El discernimiento
Es distinguir algo de otra cosa, señalando la diferencia que hay entre ellas.
Lo que implica tener "criterio", es decir; una norma, modelo de valores o principios
considerados una autoridad moral:
como tradiciones, filosofías o preceptos;
culturales, sociales o religiosos;
para conocer la consecuencia o
inconveniencia de las cosas.
No es una simple toma de decisiones,
ni el poner decisiones en una balanza
Es buscar el bien, distinguir entre lo bueno y lo menos bueno, entre lo más bueno y lo
óptimo, a partir de indicios que nos vienen dados por la misma realidad desde fuera y que
no son simplemente elegidos desde cada uno de nosotros..., todo esto es algo esencial,
constitutivo, del ser humano como ser orientado a actuar con libertad y responsabilidad
en relación con Dios, si es creyente, y en relación con el entorno y con los demás aunque
no fuera creyente.
Vivir actuando humana y responsablemente es vivir discerniendo en una u otra forma. No
es todavía lo específicamente cristiano; pero puede ser bueno empezar reconociendo que
el discernimiento es una tarea permanente de todo hombre en toda situación.
Con el proceso de discernimiento cristiano
procuramos descifrar lo que genéricamente llamamos “voluntad de Dios”, es decir
tratamos de comprender cual es el proyecto de Dios sobre el hombre y el mundo,
para lo cual tenemos que descubrir la pedagogía de Dios con nosotros.
Es preciso aprender a leer nuestra historia personal, desde la clave de la fe,
como llamada de Dios, no disociando nunca la fe de la vida.
La referencia a Cristo es un punto clave del discernimiento cristiano.
En Él somos llamados a reproducir su imagen hasta poder afirmar:
“es Cristo quien vive en mí”, o “mi vivir es Cristo y la muerte ganancia”.
No tenemos fórmulas para el discernimiento a modo de recetas.
Hay que considerarlo como un proceso abierto dentro del seguimiento de Cristo,
que nos va llevando a asumir responsabilidades crecientes para un mejor servicio a los
demás a la vez que se potencia la comunidad de creyentes.
El cumplimiento de la voluntad de Dios se va encarnando en cadena solidaria.
Lo más característico del discernimiento cristiano hoy parecer ser la llamada a vivir la
experiencia cristiana en la entraña personal y comunitaria.
Aquí se sitúa su dinamismo y su apertura al futuro.
PRINCIPIOS QUE RIGEN LA TOMA DE DECISIONES
1. Tener fe en que Dios actúa activamente en mi historia personal, que es única.
Tener fe en que desea darme a conocer su voluntad.
2. Tener consciencia de que, en este proceso de discernimiento, cuenta no sólo
mi decisión sino también la de Dios.
3. Tener claridad para comprender lo que quiere decir estar espiritualmente libre.
IMÁGENES FALSAS DE DIOS
Familia
Condiciona mi imagen
(femenina - masculina)
Mi Mismo/a (yo)
Condiciona mi relaciónimagen con lo divino
Dios
Jesucristo
evangeliza:
a mi mismo/a
y mi imagen
de Dios
Encarnación
Dios colérico (de cólera)
Dios sacrificial
Dios comercial
Dios intimista
Dios Esotérico
Dios juez
Dios Placer (principio del placer)
Dios Todo-Poderoso
Dios pacifista
Dios obsesivo-sexual
al Dios Misericordioso
al Dios Incondicional
al Dios Gratuidad
al Dios Compromiso
al Dios Misterio
al Dios Libertad
al Dios Misterio Pascual
al Dios Encarnación
al Dios Esperanza
al Dios Amor Esponsal
4. Creer y ser consciente de que es Dios mismo el que me lleva a la libertad de espíritu;
yo no soy capaz de hacerlo sola/o.
5. Tener un deseo verdadero y profundo y una verdadera hambre de conocer
la voluntad de Dios.
6. Desear la conversión a Dios, de forma que vencido mi egoísmo no influya mi decisión.
7. Tener un deseo profundo de servir a Jesús y estar dispuesta/o a ir en contra
de mi egoísmo.
8. Tener una actitud contemplativa hacia la vida.
9. Tener un conocimiento de Jesús y amor por El tal,
que esté dispuesta a escoger la cruz si llega el caso.
10. Tener un juicio equilibrado y real de los datos que afectarán mi decisión.
11. Tener una memoria dinámica y la consciencia de los jalones que en mi vida
me han ido dando un sentido de Dios.
12. Estar en un estado de paz y serenidad.
13. Seguir el proceso de discernimiento previo a la toma de decisión.
14. Pedirle a Dios la confirmación / verificación de mi decisión.
15. Contrastar mi decisión a la luz de la Pasión y Resurrección de Jesús.
REGLAS DE DISCERNIMIENTO
1. Si el Centro de nuestro ser está dirigido a Dios, nuestra actitudes creativas,
sentimientos, acciones y decisiones nos producirán paz, alegría y tranquilidad, mientras
que los elementos destructivos que hay en nosotros y fuera de nosotros nos producirán
agitación, tristeza y confusión interior.
2. Si el centro de nuestro ser está apartado de Dios, nuestra actitudes destructivas,
sentimientos, acciones y decisiones nos confortarán y perturbarán con remordimiento.
