Magistrado Erasmo Pinilla C. durante su discurso en el Acto de Convocatoria a
las Elecciones Generales del 3 de mayo de 2009 y la juramentación de la JNE.
Discurso del Magistrado Erasmo Pinilla C.
3 de diciembre de 2008
Señoras y señores
Como han sostenido los filósofos, el ejercicio de la democracia no se reduce a las
prácticas electorales. No obstante, la democracia moderna es inconcebible sin una
íntima asociación con las elecciones, a tal grado que el indicador fundamental de
las sociedades democráticas es la realización de elecciones libres. Con la
consolidación de la democracia se ha registrado una expansión espectacular del
fenómeno electoral, que hoy tiene amplias manifestaciones en gran parte de las
naciones del mundo entero. Podemos apreciar claramente un proceso en el que lo
electoral, ha ocupado una parte importante del espacio de lo político, dando lugar
a que en muchos países, los comicios sean, para la mayoría de los ciudadanos, la
forma privilegiada de relacionarse con la política.
La función de los procesos electorales, como fuente de legitimidad de los
gobiernos que emergen de ellos, ha crecido en los ámbitos nacional e
internacional. En los años recientes se ha manifestado el reconocimiento mundial
a las transformaciones políticas de algunas naciones en las que los procesos
electorales han jugado un papel relevante.
En tanto que las elecciones son la forma legal por antonomasia para dirimir y
disputar lo político en las modernas sociedades de masas, el fenómeno electoral
adquiere una relevancia y una complejidad creciente, que ha captado la atención de
políticos e intelectuales que reconocen la necesidad de especializarse para
enfrentar con eficacia la práctica o el análisis electoral. Esta complejidad ha
implicado que en ocasiones los procesos y los sistemas electorales sean
percibidos como relativamente distantes por el ciudadano común. No obstante, la
información y el conocimiento de lo electoral, no sólo por parte de los
especialistas, sino también de los ciudadanos, es una condición indispensable para
la consolidación democrática.
Mucho se ha hablado de la importancia que dentro de la democracia tienen los
procesos electorales y la concurrencia de los ciudadanos a las urnas en los
regímenes políticos en que más de un candidato o partido contienden por el poder
público. Ciertamente, las elecciones constituyen uno de los instrumentos claves en
la designación de los gobernantes, la participación política de la ciudadanía, el
control del gobierno por ella y la interacción entre partidos o grupos políticos.
La democracia moderna no podría funcionar sin los procesos electorales. Ellos son
de la misma esencia de esa democracia.
¿Cuáles son los propósitos básicos de los procesos electorales en un sistema
democrático? Se ha insistido en que las elecciones en sí mismas - es decir, el acto
de votar - no tiene en realidad mucha importancia para la vida democrática de un
país. Que lo fundamental es la existencia de otras instituciones y prácticas
democráticas, como la separación de los poderes estatales (el Ejecutivo, el
legislativo y el Judicial), la existencia de una prensa libre y autónoma, el
cumplimiento de un Estado de derecho, etc. En realidad estas condiciones, tanto
como la existencia misma de elecciones libres y equitativas, constituyen los
medios más adecuados para cumplir los fines de una democracia política. Al decir
de los clásicos de la doctrina democrática (desde Nicolás Maquiavelo hasta los
padres fundadores de la Constitución norteamericana, pasando por John Locke), el
fin último de la democracia política es prevenir, dentro de lo posible, el abuso de
poder por parte de los gobernantes frente al resto de la ciudadanía.
Valentín Paniagua decía que la democracia procesal, léase las elecciones, es un
hecho real en casi todos los países del continente americano y en el resto del
mundo.
En Panamá, tenemos un sistema electoral que es un referente en el continente por
su transparencia y eficiencia. Y esa es la responsabilidad del Tribunal Electoral.
Pero la esencia de la democracia, la democracia social, la igualdad de oportunidades
y la adecuada redistribución de la riqueza, es responsabilidad de los gobiernos.
El Tribunal Electoral convoca hoy a unas elecciones generales, que se celebrarán el
próximo 3 de mayo de 2009. La paradoja es que la campaña electoral para esas
elecciones que hoy “convocamos” tiene más de un año de haberse activado y estar
inmersa en los medios de comunicación con sus mensajes. He allí una distorsión
que habrá que corregir con urgencia evidente en la próxima reforma electoral.
El Tribunal Electoral no tiene duda de que los candidatos presidenciales tienen la
intención de realizar sus campañas dentro de los márgenes de la ética y tolerancia
que un proceso de altura requiere. Por ello, abrigamos la esperanza de que tendrán
la capacidad política de ponerse de acuerdo en un texto consensuado que refleje
este compromiso de manera categórica y pública, ante la convocatoria de la
Conferencia Episcopal de la Iglesia Católica, como ha venido ocurriendo en las
elecciones de 1994, 1999 y 2004.
