RESPONSABILIDAD CIVIL
DEL EMPLEADOR POR
ACCIDENTES DEL
TRABAJO Y
ENFERMEDADES
PROFESIONALES
RAUL
FERNANDEZ
TOLEDO
ACADÉMICO
DE DERECHO
DEL TRABAJO ,
UNIVERSIDA D
DE CHILE
ÍNDICE
I.
Cuestiones generales
empleador.
de
la
obligación
de
seguridad
del
II.
Definición de accidente del trabajo y enfermedad profesional.
III. La responsabilidad civil del empleador por accidentes del
trabajo y enfermedades profesionales sufridos por sus
trabajadores dependientes.
1.
Elementos de la indemnización de perjuicios.
2.
Sujetos que
empleador.
a)
b)
Víctima directa. Trabajador dependiente.
Víctimas por repercusión.
pueden
reclamar
la
responsabilidad
civil
del
ÍNDICE
3. Los daños indemnizables.
a) Reparación de los daños sufridos por el trabajador.
 Lucro cesante.
 Daño emergente.
 Daño moral.
a) Reparación de
repercusión.
los
daños
sufridos
por
la
víctima
por
 ¿Transmisibilidad o intransmisibilidad de la acción para
reclamar la indemnización del daño moral sufrido por el
trabajador víctima que fallece?.
ÍNDICE
IV. Influencia de la conducta del trabajador víctima en la
responsabilidad civil del empleador.
1.
2.
Eximente de responsabilidad civil.
Exposición imprudente de la víctima al daño influye en el
quantum de la indemnización.
V. Prescripción de la acción de indemnización de perjuicios.
1.
Plazo de prescripción de la acción de indemnización de
perjuicios derivada de accidentes del trabajo.
 Plazo de
perjuicios
 Plazo de
perjuicios
prescripción de la acción de indemnización de
que corresponde al trabajador víctima.
prescripción de la acción de indemnización de
que corresponde a la víctima por repercusión.
ÍNDICE
2. Plazo de prescripción de la acción de indemnización de
perjuicios derivada de enfermedades profesionales.
VI. Tribunales de justicia competentes para conocer de las
acciones que persiguen hacer efectiva la responsabilidad civil
del empleador.
1. Tribunales de justicia competentes para conocer la
demanda de indemnización de perjuicios del trabajador
víctima.
2. Tribunales de justicia competentes para conocer la
demanda de indemnización de perjuicios de la víctima por
repercusión.
I. CUESTIONES GENERALES DE LA OBLIGACIÓN DE
SEGURIDAD DEL EMPLEADOR.
El empleador tiene la obligación de proteger la vida y salud de
sus trabajadores mientras ejecutan sus labores, conociéndose la
misma tradicionalmente con el nombre de “obligación de
seguridad”. Obligación que constituye la contrapartida de los
derechos fundamentales de que es titular el trabajador,
especialmente, de los derechos a la vida y a la integridad física y
psíquica, consagrados en la Constitución Política en su artículo
19 N° 1. Asimismo, es la cara opuesta del “derecho a la
seguridad y salud en el trabajo” de que es titular el trabajador
dependiente, el cual se erige como un derecho independiente en
el ordenamiento jurídico nacional.
Tales derechos tienen plena vigencia en la empresa, siendo deber
del empleador garantizar su efectividad, teniendo un papel
esencial en ello la obligación de seguridad. Constituye una de las
obligaciones más importantes que debe cumplir el empleador.
I. CUESTIONES GENERALES DE LA OBLIGACIÓN DE
SEGURIDAD DEL EMPLEADOR.
1.
Reconocimiento jurídico de la obligación de seguridad.
