa Sede; entre sus responsabilidades se
incluía la administración del patrimonio de san
Pedro. Como se regula en la Constitución
Apostólica el camarlengo ha de ser un
cardenal, pues así es como se refiere a él
dicho texto, siendo, como todos los miembros
principales de la Curia pontificia, nombrado
por el papa.
El argentino Jorge Bergoglio,
de 76 años, elegido este
miércoles para suceder al
papa Benedicto XVI, es un
jesuita austero, de tendencia
moderada, que lleva una
vida discreta y cultiva el bajo
perfil.
Su designación para ocupar el sillón de San Pedro es la primera de un americano
para dirigir la Iglesia Católica que jamás estuvo a cargo de un representante de la
Compañía de Jesús.
Arzobispo de Buenos Aires y primado de Argentina, este hombre tímido y de pocas
palabras, goza de un gran prestigio entre sus seguidores que aprecian su total
disponibilidad y su forma de vida, alejada de toda ostentación.
Bergoglio nació el 17 de diciembre de 1936 en el seno de una familia modesta de la
capital argentina, hijo de un trabajador ferroviario de origen piamontés y una ama de
casa.
Asistió a la escuela pública, de donde egresó como técnico químico y a los 22 años
se unió a la Compañía de Jesús, donde obtuvo una licenciatura en Filosofía.
Tras incursionar en la enseñanza privada, comenzó sus estudios de Teología y se
ordenó como sacerdote en 1969.
A los 36 años fue designado responsable nacional de los jesuitas argentinos, cargo
que desempeñó durante seis años.
http://noticias.univision.com/benedicto-xvi-renuncia/conclave/article/2013-0313/humo-blanco-en-el-vaticano#axzz2OB5gVzz8
http://es.wikipedia.org/wiki/Camarlengo_de_la_Iglesia_cat%C3%B3lica
http://es.wikipedia.org/wiki/C%C3%B3nclave
http://www.elmundo.es/elmundo/2013/03/13/internacional/1363199799.html
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