Vino sin perros, sin ruidos ni asalariados,
sin mercenarios ni intermediarios, sin bastón...
Vino sólo con actitud de clemencia,
con los arreos del amor.
San Ambrosio
Juan 10, 11-18
IV Pascua -B3 mayo 2009
Para comprender bien este
pasaje es necesario situarlo
en su contexto.
Está unido y es consecuencia
del capítulo anterior dedicado
a la curación del ciego de
nacimiento.
De trasfondo tiene un
conflicto y unas acusaciones
muy duras de Jesús a los
dirigentes judíos.
Los falsos pastores,
expulsan al ciego de la
sinagoga. Jesús, por el
contrario, se hace el
encontradizo y lo acoge.
El contexto no es nada
bucólico sino lleno de
tensión.
Yo soy el buen pastor.
El buen pastor da la vida por las ovejas;
11
El relato del buen pastor es una larga exposición (Jn 10, 1-18) que contiene varias
partes.
En primer lugar, mediante una comparación, Jesús legitima su propósito de sacar
a sus seguidores y seguidoras de la institución judía (vv 1-6). A continuación habla
de sí mismo como única alternativa de vida (vv 7-10). Por último se presenta como
modelo de pastor (vv 11-18). Los versículos 19-21 recogen la reacción que sus
palabras causan en los dirigentes judíos.
no como el asalariado que ni es
verdadero pastor ni propietario de las
ovejas. Éste, cuando ve venir al lobo,
las abandona y huye. Y el lobo hace
presa en ellas y las dispersa.
13 El asalariado se porta así, porque
trabaja únicamente por la paga y no
tiene interés por las ovejas.
12
Jesús se define como Pastor bueno: conoce, defiende, da vida, reúne, acompaña...
Cuando en el “pastoreo” entran los intereses del dinero, el cargo, el ascenso,
los honores, la prepotencia, los propios intereses..., ya tenemos un mercenario.
Jesús manifiesta una dura recriminación de esas actitudes encarnadas en los
dirigentes religiosos de Israel.
14
Yo soy el buen pastor;
conozco a mis ovejas y ellas me conocen a mí,
“Conozco a las mías y las mías me conocen a mí”, toca en lo profundo una nostalgia
humana: el deseo de que haya alguien que me conozca de verdad, en quien pueda
confiar.
Conocer en lenguaje bíblico significa amar, amor recíproco, conocimiento mutuo,
comprenderse sin palabras, íntima comunión, relación profunda y personal, abandono
incondicional, plena confianza.
Sólo Jesús me conoce del todo. A mí me corresponde conocerlo más, mirarlo,
escuchar su voz, abandonarme a Él y dejarle ser Pastor de toda mi vida.
lo mismo que mi Padre me
conoce a mí y yo lo conozco a él;
y yo doy mi vida por las ovejas.
15
Jesús nos revela cómo es Dios. Jesús cura, quita el hambre y la sed, tiene palabras
que hacen vivir, prefiere a [email protected] ú[email protected], es capaz de sembrar y sembrarse,
es levadura, sal y lámpara. Jesús arriesga la vida, reconcilia, perdona, da vida.
Jesús se conmueve, se compadece, no puede pasar indiferente ante ningún dolor.
Él es el único líder capaz de orientar y dar verdadera vida.
Sólo desde Él aprendemos a vivir.
¿Qué sentimientos y actitudes provoca en mí saberme conocid@ y amad@ por
Jesús? ¿Saber que, como a mí, conoce y ama a todos los seres humanos?
Pero tengo otras ovejas que no están en este redil; también a éstas tengo
que atraerlas, para que escuchen mi voz. Entonces se formará un rebaño
único, bajo la guía de un solo pastor.
16
Jesús muestra, una vez más, su programa universal y ecuménico. El Padre lo ha
enviado con el encargo de reunir a todos los hombres y mujeres en una familia
de [email protected] y [email protected], en una tierra que sea hogar abierto a [email protected] y donde
[email protected] puedan sentarse en torno a la misma mesa sin privilegios ni escandalosas
desigualdades. Para ello, se han de derribar tronos y fronteras, romper cadenas,
hacer justicia, buscar, levantar y abrazar a [email protected] [email protected] del camino, curar sus
heridas.
El Padre me ama, porque yo doy mi
vida para tomarla de nuevo. 18 Nadie
tiene poder para quitármela; soy yo
quien la doy por mi propia voluntad.
Yo tengo poder para darla y para
recuperarla de nuevo. Esta es la misión
que debo cumplir por encargo de mi
Padre.
17
Jesús actúa siempre con plena y absoluta libertad.
[email protected] estamos [email protected] a ser transparencia del buen Pastor.
En [email protected] encontrarán al buen pastor o al mercenario.
Nuestras obras hacen presente a Jesús en el mundo.
Es nuestra misión, no una carga sino un encargo.
En la comunidad de Jesús no hay dirigentes y [email protected], pastores y ovejas.
¡[email protected] somos [email protected] y a [email protected] nos incumbe la responsabilidad!
El pasaje evangélico nos habla del Buen Pastor que es Jesús y del pueblo de Dios,
en el que [email protected] somos corresponsables.
Si malo es sentirse “pastor”, considerando a [email protected] demás miembros de la comunidad
“ovejas”, no es mejor sentirse “oveja”, considerando a [email protected] miembros “pastores”.
Esas falsas actitudes no ayudan a construir la comunidad ni el Reino de Jesús.
El señor es mi pastor, nada me falta.
En verdes praderas me apacienta, me conduce hacia fuentes de descanso
y repara mis fuerzas.
Conoce mis proyectos e ilusiones, me guía por caminos de justicia,
me enseña los tesoros de la vida y silba canciones de alegría,
por el amor de su nombre.
Cada día, con gracia renovada, pronuncia mi nombre con ternura
y me llama junto a él.
Cada mañana me unge con perfume; y me permite brindar, cada anochecer
con la copa rebosante de paz.
El Señor es mi pastor.
Él busca a las que están perdidas, sana a las enfermas, enseña a las erradas,
cura a las heridas, carga con las cansadas, alimenta a las hambrientas,
mima a las preñadas y da vida a todas.
¡El Señor es el único líder que no avasalla!.
Él hace honor a su nombre dando a nuestra vida dignidad y talla.
Nada temo a los profetas de calamidades, ni a la tiranía de los poderosos,
ni al susurro de los mediocres. ¡Porque Tú vas conmigo!.
Has preparado un banquete de amor fraterno para celebrar mi caminar
por el mundo.
En él me revelas quiénes son tus preferidos y cuáles han de ser mis sendas
del futuro.
¡Gracias al Señor que me crea, sostiene y guía con su presencia cargada de
Vida!.
Ulibarri, Fl.
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Pascua IV -B-