El LIBRO
DEL APOCALIPSIS
DE JUAN
TEMARIO
1: Prólogo
2-3: Siete cartas.
4: Dios en un Trono
5. Cordero degollado
6. Siete Sellos.
7. 144.000
8-9. Siete Trompetas
10. Comer el Libro
11. Dos Testigos
12. El Dragón y la Mujer
13. Dos Bestias
14. 144.000
15. Cántico de Moisés.
16. Siete Copas
17. Juicio a Babilonia
18. Caída de Babilonia
19. Fiesta: cayó Babilonia
20. Los Mil Años
21-22. Cielo-Tierra Nueva
CONTEXTO HISTÓRICO (Ap.1,9)
Yo, Juan, hermano de ustedes,
con quienes comparto las
tribulaciones, el Reino y la
espera perseverante en Jesús,
estaba en la isla de PATMOS, a
causa de la Palabra de Dios y
del testimonio de Jesús.
Isla de Patmos
Patmos: Isla carcelaria
Carta a Trajano
Cayo Plinio a Trajano, emperador.
Es costumbre en mí, Señor, darte
cuenta de todo asunto que me ofrece
dudas. ¿Quién, en efecto, puede mejor
dirigirme en mis vacilaciones o
instruirme en mi ignorancia? Nunca he
asistido a procesos de cristianos.
De ahí que ignore qué sea costumbre
y hasta qué punto castigar o
investigar en tales casos.
Ni fue tampoco mediana mi
perplejidad sobre si debe
hacerse alguna diferencia de las
edades,
o nada tenga que ver tratarse
de muchachos de tierna edad o
de gentes más robustas;
si se perdona al que se
arrepiente, o nada le valga a
quien fue cristiano haber dejado
de serlo,
si hay, en fin, que castigar el
nombre mismo, aún cuando
ningún hecho vergonzoso le
acompaña, o sólo los crímenes
que pueda ir anexos al nombre.
Por de pronto, respecto a los
que me eran delatados
como cristianos,
he seguido el procedimiento
siguiente:
empecé
por
interrogarles a ellos mismos.
Si
confesaban
ser
cristianos, los volvía a
interrogar por segunda y
tercera con amenaza de
suplicio.
A los que persistían, los
mandé ejecutar.
Pues fuera lo que fuera lo que confesaban,
lo que no ofrecía duda es que su
pertinacia y obstinación inflexible tenía
que ser castigada.
Otros hubo, atacados de semejante locura
de los que, por ser ciudadanos romanos,
tomé nota para ser remitidos a la Urbe.
Luego, a lo largo del proceso, como suele
suceder, al complicarse la causa, se
presentaron varios casos particulares.
Se me presentó un memorial,
sin firma, con una larga lista
de nombres.
A los que negaban ser o haber
sido cristianos, y lo probaban
invocando, con fórmula por
mí propuesta, a los dioses y
ofreciendo incienso y vino a
tu estatua,
que para este fin mandé traer al
tribunal las imágenes de las
divinidades, y maldiciendo por
último a Cristo,
cosas todas que se dice ser
imposible forzar a hacer a los que
son de verdad cristianos, juzgué
que debían ser puestos en
libertad.
Otros, incluidos en las listas del
delator, dijeron sí ser cristianos, pero
inmediatamente lo negaron; es decir,
que lo habían sido, pero habían dejado
de serlo, unos desde hacía tres años,
otros desde más, y aún hubo quien
desde veinte.
Estos también, todos, adoraron tu
estatua y la de los dioses y
blasfemaron de Cristo.
Ahora bien, afirmaban éstos que, en
suma, su crimen o, si se quiere, su
error se había reducido a haber tenido
por costumbre, en días señalados,
reunirse antes de rayar el sol y
cantar, alternando entre sí a coro, un
himno a Cristo como a Dios y
obligarse por solemne sacramento
no a crimen alguno, sino a no cometer
hurtos ni latrocinios ni adulterios, a no
faltar a la palabra dada, a no negar, al
reclamárseles, el depósito confiado.
