Manejando
Bíblicamente
Los Conflictos
En Nuestra Vida
¿Le agrada a
usted tener
conflictos
en su vida?
A la mayoría no nos
agradan los conflictos.
No hay vida sin conflictos.
El conflicto es inevitable.
Así que debemos conocer
algunas fuentes de
conflicto y cómo manejarlo
El apóstol Santiago define
la causa básica del
conflicto cuando dice:
“¿De dónde vienen las guerras
y los pleitos entre vosotros?
¿No es de vuestras pasiones,
las cuales combaten en vuestros
miembros? (Stg. 4:1)
Efesios
4:25-32
Cuatro conductas
específicas que
debemos seguir
si queremos manejar
eficazmente
el conflicto.
Manejemos
eficazmente nuestras
relaciones con los
demás, incluso con
aquellos con quienes
disentimos.
¿Cuáles son esas cuatro
conductas específicas
que debemos practicar
si queremos vivir
eficazmente en
el mundo real?
En esta magnífica
sección sobre la nueva
vida en Cristo, Pablo
presenta cuatro
estrategias para reducir
y/o resolver el conflicto.
“Por lo cual,
desechando la mentira,
hablad verdad cada uno
con su prójimo,
porque somos miembros
los unos de los otros.”
A. Hablar con la verdad,
una obligación del cristiano
B. Cuidado con las
mentiras “piadosas”.
C. La verdad debe ser
expresada con amor.
Ésta es la primera
estrategia para el
manejo adecuado
del conflicto.
A. Está bien reconocer
nuestra ira, pero hay que
considerar sus peligros.
B. Cuando la ira se yergue
desafiante, hay 3 opciones.
Reprimir, Expresar, Procesar.
Para Procesarla debemos:
1. Analizarla
2. Reconocerla
3. Renunciar a la venganza
4. Estar dispuestos a hablar
y ofrecer disculpas
5. Pedir que Dios nos cambie
el corazón
Necesitamos ser honestos,
hablando la verdad.
Necesitamos también
reconocer y procesar
nuestra ira.
Estas son dos estrategias
específicas y eficaces para
el manejo adecuado del
conflicto.
Vayamos a la tercera.
“Ninguna palabra
corrompida salga de
vuestra boca, sino la que
sea buena para la
necesaria edificación, a
fin de dar gracia a los
oyentes.”
A. Expresarnos sin palabras
ofensivas … !Que no hagan
crecer el conflicto!
B. Nuestro lenguaje debe
edificar, no destruir, a las
personas.
La recomendación
final del Apóstol
es …
“Quítense de vosotros
toda amargura,
enojo, ira, gritería
y maledicencia,
y toda malicia.”
A. Aquí están reveladas 6
actitudes desagradables a
Dios: 1. Amargura
2. Enojo
3. Ira
4. Gritería
5. Maledicencia
6. Malicia
B. Y Pablo termina,
diciendo:
“Antes sed benignos unos
con otros, misericordiosos,
perdonándoos unos a
otros, como Dios también
os perdonó a vosotros
en Cristo.”
Todo conflicto debe
llegar a su conclusión,
debe ser terminado,
de tal manera que los
involucrados puedan
seguir adelante
con sus vidas.
Es triste que a veces los
cristianos, inclusive los
de una misma familia,
pueden alimentar
resentimientos que
mantienen los conflictos
vivos por años.
1. La idea de esta
expresión es abandonar
una actitud negativa y
perjudicial para
reemplazarla totalmente
por otra que traerá salud
y bendición.
2. Otorgar el perdón no es
negar la responsabilidad
por los actos.
Es rehusarnos a permitir
que nuestro pasado
destruya nuestro presente.
No existe una vida sin
conflictos. Pero tenemos el
potencial para funcionar
eficazmente en un mundo
real, si estamos dispuestos a
enfrentar los conflictos con
estas 4 estrategias que Pablo
nos ofrece.
Comenzando con la
verdad en amor y
terminando con el perdón,
podemos aprender a
manejar los conflictos
como el Señor querría
que lo hiciésemos.
Señor.
Ayúdame a
perdonar como
Tú perdonas.
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