JL Caravias sj
Los primeros cristianos se habían
esforzado en no tener problemas con el
Imperio Romano…
Pero la realidad se fue imponiendo.
Los ideales del Imperio eran profundamente
contrarios a los ideales cristianos…
Todo reventó cuando el
año 95 el emperador
Domiciano, bajo pena de
muerte, exigió ser
adorado como dios…
El sufrimiento se les presenta a aquellos
nuevos cristianos con toda crudeza.
No entienden por
qué tanta crueldad.
Les descubre las
claves de su mal
y les asegura el triunfo…
Pero sienten que
Jesús glorioso
les abre
los sellos
del Libro
de la Vida.
El Apocalipsis narra la lucha que se desarrolla a lo
largo de la historia en busca del triunfo esperado
y prometido del Bien de Dios sobre el Mal.
La lucha de Jesús no es contra personas
concretas, sino contra los “virus” que
enferman y matan a los seres humanos:
Contra la “maldad personal” que
cada uno podemos desarrollar
dentro de nosotros…
Contra la “maldad estructural” de
gobiernos o instituciones opresores…
Contra las mentiras deshumanizantes de
las idolatrías al poder y a las riquezas…
“He venido a sanar a los enfermos…”
● Los enemigos a vencer:
● La maldad
El Monstruo o Dragón,
Satanás, El Diablo,
el Seductor
● Todo Poder Opresor
La Gran Bestia,
La Gran Prostituta,
Babilonia…
● Idolatrías al Poder
La Bestia Pequeña,
Los Falsos Profetas
1. “El Dragón”: La maldad
Es la fuerza misteriosa que nos induce al mal…
Nuestra capacidad terrible de hacernos daño
a nosotros y a los demás:
egoísmos,
orgullos,
irresponsabilidades,
desprecios,
acaparamientos…
El Dragón es la
antigua serpiente
del Génesis.
La fuerza
misteriosa que
seduce a la gente
y la pervierte.
Pablo la llama “hamartia”,
“pecado”, en singular.
Se manifiesta en los pecados personales
y de una manera especial en las pecados
estructurales de las dos Bestias.
El poder
político
económico,
que dirige
los destinos
de los pueblos
según los
postulados
del Mal.
2. “La Gran Bestia”:
Todo
poder
opresor
El “poder”
de la guerra, la injusticia,
el terror, la corrupción,
la pornocracia.
Poder empobrecer y matar…
El Imperio es la
Gran Bestia,
engendro del mal. (13,1-8)
Roma, su capital, la
Gran Prostituta,
que corrompe
a las naciones (17,1-6)
Tiene diez cuernos (13,1),
señal de mucho poder,
pero limitado.
El dragón le entrega todo su poder satánico
(13,2.4)
El poder de la bestia es insolente (13,5):
ataca a Dios con blasfemias (13,6),
persigue al pueblo de las comunidades (13,7)
y quiere ser dueña del mundo entero (13,7-8).
“Vi subir del mar a una Bestia…
con títulos que desafiaban a Dios
El Monstruo le entregó
su propio poder…
Hacía proyectos orgullosos y
blasfemaba en contra de Dios…
Todos la adoraban…!”
13,1-8
“Ha logrado que a todos…
se les ponga una marca
en la mano derecha o en la frente:
ya nadie podrá comprar ni vender
si no está marcado con
el nombre de la Bestia…”
13,16s
Esta bestia engendra caballos desbocados
(6,1-8):
1. Caballo blanco:
Ansias de conquista (6,2):
Con un arco en la mano
2. Caballo rojo:
Violencia fratricida
Destierra la paz… (6,3s)
Hace que se maten unos a otros.
Tiene una gran espada: Estado poderoso.
3. Caballo negro: Desigualdades sociales (6,5s)
La balanza de la injusticia:
Hambre para pobres: trigo muy caro
Lujo para ricos: Aceite y vino libres
4. Caballo verdoso: Epidemias mortales
Muerte para la cuarta parte
de los habitantes de la tierra (6,7s).
Estos caballos impetuosos,
fuerzas opuestas al plan divino,
atropellan la historia
y lo destruyen todo.
Destruyen
el espíritu de
servicio
la paz,
la justicia,
la vida humana…
Las Víctimas del Imperio reclaman justicia
(6,9-11)
“Son asesinados por
proclamar la Palabra de Dios y
por el testimonio que mantienen”.
Gritan: “Santo y justo Señor,
¿hasta cuándo vas a esperar a hacer justicia…?”
Se les da un vestido
blanco (triunfarán!)
y se les pide esperar,
hasta que se complete
el número de sus
compañeros de
servicio…
El número de la bestia es 666 (13,18): El Emperador.
Pretendía ser dueño absoluto del mundo:
quiso ser 7,
pero no pudo.
Todo gobierno absoluto es obra
de Satanás. Pero no durará (13,5).
El mal se destruye a sí mismo.
“La gran prostituta” (17,1) está ricamente ataviada
(17,3-4). Su nombre es: “Babilonia, la Grande,
madre de las prostitutas y de los abominables
ídolos de todo el mundo” (17,5).
Está ebria
de la sangre
de los mártires
(17,6).
Lleva al mundo
entero a embriagarse
con el vino de su prostitución (17,1).
Se trata de Roma, capital del imperio (17,9):
“Esa mujer que has visto, es la Ciudad Grande, la
que reina sobre los reyes del mundo entero!” (17,18).
“Con el vino de sus idolatrías
se han emborrachado
todas las naciones.
