¿UN DISCAPACITADO PUEDE PREDICAR HOY?
Como ustedes se
habrán dado cuenta,
en todos los temas
que exponemos aquí,
siempre ponemos
como base la Palabra
de Dios y el Espíritu
de Profecía.
Por tanto, en esta ves, como en todas las otras veces,
comenzaremos buscando un texto donde nos diga que
ordena nuestro Amante Dios quien es la suprema
autoridad, al respecto.
En la Biblia encontramos lo siguiente
Lev.21.16-23.
Y Jehová habló a Moisés, diciendo: 17 Habla a Aarón y dile: Ninguno de
tus descendientes por sus generaciones, que tenga algún defecto, se
acercará para ofrecer el pan de su Dios. 18 Porque ningún varón en el
cual haya defecto se acercará; varón ciego, o cojo, o mutilado, o
sobrado, 19 o varón que tenga quebradura de pie o rotura de mano,
• 20 o jorobado, o enano, o que tenga nube en el ojo, o que tenga
sarna, o empeine, o testículo magullado.
• 21 Ningún varón de la descendencia del sacerdote Aarón, en el cual
haya defecto, se acercará para ofrecer las ofrendas encendidas para
Jehová. Hay defecto en él; no se acercará a ofrecer el pan de su Dios.
22 Del pan de su Dios, de lo muy santo y de las cosas santificadas,
podrá comer. 23 Pero no se acercará tras el velo, ni se acercará al
altar, por cuanto hay defecto en él; para que no profane mi santuario,
porque yo Jehová soy el que los santifico.
Note que es Dios el que está dando esta orden a Moisés, para que
a su vez, él se la transmita a Aarón quien es el Sumo Sacerdote.
Por tanto, este no era un reglamente inventado por Moisés o
Aarón para prohibir que ningún lisiado participase en las
actividades propias de un sacerdote.
Otra cosa que podemos extraer de esta lectura de la Santa Biblia
es que el sacerdocio establecido por Dios era generacional, es
decir: de Aarón a sus descendientes.
Lo siguiente es Extraido del C. B.A.
1. «Así como los sacrificios ofrecidos debían ser perfectos y sin
defecto (puesto que eran un símbolo de Cristo), así también
debían serlo los sacerdotes que oficiaban en el altar.
2. Los (descendientes de Aarón) que tuviesen defectos podían
servir en tareas de menor importancia, pero nunca debían subir
al altar (vcrs. 21)».
3. «Podían ser los guardianes de las vestimentas sacerdotales.
4. Podían juntar y examinar la leña que había de usarse, pero no podían
hacer el fuego ni sacar las cenizas.
5. Podían inspeccionar a los leprosos, ser porteros y mantener el atrio
en orden, pero no podían desempeñar ninguna función estrictamente
sacerdotal (Lev.21:23). No se los privaba de recibir los haberes regulares
de los sacerdotes, y
6. Podían comer de las ofrendas dadas a los sacerdotes, tanto de las
cosas santificadas como de lo muy santo (Lev.21:22). Las ofrendas por
el pecado, por la transgresión, y las oblaciones eran "santísimas", como
lo eran también los panes de la proposición (Lev.2:3, Lev.2:10; Lev.6:17,
Lev.6:25, Lev.6:29; Lev.7:1, Lev.7:6; Lev.10:12, Lev.10:17).
La ofrenda elevada y la ofrenda mecida, las primicias, los primogénitos
y las cosas consagradas eran consideradas santas. De todo esto podían
comer los descendientes lisiados de Aarón».
• Como una prueba de que Dios no discriminaba a ningún minusválido
para que disfrutase de la salvación y por ende ser aceptado para que
trabajara en alguna área de la obra de Dios, el A. T. menciona tres
casos.
1). 2Sam.9:3-7. El rey (David) le dijo: ¿No ha quedado nadie de la casa de
Saúl, a quien haga yo misericordia de Dios? Y Siba respondió al rey: Aún
ha quedado un hijo de Jonatán, lisiado de los pies.
4 Entonces el rey le preguntó: ¿Dónde está? Y Siba respondió al rey: He
aquí, está en casa de Maquir hijo de Amiel, en Lodebar. 5 Entonces envió
el rey David, y le trajo de la casa de Maquir hijo de Amiel, de Lodebar.
