La historia de Rut, escrita miles de años antes de Cristo, se enlaza con
la de tantas otras mujeres de todos los tiempos, víctimas de las
injusticias y de los abusos, especialmente con la de una multitud de
mujeres inmigrantes en busca de un lugar donde poder vivir en paz
y con dignidad.
También hoy, la experiencia de Rut nos habla.
Refleja la impotencia y el miedo que tantas
personas, bajo nuestro mismo cielo, deben sufrir a
causa de la marginación y la discriminación social.
Rut vive una situación
trágica. Es viuda,
pobre, privada de una
adecuada posición
social y sin medios
para subsistir. Tiene,
solamente, a su suegra,
a la cual quiere mucho
y de la que recibe
estima y comprensión.
Empujada por este amor y por la fidelidad a los vínculos
familiares, incluída la religión, decide seguir a su suegra
cuando ésta vuelve al país de origen. Las dos buscan
una vida mejor.
En aquella nueva tierra, tendrá que luchar contra los prejuicios de una
sociedad en la cual las mujeres son infravaloradas si no son
propiedad de un hombre.
Habiendo perdido a su marido, Rut tiene solamente dos fuerzas sobre
las cuales apoyar su supervivencia:
la confianza en sus propias capacidades y la fe en Dios.
Estas fuerzas la
sostienen, en efecto,
en la lucha contra
un sistema que
oprime y excluye.
Rut se gana la vida trabajando como espigadora, recogiendo el poco
grano que dejan caer los trabajadores de un rico propietario de
tierras. Este hombre se llama Booz y es pariente de Noemí, la
suegra de Rut.
Providencialmente él conoce a la espigadora y
admira su fuerza y su coraje.
Para salvar a Rut, él
debería, según las leyes
del lugar, tomarla como
esposa. Además,
actuando de esta
manera, aliviaría
también a su pariente
Noemí de la
desesperada situación
en la cual se encuentra
junto a su joven nuera.
Pero él no está
preparado para dar ese
paso.
Entonces es Rut quien
toma la iniziativa.
Con una gran astucia
femenina, obliga al
hombre a tomarla
como esposa,
poniéndolo en una
situación reconocida
y bendecida por las
leyes locales.
En todo aquello que
hace, Rut está
movida por un gran
sentido de la
fidelidad hacia la
vida, hacia la suegra
y hacia el Dios que
ha elegido honrar.
Ella no sabe qué recompensa le está reservada: será la
historia, la que revele que esta humilde mujer sin recursos
económicos y sin posición social, será una ascendiente de
Jesús, Salvador del mundo.
“El libro de Rut es la historia del cumplimiento de la voluntad de
Dios por parte de hombres y mujeres. Un nuevo mundo de
relaciones está germinando. Los excluídos han sido acogidos, los
humillados han sido ensalzados.
Una nueva generación de hombres, representada por un
niño, se convierte en heredera de un cosmos donde las
mujeres son co-creadoras.
En la figura de Rut, entonces, tenemos la óptica de Dios sobre el
mundo, que va en una dirección opuesta a la nuestra”
(Joan Chittister)
Texto de Inés Gutierrez SUSC
Presentación de Sr. Alba Vernazza fma
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La storia di Rut donna moabita in terra straniera