LITERATURA PROFÉTICA
Los libros proféticos constituyen uno de
los bloques más importantes del antiguo
testamento.
Para la Iglesia primitiva fueron de mucho
interés. En nuestro tiempo los profetas
están de moda.
Nada de esto debe extrañarnos por que los
profetas ejercieron un influjo decisivo en
la religión israelita.
La profecía y el movimiento
profético son centrales en
las discusiones hebreas.
La historia deuteronomista,
el complejo literario más
importante en la Biblia
hebrea después de la torab o
ley
fundamental
(
el
pentateuco) se conoce como
los profetas.
En grados diversos y formas
variables,
las
grandes
religiones de la antigüedad
tuvieron hombres inspirados
que
afirmaban
hablar
en
nombre
de
su
dios,
en
especial entre los pueblos
vecinos de Israel.
Sus mensajes dirigidos al rey
se parecen a los profetas más
antiguos
de
Israel
mencionados en la Biblia.
Pero estos libros tan interesantes
resultan de lo más difícil para un lector
moderno, ante todo, porque los profetas
se expresan a menudo en lenguaje poético
y todos sabemos que la poesía es más
densa que la prosa y menos atractiva.
Por otra parte, el mensaje en los
profetas
hace
referencia
a
las
circunstancias políticas y económicas de
su tiempo, resultando enigmáticas para
el hombre actual.
LOS DOS GRANDES POLOS DEL MENSAJE
PROFÉTICO:
La denuncia y el anuncio
El profeta es llamado por Dios para
“arrancar y arrasar, edificar y
plantar”
Estas imágenes tomadas del
mundo de la agricultura y
de
la
contracción,
expresan muy bien el doble
aspecto de la predicación
profética.
La vocación de Jeremías
nos
indica
que
ambas
actitudes son necesarias
en los planes de Dios y
el mensaje profético.
PROFETAS CONCEPTUALIZACIONES
.
Término hebreo Nabí, profeta.
Probablemente se deriva de una raíz que
significa anunciar o proclamar. El A.T lo
aplica a una variedad de personas:
Gn. 20,7: En sentido amplio, personas que
tienen relación privilegiada con Dios y
que hace de él una persona inviolable,
Salmo 105, 15, y un intercesor poderoso
Dt. 34,10 entre otras.
Ex. 7,1: El que
habla en nombre de
Dios.
Mal. 3,5: Juzga en
defensa de los
débiles.
El término griego:
Profetes- vocero.
La Palabra profeta en
sí es una fuente de
confusión en cuanto a
su
naturaleza
y
función:
Vidente,
vacacionado,
adivino…
Lleyendo los libros de
Am, Os, Jer, entre
otros, advertimos que
el profeta no es un
adivino sino un hombre
llamado por Dios para
transmitir su Palabra,
para orientar a sus
contemporáneos
e
indicarles el camino
recto.
En
determinados
momentos los profetas
son
conscientes
de
revelar cosas ocultas,
pero su principal papel
es iluminar el presente
con
sus
problemas
concretos, injusticias
sociales,
políticos,
corrupción
religiosa,
desesperanza
y
escepticismo.
Haciendo alusión a los pequeños y
empobrecidos,
marginados
por
las
diversas estructuras de poder, también
se define clásicamente al profeta como
la voz de los que no tienen.
Ayer, la profecía, es decir la función
del profeta, se ejercía a nivel
individual. De ahí la aparición de
grandes figuras ya conocidas.
Hoy, la profecía se entiende como una
función colectiva, por eso se habla de:
Iglesia profética, comunidad profeta, y
doctrina o formación profética.
En conclusión, hablar
de
profetas
o
de
profecía, no es hablar
de
personas
o
funciones
ajenas
y
diferentes a nosotros;
sino que es hablar de
nosotros mismos y de
nuestra misión legada
por Dios en el día de
nuestro bautismo,
CARACTERÍSTICAS DEL PROFETA.
Es un hombre inspirado
Nadie en Israel tuvo una
conciencia tan clara de
que era Dios quien le
hablaba
y
de
ser
portavoz del Señor como
la tuvo el profeta. Esta
inspiración le viene de
un contacto personal con
Él.
·
Por eso cuando habla o
escribe, el profeta no
acude
a
archivos
o
documentos
como
los
historiadores o sabios, su
único punto de apoyo, su
fuerza y su debilidad es
la Palabra que el Señor le
comunica
personalmente
cuando quiere sin que él
pueda
negarse
a
proclamarlo.