6 Y vino Mefi-boset, hijo de Jonatán hijo de Saúl, a David, y se postró
sobre su rostro e hizo reverencia. Y dijo David: Mefi-boset. Y él
respondió: He aquí tu siervo. 7 Y le dijo David: No tengas temor, porque
yo a la verdad haré contigo misericordia por amor de Jonatán tu padre, y
te devolveré todas las tierras de Saúl tu padre; y tú comerás siempre a
mi mesa.
Nota: En este caso, David en representación de Dios otorga una
bendición especial a Mefi-boset. Dándole la alimentación diaria por el
resto de su vida, lo que representaba los dones de la salvación para él
siendo minusválido.
2). Isaías 56:3-5. Y el hijo del extranjero, allegado al SEÑOR, no hable
diciendo: Me apartará totalmente el SEÑOR de su pueblo. Ni diga el
eunuco (hombre castrado): He aquí yo [soy] árbol seco. 4 Porque así
dijo el SEÑOR a los eunucos que guardaren mis sábados, y escogieren
lo que [yo] quiero, y abrazaren mi pacto: 5 [Yo] les daré lugar en mi
casa, y dentro de mis muros, y nombre, mejor que a los hijos y a los
hijas; nombre perpetuo les daré que nunca perecerá.
3). Daniel 1:3,4,6. Y dijo el rey a Aspenaz, príncipe de sus eunucos,
que trajese de los hijos de Israel, del linaje real de los príncipes, 4
muchachos en quienes no hubiese tacha alguna, y de buen parecer….
6 Y fueron entre ellos, de los hijos de Judá, Daniel, Ananías, Misael y
Azarías,
El profeta Isaías le había anunciado al Rey Ezequías: «De tus hijos,
que hubieren salido de ti, y que engendraste, tomarán, y serán eunucos en el
palacio del rey de Babilonia» (Isaías 39:7). Por esto sabemos que
Daniel era eunuco, o sea castrado, pero a pesar de ello, como
usted sabe, Daniel fue utilizado como profeta de Dios.
¿Hasta cuando
permanecería vigente
esta ley establecida por
Dios, de que ningún
varón que tuviese un
defecto físico podría
oficial como sacerdote
en el santuario?
Recuerda que los sacrificios sin
defecto, el sacerdocio sin defecto
del A. Testamento, apuntaban al
sacrificio que realizaría nuestro
Señor Jesucristo en la cruz, quien
no tuvo pecado lea (Heb.4:15).
Por tanto, una vez que nuestra Salvador,
dijo en la cruz: «Padre en tus manos
encomiendo mi espíritu» (Luc.23:46). S.
Marcos dice que Jesús «lanzando un fuerte
grito, expiró». Luego agrega: «Entonces el
velo del templo se rasgó en dos, desde
arriba hacia abajo» (Marc.15:37,38).
Este acto de
rasgarse el velo,
en el preciso
momento cuando
Cristo expiraba en
la cruz, y el
sacerdote estaba
por realizar el
sacrificio de la
tarde, daba por
terminado el
sistema del
sacrificio y por
ende el sistema
sacerdotal del A.T
La pregunta que surge ahora es: ¿Qué sistema de
sacerdocio estableció Dios en reemplazo del anterior?
1Ped.2:9. Mas vosotros sois el linaje escogido, real
sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido, para
que mostréis las virtudes de aquel que os ha
llamado de las tinieblas a su luz admirable.
El apóstol Pedro se dirige a la iglesia compuesta por
gentiles y judíos que habían acepado a Cristo como
su Salvador, la cual estaba esparcida en muchos
lugares, lea (1Ped.1:1). Por tanto, todos ellos, dice
Pedro: son «real sacerdocio».
¿De una forma más concreta, quienes eran los
sacerdotes de la iglesia en el N. Testamente?
