A.M.O.R.
‘SUPERCALIFRAGILISTICO
- EXPIALIDOSO’
Por supuesto que todos
sabemos que esa no es
la manera de entrar al
cielo cuando partamos
de esta tierra.
Sin embargo, esta
historia sugiere
uno de los temas
más importantes
para nosotros.
¿Cómo es que una
persona puede
asegurar su entrada al
cielo cuando muera?
¿Quiénes irán al cielo
y quiénes no irán?
Tal vez no sería mala
idea que nos
planteáramos esta
pregunta a nivel
personal -- ¿iré yo
al cielo al morir?
Yo no creo que
haya pregunta
más importante
que ésta para
nosotros.
Nadie en su sano juicio
querría vivir en la
ignorancia, en el engaño
o en el error respecto de
su futuro eterno una vez
terminada su vida física
aquí sobre la tierra.
Lucas
13:22-30
Una cosa debe
quedarnos muy clara
después de haber leído
este pasaje. El pasaje
trata acerca de cómo
entrar al cielo.
Define hoy mismo
el asunto
del destino eterno
de tu alma.
¿Qué es lo que
podemos aprender
de este pasaje
en este día?
Vamos a analizar las
enseñanzas de nuestro
texto dividiéndolo
en cuatro secciones.
Comenzaremos
considerando …
A. EL MARCO DE LA PREGUNTA.
Lucas nos menciona aquí dos cosas muy
importantes.
1. La primera, que Jesús no sólo iba
de un lugar a otro sino que por
doquiera que pasaba, cumplía su
tarea de enseñar la Palabra de Dios.
2. La segunda, que Jesús estaba
100% centrado en lo que era la
voluntad de Dios para Su vida.
Ese es el sentido de la
frase “encaminándose
a Jerusalén”.
Ya no faltaba mucho
para el evento de
la Cruz en Jerusalén.
B. LA PREGUNTA EN SÍ.
Mientras Jesús enseñaba, alguien
salió con la pregunta: “Señor,
¿son pocos los que se salvan?”
“¿Son pocos los que
van a ir al cielo?”
De seguro Jesús pensó que no
ganaba nada metiéndose
en una discusión tal, así que,
en lugar de responder a la
pregunta de aquel hombre
en forma directa, Jesús decide
enfocar el tema desde un
punto de vista individual.
APLICACIÓN:
¿Qué ganarías tú si son
miles o millones de personas
los que van al cielo si al
final de cuentas tú no vas
a poder ir allá al morir?
Tu situación personal es
la que debe importarte,
y después la de tus seres
queridos y cercanos,
y después la de muchos
más; pero primero
la tuya.
C. UNA INFORMACIÓN VALIOSA
Todos los que escuchaban
a las enseñanzas de Jesús
aquel día, así como la
persona que planteó la
pregunta, eran judíos.
El judío promedio daba
por sentado que él
(o ella) iba a ir al cielo;
ellos creían que se
lo tenían ganado
simplemente por haber
nacido judíos.
Y yo creo que cada
uno de nosotros
también debe
darle una pensadita
a este tema.
Jesús quiso que aquellos
que lo escuchaban aquel
día pensaran en su
situación personal porque
estaba a punto de decirles
que Dios ha puesto ciertas
condiciones para ir al cielo,
y ellos NO estaban
cumpliendo esas
condiciones.
A. EL TEXTO DICE,
“Esforzaos a entrar por la
puerta angosta; porque os
digo que muchos procurarán
entrar, y no podrán.”
LO QUE IMPLICA QUE LA
ENTRADA AL CIELO REQUIERE
DE CIERTAS ACCIONES DE PARTE
DE NOSOTROS.
1. Nadie debe dar por
sentado que ya tiene
ganado el cielo nada
más porque sí.
Jesús dice que en lugar de
dar las cosas por sentadas,
en lugar de creer que
vamos a ir al cielo sólo por
las condiciones en las que
nacimos, deberíamos
“esforzarnos a entrar”.
Pero la pregunta es:
¿Cuál es tu base
bíblica para creer
eso?
