16Porque
no os hemos dado a conocer el
poder y la venida de nuestro Señor
Jesucristo siguiendo fábulas artificiosas,
sino como habiendo visto con nuestros
propios ojos su majestad. 17Pues cuando
él recibió de Dios Padre honra y gloria, le
fue enviada desde la magnífica gloria una
voz que decía: Este es mi Hijo amado, en
el cual tengo complacencia.
18Y
nosotros oímos esta voz enviada del
cielo, cuando estábamos con él en el
monte santo. 19Tenemos también la
palabra profética más segura, a la cual
hacéis bien en estar atentos como a una
antorcha que alumbra en lugar oscuro,
hasta que el día esclarezca y el lucero de
la mañana salga en vuestros corazones;
20entendiendo
primero esto, que ninguna
profecía de la Escritura es de
interpretación privada, 21porque nunca la
profecía fue traída por voluntad humana,
sino que los santos hombres de Dios
hablaron siendo inspirados por el Espíritu
Santo.
G3339 μεταμορφόω metamorfóo
de G3326 y G3445; transformar, literalmente o
figurativamente metamorfosis, transfigurar.
1Seis
días después, Jesús tomó a
Pedro, a Jacobo y a Juan su hermano, y
los llevó aparte a un monte alto; 2y se
transfiguró delante de ellos, y
 resplandeció su rostro como el sol,
 y sus vestidos se hicieron blancos
como la luz.
2Seis
días después, Jesús tomó a
Pedro, a Jacobo y a Juan, y los llevó
aparte solos a un monte alto; y se
transfiguró delante de ellos. 3Y
 sus
vestidos
se
volvieron
resplandecientes, muy blancos, como
la nieve, tanto que ningún lavador en
la tierra los puede hacer tan blancos.
28Aconteció
como ocho días después de
estas palabras, que tomó a Pedro, a
Juan y a Jacobo, y subió al monte a orar.
29Y entre tanto que oraba, la apariencia
de su rostro se hizo otra,
 y su vestido blanco y resplandeciente.
G4744 στίλβω stilbo
Relucir, relampaguear intensamente, resplandeciente.
3Y
he aquí les aparecieron Moisés y
Elías, hablando con él.
4Y
les apareció Elías con Moisés, que
hablaban con Jesús.
30Y
he aquí dos varones que hablaban
con él, los cuales eran Moisés y Elías;
31quienes aparecieron rodeados de gloria,
y hablaban de su partida, que iba Jesús a
cumplir en Jerusalén.
G1841 ἔξοδος éxodos; salida, figurativamente
muerte, partida, salida.
G4633 σκηνή skené; tienda o choza de
tela, tabernáculo, enramada, morada.
4Entonces
Pedro dijo a Jesús: Señor,
bueno es para nosotros que estemos
aquí; si quieres, hagamos aquí tres
enramadas: una para ti, otra para
Moisés, y otra para Elías.
5Entonces
Pedro dijo a Jesús: Maestro,
bueno es para nosotros que estemos
aquí; y hagamos tres enramadas, una
para ti, otra para Moisés, y otra para
Elías. 6Porque no sabía lo que hablaba,
pues estaban espantados.
G1630 ἔκφοβος ékfobos aterrado hasta el
tuétano, espantar.
32Y
Pedro y los que estaban con él
estaban rendidos de sueño; mas
permaneciendo despiertos, vieron la gloria
de Jesús, y a los dos varones que estaban
con él. 33Y sucedió que apartándose ellos
de él, Pedro dijo a Jesús: Maestro, bueno
es para nosotros que estemos aquí; y
hagamos tres enramadas, una para ti, una
para Moisés, y una para Elías; no
sabiendo lo que decía.
G2106 εὐδοκέω eudokéo; pensar bien de,
aprobar, agradar, complacencia, complacer,
gozar, gozo, placer.
5Mientras
él aún hablaba, una nube de luz
los cubrió; y he aquí una voz desde la
nube, que decía: Este es mi Hijo amado, en
quien tengo complacencia; a él oíd. 6Al oír
esto los discípulos, se postraron sobre sus
rostros, y tuvieron gran temor. 7Entonces
Jesús se acercó y los tocó, y dijo:
Levantaos, y no temáis. 8Y alzando ellos los
ojos, a nadie vieron sino a Jesús solo.
7Entonces
vino una nube que les hizo
sombra, y desde la nube una voz que
decía: Este es mi Hijo amado; a él oíd.
8Y luego, cuando miraron, no vieron
más a nadie consigo, sino a Jesús solo.
34Mientras
él decía esto, vino una
nube que los cubrió; y tuvieron temor
al entrar en la nube. 35Y vino una voz
desde la nube, que decía: Este es mi
Hijo amado; a él oíd. 36Y cuando cesó
la voz, Jesús fue hallado solo; y ellos
callaron, y por aquellos días no dijeron
nada a nadie de lo que habían visto.
G3705 jórama; algo a lo que se mira con
atención, espectáculo sobrenatural, visión.