La norma jurídica que constituye la piedra angular de la
obligación de seguridad del empleador es el artículo 184 del
Código del Trabajo, cuyo inciso 1° dispone: «El empleador estará
obligado a tomar todas las medidas necesarias para proteger
eficazmente la vida y salud de los trabajadores, informando de los
posibles riesgos y manteniendo las condiciones adecuadas de higiene y
seguridad en las faenas, como también los implementos necesarios para
prevenir accidentes y enfermedades profesionales»
Precepto legal que se complementa y concretiza en diversas
normales legales y reglamentarias, destacando entre las normas
reglamentarias: el Reglamento sobre prevención de riesgos
profesionales (D.S. N° 40, del Ministerio del Trabajo y Previsión
Social, de 1969),
I. CUESTIONES GENERALES DE LA OBLIGACIÓN DE
SEGURIDAD DEL EMPLEADOR.
el Reglamento sobre condiciones sanitarias y ambientales básicas en
los lugares de trabajo (D.S. N° 594, del Ministerio de Salud, de
1999).
Reglamentos a los que se suman reglamentos sectoriales,
aplicables según la naturaleza de la actividad de que se trate,
como por ejemplo: el Reglamento general de higiene y seguridad
industriales (D.S. N° 655 del Ministerio del Trabajo y Previsión
Social, 1941), el Reglamento de Seguridad Minera (D.S. N° 132,
del Ministerio de Minería, de 2004).
I. CUESTIONES GENERALES DE LA OBLIGACIÓN DE
SEGURIDAD DEL EMPLEADOR.
2. Contenido
empleador.
básico
de
la
obligación
de
seguridad
del
Constituyen manifestaciones de la obligación de seguridad:
deber del empleador de entregar a los trabajadores los
implementos de seguridad necesarios para desempeñar sus
labores, realización de capacitaciones a los trabajadores para
informarles de los riesgos en el trabajo, ejecución de las labores
por el trabajador de acuerdo a sus capacidades físicas y
psíquicas, ejecución de la actividad productiva con los menores
riesgos laborales posibles, elaboración de reglamento de higiene
y seguridad en el trabajo, donde se establezcan las obligaciones
y prohibiciones que en materia de higiene y seguridad debe
observar el trabajador, etc.
La concreción de la obligación de seguridad se regula en los
diversos cuerpos legales y reglamentarios vigentes en el
ordenamiento jurídico sobre la materia.
II. DEFINICIÓN DE ACCIDENTES DEL TRABAJO Y
ENFERMEDADES PROFESIONALES.
Las contingencias laborales pueden originar en el trabajador un
accidente del trabajo o una enfermedad profesional, ambas definidas en
la Ley N° 16.744 de 1969 sobre Accidentes del Trabajo y Enfermedades
Profesionales .
El artículo 5 inciso 1° de la Ley N° 16.744 define el accidente del
trabajo, señalando: “Para los efectos de esta ley se entiende por accidente
del trabajo toda lesión que una persona sufra a causa o con ocasión del
trabajo, y que le produzca incapacidad o muerte”.
El accidente de trayecto es considerado también accidente del trabajo,
pues el inciso 2° del artículo 5 de la Ley N° 16.77 dispone al efecto:
“Son también accidentes del trabajo los ocurridos en el trayecto directo, de
ida o regreso, entre la habitación y el lugar del trabajo, y aquéllos que
ocurran en el trayecto directo entre dos lugares de trabajo, aunque
correspondan a distintos empleadores. En este último caso, se considerará que
el accidente dice relación con el trabajo al que se dirigía el trabajador al
ocurrir el siniestro”.
II. DEFINICIÓN DE ACCIDENTES DEL TRABAJO Y
ENFERMEDADES PROFESIONALES.
Por su parte, el artículo 7° de la Ley N°16.744 define la
enfermedad profesional, disponiendo: “Es enfermedad profesional
la causada de una manera directa por el ejercicio de la profesión o el
trabajo que realice una persona y que le produzca incapacidad o
muerte”.