Es un hombre público
Su trabajo de transmitir
la palabra de Dios lo pone
en contacto directo con el
pueblo y su realidad: no
vive
en
lugares
solitarios, o enclaustrado
en aulas académicas ni
reducido al espacio del
templo, pero no puede
renunciar a ellos.
Conoce las maquinaciones de
los politiqueros, las intenciones
del rey, la humillación del pobre,
el lujo de los poderosos, la
despreocupación de muchos
cristianos, el atropello de los
indefensos, y las pastorales y
pronunciamientos insulsos de
las élites religiosas.
Nada le resulta extraño porque
nada es indiferente para Dios.
Es un hombre amenazado.
Es la amenaza del fracaso
apostólico, de gastarse en
una
actividad
que
no
encuentra respuesta en los
oyentes, pero esto es lo
más suave que le puede
ocurrir.
Hay situaciones más duras,
(2 Cro. 24, 17-22; Jer. 26,
20-23).
Pero también las amenazas le vienen de
Dios: le cambia la orientación de su
vida, le encomienda mensajes muy duros,
etc (Am. 7,14; 1Re. 19, 19-21).
El destino de los profetas prefiguran el
de Jesús de Nazaret.
Amenazas.
·
·
·
·
·
·
·
·
Ridiculización
Blasfemias
Exilio
Prisión
Lapidación
Persecución a varios niveles
Lo silencian
Muerte.
Es un hombre insobornable.
El gran problema de la sociedad hoy es la
vulnerabilidad en sus principios y la
negación en su ética personal y social.
Esto hace difícil la vivencia de esta
dimensión en la práctica de la profecía.
No obstante, el profeta no puede renunciar
a su tarea de mantenerse fiel al mensaje y
al proyecto de Dios, bien lo dice Jesús:
“si la sal se vuelve sosa...” (Mt. 5,
13).
El profeta es un hombre de
oración.
Tanto en lo personal como en
lo
comunitario
e
institucional,
se
hace
necesario acudir al alimento
constante de la oración, y
al contacto con la Palabra.
Profeta
y
profecía
son
categorías religiosas, sin
oración no hay profecía.
Los libros proféticos :
formación
su
La
Biblia hebrea incluye este bloque
los libros de Is, Jr, Ez, y los Doce
( Os, Jl, Am, Jns, Mq, Nh, Hbc, Sf, Ag,
Zc, Mq).
La traducción griega de los Setenta
(
LXX ) realiza algunos cambios de orden
dentro de los doce ( Os, Am, Mq, Jl,
Ad, Jon, etc) y los sitúa antes de Is.
Por otra
parte, después de Jeremías
introduce Baruc , Lamentaciones y la
carta de Jeremías.
Por
último,
nuestra
ediciones
acostumbran incluir entre los libros
proféticos a Daniel, aunque los judíos
lo colocan entre los otros escritos (
ketubim)..El principal problema que
plantea esta serie de libros es el de su
formación.
La cuestión es tan complicada que
podríamos dedicar páginas a un solo
libro. Nos contentaremos con unas ideas
generales.
La obra original de los
profetas
Normalmente
lo
primero
sería la palabra hablada,
pronunciada
directamente
ante el publico, a la que
seguirá su consignación por
escrito. A veces entre la
proclamación del mensaje y
su
redacción
pudieron
transcurrir incluso varios
años.
Es probable que la palabra hablada diese
lugar a una serie de hojas sueltas, que
más tarde se agrupaban formando pequeñas
colecciones:
El memorial sobre la guerra siroefraimita”
( Is 6, 1-8,14)
“
el
librito de la consolación” ( Jr 30-32),
los oráculos
“ a la casas real de
Judá” ( Jr 30-32), Los oráculos “ a
la casa real de Judá” . ( Jr 21,1123,6), a los falsos profetas” ( Jr 23,
9-32) “ Sobre la sequía” (Jr 14), etc.
No podemos olvidar que ciertos casos el
proceso es inverso: primero se escribe
el texto, luego se proclama.
En este apartado adquieren especial
relieve los relatos de vocación, ejm: (
Jr 1,4-10; Ez 1,3).
La obra de los discípulos y
seguidores de los profetas
Con lo anterior no quedaron terminados. Les
faltaba mucho camino por recorrer.
El siguiente paso lo dará un grupo de discípulos
y seguidores.
Discípulo y seguidores contribuyeron especialmente
en tres direcciones
- Redactando texto biográfico sobre el maestro.
- Revalorando algunos de sus oráculos.
- Creando nuevos oráculos.
Las narraciones
sobre profetas
Nos ponen en contacto con diferentes
personajes ( reales o ficticios) de
interés para los primeros siglos del
profetismo y con otros posteriores que
no dejaron obra escrita.
