LA NARRATIVA MEDIEVAL
ÍNDICE DEL TEMA
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1. La poesía épica.
1.1. Los cantares de gesta.
1.2. El Cantar de Mio Cid.
2. El mester de Clerecía.
2.1. Obras anónimas del siglo XIII.
2.2. Gonzalo de Berceo.
2.3. Libro de buen amor. El arcipreste de Hita.
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3. Los romances.
3.1. Romances viejos y romances nuevos
3.2. Clasificación de los romances.
3.3. Discurso.
3.4. Estilo.
4. La narrativa medieval en prosa.
4.1. (Colecciones de enxiemplos.)
4.2. (Alfonso X El Sabio.)
4.3. Don Juan Manuel.
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5. (La novela en el siglo XV.)
5.1. (La novela de caballerías.)
5.2. (La novela sentimental.)
6. La Celestina.
6.1. Argumento.
6.2. Género. ¿Drama o novela?
6.3. Modalidades del discurso dramático.
6.4. Tratamiento del amor.
6.5. Personajes.
6.6. Finalidad de la obra.
¿Qué entendemos por poesía épica?
• Es aquella cuya finalidad es
exaltar a los héroes y estimular
el sentimiento nacional.
• Surge después de la lírica por su
complejidad técnica.
• Algunos ejemplos antiguos de
poesía épica son La Odisea y la
Ilíada de Homero (en Grecia) y
La Eneida de Virgilio (Roma), el
Gigalmesh (XXVII a.C el
personaje) de Mesopotamia y el
Mahabharata (III. A. C. de la
India.
• VID. Libro de texto, p. 195,
ejemplos en el mundo
germánico, norte de Europa,
Groenlandia.
Homero, s. VII a.C.
Virgilio (s. I. a. C.)
Mahabharata (III. A. C)
1.1. LOS CANTARES DE GESTA
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La épica románica medieval está
constituida por los cantares de
gesta.
De los cantares de gesta franceses
destaca La Chanson de Roland
(s.XI), basado en la figura de
Roland, caballero en la corte de
Carlomagno.
De los cantares de gesta castellanos
conservamos: fragmento del
Cantar de Roncesvalles, El Poema
de Fernán González, Las
Mocedades de don Rodrigo y
ELCANTAR DE´MIO CID.
¿Por qué crees que es necesario en esta época
la aparición de poesía épica?
• 1. Para afianzar la idea de NACIÓN y de
LENGUA ROMANCE.
• La finalidad de este tipo de literatura es
crear CONCIENCIA NACIONAL.
• También pretende ALECCIONAR
(DOCERE) Y ENTRETENER AL
PUEBLO (DELECTARE).
El Cantar de Mio Cid
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Único poema épico castellano que
nos ha llegado casi completo, a
falta de la hoja inicial y dos del
interior.
La copia conservada es del siglo
XIV aunque es copia de otro del
siglo XIII (1207), en el que se dice
que fue escrito por un tal Per
Abbat.
Hay muchas teorías sobre su
datación y sobre su autoría.
-Se dice que es del siglo XIII o de
mediados del XII.
Que fue escrito por un autor de
Burgos, aunque otros sostienen que
por un juglar de Medinacelli y otro
de san Esteban de Gormaz.
• ARGUMENTO:
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Se narran los últimos años del Cid
(s. XI), caballero de las cortes de
Sancho II de Castilla y Alfonso VI
de Castilla y León.
El Cantar de Mio Cid trata el tema
del complejo proceso de
recuperación de la honra perdida
por el héroe, cuya restauración
supondrá una honra mayor a la de
la situación de partida.
El poema exalta la figura del Cid y
se cree que subyacen las disputas
entre los nobles de sangre con los
caballeros villanos que por sus
propios méritos ascendían de escala
social.
EL DESTIERRO...
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El poema se inicia con el destierro
del Cid, primer motivo de
deshonra, tras haber sido acusado
de robo. Este deshonor supone
también el ser desposeído de sus
heredades o posesiones en Vivar y
privado de la patria potestad de su
familia.
El Cid marcha y lo acompañan
muchos seguidores, pero también
sufre porque al entrar a Burgos
nadie le ayuda por temor a las
represalias del rey.
DEBE RECUPERAR SU HONRA
MEDIANTE LA RECONQUISTA.
LAS BODAS...
