ARTE BIZANTINO
El origen del Arte Bizantino se sitúa en el Arte Romano, centrándose en el
Oriente del Imperio tras su escisión en el siglo IV. En Oriente su desarrollo
llegará hasta el siglo XV, en que se produce la toma de Constantinopla por los
musulmanes.
Destaca el siglo VI como el más importante, coincidiendo con el reinado del
Emperador Justiniano, que personalmente se encargo de impulsar la
construcción de grandes obras a lo largo del Imperio de Oriente. Al tiempo se
dedicó a ampliar las fronteras del Imperio llegando hasta el sur de la Península
Iberica.
Arquitectura: características generales
Materiales: piedra, ladrillo
-Basilical
Planta:
-Centralizada
-De cruz griega
La CUBIERTA puede ser:
- Cúpula: gallonada o lisa,
sobre pechinas, muy abierta
por vanos y de piedra porosa.
-Plana, de madera o piedra
El SOSTEN puede ser:
- Pilar
- Columna de fuste liso y CAPITEL
bizantino.
El CAPITEL Bizantino tiene forma
de pirámide truncada invertida
decorada con motivos florales o
figurados. Aparece el CIMACIO,
que es una moldura que se sitúa
sobre el capitel dando paso al
arco.
Tipos de arco
Medio punto
Peraltado
Rebajado
Se abren numerosos vanos o ventanas en los
muros, que en el exterior van reforzados con
numerosos CONTRAFUERTES.
El edificio más común es la Basílica
La Basílica Bizantina consta de:
- Atrio con fial para agua bendita.
- Nartex: el vestíbulo para los feligreses, donde
se colocan los Iconos en la llamada
ICONOSTASIS, aunque en ocasiones se sitúan
también separando la zona del altar.
- Tribuna: planta superior sobre las naves
laterales; cuando aparece es la zona en la que
se sitúan las mujeres y los niños, y que tiene la
misma amplitud que dichas naves.
-altar
-Crucero: perpendicular a las naves, cruzando
por el altar.
-Ábside: corredor semicircular por detrás del
altar
Basílica de Santa Sofía de Constantinopla (532-537).
Tiene tres naves, la central
se cubre con cúpula que se
apoya sobre dos medias
cúpulas que reposan sobre
nichos, la transición a la
base sobre pechinas. Todo
ello hace aparentar que
tiene planta centralizada,
cuando en realidad es
basilical.
Los muros están muy perforados por
vanos, y varios arcos abarcantes
hacen reposar el peso de la cúpula
sobre pilares. A pesar de ello la
cúpula tuvo que ser reconstruida dos
veces, ya que se hundió en el siglo VI
y en el siglo X, por lo que se
pusieron refuerzos que evitaran que
cayera de nuevo.
Hoy en día funciona como mezquita, la estructura con escalera (mimbar) y
la decoración geométrica y caligráfica son agregados musulmanes.
Mosaicos
Cubren muros y cubiertas con ellos, con gran colorido y finura. Las figuras son
rígidas. Predomina la simetría y destacan lo sobrenatural.
"Iglesia de San Vital"
(Rávena, s. VI)
Destacan las
representaciones que
decoran el presbiterio
de “San Vital de
Rávena” que muestran
al “Emperador
Justiniano y su corte”
y a “La emperatriz
Teodora y su séquito”,
los dos personajes
centran la imagen y son
de mayor tamaño que
el resto, el manto
púrpura denota su
poder. Aparecen
haciendo ofrendas a
Dios
"Justiniano y su corte", el emperador Justiniano lleva como ofrenda una gran patena de oro; va precedido por
dos altos dignatarios eclesiásticos, uno de ellos lleva el incensario y el otro el misal, y por el arzobispo
Maximiano, que lleva una cruz, todas estas ofrendas aparecen ricamente decoradas con gemas y esmaltes. Tras
el arzobispo, en segundo plano, el banquero Juliano, que financió la construcción de la iglesia. Detrás del
emperador hay dos altos funcionarios del estado con toga, el primero sería el general Belisario, conquistador de
Rávena. Cierra el cortejo la guardia personal del emperador con el crismón en sus escudos.
Los personajes están retratados con realismo y tienen mucha fuerza expresiva, pero son
hieráticos y distantes. Su mirada es fija y penetrante, refleja el poder espiritual del emperador y
sus seguidores. Sus pies, en «V» flotan en un fondo neutro, indefinido, aludiendo a los lazos con
lo sobrenatural y el alejamiento de lo terrenal. Todo indica que estas figuras están más allá de la
simple humanidad.
Numerosos símbolos y atributos sitúan a cada figura en una jerarquía muy rígida. Los monarcas
están en el centro y tienen las vestimentas más ricas y las joyas más lujosas, además de ir
coronados —poder terrenal— llevan un halo de santidad —poder espiritual—, constituyendo un
claro paradigma del cesaropapismo bizantino: el emperador posee una categoría moral
superior, la Iglesia y el estado son uno sólo en él, que es rey/basileus (Βασιλεύς) por mandato
divino y mayordomo del mismo Dios, de ahí su rostro juvenil (era sexagenario).
El resto de los personajes,
cuyos retratos son más fieles y
se respeta su edad, se
disponen simétricamente en
torno a Justiniano, tanto más
cerca están de él, cuanto más
importantes son, y, además,
llevan uniformes propios de su
rango (casullas para los
eclesiásticos, togas sujetas con
fíbulas para los funcionarios,
armas para los soldados, etc.).
"Teodora y su Séquito"
El nimbo rodea la cabeza de la emperatriz Teodora,
aludiendo a su concepción divina y terrenal.