Según se puede observar la legislación a fin de otorgar
seguridad jurídica define las contingencias laborales, cuya
ocurrencia origina una serie de beneficios y prestaciones
reguladas en la Ley N° 16.744 y en su normativa
complementaria.
Otra importancia de la producción de una contingencia laboral
es que puede generar responsabilidades para el empleador, entre
ellas responsabilidad civil, que le obliga a indemnizar en dinero
los perjuicios ocasionados a la víctima.
III. LA RESPONSABILIDAD CIVIL DEL EMPLEADOR POR
ACCIDENTES TRABAJO Y ENFERMEDADES PROFESIONALES.
La Ley N° 16.744 sobre Accidentes del Trabajo y Enfermedades
Profesionales establece la posibilidad que surja responsabilidad
civil para el empleador como consecuencia de accidentes del
trabajo
o
enfermedades
profesionales
que
sufran
sus
trabajadores dependientes. Dispone el artículo 69 de dicha ley al
efecto: «cuando el accidente o enfermedad se deba a culpa o dolo de la
entidad empleadora […]» evento en el que «sin perjuicio de las
acciones criminales que procedan […] b) La víctima y las demás
personas a quienes el accidente o enfermedad cause daño podrán
reclamar al empleador o terceros responsables del accidente, también
las otras indemnizaciones a que tengan derecho con arreglo a las
prescripciones del derecho común, incluso el daño moral».
Conforme al precepto legal transcrito pueden sufrir daños como
consecuencia de un accidente del trabajo o enfermedad
profesional imputable al empleador el trabajador y personas
ajenas a la relación laboral, quienes pueden solicitar su
reparación civil, accionando de indemnización de perjuicios en
contra del empleador ante los tribunales de justicia.
III. 1. ELEMENTOS DE LA INDEMNIZACIÓN DE PERJUICIOS.
Para que la responsabilidad civil del empleador tenga lugar
deben concurrir copulativamente los siguientes requisitos:
a) Que el trabajador haya sufrido un accidente del trabajo o
enfermedad profesional.
b) Que dicho accidente o enfermedad sea imputable a culpa o
dolo del empleador, esto es, que se deba al incumplimiento
por parte del empleador de su obligación legal de seguridad
y al deber protección, y;
c)
Que el infortunio laboral le haya ocasionado perjuicios al
trabajador o a un tercero.
(Véase entre otras: sentencia del Primer Juzgado de Letras del
Trabajo de Santiago, 26 de octubre de 2012, RIT O – 2546 – 2012).
III. 2. SUJETOS QUE PUEDEN RECLAMAR LA
RESPONSABILIDAD CIVIL EMPLEADOR.
Conforme al artículo 69 de la Ley N° 16.744 pueden ser víctimas que
sufran un daño a consecuencia de un accidente del trabajo o
enfermedad profesional: el trabajador que sufre el infortunio laboral
y terceras personas extrañas a la relación laboral, las que reciben el
nombre de «víctimas por repercusión», quienes si bien no han sufrido
un accidente del trabajo o enfermedad profesional a consecuencia del
mismo sufren un daño.
Ahora bien, las reglas aplicables a ambos tipos de víctimas son
diversas, lo que deriva del régimen de responsabilidad aplicable.
 Al trabajador víctima se le aplica el régimen de responsabilidad
civil contractual, que deriva de estar vinculado con el empleador
por un contrato de trabajo.
 Las víctimas por repercusión se rigen por las reglas de la
responsabilidad extracontractual, por no estar unidas por contrato
con el empleador.
III. 3. LOS DAÑOS INDEMNIZABLES QUE SUFRE EL
TRABAJADOR VÍCTIMA.
Gran discusión existe en cuáles son los daños que sufre el
trabajador que debe indemnizar el empleador. Ello porque no
necesariamente un daño que sufre el trabajador debe indemnizar el
empleador.
Debe atenderse al tipo de daño:
a) LUCRO CESANTE.
