Dios ha llamado a cada iglesia adventista
para que sea un agente transformador en sus
comunidades. Los mismos deben poner en
práctica los métodos del Maestro para llevar
ayuda y esperanza mediante los ministerios
de compasión en el nombre del Señor (Luc.
4:16-21, el ministerio de compasión de
curación, p. 152)
Es algo que abre las puertas con el fin
de alcanzar con la esperanza de
Jesucristo a los seres humanos que
luchan con diversas dificultades.
Una encuesta llevada a cabo en 2001 en un
grupo de miembros de la iglesia revelo entre
otras cosas que solo el 29% de los feligreses
participan en proyectos comunitarios.
Algunos de los datos encontrados gracias a
esa encuesta se incorporaron a la iniciativa
<<Dilo al mundo>>, que cuenta con siete
aspectos principales: El crecimiento
espiritual, la participación en la
comunidad, el testimonio personal, el
evangelismo en las ciudades, el
establecimiento de iglesias, la evangelización
y el evangelismo a través de los medios de
comunicación. Para casa una de esas tareas
se fijaron objetivos. Uno de ellos implicaba
incrementar la participación comunitaria de
los miembros para llegar a un 40% en el
2010.
Quienes esperan el regreso de Cristo han
recibido una tarea espacial. <<Los he enviado
al mundo>>, declaró Jesús mientras oraba en
el huerto, antes de la crucifixión (Juan 17:18).
Al ascender al cielo, instruyó a sus seguidores
diciéndoles: <<Id y haced discípulos a todas las
naciones, bautizándolos […] y enseñándoles
que guarden todas las cosas que os he
mandado>> (Mat. 28:19,20).
La misión fundamental de la iglesia es
encontrar, persuadir y animar a los
hombres, mujeres y niños para que se
conviertan en seguidores de Cristo, en
hacedores de la Palabra y no solamente en
oidores (Sant. 1:22).
La obra adventista consiste en atender
primeramente las necesidades temporales,
para luego encontrar la puerta del corazón,
donde podrán <<implantar las buenas
semillas de virtud y religión>> (ver
Testimonios para la iglesia, t.4, p.224).
Las demostraciones de compasión por los
necesitados y afligidos constituyen una
evidencia palpable de la presencia del
Espíritu Santo. Los actos compasivos
brindan la parte real y practica del mensaje
de Cristo, así como por otro lado, la
predicación, la enseñanza y los medios
electrónicos representen el contenido.
¿Por qué será que el trabajo social es tan
importante para los adventistas que creen
que Cristo Volverá pronto a rescatarnos de
los problemas que existen en la sociedad?
Es que esa labor constituye un testimonio
vivo del inminente regreso del Señor.
Cuando enarbolados la justicia, la
compasión y la sanidad, estamos
mostrando los valores del reino venidero.
Una congregación saludable y que funcione
bajo la conducción del Espíritu no esperará
en forma pasiva a que la gente acuda a la
iglesia y participe de sus actividades. Por el
contrario, la congregación tomará la
iniciativa para tratar de alcanzar a la
comunidad que rodea y al mundo en
general.
Trabajará en forma dedicada como lo hizo
Jesús, con el fin de compartir el mensaje y
demostrarle la misericordia divina mientras
intenta suplir sus necesidades (Ver El
ministerio de curación, p. 152).
Tenemos que animar a los adventistas
para que como testigos del cristianismo
participen de manera activa en asuntos de
índole pública y moral. Resulta
conveniente que los miembros de una
congregación adventista sean
considerados como ciudadanos que llevan
a cabo una contribución positiva a su
entorno.
Robert Linthicum, uno de los grandes
dirigentes de un ministerio basado en la
comunidad urbana, afirma que existen tres
tipos de iglesias:
1. La iglesia ubicada en la ciudad
(comunidad): Los miembros no
pertenecen a la comunidad.