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•
Se extiende desde el comienzo dela
campaña levantina hasta las bodas
de las hijas del Cid con los infantes
de Carrión.
Tras la conquista de Valencia,
gracias al solo valor de su brazo, su
astucia y prudencia, consigue el
perdón real y con ello una nueva
heredad, el señorío sobre Valencia,
que se une a su antiguo solar ya
restituido. Para ratificar su nuevo
estatus de señor de vasallos, se
conciertan bodas con linajes del
mayor prestigio cuales son los
infantes de Carrión.
LA AFRENTA DE CORPES...
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•
Pero paradójicamente, con ello se
produce la nueva caída de la honra del
Cid, debido al ultraje de los infantes a
las hijas del Cid, doña Elvira y doña
Sol, que son vejadas, fustigadas,
malheridas y abandonadas en el
robledal de Corpes.
Este hecho supone según el derecho
medieval el repudio de facto de estas
por parte de los de Carrión. Por ello el
Cid decide alegar la nulidad de estos
matrimonios en un juicio presidido por
el rey, donde además los infantes de
Carrión queden infamados
públicamente y apartados de los
privilegios que antes ostentaban como
miembros del séquito real. Por el
contrario, las hijas del Cid conciertan
matrimonios con reyes de España,
llegando al máximo ascenso social
posible.
Las hijas del Cid, Ignacio Pinazo, 1879
NIVEL DE LA HISTORIA
• Recuperación de la
honra:
• Gracias a sus hazañas
hiperbólicas de
Reconquista, que
hacen que aumente su
FAMA y RIQUEZA.
• El rey Alfonso VI lo
perdona.
• Recuperación del honor:
tras la Afrenta de Corpes,
lucha contra los cobardes
infantes de Carrión y les
gana, casando de nuevo a
sus hijas.
• GRACIAS A ESTO, EL
CID ASCIENDE DE
JERARQUÍA SOCIAL.
EJEMPLOS DE TEXTOS
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CANTAR PRIMERO
Destierro del Cid
Tirada 1
El Cid convoca a sus vasallos; éstos
se destierran con él.
Adiós del Cid a Vivar.
(Envió a buscar a todos sus parientes
y vasallos,
y les dijo cómo el rey le mandaba
salir de todas sus tierras
y no le daba de plazo más que nueve
días y que quería saber
quiénes de ellos querían ir con él y
quiénes quedarse.)
A los que conmigo vengan que Dios
les dé muy buen pago;
también a los que se quedan
contentos quiero dejarlos.
•
Habló entonces Álvar Fáñez, del
Cid era primo hermano:
"Con vos nos iremos, Cid, por
yermos y por poblados;
no os hemos de faltar mientras que
salud tengamos,
y gastaremos con vos nuestras
mulas y caballos
y todos nuestros dineros y los
vestidos de paño,
siempre querremos serviros como
leales vasallos."
Aprobación dieron todos a lo que
ha dicho don Álvaro.
Mucho que agradece el Cid
aquello que ellos hablaron.
El Cid sale de Vivar, a Burgos va
encaminado,
allí deja sus palacios yermos y
desheredados.
• Los ojos de Mío Cid mucho
llanto van llorando;
hacia atrás vuelve la vista y se
quedaba mirándolos.
Vio como estaban las puertas
abiertas y sin candados,
vacías quedan las perchas ni
con pieles ni con mantos,
sin halcones de cazar y sin
azores mudados.
Y habló, como siempre habla,
tan justo tan mesurado:
"¡Bendito seas, Dios mío,
Padre que estás en lo alto!
Contra mí tramaron esto mis
enemigos malvados".
• 2
Agüeros en el camino de
Burgos
Ya aguijan a los caballos, ya
les soltaron las riendas.
Cuando salen de Vivar ven la
corneja a la diestra,
pero al ir a entrar en Burgos la
llevaban a su izquierda.
Movió Mío Cid los hombros y
sacudió la cabeza:
"¡Ánimo, Álvar Fáñez, ánimo,
de nuestra tierra nos echan,
pero cargados de honra hemos
de volver a ella! "
•
•
3
El Cid entra en Burgos
Ya por la ciudad de Burgos el Cid
Ruy Díaz entró.
Sesenta pendones lleva detrás el
Campeador.
Todos salían a verle, niño, mujer y
varón,
a las ventanas de Burgos mucha
gente se asomó.
¡Cuántos ojos que lloraban de
grande que era el dolor!
