El término amor hoy es una de las palabras
de las que más se abusa.
Se habla de amor a la patria, de amor por la
profesión, de amor entre amigos, entre
padres e hijos, entre familiares y hermanos,
del amor al prójimo y del amor a Dios.
Un amor que se brinda de radical mente
en la cruz, allí Dios mismo se entrega
para salvar al hombre.
En la cruz, el cristiano encuentra la
orientación de su vivir y de su amar.
En la Eucaristía Jesús ha perpetuado su
entrega. La comunión con el cuerpo de
Cristo nos aúna a todos en el amor. Ágape es
también un nombre de la Eucaristía. En la
eucaristía está incluido el ser amados y el
amar a otros.
Amor a Dios y amor al prójimo: es
posible amar a Dios, que no es del todo
invisible para nosotros. El nos ha amado
primero y este amor ha aparecido entre
nosotros en Jesús.
Dios es visible de muchas maneras: Está
presente en los hombres, en su Palabra,
en los Sacramentos, en la Eucaristía, en la
oración, en los creyentes, etc.
El amor no es solamente un sentimiento,
implica también nuestra voluntad y
entendimiento.
Nunca se da por concluido; se transforma
en el curso de la vida, y por ello
permanece fiel.
En Dios amo a la persona que quiero y me
agrada o que ni siquiera conozco.
Esto solo puede llevarse a cabo a partir del
encuentro íntimo con Dios, que se ha
convertido en comunión de voluntad.
• Al verlo con los ojos de Cristo, puedo dar al
otro mucho más que cosas externas: puedo
ofrecerle la mirada de amor que él necesita.
• Amor a Dios y al prójimo son inseparables,
son un único mandamiento. Pero ambos viven
del amor que viene de Dios, que nos ha amado
primero.
Es tratada como virtud y como
mandamiento.
Lleva a amar a Dios sobre todas las cosas
y al prójimo como a uno mismo por amor
a Dios.
Purifica, la facultad humana del amor,
elevándola a la perfección del amor
divino. Practicarlo, en la vida moral, da
libertad espiritual.
Sus frutos son el gozo, la paz y la
misericordia. Exige la práctica del bien y la
corrección fraterna, es benevolencia,
justicia, reciprocidad, es siempre
desinteresada y generosa, es amistad y
comunión.
Se destruye por un solo pecado mortal pero los
sacramentos, en especial de la Eucaristía, preserva
al cristiano de caer nuevamente, y la
Reconciliación restablece el vínculo amoroso con
Cristo.
La caridad es el alma de la santidad a la
cual la Iglesia está llamada, en especial
cada vez que pone en acto su apostolado.
La Liturgia es caridad en acto,
porque a través de ella, mediante la
participación del sacerdocio de
Cristo, realiza el servicio de la
caridad.
Es fuente del Espíritu y plenitud de la
Ley. En ella están contenidos los
preceptos de Dios y de Cristo.
A imitación de Cristo, el hombre es llamado a
amar a los enemigos, a hacerse prójimo incluso
de lo más alejados, a amar a todos con el
mismo amor de Cristo. Esta caridad hace que el
cristiano dé los frutos del Espíritu.
La caridad es el mayor
mandamiento social, ya que incluye
el respeto al otro y a sus derechos.
La caridad es un amor sobrenatural:
 sobrenatural en el origen, es suscitado en
nosotros por el Espíritu Santo;
 sobrenatural en el fin, porque con la caridad se
ama a Dios como él se ama a sí mismo;
sobrenatural como participación en el amor
divino, la caridad no es cualquier amor (platónico o
Eros) sino el amor que es dado en el corazón del
hombre por la gracia de Dios.
La naturaleza humana no puede alcanzar la
vida de Dios y su felicidad, la visión de la
esencia divina, ni la amistad con Dios.
Gracias a la caridad tenemos la amistad con
Dios, lo amamos a Él mismo y deseamos
llegar a ser como él mediante los dones
espirituales.
La naturaleza humana no tiene capacidad
para alcanzar a Dios, la caridad surge en el
corazón del hombre por la efusión del
Espíritu Santo, amor del Padre y del Hijo.