El lucro cesante ha sido conceptualizado como «la pérdida efectiva de
la ganancia cierta», o "si el daño consiste en que se impidió un efecto
patrimonial favorable (porque no se produjo un ingreso o no se disminuyó
un pasivo)» el daño es calificado de lucro cesante.
Se discute si procede que el empleador repare el lucro cesante o no
en la jurisprudencia.
III. 3. LOS DAÑOS INDEMNIZABLES QUE SUFRE EL
TRABAJADOR VÍCTIMA.
NO REPARACIÓN DEL LUCRO CESANTE POR EL EMPLEADOR:
Un sector de la jurisprudencia sostiene, que no procede la
reparación del lucro cesante por parte del empleador, desde que el
mismo es reparado con la pensión y subsidio otorgados por el
organismo administrador en conformidad a los artículos 29 y
siguientes de la Ley N° 16.744, cuya cuantía depende de la
incapacidad que sufra el trabajador. Según esta posición
jurisprudencial esa es la forma de reparar el lucro cesante, por
tanto, no podría reclamarse el mismo del empleador, porque se
pretendería una doble reparación, lo que no es admisible en
Derecho (en este sentido: Corte Suprema, 29 de abril de 2004, Rol
N° 1895 – 2003; Corte Suprema, 12 de agosto de 2008, Rol N° 2555 –
2008; Corte de Apelaciones de Santiago, 28 de enero de 2010, Rol
N° 2069 – 2009; Corte de Apelaciones de La Serena, 7 de diciembre
de 2010, Rol N° 130 – 2010).
III. 3. LOS DAÑOS INDEMNIZABLES QUE SUFRE EL
TRABAJADOR VÍCTIMA.
REPARACIÓN DEL LUCRO CESANTE POR EL EMPLEADOR:
Otro sector de la jurisprudencia sostiene que existe plena
compatibilidad entre la indemnización por lucro cesante reclamado
del empleador y las prestaciones que establece la Ley N° 16.744, a
que está obligado el organismo administrador del seguro sobre
accidentes del trabajo y enfermedades profesionales, en la medida
que estas últimas no cubran todo el lucro cesante ocasionado al
trabajador. Ello puesto que el artículo 69 de la Ley N° 16.744 hace
referencia a las otras indemnizaciones, entre las que se comprende
el lucro cesante, admitiendo su compatibilidad con las prestaciones
de la Ley N° 16.744. (Entre otros: C.A. Santiago de 30 de julio de
2010, Rol N° 43 – 2010).
De la cuantía del lucro cesante se ha admitido que se rebajen las
prestaciones pecuniarias que recibió el trabajador conforme a la Ley
N° 16.744 (entre otras: C.A. de Santiago, 30 de julio de 2010, Rol N°
591 – 2010).
III. 3. LOS DAÑOS INDEMNIZABLES QUE SUFRE EL
TRABAJADOR VÍCTIMA.
B) REPARACIÓN DEL DAÑO EMERGENTE.
Se define el daño emergente como “la disminución real del patrimonio
de la persona por efecto del hecho que lo provoca”. Constituye una
disminución en el activo o un incremento en el pasivo del
patrimonio del trabajador originado por el accidente del trabajo o la
enfermedad profesional que sufrió.
Manifestaciones del daño emergente lo constituyen los gastos en
que incurre el trabajador en exámenes médicos y medicamentos,
adicionales a los que proporciona el organismo administrador del
seguro social contra accidentes del trabajo y enfermedades
profesionales; pérdidas u daños en objetos que emplea el trabajador
para desempeñar sus funciones producto del accidente o
enfermedad(por ejemplo: camión, herramientas, etc.).
III. 3. LOS DAÑOS INDEMNIZABLES QUE SUFRE EL
TRABAJADOR VÍCTIMA.
C) REPARACIÓN DEL DAÑO MORAL.
