Pasionistas
SALMO 8
¡Señor, Dios nuestro,
qué admirable es tu nombre
en toda la tierra!
Exaltaste tu majestad sobre los cielos.
De la boca de los niños de pecho
has sacado una alabanza
contra tus adversarios,
para reprimir al enemigo y al vengador.
Cuando contemplo el cielo,
obra de tus dedos,
la luna y las estrellas que has creado...
¿Qué es el hombre,
para que te acuerdes de él?
¿El ser humano, para que lo visites?
Lo hiciste poco inferior a un dios,
y lo coronaste de gloria y esplendor.
Lo hiciste reinar
sobre la obra de tus manos,
lo pusiste todo bajo sus pies...
Ovejas y bueyes, todos ellos,
y hasta las fieras del campo;
las aves del cielo y los peces del mar,
que surcan las sendas de los mares.
¡Señor, Dios nuestro,
qué admirable es tu nombre
en toda la tierra!
Alabado seas, mi Señor.
Alabado seas, mi Señor.
El sol y las estrellas proclaman tu grandeza,
las flores y la luna nos cantan tu poder,
las flores y la luna nos cantan tu poder.
ALABADO SEAS, MI SEÑOR,
ALABADO SEAS, MI SEÑOR.
CANTANDO EL UNIVERSO
TE OFRECE SU HERMOSURA,
PUES TODA CRIATURA
ES CÁNTICO DE AMOR.
PUES TODA CRIATURA
ES CÁNTICO DE AMOR.
Alabado seas, mi Señor.
Alabado seas, mi Señor.
Los pájaros y el bosque, los árboles y el viento,
los ríos y los mares nos cantan tu poder,
los ríos y los mares nos cantan tu poder.
Alabado seas, mi Señor.
Alabado seas, mi Señor.
Por todos los hermanos que acogen y perdonan,
por todos los que rezan en su tribulación,
por todos los que rezan en su tribulación.
(Cesáreo Gabarain – Disco: “El Hermano Francisco” – Ediciones Paulinas)
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Salmo 8