Cristianismo en
Roma
Integrantes:
Luis Ríos
Álvaro Guzmán
Elías Said
LOS ORIGENES DEL CRISTIANISMO
En el Imperio Romano, durante el siglo III se vivía una crisis
enorme, con guerras civiles constantes, invasiones de pueblos
bárbaros, emperadores asesinados uno tras otro, y un pueblo
que fue dejando de creer que ser romano era un privilegio,
que perdió el orgullo de pertenecer a ese fantástico Imperio de
Augusto, Trajano, Adriano y tantos otros hombres talentosos.
En el marco de esa crisis, también los Dioses fueron cayendo
en desgracia, se fueron mezclando con ídolos orientales y
otras religiones de pueblos vecinos, que en el marco de la
total libertad de culto romana hacían crecer su influencia
sobre un pueblo descreído.
Una de esas religiones, el cristianismo, iba aumentando poco
a poco su caudal de seguidores, pero no sin sufrir de vez en
cuando fuertes persecuciones, así como también edictos de
los emperadores de turno que los obligaban a rendir culto a
los paganos.
El cristianismo no aceptaba otro Dios que no sea el
suyo, por eso no pudo agregarse a las religiones
romanas, ya que las excluía a todas, de la misma
manera que lo hacía el judaísmo.
Nerón, fue uno de los emperadores que más se ensañó
con los cristianos, que no adoraban a los dioses locales,
y se negaban a reconocer al emperador como un ser
divinizado. Las ideas de caridad e igualdad cristianas,
parecían oponerse al espíritu guerrero y jerárquico de
los romanos.
Los emperadores Trajano y Adriano, fueron más
tolerantes con el cristianismo, con la condición de que
no violaran las leyes romanas.
En 285 toma el poder Diocleciano, y allí se produce una
de las más sangrientas persecuciones de la historia: el
emperador pudo ver el peligro que representaba para el
Imperio Romano tradicional la propagación de una
religión tan distinta en su espíritu a las religiones
clásicas.
Nerón
Adriano
Trajano
En el año 285,Diocleciano, persiguió
al cristianismo considerándolo una amenaza
para el imperio. Esta nueva religión que
primero fue adoptada por los grupos sociales
más humildes, comenzó a ser predicada por
todos los sectores de la sociedad. La
explicación puede encontrarse en la crisis que
se vivía en esos momentos, tanto en materia
de seguridad, como económica y de valores
espirituales. El cristianismo ofrecía una nueva
oportunidad de reivindicación moral y religiosa.
Diocleciano privó a los cristianos de todos sus
derechos, quemó copias bíblicas y demolió
iglesias. Esta hostilidad cesó recién con el
decreto de indulgencia, de Galerio del 30 de
abril del año 311, donde se reconoció a
los cristianos existencia legal.
El emperador Constantino, en el año 324, asumió el poder total
de Roma, atribuyendo su asunción a fuerzas divinas.
Un panegirista galo, anunció que el nuevo emperador había
tenido una visión de Apolo, en un santuario de la Galia. La visión
era de una cruz encima del Sol, seguida de las palabras “con ésta
vencerás”. A la noche siguiente, Cristo se le apareció en un
sueño, mostrándole el sentido de lo que había vislumbrado.
La tarde anterior a la batalla del puente Milvio, el 28 de octubre
del año 312, tuvo otro sueño, donde se le ordenó pintar en los
escudos de sus tropas el monograma cristiano. Al vencer a
Majencio, y con ello acceder al poder en todo occidente, relacionó
ese triunfo con la simbología usada. Como tributo a su victoria,
erigió un arco en roma, donde se escribió que el tirano Majencio
había sido derrotado “por inspiración de la divinidad y su
grandeza de espíritu”, refiriéndose al propio Constantino. En el
año 313, se promulgó el edicto de Milán, por parte de Constantino
I, a cargo del Imperio Romano de Occidente y Licinio, del
de Oriente.
Pero otras versiones infieren que:
Constantino no fue cristiano ni por
un solo instante, y esto se deduce
por sus acciones poco piadosas
(venció a sus enemigos a sangre y
fuego, ejecutando a quién le pudiera
hacer sombra, como por ejemplo
hizo con Licinio, y asesinó a su hijo y
su esposa a sangre fría) y por el
hecho de que si bien les dio a los
cristianos libertad de culto (Edicto de
Milán, 313), jamás prohibió un solo
Dios pagano, ni persiguió a los que
practicaban estos cultos.
Sin embargo sus intervenciones en el
Concilio de Nicea, en 325, donde se
reunieron trescientos obispos, con el fin
de lograr la unidad religiosa del imperio,
ya que el cristianismo había sido objeto
de distintas interpretaciones. El
arrianismo, sostenía que Cristo era el
primogénito de Dios pero no su misma
sustancia, sino una criatura de origen
temporal. En el concilio triunfó la tesis
opuesta consagrándose la trilogía del
Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, siendo
la misma sustancia el dios Padre y el
Hijo. Los que no aceptaran esa fe
serían desterrados.
En esa fecha el Imperio estaba compuesto por 50.000.000 de habitantes de los
cuales los cristianos representaban el 10 %. Las propiedades de los cristianos que
les habían sido confiscadas les fueron devueltas. El cristianismo comenzó a convivir
en un pie de igualdad con el paganismo.
Luego de vencer a Licinio en Adrianópolis, se apoderó, en el 324 de todo el imperio.
Reconoció públicamente sus errores y la salvación que Dios le había concedido.
En el año 326, Constantino se dirigió
a Roma, lugar en el había estado en
el 315, pero esta vez se negó a
concurrir a una procesión y sacrificio
en el Capitolio. La nueva capital se
estableció en Constantinopla, donde
antes había estado Bizancio. La
nueva ciudad fue consagrada en el
año 330, transformándose en ciudad
cristiana, a pesar de que siguieron
subsistiendo resabios del anterior
paganismo, como estatuas y templos
paganos, que ya no eran tenidos
como sagrados. Se establecieron
importantes iglesias, como la de la
sagrada sabiduría.
Juliano El Apóstata
Teodosio
Luego de varios años de paz para el mundo cristiano, en el 337 El
emperador, Juliano El Apóstata, nuevamente comenzó una política
persecutoria del cristianismo, pero a su muerte, el cristianismo resurgió
con mayor intensidad.
El emperador Teodosio, el 27 de febrero del año 380, proclamó
al cristianismo religión oficial del Imperio Romano.
Concilio de Constantinopla
Tras la celebración
en 325 del Concilio de Nicea en el
que se condenó como herético
el arrianismo, doctrina que negaba
la divinidad de Jesucristo, este
resurgió con fuerza en la propia
Constantinopla gracias al apoyo de
su obispo, Eusebio de Nicomedia,
quien logró convencer a los
sucesores del
emperador Constantino para que
apoyaran el arrianismo y
rechazaran la línea ortodoxa
aprobada en Nicea y sustituyeran
a los obispos nicenos por obispos
arrianos en las sedes episcopales
de Oriente.
El Concilio
El concilio se inició bajo la presidencia del
Patriarca Melecio de Antioquía y con la
asistencia de 150 obispos de las diócesis
orientales, ya que el papa Dámaso I no envió
legado alguno, y entre sus principales
participantes destacaron los llamados "Padres
Capadocios"; Basilio el Grande, Gregorio
Niseno y Gregorio Nacianceno. Este último fue
designado por el propio concilio como obispo de
Constantinopla y, tras la muerte de Melecio,
pasó a presidir el mismo hasta su dimisión y
sustitución por Nectario.
La gran medida adoptada por el Primer Concilio
de Constantinopla fue la reafirmación del Credo
niceno introduciendo en el mismo la
consustancialidad del Espíritu Santo con el
Padre y con el Hijo mediante la expresión Credo
in Spiritum Sanctum qui ex Patre per Filium
procedit (Creo en el Espíritu Santo, que
procede del Padre a través de hijo).
Concilio de Efeso