G450 anístemi, levantarse, pararse, resucitar.
9Cuando
descendieron del monte, Jesús
les mandó, diciendo: No digáis a nadie la
visión, hasta que el Hijo del Hombre
resucite de los muertos. 10Entonces sus
discípulos le preguntaron, diciendo: ¿Por
qué, pues, dicen los escribas que es
necesario que Elías venga primero?
9Y
descendiendo ellos del monte, les
mandó que a nadie dijesen lo que habían
visto, sino cuando el Hijo del Hombre
hubiese resucitado de los muertos. 10Y
guardaron la palabra entre sí, discutiendo
qué sería aquello de resucitar de los
muertos.
G4802 suzetéo; investigar juntamente,
discutir, discutir.
11Respondiendo
Jesús, les dijo: A la
verdad, Elías viene primero, y restaurará
todas las cosas. 12Mas os digo que Elías
ya vino, y no le conocieron, sino que
hicieron con él todo lo que quisieron; así
también el Hijo del Hombre padecerá de
13Entonces
ellos.
los
discípulos
comprendieron que les había hablado de
Juan el Bautista.
11Y
le preguntaron, diciendo: ¿Por qué
dicen los escribas que es necesario que
Elías venga primero? 12Respondiendo él,
les dijo: Elías a la verdad vendrá primero,
y restaurará todas las cosas; ¿y cómo
está escrito del Hijo del Hombre, que
padezca mucho y sea tenido en nada?
13Pero os digo que Elías ya vino, y le
hicieron todo lo que quisieron, como está
escrito de él.
G3339 μεταμορφόω metamorfóo
de G3326 y G3445; transformar, literalmente o
figurativamente metamorfosis, transfigurar.
G3345 μετασχηματίζω metasjematízo
de G3326 y un derivado de G4976;
transfigurar, presentar, transformar, ejemplo.
1Así
que, hermanos, os ruego por las
misericordias de Dios, que presentéis
vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo,
agradable a Dios, que es vuestro culto
racional. 2No os conforméis a este siglo,
sino transformaos por medio de la
renovación de vuestro entendimiento,
para que comprobéis cuál sea la buena
voluntad de Dios, agradable y perfecta.
17Porque
el Señor es el Espíritu; y donde
está el Espíritu del Señor, allí hay
libertad. 18Por tanto, nosotros todos,
mirando a cara descubierta como en un
espejo la gloria del Señor, somos
transformados de gloria en gloria en la
misma imagen, como por el Espíritu del
Señor.
20Mas
nuestra ciudadanía está en los
cielos, de donde también esperamos al
Salvador, al Señor Jesucristo; 21el cual
transformará el cuerpo de la humillación
nuestra, para que sea semejante al
cuerpo de la gloria suya, por el poder con
el cual puede también sujetar a sí mismo
todas las cosas.
5Así
que, no juzguéis nada antes de
tiempo, hasta que venga el Señor, el cual
aclarará también lo oculto de las tinieblas,
y manifestará las intenciones de los
corazones; y entonces cada uno recibirá su
alabanza de Dios. 6Pero esto, hermanos, lo
he presentado como ejemplo en mí y en
Apolos por amor de vosotros, para que en
nosotros aprendáis a no pensar más de lo
que está escrito, no sea que por causa de
uno, os envanezcáis unos contra otros.
29Y
aconteció que descendiendo Moisés
del monte Sinaí con las dos tablas del
testimonio en su mano, al descender del
monte, no sabía Moisés que la piel de su
rostro resplandecía, después que hubo
hablado con Dios. 30Y Aarón y todos los
hijos de Israel miraron a Moisés, y he aquí
la piel de su rostro era resplandeciente; y
tuvieron miedo de acercarse a él.
33Y
cuando acabó Moisés de hablar con
ellos, puso un velo sobre su rostro.
34Cuando venía Moisés delante de Jehová
para hablar con él, se quitaba el velo hasta
que salía; y saliendo, decía a los hijos de
Israel lo que le era mandado. 35Y al mirar
los hijos de Israel el rostro de Moisés,
veían que la piel de su rostro era
resplandeciente; y volvía Moisés a poner el
velo sobre su rostro, hasta que entraba a
hablar con Dios.
1Levántate,
resplandece; porque ha
venido tu luz, y la gloria de Jehová ha
nacido sobre ti. 2Porque he aquí que
tinieblas cubrirán la tierra, y oscuridad las
naciones; mas sobre ti amanecerá
Jehová, y sobre ti será vista su gloria. 3Y
andarán las naciones a tu luz, y los reyes
al resplandor de tu nacimiento.
4Alza
tus ojos alrededor y mira, todos
éstos se han juntado, vinieron a ti; tus
hijos vendrán de lejos, y tus hijas serán
llevadas en brazos. 5Entonces verás, y
resplandecerás;
se
maravillará
y
ensanchará tu corazón, porque se haya
vuelto a ti la multitud del mar, y las
riquezas de las naciones hayan venido a ti
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