V. Llamados, seducidos y convocados:
discernir para ‘servir donde servimos’
La invitación a convertirnos para unir ‘persona y
misión’ en nuestras vidas y estar, ser y hacer ‘a lo
que estamos llamados’!!
Magis
Malloco
Enero del 2013
1. ¿En qué contexto?
Ver
Actuar
Juzgar
Ver. Contemplar - reflexionar – tomar contacto
Juzgar: discernir – evaluar – diagnosticar
Actuar: involucrarse – ejecutar - crear
Discernir:
 Estar atentos a lo que diariamente se nos






habla,
Ver los ‘signos de los tiempos’,
Sentir las ‘mociones’ del espíritu,
Dejarse tocar por los intereses del Señor,
Seguir la vida de la Iglesia,
Escuchar a los más marginados y excluidos, y
Tener como ‘termómetro’ la consolación.
2. Discernir en lo social y político
implica:
 Involucrarse en la realidad plenamente
 Conocer las personas y la realidad en al que se
sirve
 Formarse en las habilidades singulares
 Participar activamente en el mundo
 Dejarse alimentar por el Señor y por la
Comunidad
a. Principio básicos del discernimiento
en este ámbito : Padre Pedro Arrupe sj
 Condición previa a todo proceso de
discernimiento de espíritus es el
desprendimiento afectivo y en lo
posible,
efectivo de nuestras muy
reales ataduras al poder, a la riqueza, a
nuestro prestigio frente a al moda
intelectual,
a
las opiniones de
personalidades relevantes, a nuestras
pasiones de simpatía y repulsión.
b. Principio básicos del discernimiento
en este ámbito : Padre Pedro Arrupe sj
 Como fruto del desprendimiento, debemos estar
más dispuestos a aceptar la proposición de
nuestro prójimo que a rechazarla sin indagar
sobre ella. Actitud que sólo se dará en la práctica
si aceptamos el diálogo sincero con los que
discrepan de nosotros y con la comunidad.
Esta verdadera ascesis puede librarnos de la
soberbia intelectual y ayudarnos a superar a través
de las opiniones adversas las limitaciones
intelectuales y afectivas de todo hombre.
c. Principio básicos del discernimiento
en este ámbito : Padre Pedro Arrupe sj
 Necesitamos
un estudio profundo por
todos los medios a nuestro alcance de la
verdadera
realidad
de
nuestras
sociedades, hasta llegar a un diagnóstico
serio que penetre en el mismo sistema
implícito de valores y actividades que la
sostienen. Lo mismo debemos afirmar del
análisis de determinadas políticas civiles o
eclesiásticas.
La falta de este estudio serio equivale a
irresponsabilidad de la que debemos dar
cuenta a Dios.
d. Principio básicos del discernimiento
en este ámbito : Padre Pedro Arrupe sj
 Es indispensable el fortalecimiento de nuestra
fe en el espíritu de Dios que actúa en la
Iglesia a la que servimos y la convicción previa
de que si el Espíritu puede valerse de nosotros,
como individuos y como comunidad, para inspirar
a su Iglesia, puede también prescindir de
nosotros como elementos originales. Todos
somos Iglesia, pero nadie –ni solo ni en grupo- es
él solo Iglesia.
Brevemente: fe profunda en el Espíritu actuante
en la Iglesia y humildad respecto a nuestro
posible papel inspirador en ella, sobre todo en
acciones originales.
Escuchar la Palabra: C. M. Martini
 Entregarse a la Palabra
 Dejarse transformar por la Palabra
 Dejarse conducir por la Palabra
 Apagar la sed en la Fuente
 El maná en el desierto
 Fidelidad a la Palabra
 Enamorados de la Palabra
 Diálogo a solas
 Encontrar a Cristo en el Evangelio
Escuchar la Palabra: C. M. Martini
 “La oración es un don que Dios nos ofrece en
su Palabra. Con frecuencia nuestra oración se
pierde porque no parte de esta realidad y se
queda en un esfuerzo inútil de palabras que
brotan sólo de nosotros. Partir de la escucha de
Dios simplifica todo esfuerzo, porque es más fácil
escuchar que inventar fórmulas de oración; es
más fácil dejarse modelar por el Señor, y luego
responderle, que buscar lo que sería justo que le
dijéramos nosotros a él”
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V. Llamados, seducidos y convocados: discernir para