El daño moral se define como “el menoscabo que experimenta una
persona (trabajador) por la pérdida o lesión de un interés extra –
patrimonial (no susceptible de apreciarse en dinero) por hecho o culpa de
otra persona (empleador)”.
El dolor, el sufrimiento o la depresión no pueden "compensarse"
económicamente para reparar el perjuicio que se ha causado en el
delicado mundo de los sentimientos. Por lo tanto, la indemnización
por daño moral no es reparatoria sino "satisfactiva" y tiende a
procurar a la víctima agrados y placeres que atenúen la pérdida del
interés afectado. Durante mucho tiempo se pensó que el daño moral
era el "precio del dolor”, tesis hoy abandonada por la doctrina
jurídica. El dolor, por cierto, no tiene precio ni existe medida
alguna para calcular su magnitud.
III. 3. LOS DAÑOS INDEMNIZABLES QUE SUFRE EL
TRABAJADOR VÍCTIMA.
D) FORMA DE DETERMINAR
INDEMNIZABLE.
EL
QUANTUM
DEL
DAÑO
 Tra tá ndose del lucro cesa nte (da ño futur o ), si bien el tr aba ja do r debe
acredita r su existencia , al ser un da ño futuro no puede deter minar se su
mo nto exa cto, fo r ma ndo pa r te de la s “zo na s grises” del Derecho . Po r
ello el juez debería determinarlo prudencialmen te .
Los jueces lo rechaz a n generalmente, po r no a creditarse po r el tr aba ja do r
su mo nto , ex igiendo que deba a credita rse no sólo su existencia sino
también su monto exacto, lo que no resulta posible por ser un daño futuro .
Debe recha zar se el cálculo del lucro cesa nte co nsidera ndo la remun era ció n
que el trabajador percibía a l momento del infortunio laboral, el porcentaje
de inca pa cida d y e l tiempo que falta pa ra la jubilació n . Co nstituye un da ño
incier to , po r no existir cer teza de tra ba ja r ha sta la eda d de jubila ció n, de
vivir hasta esa edad, etc.
III. 3. LOS DAÑOS INDEMNIZABLES QUE SUFRE EL
TRABAJADOR VÍCTIMA.
 El daño emergente debe acreditarse por el trabajador tanto en su
existencia como en su monto, de lo contrario, no puede ser
rechazado.
 El daño moral, por decir relación con la lesión de intereses extra –
patrimoniales, generalmente se presume por el juez, bastando al
trabajador acreditar el infortunio laboral, las actividades que no
podrá realizar y la gravedad del infortunio.
Si difícil es acreditar la existencia del daño moral, más aun lo es su
quantum.
Por
ello
el
juez
determina
su
compensación
discrecionalmente. En la actualidad se observa que se toma muy en
consideración
para determinar su quantum la gravedad del
infortunio laboral (porcentaje de incapacidad) y la capacidad
económica del empleador.
III. 3. REPARACIÓN DE LOS DAÑOS SUFRIDOS POR LA
VÍCTIMA POR REPERCUSIÓN.
Las víctimas por repercusión pueden sufrir los mismos daños que la
víctima directa, esto es, lucro cesante, daño emergente y daño
moral.
Generalmente son víctimas por repercusión: el cónyuge, el
conviviente, los hijos, los padres y hermanos, habiendo tenido gran
aplicación cuando el trabajador fallece a consecuencia de un
accidente del trabajo o enfermedad profesional .
En la práctica ha tenido mayor aceptación el daño moral por su
dolor o sufrimiento propio y el lucro cesante. Este último tiene
lugar generalmente cuando el trabajador proporcionaba ayuda
económica a las víctimas por repercusión, que ya no podrán
percibir por su muerte (Ej.: hijo que estaba estudiando)
III. 3. REPARACIÓN DE LOS DAÑOS SUFRIDOS POR LA
VÍCTIMA POR REPERCUSIÓN.
