La luz viaja a una increíble velocidad a través del
espacio, podría rodear la tierra siete veces en un
segundo. Su velocidad es de 300.000 Km/Seg,
nada en el universo puede ir más rápido, es un
hecho físico aparentemente simple, pero cuyas
consecuencias son inmensas.
Sin embargo, la velocidad de la luz tiene sus
límites cuando recorre un lugar tan enorme como
el universo. A escala humana consideramos la
velocidad de la luz casi instantánea, pero en
términos astronómicos es demasiado lenta.
Cuando el hombre llegó a la luna, la comunicación
con los astronautas tardó 1,3 segundos desde el
centro de control de la misión hasta la superficie
lunar, y su respuesta tardó otros 1,3 segundos en
llegar, ya que se encontraban a 380.000 kilómetros
de distancia. Los 1,3 segundos que la luz necesita
para viajar desde la tierra a la luna son una
menudencia en comparación con otros objetos
celestes.
La luz del sol tarda más de 8 minutos en llegar a
la tierra, si el sol desapareciera ahora mismo,
pasarían 8 minutos antes de que sintiésemos sus
efectos. Los límites que nos impone la velocidad de
la luz suponen un reto para la comunicación entre
la tierra y una nave espacial situada a una gran
distancia.
Las
señales
tardan
aproximadamente
44
minutos en viajar ida y
vuelta hasta las sondas
que exploran Marte.
Las señales hasta la
sonda Cassini en
Saturno tardan más
de 3 horas.
Las
sondas
Voyager
llevan 33 años viajando
por el espacio, partieron
de la Tierra el verano de
1977 y desde entonces
envían información de
todo aquello que se han
encontrado a su paso.
Se encuentran a unos 17.000 millones y a 14.000
millones
de
kilómetros
de
la
Tierra
respectivamente. Están a punto de abandonar los
límites de la influencia magnética del Sol. Una señal
de la Tierra, viajando a la velocidad de la luz, toma
alrededor de 12,8 horas en alcanzar a la Voyager 2.
Pero estas distancias son poca cosa a escala
cósmica.
La estrella más cercana a la Tierra, es Próxima
Centauri, se encuentra a unos 42 billones de
kilómetros del Sistema Solar.
El cerebro humano no puede trabajar con números
tan grandes, se usa una unidad mas práctica que es
el año luz y que equivale a unos 9,5 billones de
kilómetros, es la distancia que la luz recorre en 1
año. El uso de años luz para describir distancias
abre otra dimensión sobre la velocidad de la luz. La
velocidad de la luz al ser una constante rigurosa es
la vara que mide a todo el universo cambiante.
Sirius la estrella más brillante visible
en el cielo está a 8,6 años luz, eso
significa que no la vemos como es
hoy sino como era hace 8,6 años.
Vemos la Estrella Vega como era hace 25 años, su
gran brillo
se debe tanto a su impresionante
tamaño (dos veces y media mayor que nuestro
Sol) como a su relativa proximidad a nosotros (tan
sólo 25 años luz), Vega está rodeada por un disco
de polvo, esto sugiere la presencia de planetas.
La estrella
supergigante
roja Betelgeuse
la vemos como
era hace unos
500 años.
Lo que tarda la luz en viajar por el universo nos
permite mirar hacia atrás en el tiempo y eso es un
regalo maravilloso de la naturaleza, cuanto más
lejos miramos más nos remontamos en el tiempo,
si la luz viajase instantáneamente no sabríamos
nada de nuestra historia cósmica.
La Nebulosa del Cangrejo la observamos como era
hace 6.300 años, es el resto de una supernova que
fue observada y documentada como una estrella
visible a la luz del día por astrónomos chinos y
árabes en el año 1054, la explosión se mantuvo
visible durante 22 meses.
El Núcleo Galáctico que se encuentra en el centro
de la Vía Láctea lo observamos como era hace
26.000 años, es la zona de la galaxia con mayor
densidad media de estrellas.
La Galaxia de Andrómeda, nuestra vecina mas
próxima, la vemos como era hace 2.500.000 de
años. Prácticamente ayer según la escala cósmica.
Jehová fundó la tierra con sabiduría, y
con inteligencia estableció los cielos.
(Proverbios 3:19)
¿No está Dios en la altura de los cielos?
¡Mira cuán altas están las estrella!
(Job 22:12)
Observa atentamente los cielos, y mira,
contempla las nubes, que son más altas que tú:
Si pecas, ¿qué mal Le haces?
Si tus transgresiones se multiplican,
¿qué daño Le haces?
Si eres justo
¿qué obtiene Él de ti, o qué recibe de tu mano?
Es al hombre a quien afecta tu maldad,
y al humano como tú, tu justicia. (Job 35:5)
Acerquémonos, pues, con
confianza al trono de la
gracia, para que obtengamos
misericordia y hallemos
gracia para el oportuno
socorro.
(Hebreos 4:16)
LaVerdaderaRiqueza.es
Descargar

Diapositiva 1 - LaVerdaderaRiqueza