• Por otra parte, estas elecciones se celebrarán en un marco constitucional y legal
diferente a todas las anteriores. En efecto, en la última reforma constitucional de
2004, se introdujeron cambios importantes que regirán en estas elecciones, tales
como:
• La supresión del segundo Vicepresidente
• La supresión del segundo suplente a los cargos de Diputados y Alcaldes.
• El adelanto al 1 de julio de la entrada en vigor de todos los cargos a elegir y el
consecuente acortamiento en 2 meses de todas las autoridades electas en las
elecciones de 2004.
• El establecimiento de un número fijo de 71 diputados para la integración de la
Asamblea Nacional y la consecuente redistribución territorial y demográfica de los
circuitos electorales, 26 uninominales y 13 plurinominales donde se elegirán 45
diputados.
• Para la reducción numérica de la Asamblea de 78 a 71 diputados, la Provincia
de Chiriquí perdió un diputado en el circuito 4.2 (Barú).
• La Provincia de Los Santos perdió un diputado y un circuito electoral;
• La Provincia de Veraguas perdió un circuito (9.5) y un Diputado;
• La Provincia de Panamá perdió 4 diputados, 1 en Arraijan y 3 en la Ciudad
Capital.
También tuvimos una profunda reforma legal a la que nos referiremos más
adelante.
Pero ahora hablemos sobre las próximas elecciones.
Para la gente del interior, el concepto de “junta” tiene toda la connotación que le
damos nosotros.
La junta es el pueblo reunido para resolver un problema concreto. Se ha perdido
mucho el concepto de junta con el transcurrir de los años, en razón de que ahora
todo el mundo espera que todo se lo haga el Estado, que todo lo haga el gobierno.
Pero nuestro país nació, se levantó, sobre todo en el interior, gracias al trabajo de
las tradicionales juntas. Las juntas de embarra, la junta de caminos, las juntas para
arreglar la escuela, las juntas para resolver el problema del acueducto, etc.
Pues bien, nuestro sistema electoral descansa sobre ese concepto. Panameños, sin
afiliación política partidista, que van a ser los responsables de recibir y de contar
los votos del resto de la ciudadanía. Y al Tribunal Electoral le cabe, no sólo la
responsabilidad legal ante el país, sino la responsabilidad patriótica, de preparar a
esos panameños, reclutados de la sociedad civil, de la manera más eficiente
posible, para que el proceso electoral siga siendo lo que ya viene siendo desde hace
18 años.
En resumen, el Tribunal Electoral organiza las elecciones y capacita al pueblo para
que en junta, reciba y cuente los votos de todos los ciudadanos.
La democracia procesal en Panamá es un ejemplo y un referente en el continente
americano. Sin ir mas lejos, creamos instituciones como el Consejo Nacional de
Partidos Políticos, como organismo asesor de nuestro Tribunal y ya ésta iniciativa
ha sido imitada, como muchas otras, por otros organismos del continente.
También hemos traído valiosas instituciones electorales de otras latitudes.
Igualmente hemos creado sistemas de información electoral internacional en
español e inglés, los servicios SINE e ISEN que hemos puesto a disposición de la
comunidad electoral del mundo entero. Nuestro último logro en materia de
información electoral lo es la Revista Mundo Electoral, que se edita cada cuatro
meses en inglés y español, y se divulga por Internet, la cual ya es también un
referente para los estudiosos y especialistas en temas electorales.
De igual manera, técnicos y expertos del Tribunal Electoral en materia de
organización, en informática, en asuntos financieros electorales, en capacitación
electoral, etc., son utilizados casi siempre por la OEA y en cada una de sus
misiones de observación en el continente americano, algunos de estos panameños
expertos, cada uno en su área, son convocados por ese organismo internacional
para que vayan a apoyar a hermanos de otras latitudes, en la organización de
procesos electorales transparentes y eficientes.
La esencia de lo que debe ser un proceso electoral organizado exitosamente está
en la transparencia. La neutralidad, la más absoluta imparcial, sin inclinaciones
políticas hacia ningún lado.
Y en el Tribunal Electoral tenemos esto como principio, porque somos los
responsables del proceso electoral en donde todos los panameños son iguales,
sean de la tendencia que sean. Comprendemos que todos, tenemos nuestras
simpatías, necesariamente tenemos que tenerlas, como seres humanos que
somos. Pero esas simpatías en el Tribunal Electoral, solo las expresamos al
depositar el voto el día de las elecciones.