Jesús, en su respuesta,
sugirió que esa actitud
estaba equivocada y era
sumamente peligrosa
porque de hecho “muchos
procurarán entrar, y no
podrán.” Por eso les dice
“Esforzaos a entrar por
la puerta angosta…”
2. Quiero detenerme un
poco en esta expresión
porque no quiero que
piensen que la frase
enseña que hay que hacer
sacrificios para poder ser
salvos y entrar al cielo.
DE NINGUNA MANERA
JESÚS ESTÁ DICIENDO
UNA COSA ASÍ,
NI SIQUIERA ESTÁ
IMPLICÁNDOLA.
La Biblia es muy clara
al decir que nadie es lo
suficientemente bueno de
por sí, ni puede desarrollar
en esta vida la suficiente
bondad, como para ir al
cielo por ese simple hecho.
NADA MÁS
PIENSE USTED EN ESTO:
Si hubiésemos podido llegar a
ser lo suficientemente buenos
como para merecer la
salvación e ir al cielo por la
eternidad, ¿para qué tenía
que venir Jesús a morir
por nosotros en la Cruz
del Calvario?
B. BIEN, SI LA SALVACIÓN Y
NUESTRA ENTRADA AL CIELO ES UN
REGALO DE DIOS, ENTONCES ¿POR
QUÉ DEBEMOS ESFORZARNOS?
1. Le pido me siga muy de
cerca en lo que le voy a decir
a continuación.
La palabra traducida
como “esforzaos” era
usada para describir lo
que tenía que hacer un
atleta al entrar a una
competencia, o un soldado
al entrar en una guerra.
Cada uno de ellos,
atleta o soldado,
debía estar dispuesto
a sacrificar cualquier
cosa que le impidiese
llegar a la victoria.
Lo que Jesús está
diciendo en este
versículo es que nosotros
debemos estar
dispuestos a sacrificar
cualquier cosa con tal
de entrar al cielo.
No que el sacrificio
de esas cosas nos dé
la entrada al cielo;
simplemente hará
posible que estemos
más cerca de
la entrada.
2. Ahora bien, ¿cómo nos
debemos esforzar? Esforzarse,
aquí, debemos entenderlo
como hacer el mejor uso
posible de nuestros recursos.
Por ejemplo:
a. ¿A dónde debería ir para
encontrar respuesta a sus
preguntas de carácter
espiritual? A la Biblia, por
supuesto. ¡Usted debe ir a las
Escrituras y “escudriñarlas”!
Una advertencia, leer las
Escrituras no le dará la
salvación, porque la salvación
NO ESTÁ en las Escrituras,
pero de seguro lo pondrá
en el camino.
¡Eso es difícil! Para eso
hay que esforzarse.
b. Si usted aun no conoce
a Jesucristo como su Salvador
personal y un amigo lo invita
a venir a su iglesia y escuchar
el mensaje usted deberá poner
toda su atención
en la predicación
de la Palabra de Dios.
¡Bien, escuchar un sermón
es difícil! Igual que en el caso
anterior, escuchar un sermón,
o muchos, no le dará la
salvación porque la salvación
NO ESTÁ en escuchar
sermones, simplemente
lo pondrá en el camino.
c. Si usted aun no conoce
a Jesucristo como su Salvador
personal, usted deberá luchar
con su enemigo natural,
el pecado, el orgullo,
la costumbre, y estar dispuesto
a reconocer el pecado
en su vida;
Otra vez, eso no le será
suficiente para alcanzar
la salvación y un lugar
en el cielo pero lo pondrá
en el camino correcto para
“entrar por la puerta
angosta”.
3. ¿Y qué es esto de
“la puerta angosta”?
La palabra habla de
restricciones. Lo que la
frase nos está diciendo es
que cuando se trata de
entrar al cielo, hay ciertas
restricciones o limitaciones.
Sólo irán al cielo los que
cumplan con las condiciones
que Dios ha establecido,
y por eso Él llama a la puerta
‘angosta’. Es decir, muchos no
podrán entrar por esa puerta
porque hay ciertas
restricciones, ciertas
condiciones.
C. ¿Y CUÁLES SON ESAS
‘CONDICIONES’ QUE
RESTRINGEN LA ENTRADA
POR ESA PUERTA
ANGOSTA?
Las condiciones que
Dios ha establecido las
podríamos expresar,
brevemente, de la
siguiente manera.
