Hacia la madurez en el Espíritu:
El camino psico-espiritual en la vida religiosa
LUNES, 27 DE DICIEMBRE
LA META DEL CAMINO
ESPIRITUAL: MADUREZ EN EL
ESPÍRITU
PROGRAMA
27 Diciembre
 La meta: Desarrollo hunano en plenitud

28 Diciembre
 El camino hacia la plenitud
 Modelos de desarrollo humano en plenitud: los
Santos

ORACCIÓN
CONTEMPLATIVA
1 Lugar tranquilo
2 Postura cómoda
3 Amar a Dios Padre
4 Dejar los
pensamientos para
volver la atención a
Dios Padre
5 Hacer un acto de
esperanza
Este tema nos permite
ahondar en lo que llamo el
desarrollo humano en plenitud.
 En efecto, la santidad no es
otra cosa que el desarrollo
pleno de una criatura humana
que, al acoger la presencia y
acción de las Personas divinas,
alcanza la unión con Jesús que
lo transforma efectivamente en
hija de Dios, tal como el mismo
Padre había proyectado desde
toda la eternidad.

 Cuanto
más humano se vuelve un
individuo, tanto más se convierte en
hijo de Dios.
 Y viceversa, cuanto más espiritual se
torna la persona, mediante una
relación filial con Dios Padre, tanto
más humana se vuelve.

Toca al Espíritu la tarea de
reproducir la imagen del Hijo
en el creyente, contando con
la colaboración libre y
creativa de éste que, por
medio de la fe, esperanza y
amor, se relaciona con Jesús
resucitado y además
identificado con cada ser
humano.
Aquí surge una pregunta
práctica que yo misma me
hago como creyente y, ¿cómo
hace el Espíritu Santo, en
concreto, para configurarnos
con Cristo?
 Para contestar a esta
pregunta pongo de relieve,
sobre todo, las tres
actividades principales de la
psique humana:


PARA CONTESTAR A ESTA PREGUNTA PONGO DE RELIEVE, SOBRE
TODO, LAS TRES ACTIVIDADES PRINCIPALES DE LA PSIQUE
HUMANA:
Pensamiento
Sentimiento
Comportamiento
LA PERSONA MADURA EN EL ESPIRITU
RECONOSCE LA PRESENCIA
DE JESUS EN SU VIDA
PRESENTE Y PASADA.
VIVE LOS MISMOS
SENTIMIENTOS DE JESÚS
HA ENCONTRADO SU MISIÓN
PERSONAL
RECONOSCE
LA PRESENCIA DE JESUS
EN SU VIDA PRESENTE Y PASADA.
• Sabemos, a través de la fe, que Jesús
está presente, a tu lado y al lado de cada
persona ahora mismo.
• Jesús ha estado siempre contigo a cada
instante de tu jornada diaria y cada
noche de tu vida.
• En los momentos de debilidad, cuando
has cometido algún pecado, el Señor
estaba presente
Jesús permanece con nosotros incluso cuando le
volvemos la espalda a la hora de pecar.
 San Juan de la Cruz nos recuerda este hecho
diciendo:
“Grande contento es para el alma entender que nunca
Dios falta del alma, aunque esté en pecado mortal,
cuánto menos de la que está en gracia”.
S. Juan de la Cruz, Cántico espiritual 1,8.


No se trata sólo de una consideración intelectual,
sino más bien de la búsqueda de una experiencia
de fe, que permita tener la vivencia interna de
sentir la compañía activa y poderosa del Señor a
cada instante de la vida.
VIVE LOS MISMOS SENTIMIENTOS DE JESÚS
• El Espíritu también nos ofrece su
intervención poderosa en los
sentimientos o vida emocional.
• En concreto, el produce en nuestro corazón las
emociones positivas que mayormente deseamos
suscitar :“amor, alegría, paz, paciencia,
afabilidad, bondad, fidelidad, modestia,
dominio de sí” (Gal 5,22)
• Usando el lenguaje de nuestros diás
podemos decir que son tres las
emociones/sentimientos que vive la
persona que ha llegado al desarrollo en
plenitud
HA ENCONTRADO SU MISIÓN PERSONAL
HA ENCONTRADO SU MISIÓN PERSONAL
La misión personal consiste, pues,
en una tarea especial, que beneficia
a otros, sean pocos o muchos.
 Por lo mismo, quedan excluidos los
fines egoístas como, por ejemplo,
adquirir poder, enriquecerse,
acrecentar la propia fama,
satisfacerse sexualmente, o
cualquier otra cosa por el estilo.