Terminado todo eso, decían que la
costumbre era retirarse cada uno a
su casa y reunirse nuevamente
para una comida en común,
empero, inofensiva;
y aún eso mismo, lo habían dejado
de hacer después de mi edicto por el
que, conforme a tu mandato, había
prohibido las asociaciones secretas.
Con estos informes, me pareció
todavía más necesario inquirir qué
hubiera en todo ello de verdad, aún
por la aplicación del tormento a
dos esclavas que eran llamadas
ministras.
Ninguna otra cosa hallé, sino una
superstición
perversa
y
desmedida.
Porque es el caso que muchos, de
toda edad, de toda condición, de
uno y otro sexo, son todavía
llamados en justicia, y lo serán en
adelante.
Y es que el contagio de esta
superstición ha invadido no sólo
las ciudades, sino hasta las aldeas
y los campos; mas, al parecer, aún
puede detenerse y remediarse.
Por ello, suspendidos los
procesos,
he
acudido
a
consultarte.
El asunto, efectivamente, me
ha parecido que valía la pena
de ser consultado, atendido,
sobre todo, el número de los
que están acusados.
Lo cierto es que, como puede fácilmente
comprobarse, los templos, antes ya casi
desolados, han empezado a frecuentarse,
y las solemnidades sagradas, por largo
tiempo interrumpidas, nuevamente se
celebran,
y que, en fin, las carnes de las víctimas,
para las que no se hallaba antes sino
un rarísimo comprador, tienen ahora
excelente mercado.
De ahí puede conjeturarse
qué
muchedumbre
de
hombres pudiera enmendarse
con sólo dar lugar al
arrepentimiento.
Denario de Domiciano, conmemora la
“DEI-ficación” de su hijo
Juan Pablo II (Ap.4,14)
Puede ser interesante recordar que el
emperador Domiciano, bajo cuyo
gobierno
fue
compuesto
el
Apocalipsis, se hacía llamar con el
título de «Dominus et deus noster»
[señor y dios nuestro] y exigía que
sólo se dirigiera a él con estos
apelativos
(Cf.
Suetonio,
«Domiciano», XIII).
Caminos para el mercado
Ap. 6,1-8
1 Y seguí viendo: Cuando el Cordero
abrió el primero de los siete sellos,
oí al primero de los cuatro
Vivientes que decía con voz como
de trueno: «Ven».
2 Miré y había un caballo blanco; y el
que lo montaba tenía un arco; se le
dio una corona, y salió como
vencedor, y para seguir venciendo.
3 Cuando abrió el segundo sello,
oí al segundo Viviente que
decía: «Ven».
4 Entonces salió otro caballo,
rojo; al que lo montaba se le
concedió quitar de la tierra la
paz para que se degollaran
unos a otros; se le dio una
espada grande.
5 Cuando abrió el tercer sello, oí al
tercer Viviente que decía: «Ven».
Miré entonces y había un caballo
negro; el que lo montaba tenía en
la mano una balanza,
6 y oí como una voz en medio de los
cuatro Vivientes que decía: «Un
litro de trigo por denario, tres litros
de cebada por un denario. Pero no
causes daño al aceite y al vino.»
7 Cuando abrió el cuarto sello, oí la
voz del cuarto Viviente que decía:
«Ven». 8 Miré entonces y había un
caballo verdoso; el que lo montaba
se llamaba Muerte, y el Hades le
seguía. Se les dio poder sobre la
cuarta parte de la tierra,
para
matar con la espada, con el
hambre, con la peste y con las
fieras de la tierra.
SUETONIO
“La Vida de los Doce Césares"
ROMA=
DOMICIANO
sembrar viñedos
PROVINCIAS= quemar viñedos
Protestas en Asia Menor (7,2; 14,2)
¿Un Libro Difícil? Simbolismo
“Apocalipsis” = revelación, desenmascarar.
“Apocalíptica”: género literario.
