El origen del chocolate nos lleva al nuevo continente y nos hace retroceder en el
tiempo a las antiguas tribus mayas, aztecas, incas, olmecas..., que lo usaban, hace
3.000 años, como alimento y como moneda. Colón fue el primer europeo que entró en
contacto con el alimento de los dioses, fue obsequiado en su cuarto viaje con un saco
de semillas con las que no supo que hacer, por lo que fueron olvidadas.
Su difusión en Europa se la debemos a Hernán Cortés, quien en 1.519 llegó a las costas de
México y fue confundido con un dios. El colonizador se dio cuenta del alto valor nutritivo de la
bebida al comprobar que sus soldados aguantaban largas marchas con solo un vaso de esta bebida.
Su consumo en España quedó reservado al clero y a la nobleza por su alto precio. A principios del
siglo XVII las infantas españolas que acudieron a la boda de Luís XV introdujeron el chocolate en
Francia. De esta manera se extendió por Europa, convirtiéndose en un signo de distinción y
elegancia.
Desde entonces hasta ahora el consumo de chocolate no ha dejado de crecer, regalándonos
recetas exquisitas, texturas insospechadas y sabores sublimes. Sin duda, el chocolate sigue siendo
un placer divino.
El árbol del cacao es una planta tropical que crece en climas cálidos y húmedos. Su fruto es una
baya que puede tener entre 15 y 25 centímetros y que contiene entre 30 y 40 semillas de color
marrón rojizo.. De estas semillas, una vez secadas al sol, se obtiene el cacao en grano, los cuatro
productos intermedios (licor de cacao, manteca de cacao, pasta de cacao y cacao en polvo) y el
chocolate.
El cacao debe pasar por una serie de procesos: limpieza, tueste, descascarillado,
trituración, mezclado y molienda. Para fabricar el chocolate, una vez tratado el
cacao, se añade azúcar, manteca de cacao y leche. Luego viene la mezcla y
amasado, seguida del refinamiento por centrifugado o templado y, finalmente, el
moldeado en tabletas, gotas, bloques..etc.
La temperatura idónea de conservación del chocolate es entre
16º y 18º C. Contrariamente a lo que se suele hacer, el chocolate
no debe guardarse en la nevera –salvo casos extremos de calor-,
sino en un lugar seco y fresco, al amparo del calor y de la
humedad.
Chocolate con leche:
Chocolate en Polvo:
Mezcla de cacao en polvo, harinas y azúcar. Es un
cacao soluble que se utiliza para bebidas y
raramente para repostería.
Chocolate en Cobertura:
Contiene un mínimo de 30% de manteca de cacao y
un 55% si es cobertura negra. Su utilidad en
repostería en importante, ya que se utiliza para la
elaboración de mousses, rellenos y bombones.
Chocolate negro superior:
Tiene un 43% de cacao y aproximadamente un 26%
de manteca de cacao.
Se compone de un 14% de materia grasa seca
procedente de la leche, 55% de sacarosa y 25% de
cacao y no es apto para repostería.
Chocolate con frutos secos:
Tiene un 20% de fruto seco, azúcar, leche entera o
en polvo, pasta de cacao, manteca de cacao, lactosa,
aromas, lecitina de soja y 32% de cacao. Su uso es
de consumo tal cual, ya que no sirve para repostería.
Chocolate blanco:
Tiene un 14% de leche, 20% de manteca de cacao,
55% de azúcar y vainilla. Fabricado sin colorantes,
debe su color a la falta de cacao aunque lleve
manteca de cacao.
Chocolate fondant:
Chocolate amargo:
Su sabor tan amargo se debe a que contiene como
mínimo 60% de cacao.
Contiene un 40% de manteca de cacao y 40% de
pasta de cacao. Su utilidad en repostería es la de dar
un baño exterior a tartas, bombones y pasteles.
MEJORA LA CIRCULACIÓN
MEJORA EL ESTADO DE ANIMO
Según un estudio realizado por la Universidad de
California en San Francisco los flavonoides (sustancias
con propiedades antioxidantes que provienen de las
plantas) ayudan a la dilatación de las arterias, lo que
mejora su estado. Estos efectos beneficiosos se pueden
encontrar en el chocolate, que a veces olvidamos que
proviene de una planta. El chocolate puro mejora la
circulación sanguínea.
El efecto beneficioso sobre el estado de ánimo hace que
algunos llamen al chocolate sustituto del amor. Este
efecto se debe a que su consumo estimula la
segregación de una hormona llamada serotonina que
produce felicidad y bienestar y que se produce en
grandes cantidades cuando nos enamoramos y cuando
disfrutamos el mejor chocolate.
ALARGA LA VIDA
El chocolate contiene, como casi todos los alimentos de
origen vegetal, flavonoides, siendo uno de los más
estudiados el fenol. El fenol es un antioxidante natural,
cuyo consumo reduce la oxidación de las células,
retardando, por tanto, su envejecimiento.
