El Ángel entró en su casa y la saludó, diciendo: «¡Alégrate!,
llena de gracia, el Señor está contigo». Lc 1,28
«¡Tú eres bendita entre todas las mujeres y bendito es el fruto
de tu vientre! Lc 1,42
Para entender la devoción mariana y en
especial el Santo Rosario, es necesario el
estudio de la Biblia. Si hay una oración que
tenga profundas raíces bíblicas, esa es
precisamente el Rosario.
Sin embargo, hay algunos cristianos que
ignoran lo que la Biblia dice del Rosario y por
eso lo consideran como una oración
repetitiva, monótona y aburrida.
1. Porque
Dios Padre manda al ángel Gabriel
saludar así a la Madre de su Hijo:
«Dios te salve, llena de gracia, el Señor está
contigo» Lc 1,28.
Si los Siervos de Dios en el cielo deben saludar
así a María, ¿Los siervos de Dios en la tierra no
debemos hacer lo mismo?
2. Porque
el Espíritu Santo así inspiró alabar a
María y a Jesús: «Apenas oyó el saludo de
María, el niño saltó de alegría en su seno, e
Isabel, llena del Espíritu Santo, exclamó:
¡Tú eres bendita entre todas las mujeres y
bendito es el fruto de tu vientre!» Lc 1,48
Acaso no todos deberíamos de seguir la
inspiración de el mismo Espíritu?
Acaso podría haber otras inspiraciones?
El Apóstol Juan nos advierte:
«Queridos míos, no se fíen de
cualquier inspiración. Examinen los
espíritus para ver si vienen de Dios,
porque andan por el mundo muchos
falsos profetas.» 1ª Juan 4,1
3. Porque Jesús nos recomienda estar
en oración
siempre:
Después les enseñó con una parábola que era
necesario orar siempre sin desanimarse: Lc 18,1
Es verdad que este mandato se cumple con
cualquier oración, pero el Rosario facilita su
cumplimiento.
Los Salmos de la Biblia son 150, por eso
el Rosario se compone de 150 avemarías.
El Rosario es la salmodia de los seglares,
de la gente ocupada, de los pobres y los
ricos, de los sabios y los ignorantes que
quieren cumplir con el mandato de
alabar a Dios en todo momento con
salmos y cánticos inspirados.
Colosenses 3,16
Que la Palabra de Cristo resida en ustedes con
toda su riqueza. Instrúyanse en la verdadera
sabiduría, corrigiéndose los unos a los otros.
Canten a Dios con gratitud y de todo corazón
salmos, himnos y cantos inspirados.
Jesucristo dijo: Cuando pidan a Dios, no imiten
a los paganos con sus letanías interminables:
ellos creen que un bombardeo de palabras hará
que se los oiga Mt 6,7
Pero, ¿acaso es palabrería vana el «Padre
Nuestro» que rezamos antes de cada decena?
¿acaso es palabrería vana el «Gloria al Padre, al
Hijo y al Espíritu Santo»?
¿acaso es palabrería vana el ave maría que
repite incesantemente «Bendito el fruto de
tu vientre, Jesús»?
El Evangelio es el relato de la vida y obras de
Cristo Jesús. El Rosario es la contemplación de
esos misterios. «Por eso precisamente los
misterios del Rosario se comparan a las
ventanas a través de las cuales podéis dirigir y
sumergir la mirada hacia el Mundo de Dios.»
Juan Pablo II (25/04/87)
El Rosario nos ayuda a ver
a Jesús con los ojos de
María y a guardar sus
enseñanzas en nuestro
corazón.
El Rosario no es decir
palabras sin sentido, sino
que es una meditación de
los misterios de Nuestro
Señor.
Efectivamente, pero esto no es ningún
defecto sino que es la característica de la
oración letánica. «lᴂtus» significa alegría,
gozo, regocijo. Gozo como el de Isabel, que a
gran voz proclama: «Bendita tú entre las
mujeres».
Gozo como el de los ángeles, que repiten
insistentemente: «Gloria a Dios en las
alturas». Por eso los salmos de gozo son
repetitivos.