Convocado por Teodosio II para poner fin a la doctrina
Nestoriana. Este produjo un cambio de dirección, debido a
que se debatió la naturaleza de Dios al considerar que sus
naturalezas, divina y humana eran separadas,
prevaleciendo la humana sobre la divina.
En la primera sesión, se declaró errónea la corriente
nestoriana, afirmando a Cristo como una sola persona,
además de ratificar la maternidad de María. Cirilo además
logró que se aprobara un decreto escrito en contra de
Nestorio, deponiéndolo y excomulgándolo.
Luego de varias sesiones, el emperador Teodosio II optó
por declarar depuestos a Cirilo y a Nestorio y los
encarcela, para posteriormente ser persuadido por los
legados papales para que aceptara como verdadero
concilio que condenaba a Nestorio, por lo que es puesto
en libertad a Cirilo.
Concilio de Calcedonia




Asistieron unos 600 obispos, de los que solamente 2 eran
occidentales, dejando aparte los legados pontificios. Frente
a la mayor estabilidad del imperio romano oriental, en
occidente hay que tener en cuenta que en ese año 451 se
produciría el enfrentamiento con los hunos de Atila, (Batalla
de los Campos Cataláunicos) y la famosa intervención,
legendaria o cierta, evitando que el Huno marchara sobre
Roma, del propio papa León I quien no impediría la
destrucción y saqueo de Roma por vándalos de Gescencio
tres años más tarde.
La presidencia del Concilio fue ocupada por el patriarca de
Constantinopla, Anatolio, al lado de los representantes del
Papa. El emperador Marciano apoyaba decididamente la
ortodoxia. En la segunda sesión, se reconoció la Epístola
Dogmática del Papa como documento de fe. Dióscoro fue
condenado por unanimidad -parece ser que los obispos
egipcios fueron presionados-, y todos sus decretos fueron
declarados nulos.
Los partidarios de Eutiques debieron aceptar la Epístola del
Papa para continuar formando parte de la Iglesia. Trece
obispos egipcios, sin embargo, rehusaron aceptarla,
arguyendo que sólo aceptarían "la fe tradicional".
En su canon 28, el Concilio aprobó también la práctica
equiparación de las sedes de Roma y Constantinopla, a
pesar de las protestas del Papa.
Definición Cristianismo
El cristianismo es una religión monoteísta de
orígenes semíticos que se basa en el reconocimiento
de Jesús de Nazaret como su fundador y figura central.
Sus seguidores creen que Jesús es el hijo de Dios, así
como el Mesías (o Cristo) el cual vino a anunciar al
hombre su salvación.
Dentro de sus textos y escritos sagrados, comparte con
el judaísmo el Tanaj, el cual constituye, junto con
la Biblia Septuaginta (más antigua que el Tanaj en su
forma actual), la base y la fuente para el Antiguo
Testamento de las diferentes Biblias cristianas. Por
este motivo es considerada una religión
abrahámica junto al Judaísmo y al Islam.
Descargar

Cristianismo en Roma - Patricio Alvarez Silva