“Calasanz, intérprete inspirado de los signos de
su tiempo, fundó la obra de las Escuelas Pías,
creando una escuela nueva, primer modelo de la
historia de la formación integral, popular y
cristiana para liberar a la niñez y juventud de la
ignorancia y del pecado.
Paula Montal, dos siglos y medio más tarde,
siguiendo el mismo impulso del Espíritu que le confía
dentro de la Iglesia la misión de “salvar las familias
enseñando a las niñas el Santo Temor de Dios”,
fundó el Instituto de Hijas de María, Religiosas de
las Escuelas Pías, que fue aprobado por el Papa Pío
IX. Así logró para la educación de la mujer una
institución religiosa injertada totalmente en la obra
de San José de Calasanz”. CC 2
Nació el 11 de octubre de 1799
en ese pequeño pueblo de
pescadores y constructores de
barcos de la provincia de
Cataluña, Arenys de Mar, en
España.
Sus padres eran Ramón Montal
y Vicenta Fornés; su papá era
cordelero y su mamá hacia
bordados y encajes
hermosísimos.
Paula era la mayor de
sus hermanos de padre
y madre, la seguían
Benito, María y
Joaquín; Salvador, el
mas pequeño, había
fallecido antes de
cumplir un año de vida.
Su hogar era sencillo y Cristiano, de mucho
trabajo y alegría.
Paula era la mejor
catequista que
tenía el Padre
Salvio Carbó,
Párroco de su
pueblo. Los niños
de la catequesis la
querían mucho,
pues tenía el don
de hacerse querer:
jugaba con ellos,
les enseñaba a
rezar y ser buenos.
Paula había observado que los niños tenían escuelas
donde aprender a leer y escribir, pero las niñas…¡Qué
abandonadas que estaban!
Sus ojos soñadores hicieron nacer una gran idea en su
corazón… la compartió con su confesor y sus dos
fieles amigas. Era su gran secreto.
A LOS 29 AÑOS SE PONE EN CAMINO
En una mañana de octubre de 1829 cuando con su amiga
Inés Busquets se fueron del pueblito donde habían
vivido siempre. Quería comenzar a ser realidad el
sueño que cada vez más sentía como voluntad de
Dios.
Viajan a Figueras para abrir allí una escuela de niñas.
Paula e Inés querían ser maestras y enseñar a las
niñas a leer, escribir, hacer encajes, y algo muy
importante conocer y amar a Dios. Con 40 reales en la
mano se presentan al párroco que se rió de ellas,
pues era poco el dinero para fundar una escuela y les
dice se devuelvan por donde vinieron que no
conseguirían nada, pero Paula decidida no le hace
caso y al poco tiempo, en un palomar abrieron la
soñada escuelita donde cada día venían más niñas,
que deseaban aprender a hacer encajes y ellas les
enseñaban y la acercaban Dios .
EN CUENTRO CON
LOS ESCOLAPIOS
En España las cosas no andaban bien las cosas por aquellos años. un
gobierno seguía a otro; y cada uno gobernaba pero que el anterior.
En 1836 le quitaron a la iglesia todas sus posesiones y suprimieron
los monasterios y casa religiosas. Muchas hermanas y hermanos
tuvieron que marcharse al extranjero para escapar de la violencia.
Un día del año1837, Paula se encuentra con los padres Escolapios, y
ve muy clara la voluntad de Dios: ensanchar la obra de Calasanz,
haciéndola llegar a las niñas.
Los tiempos eran difíciles y ella quería formar una nueva
congregación, Paula tuvo que esperar.
Después de un tiempo el padre Jacinto Feliú fue a visitarlas pues el
estaba encargado de reorganizar las comunidades escolapias en
España y decide ayudar a Paula para llevar adelante su proyecto¡ la
escuela Pía Femenina!.
Toda de Dios y
de las niñas.
En 1847, el día de la fiesta de la presentación
de Jesús en el Templo, 2 de febrero, en la
capilla de Sabadell, Paula se acercó al altar
junto con tres compañeras más: Inés
Busquets, Francisca de Domingo y Felicia
Clavel. Allí las esperaba el padre Agustín
Casanovas, quien acompaño con gran
sabiduría los primeros pasos de esta nueva
congregación religiosa. Paula dijo en el altar a
Dios públicamente que quería dedicar para
siempre toda su vida a él y a las niñas; estaba
haciendo su profesión religiosa. Desde ese
momento se llamara Madre Paula Montal de
San José de Calasanz.