 Bíblicos: 71% citas del AT. Conocer el A.T.
 Explicados: 1,20; 11,8; 17,5.9 = Babilonia =
Roma.
 Humanos: 1,12–16.
 Animales: 5,5–6.
 Cósmicos: estrellas (12,1); Mar (13,1).
 Numéricos: 7 (simbólico); 666; 144.000.
 Colores: 6,1–8; 19,11–13.
¿Cuándo se cumplirán las profecías del
Apocalipsis? (Ap.1,1 y 3)
REVELACIÓN de JESUCRISTO, que
le fue confiada por Dios para enseñar
a sus servidores lo que tiene que
suceder pronto.
Feliz el que lea, y felices los que
escuchen las palabras de esta profecía
y tengan en cuenta lo que está escrito
en ella, porque el tiempo está cerca
Siete Bienaventuranzas
1,3:
FELIZ el que lea, y felices
los que escuchen las
palabras de esta profecía y
tengan en cuenta lo que está
escrito en ella, porque el
tiempo está cerca.
14,13:
¡FELICES los que mueren en
el Señor! Sí –dice el Espíritu–
de ahora en adelante, ellos
pueden descansar de sus
fatigas, porque sus obras los
acompañan».
16,15:
FELIZ el que vigila y
conserva su ropa para
no tener que andar
desnudo, mostrando su
vergüenza.
19,9:
FELICES los que han sido invitados
al banquete de bodas del Cordero».
20,6:
¡FELICES y santos, los que
participan
de
la
primera
resurrección! La segunda muerte
no tiene poder sobre ellos.
22,7
FELIZ el que cumple las palabras
proféticas de este Libro».
22,14
¡FELICES los que lavan sus
vestiduras para tener derecho a
participar del árbol de la vida y a
entrar por las puertas de la Ciudad!
¿Cuándo vendrá el ANTICRISTO?
(1 Jn.2,18-22)
Hijos míos, es la última hora.
Habéis oído que iba a venir un
ANTICRISTO;
pues bien,
muchos ANTICRISTOS han
aparecido, por lo cual nos
damos cuenta que es ya la
última hora.
Salieron de entre nosotros;
pero no eran de los nuestros. Si
hubiesen sido de los nuestros,
habrían
permanecido
con
nosotros.
¿Quién es el mentiroso sino el
que niega que Jesús es el Cristo?
Ese es el ANTICRISTO, el que
niega al Padre y al Hijo.
Roma
ESCLAVISTA
(18,11-13)
Roma esclavista (18,11-13)
También los comerciantes de la tierra
lloran y están de duelo por ella, porque
ya nadie les compra sus mercancías:
objetos de oro y de plata;
piedras preciosas, perlas,
telas de lino y de púrpura,
de seda y de escarlata;
maderas aromáticas;
objetos de marfil,
de maderas finas,
de bronce, de hierro y de mármol;
canela, ungüento perfumado, perfumes,
mirra e incienso;
vino, aceite, harina y trigo;
animales de carga,
ovejas, caballos y carros;
esclavos y mercancía humana.
¿Sólo se salvarán 144.000? (Ap.7)
Vi a cuatro Ángeles que estaban de
pie en los cuatro puntos cardinales y
sujetaban a los cuatro vientos para
que no soplaran sobre la tierra, ni
sobre el mar, ni sobre los árboles.
Luego vi a otro Ángel que subía del
Oriente, llevando el sello del Dios
vivo.
Y comenzó a gritar con voz
potente a los cuatro Ángeles que
habían recibido el poder de dañar
a la tierra y al mar:
«No dañen a la tierra, ni al mar, ni
a los árboles, hasta que
marquemos con el sello la frente
de los servidores de nuestro
Dios».
Oí entonces el número de
los que habían sido
marcados:
eran 144.000,
pertenecientes
a todas las tribus de Israel.