3. Las actitudes creativas se tienen que distinguir de las destructivas por su efecto.
Si su actitud nos lleva a un aumento de fe, esperanza y caridad, entonces es creativa;
si nos lleva a una disminución de la fe, esperanza y caridad, entonces es destructiva
4. Los sentimientos interiores, tanto de dolor como de placer, que nos llevan a Dios, se
llaman “ CONSOLACIONES” . Los sentimientos dolorosos e interiores que nos separan de
Dios se llaman “ DESOLACIONES”.
5. En la desolación nunca debemos volvernos atrás de una decisión tomada en la
consolación, porque los pensamientos y juicios que surgen en la desolación son los
opuestos a aquellos de la consolación.
Sin embargo, es útil actuar contra la desolación; por lo tanto, si ésta nos lleva a orar menos,
debemos orar más, y si nos conduce a encerrarnos más en nosotros mismos, debemos salir
más al encuentro de los otros. También debemos de examinar las causas de la desolación.
6. En la desolación recuerdas dos cosas:
a) La desolación pasará
b) Si puedes mantener el foco de tu atención en Dios, incluso aunque no hayas tenido la
experiencia de su presencia, él lo enseñará a través de la desolación. Dios te está
sacando de tus falsas seguridades revelándose a tu vacío interior para llenarlo y poseerlo.
7. Reconocer la Consolación como un regalo dado gratuitamente para revelarte una verdad
más profunda de tu existencia, sobre todo, que vives siempre envuelto en la bondad y en la
fidelidad de Dios. En la consolación has sentido la experiencia. Deja que esta verdad sea el
ancla de tu esperanza en el tiempo de desolación.
8. Enfréntate a los miedos que te obsesionan.
9. Es característica de Dios dar alegría y gozo espiritual,
haciendo desaparecer la tristeza y la agitación.
Es característica del espíritu de destrucción conducirnos a desconfiar de este gozo
y alegría a través de falsos argumentos.
10. La verdadera consolación puede ser distinguida de la falsa por sus resultados.
Si la consolación es falsa, los pensamientos que surgen de ella tenderán hacia algo que es
malo, al menos, menos bueno, y por tanto de vez en cuando nos producirán inquietud,
tristeza, etc..
En la verdadera consolación, los pensamientos que surgen nos llevarán a lo que es bueno.
Reglas de Discernimiento de S. Ignacio Adaptadas por G.W. Hughes,S.J. en “El Dios de las Sorpresas”.
MEDIOS PARA ADQUIRIR UN TALANTE DISCERNIDOR
TENER UN PLAN DE VIDA
LA ORACIÓN
EL USO DE UN CUADERNO PERSONAL
EL ACOMPAÑAMIENTO EN LA FE
EL EXAMEN DE CONSCIENCIA
LA EXPERIENCIA DE COMPARTIR LA FE
LA LECTURA ESPIRITUAL
Temas para el discernimiento
en parejas o tríos:
Temas relacionados con lo personal:
“El estrés del cristiano”
“El arte de decidir en pareja”
Temas de discernimiento comunitario:
“Teología y espiritualidad hoy en América Latina”
“Apuntes para una espiritualidad en la encrucijada del 2000”
Para un discernimiento ´tico:
“Por una vida más frugal” (teoría del decrecimiento)
PAUTA DE ORACIÓN:
Preparación de la oración
•Disponerme para la oración: Caer en la cuenta que estaré conversando con el Señor,
calmarme y preparar el corazón (Se recomienda cantar alguna canción, rezar el Padre
Nuestro, etc.)
•Preparar la oración: Tener claro lo que voy a rezar, preparar los textos antes de ponerme a
rezar, tener todo lo necesario (si utilizo velas, imágenes, etc). Pedir que no interrumpan el
propio rato de oración y decidir cuanto tiempo se estará en oración PREVIAMENTE.
Cuerpo de la oración:
•Dar gracias: a Dios nuestro Padre por el regalo del día vivido, por tantos beneficios
recibidos de salud, relaciones, sentimientos, trabajo, vitalidad, etc.
•Pedir una gracia que se quiere recibir en la oración:
Por ejemplo.. “Señor concédeme la gracia de tomar esta decisión acorde a tu voluntad”.
•Leer algún pasaje de la Biblia que pueda ser iluminador.
•Ver en que tiempo estoy.
•Seguir las reglas acorde con el tiempo
•Terminar con un Coloquio: esto es conversar con el Señor como si se tratara de un amigo
presente físicamente… ¿Qué he hecho por Cristo?,
¿Qué hago por Cristo?,
¿Qué haré por Cristo?
Evaluar la oración
•Una vez concluido el tiempo de oración que me propuse en la preparación, y terminada ésta,
la evalúo. ¿Dónde estuvo Dios?, ¿Qué me dio paz y que no me la dio?, ¿Me ayudó el lugar
donde recé?, ¿Fue el tiempo suficiente?......
Mateo 5, 13-16
Vosotros sois la sal de la tierra.
Mas si la sal se desvirtúa, ¿con qué se la
salará? Ya no sirve para nada más que
para ser tirada afuera y pisoteada por los
hombres. "
Vosotros sois la luz del mundo.
No puede ocultarse una ciudad situada
en la cima de un monte.
Ni tampoco se enciende una lámpara y
la ponen debajo del celemín, sino sobre
el candelero, para que alumbre a todos
los que están en la casa.
Brille así vuestra luz delante de los
hombres, para que vean vuestras
buenas obras y glorifiquen a vuestro
Padre que está en los cielos.
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