2. La iglesia que contempla a la ciudad
(comunidad): La iglesia decide en forma
unilateral lo que la comunidad necesita,
sin siquiera realizar una evaluación con
el fin de identificar carencias.
3. La iglesia que trabaja con la ciudad
(comunidad): Lleva el ministerio de la
iglesia a la comunidad.
La misión o propósito de los Servicios
Adventistas (SAC) puede expresarse de
una forma sencilla: Servir a la
comunidad en el nombre de Cristo.
Los valores que han dado forma a los
Servicios Adventista a la comunidad son los
mismos valores cristianos tradicionales: el
potencial que tiene todo individuo de
reflejar la imagen de Dios, la dignidad
inherente en cada persona y la importancia
de la calidad en la vida humana.
Los SAC son una organización orientada a
suplir necesidades, por lo que concentran
sus esfuerzos en una variedad de terrenos.
Los mismos incluyen despensas
comunitarias, distribución de comidas
calientes, distribución de ropa, tiendas de
segunda mano, asistencia y
prevención de alcoholismo y otras adicciones,
asistencia en casos de desastres, consejería
para situaciones de crisis, tutorías,
capacitación profesional, servicios de
empleos, ayuda a refugiados, ayuda con
problemas de migración, evaluaciones
médicas, educación sanitaria y familiar,
cuidado de ancianos, ayuda a los
desamparados y a personas con sida.
Primer nivel. Los voluntarios de la Iglesia
Adventista y de otras denominaciones por
lo general trabajan en el nivel de
<<asistencialismo>>, brindando servicios y
suministros en forma inmediata con el fin
de suplir la falta de agua potable, alimento,
refugio, mantas, prendas de vestir y otros
artículos y servicios.
Segundo nivel. Denominado <<desarrollo
económico>>. Por ejemplo, se puede
entregar semillas y herramientas a las
familias que viven en regiones en vías de
desarrollo.
Tercer nivel. Algunos adventistas también
intentan lograr <<cambios sistémicos o
estructurales>>. Estos intentos intentan
cambiar las políticas institucionales y las
leyes que propician situaciones poco
justas a poco saludables.
Cuarto nivel. Este nivel puede ser llamado
de <<la comunidad en acción>>. En este
nivel se integran todos los anteriores en
una estrategia bien planificada.
Centros de servicios a la comunidad. Un
centro es un lugar, una estructura física
que ha sido establecido con el fin de
brindar servicios al público de forma
organizada, observando un horario
regular que se ha hecho público.
Agencia de servicios a la comunidad. Una
agencia es un programa auspiciado por
dos o más iglesias. El mismo puede
funcionar en un lugar neutral. Cuenta con
un liderazgo capacitado de índole
profesional o cuasi profesional.
Federación de servicios comunitarios.
Una federación es una red de
adiestramiento y capacitación establecida
con el fin de apoyar a los principales
dirigentes de los Ministerios de Servicios a
la Comunidad.
Como estructurar los servicios adventistas a la
comunidad.
1. Establezca un grupo de planificación en
conjunto con otras iglesias adventistas de la
comunidad.
2. Escoja a alguien para que sea director del
proyecto.
3. Lleve a cabo una profunda evaluación de
las necesidades a la comunidad.
4. Reconocimiento oficial.
5. La nueva junta se reúne de inmediato.
6. Desarrollo del programa.
7. Establezca una base de apoyo para la
agencia.
8. Comience a recaudar fondos.
9. Comience a reclutar y a capacitar a los
voluntarios.
10.Lleve a cabo un gran programa de
lanzamiento.
11.Planifique un retiro de trabajo para la
junta al concluir el primer año.
Servicios básicos. La mayor parte de las
iglesias de diferentes denominaciones
brindan este servicio esencial para los
pobres, las víctimas de desastres o quienes
enfrentan una crisis pasajera.
Estos servicios básicos no deberían ser
provistos sin la ayuda de un programa de
entrevistas y referencias.