Doce mil de la tribu de Judá,
doce mil de la tribu de Rubén,
doce mil de la tribu de Gad,
doce mil de la tribu de Aser,
doce mil de la tribu de Neftalí,
doce mil de la tribu de Manasés,
doce mil de la tribu de Simeón,
doce mil de la tribu de Leví,
doce mil de la tribu de Isacar,
doce mil de la tribu de Zabulón,
doce mil de la tribu de José,
doce mil de la tribu de Benjamín.
Después de esto, vi una
enorme
muchedumbre,
imposible de contar,
formada por gente de todas
las
naciones,
familias,
pueblos y lenguas.
Hijos de Jacob (Gn.35,23-26)
De
Lía
fueron
Rubén,
el
primogénito de Jacob, Simeón,
Leví, Judá, Isacar y Zabulón.
De Raquel fueron José y Benjamín.
De Bilhá, la esclava de Raquel,
fueron Dan y Neftalí.
De Zilpá, la esclava de Lía, fueron
Gad y Aser.
Apocalipsis
Judá,
Rubén,
Gad,
Aser,
Neftalí,
Manasés,
Simeón,
Leví,
Isacar,
Zabulón,
José,
Benjamín.
Génesis
Rubén,
Simeón,
Leví,
Judá,
Isacar
Zabulón.
José
Benjamín.
Esclava: Dan
Neftalí.
Esclava: Gad
Aser.
¿666 = el número del diablo?
(Ap.13,18)
“¡Aquí está la sabiduría! Que el inteligente
calcule la cifra de la Bestia; pues es la cifra
de un hombre. Su cifra es 666”.
GEMATRÍA
NRWN QSR
R
200
S
60
Q N W
100 50 6
R
200
N
50 = 666
Ap.16,16:
“Los convocaron
en el lugar llamado
en hebreo
HAR-maguedón”
“vía maris”
“vía de los
reyes”
Har-maguedón
Ruinas de Meguido
La perla codiciada
MEGUIDO la ciudad más estratégica de todo el
país.
Construida a la salida de un pasadizo, abierto
entre las montañas del Carmelo y las montañas de
Samaria. Este desfiladero era el camino obligado
para las caravanas de comerciantes que
viajaban desde el sur (Egipto) hacia el norte
(Damasco y la Mesopotamia).
Por él pasaba la ruta internacional (“Vía Maris”)
que unía el África con todo el Medio Oriente.
Apocalipsis 19,11ss
Entonces vi el cielo abierto, y había un caballo blanco:
el que lo monta se llama «Fiel» y «Veraz»; y “juzga”
y combate con justicia. Sus ojos, llama de fuego;
sobre su cabeza, muchas diademas; lleva escrito un
nombre que sólo él conoce; viste
un manto
EMPAPADO en sangre y su nombre es: La Palabra
de Dios.
Y los ejércitos del cielo, vestidos de lino blanco puro,
le seguían sobre caballos blancos. De su boca sale
una espada afilada para herir con ella a los paganos;
él los regirá con cetro de hierro; él pisa el lagar del
vino de la furiosa cólera de Dios, el Todopoderoso.
Lleva escrito un nombre en su manto y en su muslo:
Rey de Reyes y Señor de Señores.
CATACLISMOS
Ap.6,12-17: Y seguí viendo. Cuando abrió el sexto sello, se
produjo un violento terremoto; y el sol se puso negro como
un paño de crin, y la luna toda como sangre, y las estrellas
del cielo cayeron sobre la tierra, como la higuera suelta sus
higos verdes al ser sacudida por un viento fuerte; y el cielo
fue retirado como un libro que se enrolla, y todos los montes
y las islas fueron removidos de sus asientos; y los reyes de
la tierra, los magnates, los tribunos, los ricos, los poderosos,
y todos, esclavos o libres, se ocultaron en las cuevas y en
las peñas de los montes. Y dicen a los montes y las peñas:
«Caed sobre nosotros y ocultadnos de la vista del que está
sentado en el trono y de la cólera del Cordero. Porque ha
llegado el Gran Día de su cólera y ¿quién podrá
sostenerse?»