Samuel 1Sm 15,26-28, Gad, 1 Sm 22,5.
Natán:
2Sm 12,1-12.
Ajïas se Siló : 1 Re
11, 29-39.
Samayas : 1Re 12,21 – 24.
Jehú, hijo de jananí : 1Re 16,1-4 ,
Miqueas ben Yimlá : 1Re 22. ..
Elías:
1 Re 1719, Eliseo: 2Re 2,
Julda 2Re: 22, 13-20,
Azarias: 2 Cr 15, 1-8,
Jananí: 2 Cr 20,1317, Yajziel 2 Cr 20,
13-17, Azarias, hijo
de yehoyadá 2Cr 24,1722, Oded 2Cr 28,9 –13,
Varios anónimos...
Un bloque de textos presenta a estos
profetas a la luz de la historia,
destacando su interés por la política
interior o exterior.
El profeta aparece como un hombre que
aconseja al rey o le reprende, interviene
en la guerra, fomenta la subida al trono
de un personaje, etc.
Natán condena a David por su adulterio y
asesinato 2 Sm 12.
DESPREOCUPARSE DEL HERMANO ES
APOSTASIA
TEXTO: ( Am 6,1-14)
DESARRLLO DE LA
PROFESÍA EN ISRAEL
Profetas anteriores: Jos, Jue, 1 t 2 Sm, 1 y 2
Re.
Profetas posteriores: Mayores: Is, Jr y Ez y
los Menores: Os, Jl, Am, Ad, Mq, Nah, Hab,
Sof, Ag, Zac, Mal y Br .
Jn, Da Cjr
Dada la imposibilidad de tratar con
detenimiento cada uno de los profetas
anteriores, indicaremos las principales
líneas de evolución hasta el siglo VIII
a. C, época en que la profecía adquiere
un rumbo nuevo.
En estos siglos que van desde la
instauración de la Monarquía hasta la
aparición de Amós, podemos detectar tres
pasos, muy relacionados con la actitud
que el profeta adopta ante la figura del
rey:
1. El primer paso podemos definirlo de
cercanía física y distanciamiento crítico
respecto al monarca.
Los representantes más famosos de esta
época son, Gad y Natán. Gad aconseja a
David que vuelva a Judá (1 Sm 22,5), lo
acusa de haber realizando el censo (2 Sm
24,11s) Es interesante notar que nunca se
dirige al pueblo siempre esta en relación
directa con David.
Natán tiene más importancia. Es el
profeta principal de la corte en tres
momentos decisivos de la vida de David:
Cuando pretende construir el templo
Sm 7), cuando comete adulterio
Bersabé y manda asesinar a Urías (2
12), cuando Salomón hereda el trono
Reyes 1,11-48).
(2
con
Sm
(1
El segundo momento se
caracteriza
por
la
lejanía física que se
va estableciendo entre
el profeta y el rey,
aunque
aquél
sólo
interviene en asuntos
relacionados
con
el
monarca.
Un ejemplo significativo es el de Ajías
de Siló, del que se conservan dos
relatos ( 1 Re 11,29-39 y 14,1-8). En
ambas ocasiones se dirige directa o
indirectamente a Jeroboán 1 de Israel,
la primera para prometerle el trono y
la segunda para condenarlo por su
conducta.
El tercer momento
Concilia
la
lejanía
progresiva de la corte
con el acercamiento cada
vez mayor al pueblo.
El ejemplo más patente
es el de Elías. (1Re 17)
Por último como dato que
impresiona
en
la
profecía del siglo VIII
es la acumulación en el
breve espacio de medio
siglo,
de
cuatro
profetas de gran talla:
Amós, Oseas, Isaías, y
Miqueas. Es, sin duda la
época de oro de la
profecía Israelí.
PROFETAS POSTERIORES
OSEAS
DIOS SE DESPOSA CON EL PUEBLO
TEXTO: (Os 11,1-11)
En una sociedad donde la injusticia
produce muerte, el Dios de la vida
inseparable de este imperativo ético
fundamental, esta ligado a un cambio de
prácticas, capaz de instaurar una nueva
lógica de racionalidad.
Sólo ese cambio de intereses podría
quizás alcanzar la supervivencia del
pueblo.
El terremoto de la palabra
La palabra es la medida de la
construcción de la sociedad y
ella se convierte en criterio
de discernimiento para juzgar
una sociedad.
Por ello la palabra condena
toda sociedad que desprecia
la ley de Dios y no guarda
sus preceptos.
Es una balanza que
mide nuestra acciones
y
por
último
su
transcendencia
hace
que se convierta en
destructora frente a
una palabra humana de
seguridad “a espada
morirán
todos
los
pecadores
de
mi
pueblo.