RETRASA EL ENVEJECIMIENTO
Los flavonoides son un grupo de compuestos químicos
con propiedades antioxidantes que provienen de las
plantas. Hace solo unos años se descubrió que el
chocolate puro contenía más flavonoides que cualquier
otro alimento estudiado hasta ese momento.
CARDIOSALUDABLE
EUFORIZANTE
Una dulce conclusión extraída de los múltiples estudios
realizados sobre el cacao demuestra el potencial efecto
cardiosaludable de los flavonoides del cacao, en
especial la epicatecina, puesto que pequeñas dosis de
chocolate puro rico en flavonoides consumido durante
dos semanas permite mejorar la capacidad de los vasos
sanguíneos para dilatarse.
En el chocolate se encuentra un antidepresivo natural
llamado feniletilamina, cuyo efecto es incrementar de
forma natural los niveles de serotonina en el cerebro.
La serotonina estimula los niveles de energía y alerta
mental, lo que produce una sensación de euforia similar
a la que se consigue con algunos antidepresivos
farmacológicos, con una diferencia : el chocolate no es
adictivo ni tiene efectos secundarios perjudiciales.
MEJORA LA PIEL
RICO EN VITAMINAS
La manteca de cacao es una de las grasas más estables
conocidas, ejerce sobre la piel una acción emoliente,
nutritiva, hidratante, protectora y antiedad muy eficaz.
El chocolate es un alimento muy completo desde el
punto de vista nutricional y de fácil, además de
agradable, digestión. Entre otras sustancias beneficiosas
para la salud contiene varias vitaminas en cantidades
destacables: vitamina A1, vitamina B1, vitamina B2,
vitamina C, vitamina D y vitamina E.
REDUCE COLESTEROL
La manteca de cacao se ha revelado como un eficaz
reductor de los niveles de colesterol en sangre, en
contra de la creencia popular. Las grasas vegetales del
cacao tiene un comportamiento similar a las del aceite
de oliva.
ESTIMULANTE
El chocolate contiene, al igual que el té y el café, un
estimulante natural. En este caso hablamos de la
teobromina, cuyo funcionamiento es similar al de la
cafeína aunque su acción es más suave. Estimula el
cerebro, los músculos y el sistema nervioso central, y,
esta es la fundamental diferencia con el estimulante del
café, su consumo reduce la tensión sanguínea.
AFRODISÍACO
Al chocolate se le achaca, eso sí, sin estudios
científicos concluyentes, propiedades afrodisíacas, esas
que llevaron a Casanova a calificarlo de "elixir del
amor" y a Moctezuma a usarlo a modo de Viagra; antes
de visitar su harén ingería unas jarras de chocolate.
FUENTE DE ENERGÍA
En los siglos XVII y XVIII se escribieron numerosos
tratados hablando de las bondades del chocolate, campo
que no se ha abandonado en la actualidad. De esos
estudios nace la inclusión de raciones de chocolate en
la dieta de los soldados puesto que proporciona una alta
cantidad de energía. Como curiosidad, en la Guerra del
Golfo se incluyó en el equipamiento de los soldados
una barra de chocolate especialmente formulada para
permanecer estable a pesar del calor.
Para ahuyentar la depresión, para darse un gusto, para decorar una torta, para acompañar un café.
El chocolate, uno de los productos comestible con más adeptos desde hace centurias, tiene sus
propios templos.
Como resultado de varios estudios que se habían hecho en el pasado los cuales dejaban a un lado los
beneficios del cacao por su alto contenido de azúcar, grasa y calorías, sin embargo ahora se ha descubierto que
si se ingieren en pequeñas cantidades diarias, los efectos son notoriamente beneficiosos. El cacao, del cual se
elabora el chocolate, es uno de los alimentos que más contenido de flavonoides posee, luego le sigue el vino
tinto, el cual también es recomendado en pequeñas cantidades diarias como un preventivo de los problemas
cardiovasculares
En varios puntos de Europa y América, museos dedican sus vitrinas al cacao y al chocolate lo
incluyen en los catálogos y en los itinerarios de los viajeros. La Historia y los lazos entre los
continentes están presentes en estos sitios que homenajean al producto que los pueblos
precolombinos catalogaban como alimento de los dioses.
Sin embargo debemos recordar algo muy importante, “TODO EN EXCESO HACE DAÑO”. El
chocolate es tan beneficioso en cantidades pequeñas como extremadamente dañino en grandes dosis.
Aunque el chocolate nos haga felíz, nos enamore y nos rejuvenezca, muchos de ellos nos pueden
matar. Pero a pesar de elloel chocolate es y seguirá siendo el más importante símbolo representante
del amor y la amistad.
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