La Siete Trompetas (8,6-13)
Tocó el primero... Hubo entonces pedrisco y
fuego mezclados con sangre, que fueron
arrojados sobre la tierra: la tercera parte de los
árboles quedó abrasada, toda hierba verde
quedó abrasada.
Tocó el segundo Ángel... Entonces fue arrojado
al mar algo como una enorme montaña
ardiendo, y la tercera parte del mar se
convirtió en sangre. Pereció la tercera parte de
las criaturas del mar que tienen vida, y la
tercera parte de las naves fue destruida.
Tocó el tercer Ángel... Entonces cayó del cielo una
estrella grande, ardiendo como una antorcha.
Cayó sobre la tercera parte de los ríos y sobre
las manantiales de agua. La estrella se llama
Ajenjo. La tercera parte de las aguas se
convirtió en ajenjo, y mucha gente murió por las
aguas, que se habían vuelto amargas.
Tocó el cuarto Ángel... Entonces fue herida la
tercera parte del sol, la tercera parte de la luna
y la tercera parte de las estrellas; quedó en
sombra la tercera parte de ellos; el día perdió
una tercera parte de su claridad y lo mismo la
noche.
“tercera parte” (2 Rey.2,9-10)
Cuando hubieron pasado, dijo
Elías a Eliseo: «Pídeme lo que
quieras que haga por ti antes
de ser arrebatado de tu lado.»
Dijo Eliseo: «Que tenga DOS
PARTES de tu espíritu.»
Le dijo: «Pides DEMASIADO.»
TRÍADA
DIABÓLICA
El Imperialismo (Ap.16,13)
“Salían de la boca
del Dragón,
de la Bestia y
del falso profeta
tres espíritus impuros,
semejantes a ranas”.
DIABLO PADRE (Ap.12,3-6)
Y apareció en el cielo otro signo: un
enorme Dragón rojo como el fuego, con
siete cabezas y diez cuernos, y en cada
cabeza tenía una diadema.
Su cola arrastraba una tercera parte de las
estrellas del cielo, y las precipitó sobre la
tierra. El Dragón se puso delante de la
Mujer que iba a dar a luz, para devorar a
su hijo en cuanto naciera.
La Mujer tuvo un hijo varón que
debía regir a todas las naciones
con un cetro de hierro.
Pero el hijo fue elevado hasta Dios
y hasta su trono, y la Mujer huyó al
desierto, donde Dios le había
preparado un refugio para que allí
fuera alimentada durante mil
doscientos sesenta días.
Entonces se libró una batalla en el
cielo: Miguel y sus Ángeles
combatieron contra el Dragón, y este
contraatacó con sus ángeles, pero
fueron vencidos y expulsados del
cielo. Y así fue precipitado el enorme
Dragón, la antigua Serpiente,
llamada Diablo o Satanás, y el
seductor del mundo entero fue
arrojado sobre la tierra.
Diablo Hijo (Ap.13,1-4)
Entonces vi que emergía del mar una
Bestia con siete cabezas y diez cuernos.
En cada cuerno tenía una diadema, y
sobre sus cabezas había leyendas con
nombres blasfemos.
Parecía una pantera, pero tenía las patas
como las de un oso y la boca como la de
un león. El Dragón le concedió su poder
y su trono con un inmenso imperio.
Una de sus cabezas parecía herida
de muerte, pero su llaga mortal ya
estaba cicatrizada.
Toda la tierra, maravillada, siguió a la
Bestia, y todos adoraron al Dragón
porque él le había cedido el poder, y
también adoraron a la Bestia,
diciendo: «¿Quién se le puede
igualar y quién puede luchar
contra ella?».
Diablo Espíritu (Ap.13,11-18)
En seguida vi surgir de la tierra otra
Bestia que tenía dos cuernos como
los de un cordero, pero hablaba
como un dragón. Esta Bestia ejercía
todo el poder de la primera y estaba a
su servicio; y logró que la tierra y sus
habitantes adoraran a la primera
Bestia, a aquella cuya llaga mortal se
había cicatrizado.