¿TRANSMISIBILIDAD O INTRANSMISIBILIDAD DEL DAÑO
MORAL SUFRIDO POR EL TRABAJADOR VÍCTIMA?.
Cua ndo el tr aba jador fallece debido a un info r tunio labo ral y no ha
dema ndado judicialmente ni meno s ha o b tenido una sentencia
condena toria fa vo ra ble po r da ño mo ral, sur ge la duda si lo s hereder os del
trab ajador pueden recla mar judicialmente la indemniza ció n del da ño moral
sufrido po r el tra ba ja do r fa llecido , adem ás, del suyo pr opio . Existen do s
tendencia s jurisprudenciales .
 Una po sició n jurisprudenc ial, que fue l a primera que sur gió e n C hile,
so stiene que l a a cció n de indemniz ació n del da ño mo ral sufrido po r el
trab ajador es tra nsmisible a sus heredero s, desde que su indemniza ció n
se tra duce e n el pa go de un a ca ntida d de dinero que e s tra nsmisible, po r
ta nto , fo r ma par te de lo s derechos tra nsmisibles (véa se entre o tra s: C.A.
Concepción, 1 2 de abril de 2 004, Rol N° 40 16 – 20 03 ; CA San Miguel, 5 de
diciembre de 2014, Rol Reforma Laboral N° 362 – 2014) .
III. 3. REPARACIÓN DE LOS DAÑOS SUFRIDOS POR LA
VÍCTIMA POR REPERCUSIÓN.
 Una segunda tesis jurisprudencial, que actualmente es
mayoritaria, sostiene que la acción de indemnización del daño
moral sufrido por el trabajador fallecido es intransmisible,
fundado esencialmente en que lo que repara la indemnización del
daño moral es la lesión de intereses extra – patrimoniales, los que
constituyen derechos personalísimos, que no son transmisibles,
extinguiéndose con el fallecimiento de su titular (la reparación
del daño moral para esta tendencia jurisprudencial participa de la
misma naturaleza jurídica del derecho personalísimo que repara).
Por tanto, solamente corresponde reclamar la indemnización del
daño moral sufrido por el propio heredero (CS, 27 de noviembre
de 2007, 6196 – 2006; CS, 6 de diciembre de 2011, Rol N° 1317 –
2011).
IV. INFLUENCIA DE LA CONDUCTA DEL TRABAJADOR
VÍCTIMA EN LA RESPONSABILIDAD CIVIL DEL EMPLEADOR .
1. Culpa exclusiva de la víctima como causante del infortunio
laboral.
Existe la posibilidad que la enfermedad profesional y el accidente
del trabajo se produzca por culpa exclusiva del trabajador, no
habiendo existido conducta imputable al empleador causante el
riesgo laboral, caso en el cual falta un requisito de existencia de la
responsabilidad civil del empleador; que el siniestro laboral sea
imputable a culpa o dolo del empleador, configurándose para la
entidad empleadora denominada “culpa exclusiva de la víctima”.
Por consiguiente, si el imprevisto laboral se produce por culpa
exclusiva del trabajador, no nace la responsabilidad civil del
empleador, no teniendo que indemnizar perjuicio alguno al
trabajador.
IV. INFLUENCIA DE LA CONDUCTA DEL TRABAJADOR
VÍCTIMA EN LA RESPONSABILIDAD CIVIL DEL EMPLEADOR .
2. Exposición imprudente de la víctima al daño.
La pregunta que surge es ¿Qué efectos produce la exposición
imprudente de la víctima al daño? Interrogante producida cuando es
el trabajador quien demanda la indemnización de perjuicios. Las
respuestas son dos:
 Un sector de la jurisprudencia sostiene que la culpa de la víctima
no tiene ningún efecto en la responsabilidad civil del empleador y
en el quantum de la indemnización en materia de responsabilidad
contractual, que es la que reclama el trabajador. Desde que en
materia de responsabilidad contractual no existe una norma similar
a la que existe a propósito de la responsabilidad extracontractual,
donde la culpa de la víctima en el siniestro laboral permite reducir
el quantum de la indemnización que corresponde al trabajador (C.A.