1. Lo primero que Dios quiere
es que nosotros reconozcamos
que somos pecadores.
Eso es lo que dice el Apóstol
Pablo en Romanos 3:23,
“Por cuanto todos pecaron,
y están destituidos
de la gloria de Dios.”
¿Sabe usted que es pecador?
¡Claro que lo sabe!
Su naturaleza
y su experiencia se lo dicen
a cada momento.
Si usted quiere entrar
por esa puerta angosta
que le llevará a Dios,
primero que nada usted
tiene que reconocer
delante de Él que usted
es pecador.
2. Dios también quiere que
usted sepa que el pecado
tiene una paga, una
recompensa. Eso es lo que
dice el Apóstol Pablo en
Romanos 6:23. “Porque la
paga del pecado es
muerte.”
¿Y sabía usted que esa
muerte es la muerte
espiritual, la muerte
eterna, y que de continuar
en esa condición usted
jamás podrá entrar al
cielo?
“Pero, ¿cómo sabe
usted que es
muerte espiritual
y eterna?”,
pregunta usted.
Y le respondo, Sólo lea la
segunda parte de Rom. 6:23
“Porque la paga del
pecado es muerte,
mas la dádiva de Dios
es vida eterna en Cristo
Jesús Señor nuestro.”
¿Sabía usted la
condición en que se
encuentra simplemente
por no haber invitado
a Cristo a venir a su
corazón?
3. Dios también quiere
que usted sepa que a pesar
de vernos en nuestra condición
de pecadores condenados
a una muerte eterna,
Él nos amó tanto que dio
a Su Hijo por nosotros.
El Apóstol Pablo dice
en Romanos 5:8,
“Mas Dios muestra su amor
para con nosotros, en
que siendo aun pecadores,
Cristo murió por nosotros.”
4. Y Dios también quiere que
usted sepa que si ha podido
entender los tres anteriores
principios, sólo le queda uno
más por conocer.
Pablo lo expresó en
Romanos 10:13 cuando
escribió...,
“Porque todo aquel que
invocare el nombre del
Señor, será salvo.”
¿Qué es invocar? Llamar.
¿Cómo tendría que invocar
el nombre del Señor para ser
salvo? Por medio de una
sencilla oración que dijera algo
más o menos así:
“Señor Dios, reconozco que soy pecador;
no hay nada bueno en mí que me hiciera
merecedor del cielo. Sé que mientras
permanezca en pecado, estaré muerto
espiritualmente, pero sé que Tú me
amaste tanto que enviaste a Tu Hijo a
morir por mí, aun y cuando yo era
pecador. En este momento invoco Tu
nombre; te pido que vengas a mi vida,
limpies mi pecado y tomes mi corazón
como tu trono. Te reconozco como mi
Padre espiritual y quiero que Tú me
recibas como uno más de tus muchos
hijos a través de Cristo. Amén.”
Esas son las condiciones
indispensables para
poder entrar por
la puerta angosta,
o estrecha, y llegar
al cielo.
¿Sabes una cosa? Tú tienes
el mismo derecho que el
que escribió esa carta.
Tú también puedes
negarte a admitir tu
condición de pecador.
Tú puedes decidir seguir
como vas, y alejarte cada
día más de Cristo Jesús y
de su salvación. Tú puedes
decidir eso y continuar con
la maldición eterna
pesando sobre ti.
La salvación es un regalo
de Dios pero tienes que
cubrir ciertas condiciones.
Y eso te va a costar,
¡tienes que esforzarte a
entrar por la puerta
angosta!!
Hay sólo una entrada
al cielo, y es angosta.
Esa puerta es Jesucristo
y esas son las
condiciones que Dios
ha puesto, y esas son
las que cuentan.
Ser sincero en tus creencias
no es suficiente.
Ser una buena persona
no es suficiente.
Ser una persona religiosa
no es suficiente.
Las condiciones son estrictas,
no cabe duda, pero recuerda
que Jesús dijo que tenías que
esforzarte a entrar por la
puerta angosta.
El título de mi mensaje
es “¿Vas tú a ir al cielo?”
La respuesta
puede ser “Sí”,
pero sólo si cumples
con las condiciones
establecidas por Dios.