Respuesta ante desastres. En esos casos, los
sobrevivientes necesitan una gran cantidad
de suministros básicos y la provisión de
ayuda con el fin de recuperarse y reconstruir
sus vidas.
Antes de involucrarse en este tipo de
actividades, es importante identificar las
agencias de gobierno y privadas que están
activas, así como determinar la ayuda que
estas ya están brindando.
Salud comunitaria. Esas iniciativas, además
de las clases de salud y de cocina, pueden
contribuir al bienestar general de una
comunidad.
Tutorías y consejerías. Los programas de
tutoría y consejería pueden contribuir para
que los jóvenes alcancen el éxito de los
estudios. Los programas de consejería
requieren de la labor de voluntarios que
trabajen en una escuela o en centros que
funcionen luego de un horario escolar.
Capacitación laboral y búsqueda de
empleo. Los programas de capacitación
laboral brindan destrezas específicas
relacionadas con trabajaos específicos;
asimismo, proporcionan las destrezas
necesarias para tener éxito en cualquier
empleo.
Vida familiar y consejería. Las clases sobre
temas de familia también fortalecen a las
familias en la comunidad donde vive.
Los programas de consejería familiar
ofrecerse en colaboración con el
departamento de Ministerios de la Familia, o
de organizaciones locales que estén al
servicio de la familia.
Intervención en situaciones de crisis. La
intervención en situaciones de crisis es una
especie de oferta de primeros auxilios
psicológicos que utilizan con el fin de
neutralizar los traumas emocionales que
afectan a los sobrevivientes de desastres, un
ataque terrorista, un asalto u otro
acontecimiento similar.
Programas relacionados con el
HIV/SIDA. Estos programas incluyen la
educación preventiva, el cuidado de los
huérfanos producidos por la
enfermedad, el cuidado en el hogar de
los enfermos.
Atención de ancianos. Este ministerio
coordina la educación y los servicios
relacionados con la edad, las finanzas y las
carencias sociales de los ancianos
miembros de la iglesia y de la comunidad.
Programas juveniles. Las unidades del
ministerio juvenil se organizan en torno
a las instituciones educativas o a iglesias.
La testificación por medio de los
servicios adventistas a la comunidad.
El compasivo ministerio de Jesús constituye
en sí mismo un precioso motivo y también
una recompensa. En consecuencia, los
contactos a través de los Servicios
Adventistas a la Comunidad (SAC) no
tienen necesariamente dar como fruto una
discusión espiritual, estudios bíblicos o un
bautismo.
No necesitamos que la gente acepte
nuestras publicaciones religiosas o que
asistan a reuniones de evangelización para
que se beneficien de nuestros servicios.
Servimos a los demás de igual manera,
aunque no exista ya aparente interés de
índole espiritual. Servimos a los demás sin
preocuparnos por lo que podríamos
obtener a cambio, ya que eso es
exactamente lo que Jesús haría.
Esta declaración indica varios importantes
parámetros para responder a
preocupaciones espirituales según se
presente alguna oportunidad.
1. Orar. Ore par que Dios prepare su
corazón de manera que usted pueda
servirlo de esa manera.
2. El momento apropiado. Una vez que las
necesidades más serias hayan sido
atendidas, la gente estará más interesada
en dialogar sobre temas espirituales.
3. Dedique tiempo para estar con la gente.
4. Demuestre compasión.
5. Satisfaga las necesidades del otro.
6. Gane la confianza de los demás.
7. Invítelos a que sigan a Jesús.
8. Vaya de a poco.
9. Ofrezca las publicaciones apropiadas.
10.No pierda de vista sus objetivos. Siempre
recuerde que su misión es atender las
necesidades de la comunidad.
Cuando somos guiados por Jesús y
sentimos una sincera compasión por los
demás, tendremos muchas oportunidades
de compartir el ánimo, el apoyo, el
consuelo y el incondicional amor de Dios.
Decídase a comenzar y el Señor
multiplicará los esfuerzos desinteresados
que usted haga.
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