Rancagua, 4 de octubre de 2013, Rol N° 113 – 2013).
IV. INFLUENCIA DE LA CONDUCTA DEL TRABAJADOR
VÍCTIMA EN LA RESPONSABILIDAD CIVIL DEL EMPLEADOR .
 Otro sector de la jurisprudencia, actualmente mayoritaria,
sostiene que la exposición imprudente del trabajador al daño, al
constituir una conducta que provocó el siniestro laboral e influyó
en los perjuicios sufridos permite disminuir el quantum de la
indemnización a pagar por el empleador. Si el trabajador se ha
expuesto imprudentemente al daño, corresponde aplicar a la
relación entre el empleador y el trabajador la regla de
compensación de culpas y de disminución correlativa de la
indemnización (artículo 2330 del Código Civil) por constituir un
principio general de la responsabilidad civil. La relación civil
entre el empleador y el trabajador asume que ambos son personas
que interactúan sobre la base del respeto recíproco y del debido
cuidado de sí mismas, de modo que no es razonable imputar al
empleador, en esta sede, las negligencias del trabajador (véase
entre otras: C.A. Santiago, 25 de septiembre de 2014, Rol Reforma
Laboral N° 530 – 2014).
IV. PRESCRIPCIÓN DE LA ACCIÓN DE INDEMNIZACIÓN DE
PERJUICIOS.
Debe distinguirse entre las acciones de indemnización de perjuicios
ejercidas por el trabajador o sus herederos a quienes transmite sus
acciones y las acciones de indemnización de perjuicios ejercidas por
las víctimas por repercusión.
1. Plazo para ejercer la acción de indemnización de perjuicios por
el trabajador víctima.
A) Accidente del trabajo.
En el caso de los perjuicios originados por un accidente del trabajo,
no existen dudas que el plazo para ejercer una acción de
indemnización de perjuicios es de 5 años contados desde la
ocurrencia del accidente, sea que se aplique el artículo 79 de la Ley
N° 16.744 o el artículo 2515 del Código Civil.
IV. PRESCRIPCIÓN DE LA ACCIÓN DE INDEMNIZACIÓN DE
PERJUICIOS.
B) Enfermedad profesional.
Por regla general, al igual que ocurre con el accidente del trabajo, el
plazo para demandar indemnización de perjuicios es de 5 años.
La discusión surge con el plazo para demandar indemnizaciones
derivada de la enfermedad profesional llamada “neumconiosis ”,
existiendo dos posiciones en los tribunales de justicia.
 Una posición sostiene que debe regir el artículo 2515 inciso 1° del
Código Civil, siendo el plazo de 5 años desde el diagnóstico de la
neumoconosis (CS, 10 de junio de 2013, Rol N° 1.222 – 2013,
recurso unificación jurisprudencia). Agrega esta criterio que no
procede aplicar el plazo de 15 años del artículo 79 de la Ley N°
16.744, pues solo se aplica a las prestaciones que regula dicha ley,
entre las que no están las indemnizaciones civiles.
IV. PRESCRIPCIÓN DE LA ACCIÓN DE INDEMNIZACIÓN DE
PERJUICIOS.
 Una segunda posición sostiene que el plazo que corresponde
aplicar es el establecido en el artículo 79 de la Ley N° 16.744,
conforme al cual las acciones para reclamar las prestaciones
derivadas de la neumoconiosis prescribirán en el plazo de 15 años
contado desde el diagnóstico de dicha enfermedad.