CLAVE SITUACIONAL
Recrear una conciencia ética. ¿ seremos
aun capaces de transmitir a las nuevas
generaciones el conjunto de valores que
han configurado el universo de sentido
en el que hemos crecido como personas y
que han creado una forma de vida que
consideramos todavía valida?.
NIVEL HISTORICO
Para comprender el
mensaje
de
Oseas,
conviene
también
tener
presente
la
problemática
religiosa.
El sincretismo con
las prácticas paganas
del culto a baal.
Los
Israelitas
al
asentarse
en
Palestina y dedicarse
a la agricultura, no
pensaban que Yaveh
pudiese ayudarles en
su nueva actividad.
Los conciben como un Dios guerrero, capaz
de derrotar al faraón, pero que no tiene
idea de agricultura.
Por eso se encomiendan a Baal dios
Cancaneo de la fecundidad, de las lluvias
al que atribuyen el pan y el agua, la lana
y el lino, el vino y el aceite (Oseas
2,7), se sacralizan los cultos de
fertilidad que implican prácticas como la
prostitución sagrada que el profeta
combate argumentado en el amor de
Dios
por su pueblo.
Oseas presenta un cuadro implacable del
pecado de su pueblo: no hay amor al
hermano, no hay conocimiento amoroso de
Dios.
Donde no hay amor ni fidelidad, no hay
verdadero conocimiento sobre Dios.
El que no ama no conoce a Dios (1 Jn
4,8).
La experiencia
matrimonial.
Oseas actúo en el reinado
del
norte,
su
estilo
literario
denota
una
imaginación viva traducida
en riquezas de imágenes y
en una ternura delicada
pero llena de vigor (Oseas
11,1-4).
Dios nos ama como un esposo a su esposa:
la ley del Sinaí es como un contrato
amoroso, como una alianza entre esposos.
El pecado como un adulterio, una
fornicación, una prostitución, un delito
contra el amor.
Cuando habla del amor de Dios la concibe
como un amor apasionado de esposo, pero
de esposo capaz de perdonarlo todo y
volver a comenzar.
Ha sido, Oseas quien ha introducido el
término prostitución del vocabulario
teológico del Antiguo Testamento, para
significar la situación de infidelidad
en que se encuentra el pueblo de
Israel.
Quiere decir esto que Osea enjuicia la
situación de Israel a la luz de la
alianza del Sinaí.
NIVEL TEOLÓGICO
Oseas, el profeta del
amor, ve su matrimonio
como una parábola de
la
relación
DiosIsrael no como un
contrato o pacto de
vasallaje, sino como
una alianza de amor
entre Dios y el pueblo
del
cual
está
totalmente enamorado.
Dios no se casa con Israel por que sea
bueno, sino para que sea bueno y cumpla la
alianza del Sinaí. Dios se desposa con el
pueblo : Tú- eres-mi-pueblo y –él (Israel)
dirá: Tú-eres-mi-Dios- (2,25). Dios ha
amado a Israel, por eso Israel ha de amar
a Dios.
El verdadero conocimiento de Dios
Los sacerdotes son atacados no por su
sacerdocio, sino porque no lo ejercen
debidamente. Su misión es transmitir el
conocimiento de Dios, no actuar como
puros funcionarios de prácticas rituales.
El culto no vale para engañar al señor y
contentarlo.
Los
sacerdotes
han
abandonado la tarea de hacer vivir las
exigencias de Dios por miedo y por
comodidad.
El poder nunca podrá salvarnos
Israel/Efraim se afana por conseguir
alianzas políticas (Os 7,8-11) con las
naciones vecinas para sacudirse el yugo
de Asiria.
No recuerda que Dios lo liberó de la
esclavitud de Egipto. Una y otra vez es
infiel a la alianza con Yaveh. El
castigo será volver a Egipto: 8,13.
El Dios Padre/Madre
Dios ama a Israel: es un presupuesto
teológico de Oseas. Antes de exigir, Dios
ha dado: cuando Israel era niño, yo lo
amé, y de Egipto llamé a mi hijo (Os
11.1s.4).
La vuelta a Dios no se puede
hacer sin arrepentimiento, sin
esta conversión que significa
rehacer el camino, como el hijo
pródigo que vuelve a su padre (
Lc 15,11ss).
Dios está disgustado con el
pueblo: Porque quiero amar,
no sacrificios, conocimiento de
Dios y no holocaustos (Os 6,6).
ISAIAS
LA ESPERA DE UN MONARCA JUSTO
TEXTO: Is 2,1-11
NIVEL HISTORICO
Primer periodo: prosperidad (740 a.C.)