Los reyes de la tierra pecaron
con ella, y los comerciantes
del mundo se enriquecieron
con su lujo desenfrenado…”
“Su lujoso vivir enriquecía
a todos los que tenían barcos…
Tus comerciantes eran
los magnates de la tierra
y tus brujerías han
seducido a las naciones.
En ti se encuentra sangre
de profetas y de santos.”
18,3.14.19.23s
3. La segunda Bestia
enseña a Idolatrar al Poder:
Los que engañan al pueblo,
justificando y sacralizando
a cualquier Poder opresor.
Es la propaganda que
utiliza la Gran Bestia
para imponerse.
Lleva el imperio del mal
hasta el fondo
de los corazones.
La bestia consigue dominar la mente de
mucha gente porque recibe la ayuda de
otra Bestia pequeña que
tiene la apariencia de cordero,
pero habla como el dragón (13,11).
Son los falsos profetas (16,13; 19,20; 20,10):
milagreros, sabios, sacerdotes, técnicos
que colocan
su magia,
su poder,
su ministerio
y su saber
al servicio
del Imperio
(13,12).
“Esta otra Bestia
tenía dos cuernos
como los del
Cordero, pero
hablaba
como la Bestia.”
“Está a su servicio
y dispone
de todo su poder
y autoridad.”
13,11
Los falsos profetas realizan maravillas (13,13).
Realizan grandes proyectos (13,15)
que causan la admiración
de todos (13,14).
Así seducen a la humanidad
y consiguen que todos adoren
la imagen de la bestia (13,15).
Dominan la vida del pueblo por el miedo
y por el control de la economía.
Quien no apoya al régimen, ¡muere! (13,15).
Quien no tenga la marca de la bestia,
no puede vender ni comprar nada (13,16s).
Así los falsos profetas, los de ayer,
y los de hoy, engañan al pueblo y
mantienen el régimen del imperio.
“El Falso Profeta” realiza maravillas al servicio de
la Bestia, engañando con ellas a los que
han aceptado
la marca
de la bestia
y a los que
adoran
su estatua.
19,20
“Consigue que la tierra
y sus habitantes
adoren a la Bestia…
Realiza grandes prodigios…
Por medio de ellos engaña
a los habitantes de la tierra… hasta exterminar a
todos los que no la adoren” 13,12-15.
El Apocalipsis proclama la resistencia contra la
pretensión del Estado
de atribuirse
carácter divino.
Domiciano reclamaba
el título de “Señor y
Dios nuestro”
Hoy también hay
Estados absolutos,
árbitros entre
el bien y el mal.
Se sienten dueños de
las vidas y las
riquezas del mundo.
“La Bestia y
los reyes de la tierra
con sus ejércitos,
estaban reunidos
para combatir
contra el que iba
montado en
el caballo blanco
y contra su ejército.”
“Pero la Bestia fue capturada
y con ella el Falso Profeta…”
“Los dos fueron arrojados
vivos al lago del fuego
que arde con azufre.” 19,19s
“Después el Diablo, el Seductor,
fue arrojado también
al lago de fuego,
donde ya estaban la Bestia
y el Falso Profeta” 20,10
“Al final, la Muerte
y el Lugar de los Muertos
fueron arrojados
al lago de fuego.
En esto consiste la segunda muerte…
Todos los que no se hallaron inscritos
en el Libro de la Vida
fueron arrojados al lago de fuego.” 20,14s
Todo poder opresor se derrumbará
(6,12-17)
Se produjo un violento terremoto… El sol, la luna y
las estrellas cayeron, “como higos pasmados que
caen de una higuera agitada por un huracán”.
Caerán los dioses
paganos,
totalmente
desacreditados…
Tras ellos caerán
los poderosos
de la tierra…
El éxito
o fracaso
de nuestra
Plenitud
de Vida
depende de
las opciones
que cada uno
realiza
durante
esta vida.
Los que no figuran
en “el libro de la Vida”,
o sea, los que han optado por la injusticia,
adoptando los principios del poder opresor,
no tendrán lugar en el mundo definitivo. Juan Mateos
La espiritualidad apocalíptica
enfrenta al creyente con los poderes
del mal. Es combativa hacia dentro
de nosotros y hacia fuera.
Nos ayuda a entender los sucesos históricos:
comprender lo que está pasando
y lo que va a venir.
Nos enseña a eliminar la presencia del Mal:
Fe inquebrantable en el triunfo de Jesús,
cosmovisión cristológica,
no dejarse engañar, purificación,
recuperar el amor primero, no pactar con el Mal.
Rechazar heroicamente la marca de la Bestia…
Es promesa de consuelo, horizonte que supera la
angustia, camino victorioso hacia la utopía.
Nada puede oponerse al triunfo definitivo de Cristo.
Nadie puede ser imparcial en esta lucha
Todos estamos dentro de la lucha histórica
entre el bien y el mal,
entre la justicia y la injusticia,
entre la libertad y la opresión,
entre Dios o Satanás.
No existe una gradería para asistir aburridos al juego de la
historia. Todos estamos dentro de la cancha,
jugando a favor o en contra del plan de Dios.
¡Sepamos elegir el lado correcto:
el lado de la justicia y de la libertad,
el lado de Dios y de la victoria!
Cristo glorioso da la capacidad de
serle fiel hasta la muerte
La vida es muy peligrosa.
No por las personas que hacen el mal,
sino por las que se sientan
a ver lo que pasa.
Albert Einstein
Lo peor no es tener un alma perversa,
sino un alma acostumbrada.
Péguy
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10. Males a vencer