1Tim.3:1-7. Si alguno desea obispado (oficio de pastor o anciano
en la Iglesia), ministerio difícil desea. 2 Conviene, pues, que el
obispo (anciano, lo que en el A. T. se llamaba sacerdote) sea (1),
irreprensible, (2) marido de una [sola] mujer, (3) vigilante, (4)
templado, (5) de afectos [mundanos] mortificados, (6)
hospedador, (7) apto para enseñar; 3 (8) no dado al vino, (9)no
heridor, (10) no codicioso de ganancias deshonestas, sino
moderado, (11) no litigioso, (12) ajeno de avaricia; 4 (13) que
gobierne bien su casa, (14) que tenga sus hijos en sujeción con
toda integridad 5 (porque el que no sabe gobernar su casa,
¿cómo cuidará de la Iglesia de Dios?); 6 (15) no un neófito, para
que inflándose no caiga en juicio del diablo. 7 (16) También
conviene que tenga buen testimonio de los de afuera, para que
no caiga en vergüenza y en lazo del diablo. Lea (Tit.1:5-9).
Note los requisitos expuestos en el N. Testamente para ser «obispo, o
anciano, o sea un pastor local, o lo que es «sacerdote» de la iglesia:
En los diez y seis requisitos expuestos como condición para
ser anciano de la iglesia no se expone que no tuviese
«defecto físico», sino de aspecto moral.
Yo personalmente soy anciano de iglesia desde hace
cuarenta años y tengo un defecto físico en los pies que me
ha causado molestias durante toda mi vida.
El apóstol Pablo tenía un «aguijón» en su cuerpo. «La
dolencia era corporal, no espiritual ni mental. Sin duda era
algo grave que le causaba mucha perturbación, molestias e
inconvenientes. Evidentemente era algún mal que le
afectaba los ojos».
Si desea más información lea (Gal.4:13-15; ver Material
Suplementario de EGW en el C.B.A. sobre 2Cor.12:7-9).
De los dos apóstoles que por inspiración del
Espíritu Santo, sientan las bases para la
administración de las iglesias locales en el N.
Testamento, sabemos que Pablo no era casado
porque tenía el don de continencia lea
(1Cor.7:7,8), por eso nunca fue anciano de
iglesia.
Lo contrario sucedió con el apóstol Pedro quien
era casado (Mar.1:30), y si fue anciano de la
iglesia, lea (1Pedro 5:1).
Lo que hemos estudiado aquí es una evidencia de que
Dios no excluye del ministerio en su iglesia del Nuevo
Testamento a ninguna persona que padezca cualquier
«defecto físico».
Lo que sucedió en el A. Testamento con Daniel,
Ananías, Misael y Azarías que aunque eran Eunucos,
Dios los acepto en su iglesia para que diesen testimonio
de la verdad en medio de gentiles, también sucedió en
el N. Testamento con el eunuco Etíope, Dios lo aceptó
en su redil para que testificase de Cristo Jesús en el país
de Etiopía.
lea (Hechos 8:26-39).
La parábola de la gran cena
En Luc.14:21, El Señor Jesús que aquí es representado por
el hombre que hizo una gran cena, ordena a sus siervos
»…… trae acá a los pobres, los mancos, los cojos y los ciegos….».
Note que en ningún texto que hemos leído, se registra
que una persona lisiada tanto en A. T. como en el N.
Testamento, debiera ser excluida de compartir la Palabra
de Dios con otras personas.
Por tanto, todo lo registrado en la Santa Biblia y
expuesto en este tema nos habla del amor de Dios para
con todos los seres humanos. Dios no excluye de su
reino a ninguna persona ya sea por su color o defecto
físico como en el caso del etíope, o en el caso de Pablo,
o Mefi-boset, o como el que fue curado por Pedro en
Hechos 3:1-26.
Conclusión:
Recuerda la promesa: «y acontecerá que todo aquel que invocare el
Nombre del Señor, será salvo». (Hechos 2:21).
«Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo Unigénito,
para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna».
(Juan 3:16).
Esto nos dice que el único que te puede excluir del reino de
los cielos, eres tu mimo, con tu auto estima quizá por el
suelo, creyendo que tu caso no tiene solución, con esta
actitud, rechazas el llamado que Dios te hace para que
vengas a Cristo.
Yo te invito para que vengas a él ahora mismo, él te ama no
importa tu condición física, tu color o los pecados que hayas
cometido. Ven a Él ahora mismo, por tanto mi oración, es
que Dios te bendiga y que seas grandemente feliz. Amen.
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