Isaías comienza su actividad profética en
un ambiente de relativa prosperidad para
Judá, en tiempos del rey Ozías- Jotam,
hacia el 740 a. C ., después de un siglo
largo de inestabilidad post-salomónica.
En este ambiente bastante plácido se abren
sus ojos a la sociedad y recibe el impacto
imborrable de su vocación.
Segundo período: amenazas (735 a. C.)
La prosperidad de ambos reinos no tardó
en verse amenazada por el creciente
poderío de Asiria, que no disimulaba sus
proyectos expansivos.
Isaías propugna la completa neutralidad y
la confianza total en el verdadero rey de
Judá, Yahveh; pero ello no entra en los
planes políticos de Ajaz.
Para Judá, su onerosa
seguridad
de
ser
tributario aliado de
Asiria durará toda la
minoría de edad de
Ezequías
(727-715),
que contaba con sólo
cinco
años
cuando
murió su padre.
Tercer periodo: reforma religiosa y
desastre político (705 a. C.)
En el año 714, llegado a la mayoría de
edad, Ezequías accede al trono, llevando
a cabo su reforma religiosa, no muy
atestiguada.
No se mostró demasiado adicto a la
política neutral de Isaías, aprovechó la
muerte del rey asirio Sargón para
rebelarse confiando en la ayuda de
Egipto.
El Reino de Judá
Yahveh, Dios de la dinastía davídica
La inteligencia política de David al
escoger por Dios de su monarquía al Dios
Yahveh, eminentemente norteño, no sólo
condujo a la ansiada unificación del
Reino, sino que transformó la misma
imagen de Yahveh en un Dios- Rey.
Se volvieron a dividir
los reinos y, en el
norte, la raigambre
yahvista
pronto
se
enfrentó
a
una
monarquía en constante
intriga, cuyo afán de
poder iba dando al
traste con todos los
valores tradicionales,
sagrados
para
el
yahvismo.
NIVEL TEOLÓGICO
Yahveh Dios de la dinastía davídica
Isaías nace y crece en un ámbito prospero
en el que yahveh está al frente del
panteón de los dioses tradicionales y de
los
importados
por
las
relaciones
internacionales de la corte. Yahveh es la divisa
de la casa real y de todo el reino de Judá.
Sin embargo el trastorno de valores sociales y
religiosos que conlleva la instauración del reino
no dejo de preocupar a las personas sensibles.
Singularidad
de Yahveh:
Santidad próxima
La visión de Dios no
le
rebajó a Isaías
el concepto de la
santidad de aquel,
sino que se lo amplió
hasta los cielos y
toda la tierra.
Lo que sí le impresionó
es que esta Santidad no
impidiera a Yahveh ser
Rey de Judá hasta el
detalle.
Yahveh
tenía
su
política santa, que no
se
adecua
a
los
criterios
de
los
políticos
de
la
realeza..
El pecado (impureza) verdadero de Judá: la
dureza de corazón y la incapacidad de tomar
en serio y comprender el
“proyecto de
Yahveh”, al igual que le ocurriera al Faraón
del Exodo.
Así recurrían a la Santidad de Yahveh para
avalar sus planes y su conducta, nacida de la
impureza de sus corazones.
El pecado radical es
negar a Yahveh como su
rey
y
anteponer
conjuraciones y miedos a
la soberanías y Santidad
de Dios ( 8, 11-15).
Yahveh se estaba quedando
sin pueblo y su proyecto
parecía destinado a los
archivos celestiales.
Sobre cojido, superando sus propios
temores el profeta estaba en disposición
de escuchar los temores y preocupaciones
de Dios, el plan del rey Yahveh.
Y este no se hizo esperar en consejo pleno,
yahveh delibera
sobre quién puede ser
enviado en su nombre y , cosa rara en las
vocaciones del At Isaías no solo se escusa,
sino que se da por aludido y se ofrece
voluntario.
Dios vuelca su corazón a tanta generosidad,
le expone la situación con toda crudeza.
Situación que el profeta experimenta en su
propia carne.
Isaías es un profeta político con la
absurda misión de querer enseñar la
“política divina”
a los gobernantes
del momento. Estos le harán callar
primero, y finalmente le cerraran toda
perspectiva de esperanza.
Isaías siguió profetizando hasta el fin,
esperando
que
surgiese
algún
rey
enamorado, como él, del designio Divino
y con poder para implementarla.