Y de los labios de todos sale la
misma razón:
"¡Qué buen vasallo sería si tuviese
buen señor!"
4
Nadie hospeda al Cid.
Sólo una niña le dirige la palabra
para mandarle alejarse.
El Cid se ve obligado a acampar
fuera de la población, en la glera.
De grado le albergarían, pero ninguno
lo osaba,
que a Ruy Díaz de Vivar le tiene el
rey mucha saña.
La noche pasada a Burgos llevaron
una real carta
con severas prevenciones y
fuertemente sellada
mandando que a Mío Cid nadie le
diese posada,
que si alguno se la da sepa lo que le
esperaba:
sus haberes perdería, más los ojos de
la cara,
y además se perdería salvación de
cuerpo y alma.
Gran dolor tienen en Burgos todas las
gentes cristianas
de Mío Cid se escondían: no pueden
decirle nada.
Se dirige Mío Cid adonde siempre
paraba;
cuando a la puerta llegó se la
encuentra bien cerrada.
Por miedo del rey Alfonso acordaron
los de casa
que como el Cid no la rompa no se la
abrirán por nada.
Comienzo del cantar 2º
Narrador:
Aquí se comienza la gesta /de mío Cid el
de Vivar
• Tan ricos son los suyos /que no
saben lo que han.
• Poblado ha mío Cid /el puerto de
Alucat;
• Dejando a Zaragoza /y a las tierras
de acá,
• Y dejando a Huesca /y tierras de
Montalbán,
• Contra la mar salada, /empezó a
guerrear.
• A oriente sale el sol /y tornose a esa
parte.
• Mío Cid ganó a Jérica /y Onda y
Almenar;
• Tierras de Burriana /todas
conquistado las ha.
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Ayudole el Criador, /el Señor que
está en el cielo;
Él con todo esto /tomó a Murviedro;
Ya veía mío Cid /que Dios le iba
valiendo.
Dentro en Valencia, /no es poco el
miedo.
Pesa a los de Valencia, / sabed, no
les place;
Acordaron en consejo /que le
viniesen a cercar.
Trasnocharon de noche; /de mañana
al clarear,
Cerca de Murviedro, /tornan las
tiendas a hincar.
Violo mío Cid, /tomose a maravillar:
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(Cid)
¡Gracias a ti, /Padre espiritual!
En sus tierras estamos /y
hacérnosles todo mal;
Bebemos su vino /y comemos el su
pan;
Si a cercarnos vienen, /con
derecho lo hacen;
A menos de lid, /esto no se acabará.
Vayan los mandados /por los que
nos deben ayudar:
Los unos a Jérica /y los otros a
Alucat;
Desde allí a Onda /y los otros a
Almenar;
Los de Burriana /luego vengan acá;
Empezaremos /esta lid campal;
Yo fío por Dios /que nuestro pro
aumentarán.
(Narrador)
Al tercer día, /todos juntos
están;
• El que en buena hora
nació /comenzó a hablar:
• (Cid)
Oíd, mesnadas, /¡así el Criador
os salve!
• Después que nos partimos /de
la limpia cristiandad,
• No fue de nuestro agrado, /ni
nos pudimos más;
• Gracias a Dios, /lo nuestro fue
adelante.
• Los de Valencia /cercado nos
han;
• Si en estas tierras /quisiéremos
durar,
• A estos firmemente / hay que
escarmentar.
Fragmentos del cantar 3º
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Narrador
En Valencia estaba mío /Cid con
todos sus vasallos;
Con él ambos sus yernos, /los
infantes de Carrión.
Yacía en un escaño, /dormía el
Campeador.
Mal sobresalto, /sabed, que les
pasó:
Saliose de la red /y desatose el
león.
En gran miedo se vieron /en medio
de la corte;
Embrazan los mantos /los del
Campeador
Y cercan el escaño /y se ponen
sobre su señor.
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Fernán González no vio allí donde se
escondiese, / ni cámara abierta ni
torre;
Metiose bajo el escaño, /¡tuvo tanto
pavor!
Diego González / por la puerta salió,
Diciendo por la boca:
Diego
¡No veré a Carrión!
Narrador
Tras una viga lagar, /metiose con
gran pavor;
El manto y el brial /todo sucio lo
sacó.
En esto despertó / el que en buena
hora nació;
Vio cercado el escaño /de sus buenos
varones.