Lo anterior, debido a que a la expresión “prestaciones”, deben
dársele un sentido amplio, que no sólo comprenda las prestaciones
reguladas en la Ley N° 16.744, sino también las indemnizaciones
civiles, puesto que el artículo no ha restringido el alcance del
término “prestaciones”. Además, atendido que el artículo 79 es una
norma protectora de los derechos del trabajador, debe dársele una
interpretación favorable a este último (en este sentido: C.S. 22 de
julio de 2015, Rol N° 30182-2014; C.S., 22 de julio de 2015, Rol N°
23.497 – 2014).
IV. PRESCRIPCIÓN DE LA ACCIÓN DE INDEMNIZACIÓN DE
PERJUICIOS.
2. Plazo para ejercer la acción de indemnización de perjuicios por
las víctimas por repercusión.
Al ser extracontractual la responsabilidad que existe del empleador
para con las víctimas por repercusión, rige el plazo de la
responsabilidad extra – contractual, cual es de 4 años contados
desde la ocurrencia del accidente del trabajo
u origen de la
enfermedad profesional (artículo 2332 del Código Civil).
Aisladamente, se ha reclamado la aplicación del artículo 79 de la
Ley N° 16.744, al no distinguir la misma la víctima que reclama las
prestaciones,
V. TRIBUNALES DE JUSTICIA COMPETENTES PARA CONOCER
DE LAS ACCIONES QUE PERSIGUEN HACER EFECTIVA LA
RESPONSABILIDAD CIVIL DEL EMPLEADOR
Las indemnizaciones que corresponden a las víctimas de un
accidente del trabajo o de una enfermedad profesional deben ser
declaradas por los tribunales de justicia, siendo, eso sí, distintos los
tribunales que deben conocer de los juicios que persiguen hacer
efectiva la responsabilidad del empleador según sea la víctima que
ejerza la acción de indemnización de perjuicios.
1. Tribunales de justicia competentes para conocer la demanda de
indemnización de perjuicios del trabajador víctima.
El artículo 420 letra f) del Código del Trabajo dispone: “Serán de
competencias de los juzgados de letras del trabajo […] f) los juicios en
que se pretenda hacer efectiva la responsabilidad del empleador derivada
de accidentes del trabajo o enfermedades profesionales, con excepción de
la responsabilidad extracontractual a la cual le será aplicable lo dispuesto
en el artículo 69 de la Ley N° 16.744”.
V. TRIBUNALES DE JUSTICIA COMPETENTES PARA CONOCER
DE LAS ACCIONES QUE PERSIGUEN HACER EFECTIVA LA
RESPONSABILIDAD CIVIL DEL EMPLEADOR
Al entenderse que la responsabilidad civil del empleador para con
el trabajador por accidentes del trabajo o enfermedades
profesionales es de naturaleza contractual, y teniendo presente el
artículo transcrito, son los juzgados de letras del trabajo los
competentes para conocer de los juicios de indemnización de
perjuicios originados por demanda del trabajador.
Igualmente serán competentes para conocer de los juicios que
originan los herederos del trabajador fallecido, cuando ejercen las
acciones que correspondían al trabajador fallecidos y que les fueron
transmitidas. Esto, porque ocupan la posición contractual que
ocupaba el empleador (discutida transmisibilidad daño moral).
V. TRIBUNALES DE JUSTICIA COMPETENTES PARA CONOCER
DE LAS ACCIONES QUE PERSIGUEN HACER EFECTIVA LA
RESPONSABILIDAD CIVIL DEL EMPLEADOR
2. Tribunales de justicia competentes para conocer demandas de
indemnización de perjuicios interpuestas por las víctimas por
repercusión.
Debido a que las víctimas por repercusión no están unidas por un
contrato con el empleador, la responsabilidad civil es de carácter
extra – contractual, por lo cual, de acuerdo al artículo 420 letra f)
del Código del Trabajo, no son competentes para conocer de esas
demandas los juzgados de letras del trabajo sino los juzgados
civiles.
La principal falencia de ser los juzgados civiles los competentes es
el tiempo de duración de un juicio, que muchas veces se extiende
por varios años.
FIN
GRACIAS.
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