ESCUELAS PIAS PARA
NIÑAS
El padre Agustín, Director del nuevo
Instituto entusiasmó a las flamantes
religiosas para expandir las escuelas
Pías femeninas por toda España y se
valió de Madre Paula para las tareas
mas difíciles.
Fueron 7 las fundaciones realizadas
personalmente por
Madre Paula: figueras1829; Arenys
de Mar 1842; Sabadell1846; Igualada
1849; Vendrell 1850; Masnou1852 y
Olesa de Montserrat1859.
LA MADRE DE LAS
SORPRESAS
En diciembre de1859, mandaron a Madre Paula
para la nueva fundación de Olesa de Montserrat.
Ya prácticamente no se moverá de allí, excepto 3
años en que será nombrada Madre Provincial de
Cataluña.
En Olesa, se sacrifico, trabajó, trabajo y trabajo.
Sonreía todo el tiempo. Educó madres de familia.
Vivió para sus niñas y sus hermanas de
comunidad.
A Madrea Paula no la llamaban Madre sólo por
costumbre, sino porque tenía un cariño de mamá
por cada una de sus hermanas de comunidad y
por las niñas que encontraba.
SAQUEO DEL COLEGIO DE OLESA AÑO1873.
Se vieron grandes desórdenes y una persecución
contra la Iglesia.
En 1874 cambió el gobierno español y la
situación se serenó; volvieron los sacerdotes a
sus parroquias y las escolapias reanudaron las
clases en el colegio que había sido destrozado y
saqueado, no les quedo otra que volver a
comenzar
ÚLTIMO ADIÓS
Pasaron los años, Paula ya estaba muy
anciana, pero continuaba siendo la de
siempre: mantenía su espíritu alegre y
juvenil.
Una alegría muy grande recibió los
últimos años de su vida: la aprobación
definitiva de las constituciones por
parte del Papa León XIII en 1887.
Al atardecer del día 26 de febrero de
1889 mirando a un punto fijo exclamo
“¡Madre! ¡Madre mía!..”
Así Paula nació para el cielo que con
tanto anhelo esperaba.
DE MADRE PAULA CARTA A UNA NOVICIA
Muy apreciada novicia Hermana en el Señor: Recibí la tuya, que me llenó
de una santa alegría al decirme que se alegra de los buenos consejos que
recibió durante el tiempo del noviciado; ya sabes, hermana mía, que mis
deseos eran que hubiese podido concluir los dos años, como dicen las
Santas Reglas, pero me consuelo porque no ha sido culpa mía, sino que la
santa obediencia lo ha dispuesto así; hágase en todo la voluntad de Dios!
Lo que te encargo, hermana mía, es, que perseveres en los mismos
sentimientos y deseos que tenía estando en el noviciado, de adelantar en
el camino de la perfección. Ya sabes, que para llegar a la cumbre de la
perfección hemos de practicar la santa humildad y obediencia; con sólo
estas dos virtudes nos uniremos con Jesucristo y tendremos la dicha de
ver al amado Esposo de nuestras almas, por eternidades. Qué alegría,
hermana mía, vernos en el cielo! Mis deseos son de verlas allí a todas
ustedes; ya se lo puede decir a todas mis Hermanas, que a todas las amo
en el Señor.
Tenga la bondad de saludarlas de mi parte, una por una, empezando por la
Madre Carmen, que todas me tengan presente en sus oraciones, y diga a
Madre Carmen, que le deje escribir al Sr. Cura Párroco, pues me parece
le toca a usted de obligación, por lo mucho que ha hecho por usted. Por
Dios, Nubia, se agradecida a los favores que te han hecho.
No me alargo más, porque todavía me encuentro débil, pues no he estado
buena, por eso he tardado en escribir: estos son regalitos de mi amado
Esposo; ayúdeme a darle gracias, y tu puedes disponer de tu afectísima
hermana que te ama en el Señor,
Paula Montal de San José de Calasanz.
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