Una serie de rasgos como el manto púrpura (color
tan sólo reservado para la familia imperial), el
nimbo, el tocado de joyas o el baldaquino en forma
de venera (símbolo del universo) que la cubre, la
diferencia del resto del grupo y nos aportan
información sobre su condición privilegiada.
Se puede advertir un bordado de los
Reyes Magos en su capa, aludiendo a su
poder.
A la izquierda de Teodora se coloca la representación masculina de su Corte: En su círculo más próximo
contaba con la ayuda de los eunucos (personas sometidas a castración desde una temprana edad, que los
hacía inmunes a los placeres de la carne, o al menos eso parece, y cuya "esterilidad" les otorgaba una
"posición privilegiada" junto a la emperatriz, de manera que se garantizaba su dedicación exclusiva y se
evitaba la aparición de "eventuales hijos" que pudieran constituir una amenaza), este es el caso de Narsés
(situado a su izquierda) ataviado con el característico uniforme de dignatario, con el rango máximo que se
le podía conceder.
En contraposición, en la parte derecha aparece un grupo de mujeres con un menor nivel de
individualización, de entre las cuales podemos distinguir a las dos más cercanas, una de pómulos
prominentes y otra más joven que, según historiadores, responden su mujer de confianza; Antonia
(compañera durante su juventud y esposa del general Belisario) y Juana, la hija de ésta; ambas muy
"útiles" como confidentes (mantenían informada a Teodora de las posibles intrigas o complots en
palacio), a través de las cuales la emperatriz mantenía controlado a Belisario (que podía convertirse
en cualquier momento en un rival para Justiniano) y eliminaba a todos aquellos que se
interpusieran, en un afán por preservar su poder.
Otros mosaicos importantes de "San Vital de
Rávena",
Destaca "Cristo en Majestad" o Pantocrator del ábside principal. Modelo que seguirán iglesias
posteriores del románico catalán. Aparece la "Almendra Mística" que rodea la imagen de Cristo,
aunque en la mayoría de los ejemplos aparece rodeándole completamente, la postura frontal y el
gesto de bendición con la mano derecha
“San Apollinaire el Nuevo”, Rávena
Hay escenas del Antiguo Testamento como "La Hospitalidad de Abraham"
Oración en el huerto
“San Apollinaire in Clase”, Rávena con el tema del Pantocrator
En "Santa Sofía" de Constantinopla, a pesar de que las imágenes fueron destruidas
por los turcos, quedan restos entre los que destacan:
"Virgen entronizada" en Santa Sofía, Constantinopla. Este hermoso mosaico situado en
uno de los ábsides es uno de los más antiguos que sobrevivió en la Basílica de Hagia
Sophia.
Arcangel Gabriel
"Cristo en Majestad y león VI arrodillado" (s. IX). Se sitúa en la entrada imperial a la Basílica de Santa Sofía.
Aparece un Cristo Pantocrator que porta una inscripción en la que se lee "La paz sea con vosotros. Yo soy la
Luz del Mundo".
Sobre su imagen aparecen unos tondos que representan a la Virgen María y al Arcángel San Gabriel.
A los pies de Cristo se encuentra la imagen de un emperador en postura de arrepentimiento, que se ha
identificado con León VI, que pide perdón por sus cuatro matrimonios. El mosaico data de entre 886 y 912,
fechas del reinado de León VI.
"Cristo en Majestad entre la Emperatriz Zoe y Constantino IX Monómaco"(s. XI). Sobre todo,
este mosaico se caracteriza por una composición austera y su fondo neutro. Cristo aparece con un
pergamino y hace la señal de bendición. Constantino ofrece a Cristo un apokombion (una bolsa con
monedas de oro de un peso total de 3 kgs) y Zoe presenta a Cristo un manuscrito en el que están
inscritas sus donaciones a la Iglesia. De acuerdo a la manera de representar clásica, Cristo aparece en
mayor tamaño que las otras figuras, lo que también subraya su carácter divino.
"La Virgen María con el Niño y el Emperador Juan II Conmeno y la emperatriz Irene" (s. XII)
El emperador Juan II Comneno (1118-1143) y su esposa la princesa húngara Irene, aparecen
haciendo las mismas ofrendas que Constantino y Zoe en el ejemplo anterior. El rostro de la
emperatriz marca sus sonrosadas mejillas, luce cabellera rubia y muestra una ligera sonrisa que es
novedad en las representaciones reales de la estricta corte bizantina. Los rostros de los
empreadores miran de frente igual que los de la Virgen y el niño.
"Deésis" Es el más famoso de los mosaicos de Santa Sofía data del siglo XIV, Aparece
Cristo pantocrator flanqueado por la Virgen María y San Juan Bautista.
Cristo lleva un ejemplar de los Evangelios en su mano
izquierda y la derecha hace el signo de la bendición. Su
expresión suave transmite la compasión de Dios por la
humanidad.
A cada lado, María y Juan vuelven sus rostros hacia Cristo
en señal de adoración. Todas las imágenes muestran una
profunda espiritualidad, que son reflejo de las vivencias
de los habitantes de Constantinopla en aquella época.
Bajorrelieve
La Cátedra del Obispo
Maximiano” (marfil,
545-553) Museo
Arzobispal de Rávena.
Representa imagenes
de la vida de José y sus
hermanos, que se
pone en paralelo a la
historia de Jesús
La escultura bizantina no tuvo el mismo desarrollo
que otras artes como la pintura y el mosaico.
En el panel frontal, bajo
el monograma de
Maximiano, aparece San
Juan Bautista y a su lado
los evangelistas. El
Bautista sostiene un
medallón con la talla
del Cordero Místico y los
evangelistas llevan sus
libros.
Cristo coronando a Romano III y Eudoxia” (s. XI)
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