Sin duda alguna, la misión personal representa
un servicio desinteresado a los demás. Y todo
servicio, tal como se nos advierte en el mundo de
los negocios, nace del corazón:
Dios Padre conoce a cada persona por su nombre
o por los rasgos que lo especifican como un ser
único, irrepetible, insustituible.
 Junto con la unicidad y originalidad propia de
cada quien, Dios entrega también un cometido
especial a cada uno. Se trata de una tarea que
beneficia a los demás y que permite la
realización del plan de Dios.

La misión personal no se confunde con el propio
estado de vida o vocación. Tampoco es lo mismo
que la profesión o el trabajo que cada uno realiza.
 Tampoco representa una empresa espectacular,
al menos para la mayorías.

La misión puede ser tan sencilla como el sonreír a
todos los que puedan alegrarse al recibir una
sonrisa.
 Dentro de su vocación, el médico hace lo mismo
que otros, pero uno puede tener la misión de
suscitar la esperanza de cada uno de sus
pacientes, ofreciéndoles palabras de aliento y
confianza.


“Ser persona es tener una misión y cumplir un
papel, de forma que la persona funda la misión y
la misión realiza a la persona. Nuestro ser está
acompasado a nuestro hacer y nuestra persona
forjada a la medida de nuestra misión. De ahí
que sólo descubra su persona quien descubre su
misión. Y sólo realiza su autonomía en el mundo
quien lleva a cabo el encargo que ha recibido.
Dios ha fiado la realización de su plan en el
mundo al hombre, confía en él y de él espera la
realización”.
O. GONZÁLEZ DEL CARDEDAL, Raíz de la
esperanza
EN FIN, EL ESPÍRITU DESEA INFLUIR TAMBIÉN
EN NUESTRO COMPORTAMIENTO
El Espiritu Santo así como guiaba a Jesús, más
tarde guía a los apóstoles y quiere guiarnos a
nosotros.
 De manera especial nos impulsa a caminar por la
senda de la santidad (Rm 15,16).

COMPORTAMIENTO
Nos ayuda a hacer “morir
las obras del cuerpo”
(Rm 8,13).
Nos mueve hacia la práctica
de la justicia y la promoción
de la paz (Rm 14,17).
Nos da sus carismas o talentos:
“A cada cual se le otorga la
manifestación del Espíritu para
provecho común” (1 Cor 12,4-11).
Disfrutamos y celebramos la vida
como don de Dios
Atendemos a los demás y les damos lo mejor de
nosotros mismos en la “profecía de la vida ordinaria”
Defendemos la vida y contribuimos a desarrollarla y
educarla y proclamamos su destino último en nuestro
servicio misionero
HOMBRE NUEVO
Abre espacios al Espíritu para
que la obra siempre nueva y dinámica
de Diosacontezca en la vida diaria:
 Pasa del decir al obrar, del hablar al hacer, de tal
manera que “se note” lo que confesa con los
labios.
 Toma decisiones nuevas que le permitan asumir
su cotidiano desde la “orilla de Dios”,
 Descubre las capacidades aún insospechadas que
palpitan en lo más hondo de si mismo.
 Reorienta su cotidiano
Da centralidad en la vida a Jesucristo como Dios
y Señor
 Busca espacios de encuentros con Dios en las
circunstancias cotidianas
 Tiene un talante teologal
 Acoge el “silencio” de Dios
 Acepta con serenidad la propia fragilidad e
indigencia

La persona que ha llegado al desarrollo humano en
plenitud sabe reconocer y vivir la VIDA COMO UN
DON.
 Aceptarla, conpartirla y restituirla

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La meta del camino espiritual: madurez en el Espíritu