MIQUEAS
CENTRO Y PERIFERIA
TEXTO: Mi ,1-12
NIVEL HISTORICO
De Jeremías 26,18-19,
sitando a Miqueas 3,12,
ubica
a
Miqueas
en
tiempo del rey Ezequias
y confirma así, en parte
la noticia introductoria
de Mi 1,1. Que sitúa la
actividad de Miqueas en
tiempos de Jotám, Ajaz y
Ezequias reyes de Judá.
En el 734 el nuevo rey busca la alianza
con Damasco y quiere obligar a Judá a
entrar en la coalición (guerra siroefraimita).
Judá pide ayuda a
Asiria la que
interviene
atacando
a
Damasco,
y
transformando la estructura del reino del
norte.
El reino del norte
ensaya una última
rebelión en tiempos
de su último rey,
Oseas. Samaria es
conquistada y el
pueblo es deportado
en el 720 a. C.
El reino de Judá se mantiene fiel al
vasallaje asirio hasta que Ezequias
fomenta una reforma religiosa (2 Re 18,18) y participa en una revuelta ante
Asiria con desastrosas consecuencias:
intervención de Senaquerib en el 701.
Opresión económica del campo: latifundio
En Mi 1,5-6 el delito y el pecado tiene
sede en las capitales de los reinos. Esta
visión se prolonga en afirmaciones del
profeta en los capítulos 3y 6, “edificáis
a Sión con sangre y a Jerusalén con
maldad” (3,10) y se dice al consejo de
la ciudad (Samaria) que
“observas los
decretos de Omri, y todas las prácticas de
la casa de Ajab” (6,16).
Estamentos opresores
Gran parte de la responsabilidad recae
sobre una clase militar que aprovecha la
amenaza exterior para enriquecerse.
Pero Miqueas dirige su critica principal
a los principales responsables de la
estructura ideológica que bendice y las
injustica: “sus sacerdotes enseñan por
salario, sus profetas víctimas por el
dinero” ( 3,11).
NIVEL TEOLÓGICO
El Dios de la donación
Miqueas va a captar la imagen de Dios a
partir de su experiencia propia como
anciano del pueblo.
En la legislación, ellos son responsables
del derecho como defensores del inocente
y como testigo de una causa (Lev 4,13-15:
Dt 22,13-19; Rut 4,etc). Pero también son
capaces de dar consejo.
Dios asume la causa de
aquellos
a
los
que
Miqueas
llama
“mi
pueblo”. Este es el
vecino
despojado
del
derecho,
los
empobrecidos
de
la
tierra frente a los
cuales Dios se siente
obligado a ejercer sus
funciones en orden a
asegurar lo necesario
para su vida.
El Dios de la donación se convierte en
defensor del derecho a la heredad, a la
casa y a la vida.
Dios aparece en Miqueas anticipando los
rasgos del Dios de Jesucristo:
Es Dios del derecho porque es Dios de la
compasión. Ambos términos aparecen unidos
en 6,8-13.
Dios se hace presente
precediendo
y
acompañando al hombre
en su camino. Miqueas
habla de un presente
en que el derecho y
el Dios del don no es
reconocido.
La respuesta del hombre a la donación
El Dios de la donación reclama del hombre
tan sólo practicar el derecho, amar la
piedad y caminar humildemente con tu Dios
(6,8). No se requiere otros tipos de
heroísmo ni sacrificios. El Dios de la
donación no necesita de los dones del
hombre: ni del ofrecimiento de multitud
de animales, ni de seré querido. Se trata
sólo de asumir su caminar el derecho y la
piedad.
Pero la sociedad,
sea construido al
margen del ámbito de
la
donación.
En
lugar
de
dar
primacía al don ha
colocado como valor
supremo
la
apropiación.
Pasión por la justicia
Hay por tanto, para el hombre una
exigencia
de
cambio
de
práctica:
abandonar los decretos de omrrí y todas
las prácticas de la casa de Ajab (6,16).
Se exige atender a los derechos de Nabot,
que son los derechos establecidos por el
Dios de los padres respecto a la vida.
Muchas veces, como en
los
tres
primeros
capítulos de Miqueas,
son los injustos los
que
mencionan
más
frecuentemente a Dios
¿no está Yahveh en
medio
de
nosotros?
(3,11). Sin embargo, el
profeta no se extraña
ante ello.
Descubre al Dios de la donación, del
derecho y de la compasión en la historia
del
pueblo
asesinado,
despojado
y
empobrecido.
Allí
se
origina
su
enfrentamiento, en primer lugar con los
dirigentes y en segundo lugar con los
falsos profetas. Allí, en la defensa de la
vida amenazada, descubre la dinámica
perversa que lleva al falso profeta a
justificar
la
apropiación
que
los
dirigentes hacen de los bienes debidos a
todos: Su vanidad.