Lo que se juega en Panamá el próximo 3 de mayo es el poder político por los
próximos cinco años. Todas las autoridades nacionales serán electas el 3 de
mayo de 2009 y ese es el gobierno a nivel nacional, a nivel legislativo, a nivel
local, que vamos a tener todos los panameños por cinco años. Entonces, la
transparencia del Tribunal Electoral tiene que ser absoluta, vuelvo y repito; y
esto se tiene que proyectar, no sólo en demostrar que no somos miembros de
partidos políticos, sino en que no participamos en ningún acto político que
pueda ser interpretado por la ciudadanía como una parcialización. Ni más ni
menos, como dice un antiguo proverbio romano, que “la mujer del César no sólo
debe ser honesta, sino que debe parecerlo.”
Muchas cosas con respecto a las pasadas elecciones cambiaron, porque
también Panamá tiene el más dinámico y participativo de los sistemas de
reforma electoral que existe en el continente americano. Después de cada
elección, el Tribunal Electoral, con los partidos políticos, la sociedad civil y las
universidades, nos abocamos a revisar toda la normativa electoral, para avanzar,
para corregir los errores o abusos que se detecten respecto de las normativas
vigentes en las elecciones, y para ir perfeccionando el sistema electoral
panameño.
Ese sistema nos mantiene a la vanguardia en América Latina en materia de
derecho electoral. En enero de 2010, volveremos a convocar a la Comisión
Nacional de Reformas Electorales para profundizar en algunos temas
pendientes.
Habrá que discutir temas tan trascendentes como la transparencia en el
financiamiento privado de la política para lograr finalmente la divulgación de su
origen. Acotar el tiempo en que se desarrollen las primarias y la campaña
electoral, porque al ritmo que llevamos, el país no tiene sosiego. También hay
que regular, como en todos los países civilizados del mundo, el tiempo en que
se puede hacer propaganda por los medios de comunicación social. Conducir
las campañas con hidalguía y con ética. Porque la ciudadanía resentirá cada vez
más la degradación del sistema político que está deviniendo de campañas de
propuestas a mero Marketing Comercial. Y por supuesto, poner límites al costo
de las campañas así como al aporte que se puede hacer a una campaña. Estos
temas y todos los demás que el país exija serán discutidos en la próxima
Comisión Nacional de Reformas Electorales.
De la última reforma, estrenaremos interesantes novedades en estas elecciones.
Con el afán de darle la oportunidad a la mayor cantidad de ciudadanos de que
voten, tenemos las siguientes innovaciones: Por primera vez, los privados de
libertad van a poder votar; las personas que está en los hospitales, tanto enfermos
como prestando servicios en el hospital, van a poder votar; los adultos mayores
recluidos en centro especiales y los panameños residentes en el extranjero que se
registraron, también van a poder votar.
Todas estas son novedades, esto no lo hubo en las elecciones pasadas. Tenemos
más de doscientos centros de votación nuevos, sobre todo en las áreas de difícil
acceso. Y valga esto para señalar algo muy importante: Panamá tiene una alta
participación electoral, y la gente sabe votar en términos generales; y la gente sabe
por quién quiere votar y cómo quiere votar, en términos generales. Pero hay
bolsones, sobre todo en las áreas indígenas y las áreas más apartadas del país, en
donde la incidencia del voto nulo y en blanco es muy alta. Cuando usted ve que el
resultado de una elección, dice: hubo un 1.4% de votos nulos de dos millones de
votos; y eso suena bajo pero eso es mucha gente. Específicamente, en el 2004,
tuvimos 21,150 votos nulos. Pero, e 1.4% es el promedio general, porque hay áreas
donde todavía hay, lamentablemente, hasta 26% de votos entre nulos y en blanco.
Para estas áreas el Tribunal Electoral, y particularmente los Partidos y candidatos,
que son los que piden y necesitan esos votos, debemos hacer una mejor labor de
capacitación.
Novedad interesante el Voto de los Panameños en el Extranjero: por primera vez
los ciudadanos panameños residentes en el extranjero que se registraron podrán
emitir su voto, pero solo para Presidente de la República. Y por ende, para
diputados al PARLACEN. Se implementó un sistema de registro de los electores
en el extranjero utilizando el internet o haciéndolo personalmente en cualquiera
de nuestras oficinas, declarando la residencia que tienen en los países donde
residen y estos ciudadanos emitirán su voto utilizando el correo.
Lamentablemente, se inscribieron muy poco panameños, sólo 1.706. Pero para el
futuro, Y por ende, para diputados al PARLACEN. Se implementó un sistema de
registro de los electores en el extranjero utilizando el internet o haciéndolo
personalmente en cualquiera de nuestras oficinas, declarando la residencia que
tienen en los países donde residen y estos ciudadanos emitirán su voto utilizando
el correo.