Su objeto principal y primario es Dios, luego vienen las
otras creaturas ante todo el hombre. Santo Tomás
incluye la naturaleza, los animales etcétera. Porque son
creaturas de Dios, en cuanto que lo reflejan y por el
mismo queridas.
La amistad de la caridad no es posible hacia las
creaturas privadas de razón; porque la caridad se funda
en la participación de la vida eterna, de la cual las
creaturas irracionales son incapaces.
3 grados:
 insipientes; el que se aleja del pecado,
 proficiente; el que se ejercita en la
virtud y
 perfecto; el que lo hace todo unido a
Dios.
• La caridad puede crecer al infinito porque
es participación del espíritu que es amor
infinito.
• La caridad una vez concedida se puede
perder porque el estado de caridad no es
inmutable en nosotros sino mutable según el
libre arbitrio, la pierde quien comete un
pecado mortal.
La moral alcanza su plenitud en Cristo.
La revelación centra la moral en el amor:
esta es la novedad del cristianismo frente
a otras religiones.
El amor es revelador para el hombre,
manifiesta una presencia personal.
La caridad, es un amor que brota de
la libertad infinita de Dios en su
donación al hombre.
Se nos revela el amor del Padre en
Cristo. Él es el Amado que recibe la
gracia de unión por la que la
naturaleza humana es asumida.
El AT en griego usa el término ágape,
que se traduce al latín por caritas y
significa el amor que es originado
por el don de Dios.
El mandamiento del amor se comprende
desde la comunión con Dios en Cristo.
El mandamiento del amor es posible y
puede ser "mandado" porque antes es
dado.
Revela el amor del Padre y
anuncia una amistad única que
produce la salvación de los
hombres.
• Dios nos ha amado primero y pide
correspondencia. Podemos llamar amigo a Cristo
porque establece una relación humana con
nosotros.
• El don del Espíritu hace al cristiano otro Cristo
y hace posible la reciprocidad con Él.
• Su gracia hace posible la igualdad ontológica
propia de la amistad verdadera.
El objeto comunicado al hombre con la
caridad es la vida eterna que se nos
concede en la comunión con Dios.
De la caridad: hay una doble acción
divina en el hombre y le concede un
nuevo principio de actuación que nace
del don de Dios.
 Lo que se comunica con la caridad, es la
Comunión Trinitaria que vive Cristo en sí
mismo y de la cual participan los hombres.
 La caridad es esencialmente una amistad
con Cristo.
• Podemos amar a los demás con caridad en la medida de
nuestra unión de amistad con Él.
• La comunión con Cristo es una comunión con Dios con
un valor trinitario que, actualizada en este mundo, realiza
la comunión con los hombres.
A la pregunta sobre el mandamiento mayor,
Cristo responde con el mandato de la
caridad.
Apunta a un cambio sustancial de
comprender la moral.
1- Revela para la moral una lógica del amor
que va más allá de lo mandado.
Es el precepto mayor porque da el sentido a
cualquier mandamiento.
Es el amor el que da la unidad a los
mandamientos: el mandato primero.
2- Señala la unidad del amor a Dios y al
prójimo que en la tradición judía estaban
separados.
El amor muestra una relación expresa entre
el amor originario que nos abre a un único
amor a Dios y la expresión practica del amor
a los demás.
3- La pregunta sobre el precepto mayor
acaba reformulándose así: ¿quién es mi
prójimo? Jesús interpreta de una manera
original: universalmente, por encima de
cualquier división social o religiosa. Gran
aporte del cristianismo.
Él es el Maestro del amor, que integra el
amor a Dios y a los hombres.
El orden de la caridad pasa por una primera
amistad con Cristo y en Cristo se puede
amar con caridad a Dios y a los hombres.
.
La universalidad no es una tendencia del
amor a todo hombre, es unirse a la
misericordia divina y alcanzar a los
enemigos que se pueden amar con el amor
de Cristo.
• Este mandato es a un amor de comunión. Cristo
nos manda el amor mutuo.
• Como yo os he amado" no se refiere a la
intensidad del amor, sino al origen y fuente del
mismo que procede de la Comunión Trinitaria.
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