Cid
¿Qué es esto, mesnadas, /o qué
queréis vos?
¡Ah, señor honrado!, /alarma nos dio
el león.
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Narrador
Mío Cid apoyó el codo, / en pie se
levantó;
El manto trae al cuello / y adeliñó
para el león.
El león, cuando lo vio, /mucho se
amedrentó;
Ante mío Cid, /la cabeza humilló y
la boca bajó.
Mío Cid don Rodrigo /del cuello lo
tomó
• 2300
Y llévalo de diestro /y en la red le
metió.
A maravilla lo tienen /cuantos allí
son;
Y tornáronse al palacio /para la
corte.
Mío Cid por sus yernos /demandó y
no los halló;
Aunque los están llamando, /
ninguno respondió.
Cuando los hallaron,
•
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•
vinieron
tan sin color.
¡No visteis tal burla
como
iba por la corte!
Mandolo prohibir
mío Cid el
Campeador.
Se sintieron muy
ofendidos
los infantes de
Carrión;
Gran cosa les pesa
de esto
que les pasó.
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Cid
Vos les disteis villas por arras
en tierras de Carrión;
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2570
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2575
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2580
Yo les quiero dar en ajuar
tres mil marcos de valor;
Os daré mulas y palafrenes
lucidos de condición;
Caballos para en diestro,
fuertes y corredores,
Y muchas vestiduras
de paños y de ciclatones.
Os daré dos espadas,
a Colada y a Tizón;
Bien lo sabéis vos
que las gané a guisa de varón;
Mis hijos sois ambos
cuando mis hijas os doy;
Allá me llevéis
las telas del corazón.
Que lo sepan en Galicia
y en Castilla y en León
Con qué riqueza envío
mis yernos ambos a dos.
A mis hijas sirváis,
Si bien las servís,
que vuestras mujeres son;
yo os daré buen galardón.
• Narrador
Otorgado lo han esto
los infantes de Carrión;
• Aquí reciben
las hijas del Campeador;
• Comienzan a recibir
lo que el Cid mandó.
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2585
Cuando son pagados
a todo su sabor,
Ya mandaban cargar
los infantes de Carrión
Grandes son las nuevas
por Valencia la mayor;
Todos prenden armas
y cabalgan con vigor.
Porque despiden las hijas del Campeador
a tierras de Carrión.
• 2590
• Ya quieren cabalgar,
en despedida son.
• Ambas hermanas,
doña Elvira y doña Sol,
• Hincaron los hinojos
ante el Cid Campeador:
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•
Elvira y Sol
¡Merced os pedimos, padre,
así os valga el Criador!
Vos nos engendrasteis,
nuestra madre nos parió;
• 2595
Delante estáis ambos,
señora y señor.
Ahora nos enviáis
a tierras de Carrión;
Deuda nuestra es cumplir
lo que mandareis vos.
Así, os pedimos merced,
nosotras ambas a dos,
Que enviéis vuestros mensajes
a tierras de Carrión.
• 2600
Narrador
Abrazolas mío Cid
y saludolas a ambas a dos.
(La afrenta...)
• Infantes
Creedlo bien,
doña Elvira y doña Sol,
• Aquí seréis escarnecidas
en estos fieros montes.
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•
Hoy nos partiremos
y dejadas seréis de nos;
No tendréis parte
en tierras de Carrión.
Irán estos mandados
al Cid Campeador;
Nos vengaremos en ésta
por la del león.
Narrador
Allí les quitan los mantos
y los pellizones;
Déjanlas en cuerpo
y en camisas y en ciclatones.
¡Espuelas tienen calzadas
los malos traidores!
En mano prenden las cinchas
resistentes y fuertes.
Cuando esto vieron las dueñas,
hablaba doña Sol:
2715
2720
• Sol
¡Por Dios os rogamos,
•
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•
•
don Diego y don Fernando, nos!
•
2725
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2730
Dos espadas tenéis
tajadoras y fuertes;
A la una dicen Colada
y a la otra Tizón;
Cortadnos las cabezas,
mártires seremos nos.
Moros y cristianos
hablarán de esta razón;
Que, por lo que nos merecemos,
no lo recibimos nos;
• Tan malos ejemplos
no hagáis sobre nos.
• Si nos fuéremos majadas,
os deshonraréis vos;
• Os lo retraerán
en vistas o en cortes.