También
realizaba
grandes
prodigios,
llegando
a
hacer
descender fuego del cielo sobre la
tierra a la vista de todos.
Y por los prodigios que realizaba al
servicio de la primera Bestia, sedujo a
los habitantes de la tierra para que
fabricaran una imagen en honor de
aquella que fue herida por la espada
y sobrevivió.
También se le permitió dar vida a la
imagen de la Bestia, para hacerla hablar
y dar muerte a todos aquellos que no
adoran su imagen. Así consiguió que todos
–pequeños y grandes, ricos y pobres,
libres y esclavos– se dejaran poner una
marca en su mano derecha o sobre su
frente, de manera que nadie podía
comprar o vender, si no llevaba marcado
el nombre de la Bestia o la cifra que
corresponde a su nombre.
Para esto se precisa
inteligencia.
El que tenga inteligencia
calcule la cifra de la Bestia,
porque es una cifra humana:
666
LUCIANO:
ALEJANDRO EL FALSO PROFETA
“Cuando quería sorprender
aún más a la gente, prometía
que iba a hacer que el dios
pronunciase
personalmente
oráculos,
sin necesidad de un profeta.
No le resultaba difícil construir un
sistema de tubos que iban a parar a
la cabeza, que el se había encargado
de modelar como si tuviera vida.
Las preguntas de la gente eran
contestadas por otra persona que
hablaba desde el exterior, de modo
que la voz parecía proceder del
propio dios”.
Y vi que de
la boca del
Dragón
(Padre)
de la boca
de la Bestia
(Hijo)
y de la boca del
falso profeta
(Espíritu),
salían tres espíritus inmundos. (Ap. 16,13)
CIELO
Mundo
Ciudad
Jardín
21,1–3
21,9–10
22,1
Descripción 21,3
21,12.14
22,1–3
Advertencia 21,8
21,27
22,15
Visión
Mundo Nuevo (Ap.21,1-9)
Después vi un cielo nuevo y una tierra
nueva, porque el primer cielo y la
primera tierra desaparecieron, y el mar
ya no existe más.
Vi la Ciudad santa, la nueva
Jerusalén, que descendía del cielo y
venía de Dios, embellecida como una
novia preparada para recibir a su
esposo.
Y el que estaba sentado en el trono
dijo: «Yo hago nuevas todas las
cosas». Y agregó: «Escribe que estas
palabras son verdaderas y dignas de
crédito. ¡Ya está! Yo soy el Alfa y la
Omega, el Principio y el Fin.
Al que tiene sed, yo le daré de beber
gratuitamente de la fuente del agua
de la vida.
El vencedor heredará estas cosas, y
yo seré su Dios y él será mi hijo.
Paraíso Nuevo (Ap.22,1-3)
El Ángel me mostró un río de agua de
vida, claro como el cristal, que brotaba del
trono de Dios y del Cordero, en medio de
la plaza de la Ciudad.
A ambos lados del río, había árboles de
vida que fructificaban doce veces al
año, una vez por mes, y sus hojas
servían para curar a los pueblos. Ya no
habrá allí ninguna maldición
Programa de Examen 2012
1. Relato Sacerdotal
2. Relato Deuteronomista (Creación)
3. Caín asesina a Abel y Diluvio
4. La Torre de Babel
5. Navidad de los Israelitas (Ex 1 al 15)
6. Religión, Revelación e Inpiracion
7. Ley en la Biblia
8. Libro de Josué
9. Libro de los Jueces
10. Amós
11. Rut
12. Cantar y Susana
13. El Evangelio de Pablo
14. Evangelio de Marcos
15. Evangelio de Mateo
16. Evangelio de Lucas
17. Apocalipsis de Juan
TRABAJO PRÁCTICO
Dos unidades 1 y 2 del trabajo práctico (escrito):
condición para el oral.
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