¡Aleluya! ¡Den gracias al Señor, porque es bueno,
porque es eterno su amor!
¡Den gracias al Dios de los Dioses, porque es
eterno su amor!
¡Den gracias al Señor de los señores, porque es
eterno su amor!
Al único que hace maravillas, ¡porque es eterno
su amor! …
Eso es falso porque cada
avemaría es también una
alabanza al «Bendito el
fruto de tu vientre, Jesús»
Ninguna mujer se queja
porque su novio le llevó «25
rosas repetidas», porque no
son 25 rosas repetidas, sino
un ramo de rosas.
El Rosario es un ramo de
flores espirituales para la
Madre de Jesús.
En lo absoluto. El Rosario es muy actual.
Como la música moderna, es movido,
rítmico, repetitivo y habla de amor, por eso
nunca pasa de moda.
La verdadera oración empeña todo el
cuerpo. La música moderna se toca, se oye,
se canta y se baila.
Lo mismo el Rosario: los labios recitan la
alabanza, la mente repasa los misterios, los
dedos llevan la cuenta, las rodillas dan el
culto los brazos en alto elevan la suplica.
Los psicólogos descubrieron lo que la Iglesia
ya sabía desde hace dos mil años: el ritmo
ayuda al recuerdo.
El ritmo del Rosario ayuda a re-cordar, es
decir, repasar en el corazón como María, los
misterios de la vida del Señor.
De seguro recordarás aquella canción de
los Beatles que dice: «She loves you yeah,
yeah, yeah». En esa famosa canción la
misma frase se repite más de 30 veces.
Y así es el Rosario, repetitivo, porque al
corazón las palabras de amor siempre le
saben nuevas.
Es una oración celestial:
«El Rosario es, después de la Santa Misa,
lo que más nos une a Dios por la riqueza
de las oraciones de que está compuesto.
Todas ellas vienen del cielo, dictadas por
el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo»
Carta a M. Martins.
El
Gloria
que
rezamos entre las
decenas del Rosario
fue dictado por Dios
Padre a los ángeles
en Belén y es un
himno a la Santísima
Trinidad.
El Padre nuestro fue dictado por el Hijo y se
dirige al Padre.
El avemaría se compone de la oración dictada
por el Padre al ángel, más la oración dictada
por el Espíritu Santo a Isabel, y la segunda
parte: «Ruega por nosotros pecadores….» es la
oración dictada por el mismo Espíritu a la
Iglesia.
María fue el primer
tabernáculo donde
el
Padre mostro al Hijo. Los
pastores y los Reyes
magos adoraron a Jesús
en brazos de María.
No sé si se puedan
encontrar palabras mas
sublimes y apropiadas
para rezar frente el
Santísimo
Sacramento.
Carta a M. Martins
«Saben que es necesario rezar y deben hacerlo
meditando y recordando lo que Jesús ha hecho y
sufrido por nosotros: los misterios de su infancia,
de su pasión y su muerte, y de su resurrección
gloriosa. Recitando su misterio o decena, siguen
la inspiración del Espíritu Santo que,
instruyéndolos interiormente los lleva a imitar
mas de cerca a Jesús, haciéndolos rezar con
María y sobre todo, como María»
En sus seis apariciones en Fátima la Virgen
nos dio una sola recomendación: «Recen el
Rosario cada día».
El Rosario surgió como arma celestial contra
la secta de los «cátaros».
Los dominicos «armados» del Rosario,
volvieron a la verdadera fe a Europa.
Con el Rosario en la mano se ganó la batalla
de Lepanto, y se detuvo el avance de los
turcos.
Con el Rosario, la Legión Azul venció al
comunismo ateo y hemos visto derrumbarse
su «telón de acero» como los muros de
Jericó.
Con el Rosario en la mano y el nombre de
Cristo Rey en los labios, murió mártir el Padre
Pro.
Por ello el cristiano que tiene el Rosario en
una mano, la Biblia en la otra y a Cristo en
su corazón es un cristiano invencible.
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El Rosario y la Biblia