•
•
Narrador
Lo que ruegan las dueñas
Ya les empiezan a dar
no les ha ningún pro.
los infantes de Carrión;
2735
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Con las cinchas corredizas,
májanlas tan sin sabor;
Con las espuelas agudas,
donde ellas han mal sabor,
Rompían las camisas y las carnes
a ellas ambas a dos;
Limpia salía la sangre
sobre los ciclatones.
Ya lo sienten ellas
en los sus corazones.
¡Cuál ventura sería ésta,
si pluguiese al Criador
Que asomase ahora
el Cid Campeador!
Tanto las majaron
que sin aliento son;
Sangrientas en las camisas
y todos los ciclatones.
Cansados son de herir
ellos ambos a dos, 2745
Ensayándose ambos
cuál dará mejores golpes.
Ya no pueden hablar
doña Elvira y doña Sol;
Por muertas las dejaron
en el Robledo de Corpes.
2740
NIVEL DEL DISCURSO (CARÁCTERÍSTICAS
LINGÜÍSTICAS Y DISCURSIVAS)
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Métrica irregular (vv. De entre 10 y 20 sílabas, rima asonante, tiradas de
versos, pausa o cesura entre los dos hemistiquios).
Elipsis y se anuncian hechos que después serán contados (prolepsis).
Narrador omnisciente y orden cronológico.
Discurso dramático, es decir, se le da voz a los personajes.
Formulismo, debido a su transmisión oral: fórmulas con función conativa o
fática y epítetos épicos: Campeador
• Noble barba tan crecido
• El buen nacido
• El que en buena hora ciñó espada
• El que en buena hora nació.
Frases binarias, pleonasmos, hipérboles, notas de humor.
EJERCICIOS:
• p. 197: (201)
• 1, 2, 3, 4, 5.
EL MESTER DE CLERECÍA
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Oficio de clérigos. S. XIII-S. XV.
Textos narrativos de tema
RELIGIOSO O HEROICO.
Intención moral.DOCERE.
Erudición de sus autores que
muestran sus fuentes.
En verso: cuaderna vía. (VV.
ALEJANDRINOS
MONORRIMOS, RIMA
consonante).
Difundidos por los juglares, los
sermones o la lectura de los más
privilegiados.
NACE LA CONCIENCIA DE
AUTORÍA
OBRAS ANÓNIMAS DEL SIGLO XIII
Libro de Alexandre, sobre Alejandro
Magno
Libro de Apolonio, sobre Apolonio de
Tiro.
• Todas estas obras están escritas
en cuaderna vía.
• Exaltan la figura de un
personaje.
• Hay otras en pareados de versos
cortos, como:
• Vida de santa María Egipcíaca.
• Libro de los Tres Reyes de
Oriente.
• También destacan poemas de
debates sobre temas teosóficos.
Poema de Fernán González
GONZALO DE BERCEO
•
•
Gonzalo de Berceo es el primer
poeta en lengua castellana con
nombre conocido, no sólo gracias
a algunos documentos notariales,
sino también a sus propios textos,
de donde extraemos algunos pocos
datos para reconstruir su biografía
“Yo Gonçalo por nombre, clamado
de Berceo,
De Sant Millán criado, en la su
merced seo,
De fazer est travajo ovi muy gran
deseo,
Riendo gracias a Dios quando
fecho lo veo”.
• Ilustración de la
primera página de la
revista Blanco y
Negro (junio, 1904)
que reproduce el
poema de Manuel
Machado «Retablo»
o «Glosa» de Berceo.
Ilustración de Gonzalo de Berceo que se conserva en
la Casa de los Chapiteles (Logroño)
VIDA EN EL MONASTERIO DE SAN
MILLÁN DE LA COGOLLA
OBRA
• Se distinguen tres tipos de
obras:
• Hagiográficas (vidas de
santos): Vida de san Millán de
la Cogolla.
• Obras marianas: Loores de
Nuestra Señora; Milagros de
Nuestra Señora.
• Obra doctrinal: El sacrificio
de la misa.
Monasterio de San Millán de la
Cogolla
Milagros de Nuestra Señora
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Origen: en la Europa de la época es
muy frecuente el culto a la Virgen
(peregrinaciones, iconografía y
literatura sobre la virgen).
Se exalta el poder mediador de la
Virgen para la salvación de las
almas.
