LA FIDELIDAD EN
EL MATRIMONIO
COF Virgen de Olaz
La Fidelidad, consustancial al matrimonio
Fidelidad= mantener
las promesas
Exclusividad de pareja
(monogamia)
Exclusividad en el tiempo
(siempre los dos)
“hasta que la muerte nos separe”
Exclusividad en las
circunstancias
(sin condiciones: en
la salud y en la
enfermedad...)
Exclusividad en el amor
conyugal
(prioridad sobre todo):
“abandonarás a tu padre
y a tu madre....”
De lo natural a lo sobrenatural: el cuadro completo
la fidelidad matrimonial podría definirse como la virtud que capacita a los
esposos para hacer verdadera a lo largo de la vida, en las alegrías y en las
penas, en la salud y en la enfermedad, la “palabra dada”, es decir, los
compromisos que de verdad y libremente han adquirido
imagen y símbolo de la
Alianza que une a Dios
con su pueblo
En el orden de la Redención, el matrimonio
es signo de la Nueva Alianza de Cristo con la
Iglesia.
La fidelidad, como el amor, es, ante todo, una iniciativa y un don de
Dios. En esta verdad se fundamenta el optimismo y la seguridad que
deben tener los esposos.
La fidelidad, una renovación constante
muy dinámico
La comunión conyugal está llamada “a crecer continuamente a través de la
fidelidad cotidiana a la promesa matrimonial de la recíproca donación total”
Tarea continua
uno nunca deja de darse del todo
porque lucha siempre contra su
egoísmo
Renovar el amor y la fidelidad es una tarea de cada día, en las alegrías y en las penas, y
también en aquellas circunstancias que no se podían prever; una tarea que requiere
ser pacientes y humildes, saber comprender y perdonar, y no solo cuando resulta fácil,
sino también cuando Dios pide verdadero heroísmo
La importancia de los matices
Resistir el peso de una carga. Es pasivo.
Fidelidad = ¿aguante?
“Crear” en el presente una promesa del pasado. Es activo.
Es innovador. Es creativo.
Fidelidad = ¿inmovilismo?
El cambio está sobrevalorado
Cambio= excitación, alteración,
pasión, efímero.
Lo inmóvil está muerto
“Equilibrio dinámico” , cambio continuo para mantener una
Paz viva y enriquecedora. Amor sólido y comprometido.
La importancia de los matices
Convicción mental, vivencia
personal, madurez
Fidelidad = brota de la seguridad de lo valioso
Es cosa de dos, se fortalece mutuamente
Es entre personas, no cosas
Compromiso mutuamente asumido
Que merece la pena
cuidar, hacer crecer,
desarrollar... el amor no
tiene techo
Fidelidad = se fragua en el tiempo cuantitativo y cualitativo
El divorcio es el fracaso del
amor y de la fidelidad
El “para siempre” es a máxima expresión de la
libertad humana, capaz de comprometer su
propio futuro
La importancia de los matices
La felicidad en esta vida tiene diferentes precios. Según se arriesga, así se
gana; es ley universal y no solo en Las Vegas.
Cuando uno se acerca al matrimonio con cartas escondidas en la manga, por
si acaso...no nos va bien, se arriesga poco.
Esta búsqueda de seguridades alternativas habla de una gran inseguridad
personal en la propia capacidad de amar y de donarse íntegramente al otro, y
de una enorme desconfianza en el otro. Con estos cimientos el edificio caerá
al primer vendaval de egoísmo por parte de alguno de los dos
Los 3 tipos de fidelidad: afectiva (1)
Fidelidad afectiva, del corazón, quiere decir reservar el corazón para el
cónyuge, y renovar constantemente la entrega que se le ha hecho la vez
primera en que se declaró su amor. Dice Gustave Thibon: 'La verdadera
fidelidad consiste en hacer renacer a cada instante lo que nació una vez: estas
pobres semillas de eternidad depositadas por Dios en el tiempo, que la
infidelidad rechaza y la falsa fidelidad momifica'. Charbonneau añade: 'el
marido que deja dormir su corazón ya es infiel'. Fidelidad implica, por tanto:
-como dimensión positiva: reiterar la entrega del corazón; los esposos están obligados,
en virtud de amor, a ser afectivos entre sí; demostrarse el cariño. Flor que no se riega se
marchita; corazón que no ese alimentado, busca comida en otros platos.
-como dimensión negativa: evitar todo trato imprudente con personas de otro sexo.
Entiendo por trato imprudente aquellas manifestaciones de afecto (a veces puramente a
nivel de amistad) que pueden empezar a ablandar el corazón. La persona con quien no se
convive, la que es tratada sólo esporádicamente, siempre revela menos defectos que
aquella que comparte el propio hogar... Y... el prado del vecino siempre parece más
verde... por el solo hecho de mirarlo de lejos. Así, de los tratos reblandecidos (lo que no
quiere decir que todos debemos ser corteses y cordiales con el prójimo) pueden ser inicio
de enamoramientos
Los 3 tipos de fidelidad: mental(2)
Fidelidad mental: no sólo es adulterio e infidelidad el contacto carnal con la
persona ajena al matrimonio, sino también el pensar en ella y desearla. La
fidelidad exige castidad de pensamientos, memoria y deseos. El que maquina,
imagina, sueña despierto, 'aventuras', aunque no tenga intención de vivirlas
en la realidad, ya es infiel, y esto prepara el terreno para la infidelidad en los
hechos.