Lamentablemente, se inscribieron muy poco panameños, sólo 1.706. Pero para
el futuro, cuando conozcan el sistema, se irá incrementando la participación, si
bien tenemos que reconocer que en Panamá hay un impedimento constitucional
que no tienen los demás países de América: Los panameños que se hayan
naturalizado en otro país, sin tener derecho a ello por nacimiento, pierden la
ciudadanía que es el derecho de elegir y ser elegido, aunque no pierden la
nacionalidad panameña y el derecho a portar cédula de identidad personal. Y
un gran número de los panameños que residen en Estados Unidos, donde se
concentra la mayor cantidad de panameños que viven fuera del país, se ha
naturalizado en los Estados Unidos, por lo que no pueden votar. Este
impedimento constitucional deberá revisarse cuando exista la oportunidad de
una reforma para ponernos a tono con el mundo moderno. Los panameños en
el extranjero votarán por correo, como en España y México. El sistema fue
discutido en el seno del Consejo Nacional de Partidos Políticos y es eficiente,
barato y transparente.
Voto en hospitales, centros de atención al adulto mayor y centros
penitenciarios: al eliminarse la prohibición de instalar centros de votación en
estos lugares, se implementará el voto de los ciudadanos que se encuentran el
día de la elección en alguno de los centros indicados, haciéndolo solamente
para Presidente de la República, y por ende, para los diputados al PARLACEN.
También discutimos el sistema en el Consejo Nacional de Partidos Políticos y
encontramos fórmulas eficientes para la reglamentación de estas novedades.
Creación de centros de votación en áreas de difícil acceso: el traslado en estas
áreas es muy difícil y aunque se instalaban mesas en todos los lugares donde
habían 50 electores, dado que en esas áreas la población vive muy dispersa, el
trasladarse a los centros de votación que se venían instalando, les conllevaba
mucho tiempo y dificultades, por lo que con el fin de facilitar el voto de esos
ciudadanos residentes en estas áreas y disminuir el abstencionismo, se decidió
crear centros de votación en lugares poblados donde hubieren aún menos de 50
electores, llegándose a habilitar para estas elecciones cerca de 100 centros de
votación de estos.
En el día de hoy, en la presencia de las más altas autoridades, de los partidos y
candidatos presidenciales, del cuerpo diplomático, de la sociedad civil y de todo el
país, realizamos 2 importantes actos:
1. Se hace esta formal convocatoria y
2. Hemos juramentado a los muy distinguidos y prestigiosos
ciudadanos y ciudadanas que integran a la Junta Nacional de
Escrutinio;
Sin lugar a dudas, 2 actos de mucha transcendencia para el fortalecimiento
democrático de nuestra patria.
Para terminar, voy a citar parte de un excelente artículo que escribiera la
Excelentísima Señora Presidente de Chile, Michelle Bachelet para el próximo
número de nuestra publicación internacional Mundo Electoral, cito:
"Los políticos no podemos dejar de preocuparnos por la
democracia. Porque los sistemas democráticos son sistemas
dinámicos, que se encuentran en permanente evolución y
adaptación. Es deber de los liderazgos políticos nutrir
permanentemente la democracia con valores, con ideas, con
nuevos estilos y de procurar que ella dé adecuada respuesta a las
demandas ciudadanas.
Junto a ello, una adecuada regulación de control de gasto y
financiamiento público de las campañas electorales puede generar
mayor competencia, mejores mensajes y atenuar, en parte, la
desmedida influencia del dinero en la política.
Hoy se hace más válida que nunca la reflexión que hacía Carlos
Fuentes a comienzos de los años noventa. Decía: “Los Estados
democráticos en la América Latina están desafiados a hacer algo
que hasta ahora sólo se esperaba de las revoluciones: alcanzar el
desarrollo económico, junto con la democracia y la justicia social.
En nosotros está hacer que la democracia pueda responder con
prontitud a las crisis económicas y que esas crisis no golpeen
casi de manera exclusiva –como ocurrió hasta ahora-- a los más
vulnerables. En nosotros está hacer de la democracia una
poderosa herramienta de inclusión social." (fin de la cita.)
Señoras y Señores, la democracia social no se perfecciona aún, pero que por lo
menos tenemos la certeza, la seguridad, de que si bien las elecciones no son la
democracia, no hay democracia sin elecciones transparentes y eficientes. Y el
Tribunal Electoral de Panamá ha demostrado ya en 3 elecciones generales y en
3 referéndums, que somos una institución responsable y objetiva por lo que
también las elecciones del 3 de mayo de 2009, serán transparentes y eficientes
para timbre de orgullo de panameños y extranjeros. En otras palabras, estamos
hablando de seguir fortaleciendo nuestro sistema democrático y de fortalecer y
proyectar el futuro de nuestra nación.
Muchas gracias
Público que asistió al Acto de Convocatoria de Elecciones Generales
del 3 de mayo de 2009
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