DIALOGO IMPOSIBLE CON LOS PODERES
(JEREMÍAS HISTORICO)
TEXTO: Jr 1-6;21-23;26-29;34-45
(Jr 1,4-19)
NIVEL HISTORICO
La reforma de Josías y su ambigüedad
Los libros históricos (2 Re 22-23 y 2 Cr
34-35) nos cuentan la “reforma” llevada
a cabo por el rey Josías, desde el año
628; potenciada por el hallazgo del
“libro de la ley” durante los trabajos
de reforma del Templo jerosolimitano, el
año 622.
Consistía
en
una
gran
centralización
religiosocultual,
acabando no sólo
con la magia y adivinación,
prostitución
sagrada
y
sacrificios de niños y los
cultos a dioses y diosas
extranjeras; sino también con
el culto yahvista que se
tenia
en
los
santuarios
esparcidos especialmente en
el
norte
(Betel,
Guigal,Samaria, etc).
Josías y sus descendientes: final de la
monarquía
El largo reinado de Josías (640-309) fue
una época de respiro para Judá, ya que el
imperio de Asiría estaba en sus últimos
momentos. Comenzaba a surgir la estrella
de Babilonia y el propio Egipto la temía
ya más que a su antigua enemiga Asiría.
Gracias a esta situación,
Josías pudo fomentar la
reforma
religiosa
y
liberación
política
Nacional,
tratando
de
reincorporar a su Reino
el
territorio
y
las
gentes
de
Norte,
el
antiguo
Israel.
El
trágico final le llegó en
Meguidó con el faraón
Nekó (609).
En cambio su hijo Yoyaquin impuesto por
Nekó hizo el mal a los ojos de Yahveh
cómo lo hicieron sus padres, exploto a su
pueblo, le gustaba el lujo, hizo
atropellos y derramó sangre inocente
(23,13-18).
Además de despreciar soberbiamente la
palabra de Dios escrita por el profeta
(c. 36). Este le augura un entierro de
burro (22,19), y que no tenia quien le
suceda en el trono. Históricamente no
sucedió así.
Jeremías
nació
en
Anatot,
pueblo
de
Benjamín,
a
seis
kilómetros
de
Jerusalén. Su origen
campesino va a marcar
hechos centrales de su
vida, aunque viva en
la capital. Predica
con ilusión a los
campesinos del norte.
Sus años de mayor presencia profética
ocurren bajo Yoyaquím. Acusa a Yoyaquím
de explotar y asesinar al pueblo; hace
denuncia y gestos proféticos antes las
élites y el pueblo.
Ante la aposición de la clase dirigente
hace escribir a Baruc su secretario, un
rollo de Oráculos de amenazas y leerlos
en el templo; cuando el rey quema el
rollo, escrito en el 605, lo hace volver
a escribir y ampliar.
Los últimos años del
profeta le toca seguir el
destino
que
el
rey
Sedecías imprimió a Judá.
Jeremías
proclama
reiteradamente
la
necesidad de someterse a
Nabucodonosor “siervo de
Yahveh”
(25,9;27.6
y
43.10).
Pero
las
élites
cortesanas
están
divididas
y
la
mayoría se inclina
por
la
rebelión,
arrastrando
la
decisión del monarca
indeciso; y con ello
la catástrofe final
de Jerusalén y el
destierro
de
la
élites del año 586.
NIVEL TEOLOGICO
Con la mejor
Jeremías no se
apariencias. Si
sirvió, no fue
cultual, sino
estableció y la
que práctico.
tradición profética,
deja engañar por las
la reforma de Josías
principalmente por lo
por la justicia que
defensa de las víctimas
Apenas sube al trono Yoyaquím, Jeremías
recibe la orden de predicar contra el
culto
pervertido
de
Jerusalén
el
templo; lo que denuncia es la falta de
cumplimiento de la ley y desobediencia a
la palabra de los profetas (26,4).
Además Jeremías va hasta
el fondo: con ese culto
lo
que
hacen
es
procurarce
una
falsa
seguridad religiosa; y lo
que es aún peor utilizar
esa confianza religiosa
cómo cobertura ideológica
de su injusticia y mala
conducta,
para
seguir
actuando
así
tranquilamente.
PASIÓN DE JEREMÍAS Y PASIÓN DE LA
PALABRA DE DIOS
El biógrafo de Jeremías
no
ha
tenido
conocimiento de tantos
datos elementales de la
vida de un hombre :
origen,
niñez
y
juventud, maestros y
formación, profesión y
estado, etc; ó no le
parecieron
significativos.