DICEN LOS VV. 25 AL 27, “25 Después
que el padre se familia se haya levantado
y cerrado la puerta, y estando fuera
empecéis a llamar a la puerta, diciendo:
Señor, Señor, ábrenos, él respondiendo os
dirá: No sé de dónde sois. 26 Entonces
comenzaréis a decir: Delante de ti hemos
comido y bebido, y en nuestras plazas
enseñaste.27 Pero os dirá: Os digo que no
sé de dónde sois; apartaos de mí todos
vosotros, hacedores de maldad.”
A. LA OPORTUNIDAD ES AHORA.
Eso es básicamente lo que
Jesús está diciendo en el v. 25.
“Tú necesitas tomar una
decisión hoy mismo mientras
la puerta está abierta porque
cuando la puerta se cierre ya
no habrá oportunidad alguna.
Y la puerta se puede cerrar
por varias circunstancias.
Puede cerrarse mediante
el evento de tu muerte.
Puede cerrarse debido
al endurecimiento
de tu corazón.
Puede cerrarse debido
al retorno de Cristo
por los Suyos.
Nunca podremos saber
cuál fue nuestra última
oportunidad.
Lo que sí sabemos es que
en este día, en este momento,
la puerta está abierta
y tú puedes entrar.
Por eso necesitas aprovechar
este momento.
No lo desaproveches”.
B. NO TE QUEDES FUERA.
Fíjate bien lo que estoy
diciendo: Los que se quedan
fuera son aquellos que
jamás estuvieron dispuestos
a recibir a Jesucristo en su
corazón, como su único
Salvador.
Ir al templo, leer la Biblia,
cantar e inclusive saber orar
jamás logrará que tú vayas
al cielo. Solamente irás si has
establecido una relación personal
con el Señor, una en la que tú
le reconozcas como tu Salvador
y Él te reconozca como Su hijo.
C. CERRADA LA PUERTA, NO HABRÁ
NADA QUE LA VUELVA A ABRIR. .
Una vez que la puerta se
cierre, podrás tocar, y suplicar
pero de nada te servirá. Sólo
escucharás la voz del Señor
diciéndote “No sé quién eres ni
de dónde eres. Aléjate de mí.”
A.DICEN EL VERSÍCULO 28,
“ Allí será el llanto y el crujir de
dientes, cuando veáis a Abraham,
a Isaac, a Jacob y a todos los
profesasen el reino de Dios, y
vosotros estéis excluidos.”
Habrá “llanto y crujir de dientes”
para quienes se pierdan del cielo.
Un dolor interminable
e indescriptible para todos
aquellos que desperdiciaron
su oportunidad de ir al
cielo; en lugar de ello,
tendrán que pasar la
eternidad en el infierno.
B. Y SIGUE DICIENDO EL V. 29
Porque
vendrán
del
oriente
y
del
“occidente, del norte y del sur, y se
sentarán a la mesa en el reino de Dios. ”
Estas palabras son dirigidas
específicamente a los judíos.
Jesús les está diciendo que
“los que lo rechacen no
estarán en el reino de Dios,
no importa de quién hayan
sido hijos. Al mismo tiempo,
otros provenientes de las
naciones gentiles, de
quienes ni se creía que irían
al cielo, estarán ahí”.
C. Finalmente, el verso 30.
Es un recordatorio de que
habrá muchas sorpresas en el
cielo porque los religiosos de la
época, que creían serían de los
primeros serán realmente
“postreros”, que en este
contexto significa “excluidos,
Y muchos que ni se
esperaba llegaran, ahí
estarán, mas no por
casualidad sino porque
tomaron las providencias
necesarias para ello.
De ahí la expresión
“Y he aquí hay postreros
que serán primeros,
y primeros que serán
postreros.”
¿Vas tú
a ir
al cielo?
Irás, solo si estás dispuesto a
aceptar las condiciones de Dios
y decides aprovechar la
oportunidad que Él te brinda hoy
Si tú rechazas Sus condiciones,
o rechazas la oportunidad que
te da en estos momentos, no hay
garantía alguna de que tendrás
otra oportunidad.
Dios ya ha hecho todo lo que
tenía que hacer para ofrecerte
la oportunidad de ir al cielo
al morir.
¿Qué harás
tú ahora?
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