En este sentido, difícilmente guardará la fidelidad conyugal quien mira o lee
revistas o películas pornográficas, o con algún contenido pornográfico; quien
no cuida la vista ante otras mujeres u hombres; quien asiste o frecuenta
ambientes donde no se tiene el mínimo pudor en el vestir o en el hablar. La
castidad exige, para poder ser vivida, un 'ambiente casto'. Esto no es
puritanismo; esto es simplemente lo 'normal', lo adecuado a la norma.
Considero que la falta de seriedad en esta dimensión es causa principal de las
infidelidades matrimoniales, y no se puede poner remedio a este problema si
no se empieza por cortar con el caldo de cultivo de toda infidelidad que es la
falta de castidad en las miradas, en el pensamiento y en el deseo.
Los 3 tipos de fidelidad: sexual(3)
Fidelidad sexual: es bastante claro y evidente por sí. La infidelidad carnal es
siempre una profanación del cónyuge inocente, porque el matrimonio ha
hecho de ellos una sola carne (Mt 19,5); al entregarse uno de ellos a una
persona ajena al matrimonio, ensucia y rebaja la persona el cónyuge.
Huir de las tentaciones de infidelidad
Prudencia con compartir a solas con el sexo opuesto: intimidades, tiempo
libre... en el trabajo y fuera del trabajo.
Pasar poco tiempo con el cónyuge
Burocratizar la relación conyugal: conformarse con “nos llevamos bien”,
“tenemos objetivamente todo para ser felices” , enfriar las relaciones sexuales,
rutinizar la vida en común, dejarse vencer por el trabajo o la dedicación a los
hijos.
Visión negativa continuada de los defectos del cónyuge. No saber perdonar.
Compararse con otros matrimonios
Convertir el amor en algo intelectual... Descuidando su crítico componente
afectivo. La infidelidad siempre empieza por un corazón desafectado.
Escasa vivencia del pudor
Las 4 dimensiones de la fidelidad según Juan Pablo II
La primera dimensión de la fidelidad se llama búsqueda.
Buscar a la persona: comprenderla,
entenderla, escucharla
El cónyuge debe sentirse buscado,
debe reconocerse como el centro de
atención preferente del otro. Esto
siempre provoca el movimiento
complementario, nacido del
agradecimiento y la respuesta.
Buscar a la persona para
hacerla feliz.
Las 4 dimensiones de la fidelidad según Juan Pablo II
Acogida, aceptación es la segunda dimensión. El “a quién debo consagrar mi
vida” se transforma en un “te acepto”. Aceptar a tu pareja es confesar que
estás pronta para todo lo bueno y difícil que venga. El momento crucial de la
fidelidad es aceptar al amado como es.
No por lo que tiene (belleza, virtudes,
Dinero), sino por lo que es y puede ser
“Sin condiciones” ni de
plazo ni de
circunstancias
Con sus virtudes y
defectos, no hay nadie
perfecto
Las 4 dimensiones de la fidelidad según Juan Pablo II
La tercera dimensión de la fidelidad se llama coherencia. Vivir conforme a
los compromisos por amor. Ser coherente significa aceptar incomprensiones
y buscar soluciones a través del diálogo antes que permitir rupturas. He aquí
el núcleo más íntimo de la fidelidad.
La comunicación es vital
Saber perdonar
Se requiere sinceridad y
confianza
Las 4 dimensiones de la fidelidad según Juan Pablo II
Toda fidelidad debe pasar por la prueba más exigente: la de la duración. La
cuarta dimensión es la constancia. “Es fácil ser coherente por un día o
algunos días. Difícil e importante es ser coherente toda la vida. Es fácil ser
coherente en la hora de la exaltación, difícil serlo en la hora de la tribulación.
Y sólo puede llamarse fidelidad una coherencia que dura a lo largo de toda la
vida”.
¿Cómo educar en la fidelidad?
Antes del matrimonio
Creer en la fidelidad
Si se excluye expresamente la
fidelidad y para siempre, no contrae
verdadero matrimonio
Fortaleza
Fortalecer virtudes críticas
Y sobrenaturales
Oración
Perdón
Paciencia
Acogida
Compromiso
¿Cómo educar en la fidelidad?
Antes y durante el matrimonio
Fortalecer y
Practicar
habilidades
Clave que
alimentan las
virtudes
Escucha activa
Comunicación
Asertividad
Negociación
Reconocimiento
Descargar

la fidelidad en el matrimonio