Narra con lujos de detalles, aveces, unas
cuantas
escenas
de
sufrimiento,
comenzando con la paliza que le mandó dar
el sacerdote Pashjur (c. 20) y siguiendo
por la condena a muerte que otros
sacerdotes y profetas promovieron tras su
discurso contra el templo (c. 26).
A partir del c. 37 la biografía de su
destino doloroso va seguida paso a paso,
sólo nos falta el relato de su muerte.
EZEQUIEL
LA FUERZA DEL ESPIRITU DE VIDA
TEXTO: 37
EZEQUIEL UN PROFETA SINGULAR
Ezequiel no es un
profeta fácil para la
hermenéutica bíblica.
Frente a su persona y
escritos,
se
encuentran
muchas
contradicciones, con
ese algo de verdad de
cada posición.
En cuanto al tiempo hay quien dice que
Ezequiel es un profeta del siglo VIII
adaptado al siglo VI, por un redactor
posterior.
Ahí quien sostiene que es más bien un
personaje del siglo V, o un escrito
pseudo epígrafo del siglo II.
Y ahí quien niega la existencia de
Ezequiel, reduciéndolo a un escrito del
siglo VII, renovado más tarde en el
siglo III.
En cuanto al sitio
mientras unos hablan
que Ezequiel ejerció su
ministerio
en
el
desierto de Babilonia
otros lo colocan en
Jerusalén;
otros
en
ambos sitios, y otros
(en
BabiloníaJerusalen-Babilonía).
En
cuanto
a
su
personalidad, es leída
desde los ángulos más
diversos:
para
unos
como la de un extático,
para otros como la de
un visionario, o la de
un
místico,
o
un
neurótico,
o
un
esquizofrénico.
En cuanto a los fenómenos de su vida,
cada quien habla de lo que más le
interesan: de traces, de visiones, de
levitación, de mudez, de clarividencia,
etc.
Finalmente, unos leen
a Ezequiel en
clave psicoanalítica, otros en clave
para-psiquica,
o
psicológica
existencialista, o histórico, simbólica,
etc.
Ezequiel, una luz para las tendencias
espirituales actuales
Para el momento presente de nuestra
historia, tan lleno de tendencias de
espiritualidad
orientalista
y
de
espiritualismo
carismáticos,
es
necesario
refrescar
qué
define
a
Ezequiel como profeta.
Frente a tanta opinión y
tanta
tendencia
recordemos: un profeta en
Israel puede servirse de
los fenómenos y de las
técnicas que acompañan al
profetismo
general
del
oriente. Pero no son estos
fenómenos
en
si
por
espectaculares que sean
los que definen al profeta
bíblico.
Principios para entender a Ezequiel
A pesar de tantas alusiones personales,
no nos encontramos con una biografía del
profeta. Debemos dejar a un lado la
pretensión de reconstruir su vida. Esto
no
significa
que
prescindamos
del
acontecer histórico del profeta.
No nos olvidemos
de
la
carga
simbólica
que
contiene
la
mayoría
de
los
relatos
visionarios
de
Ezequiel. Aquí nos
encontramos
con
verdaderas
expresiones
simbólicas.
Frente a una expresión de esta clase, no
tenemos más remedio que reconocer que es
más lo que el profeta quiere que
intuyamos en su relato, que lo que
realmente él sabe contarnos.
NIVEL TEOLÓGICO
La tierra de los deportados es tierra
de opresión
Dios se deja sentir con fuerza, llama a
Ez, como profeta ( 2,1ss) y le encomienda
una misión ( 3,1ss) .
La
experiencia
espiritual de Ez, cuando
estaba en la tierra de
Israel. Era la de un
sacerdote del templo que
tenía clavado en su
mente y en su corazón
cómo la presencia de
Dios se daba con plena
intensidad sólo en la
tierra escogida por El
para
revelarse
en
plenitud al hombre.
La sorpresa de Ez es que ahora Yahveh le
está llamando en la misma tierra de
opresión.
El punto de partida de su llamada es el
convencimiento de que
Ahora Dios ha
trasladado su morada y su gloria y las
ha puesto junto a los desterrado, los
desclasados, los israelitas oprimidos
Es obra del espíritu la nueva
conciencia que nace en el oprimido
Es el Espíritu quien pone en pie al
oprimido – al desclasado- y se hace
solidario con el ( 3,24).
Lo que no podía entender Ez como miembro
de la clase privilegiada en Jerusalén,
lo comprende ahora como miembro de la
comunidad desterrada de Babilonia, por la
fuerza del Espíritu: Dios está con la
causa de los pobres.
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