Dos partes:
-Intoducción: el narrador es Berceo
que se metaforiza en un ROMERO.
La Virgen es UN LOCUS
AMOENUS (metáfora del hombre
que ha perdido la Gracia y quiere
volver al Paraíso).
-25 milagros. Demostración de la
doctrina de la introducción.
La Virgen ayuda a sus fieles.
La virgen aparece como maternal,
autoritaria y severa. Premia o
castiga a sus devotos.
RECUPERACIONES EN LA POESÍA DEL SIGLO
XX DE GONZALO DE BERCEO
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De Ramón Pérez de Ayala:
LA PAZ DEL SENDERO
Con sayal de amarguras, de la vida romero,
topé, tras luenga andanza, con la paz de un sendero.
Fenecía del día el resplandor postrero.
En la cima de un álamo sollozaba un jilguero.
No hubo en lugar de tierra la paz que allí reinaba.
Parecía que Dios en el campo moraba,
y los sones del pájaro que en lo verde cantaba
morían con la esquila que a lo lejos temblaba.
La flor de madreselva, nacida entre bardales,
vertia en el crepúsculo olores Celestiales;
veíanse blancos brotes de silvestres rosales
y en el cielo las copas de los álamos reales.
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Y como de la esquila se iba mezclando el son
al canto del jilguero, mi pobre corazón
sintió como una lluvia buena, de la emoción.
Entonces, a mi vera, vi un hermoso garzón.
Este garzón venía conduciendo el ganado,
y este ganado era por seis vacas formado,
lucidas todas ellas, de pelo colorado,
y la repleta ubre de pezón sonrosado.
Dijo el garzón: -¡ Dios guarde al señor forastero!
-Yo nací en esta tierra, morir en ella quiero,
rapaz. -Que Dios le guarde. -Perdióse en el sendero...
En la cima del álamo sollozaba el jilguero.
Senti en la misma entraña algo que fenecía,
y queda y dulcemente otro algo que nacía.
En la paz del sendero se anegó el alma mía,
y de emoción no osó llorar.
Atardecía.
De Rubén Darío, en Prosas profanas:
A MAESTRE GONZALO DE
BERCEO
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Amo tu delicioso alejandrino
como el de Hugo, espíritu de
España;
éste vale una copa de champaña,
como aquél vale un "vaso de bon
víno".
Mas a uno y. otro pájaro divino
la primitiva cárcel es ertraña;
el barrote maltrata, el grillo daña;
que vuelo y libertad son su
destino.
Así procuro que en la luz
resalte
tu antiguo verso, cuyas alas doro
y hago brillar con mi moderno
esmalte;
tiene la libertad con el decoro
y vuelve como al puño el gerifalte,
trayendo del azul rimas de oro.
De Antonio Machado, en Poesías completas:
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MIS POETAS
El primero es Gonzalo de Berceo
llamado,
Gonzalo de Berceo, poeta y
peregrino,
que yendo en romeria acaeció en
un prado,
y a quien los sabios pintan
copiando un pergamino.
Trovó a Santo Domingo, trovó a
Santa María,
y a San Millán, y a San Lorenzo y
Santa Oria.
Y dijo: mi dictado non es de
juglaría;
escrito lo tenemos; es verdadera
historia.
•
Su verso es dulce y grave;
monótonas hileras
de chopos invernales, en donde
nada brilla;
renglones como surcos en pardas
sementeras,
y lejos, las montañas azules de
Castilla.
El nos cuenta el repaire del romeo
cansado;
leyendo en santorales y libros de
oración,
copiando historias viejas, nos dice
su dictado,
mientras le sale afuera la luz del
corazón.
El sacristán fornicario
75
• Amigos, si quisiésedes
un poco esperar,
• aun otro miraclo
vos querría contar,
• que por Sancta María
denó Dios demostrar,
• de cuya lege quiso
con su boca mamar.
76
• Un monje beneíto
• el logar no lo leo,
• querié de corazón
• facié a la su statua
fue en una mongía,
decir no lo sabría,
bien a Sancta María,
el enclín cada día.
77
• Facié a la su statua
• fincaba los enojos,
• el abat de la casa
• ca teniélo por cuerdo
el enclín cada día,
dicié: «Ave María»;
dio'l la sacristanía,
e quito de folía.
• El enemigo malo,
de Belzebud vicario,
• que siempre fue e éslo
de los buenos contrario,
• tanto pudió bullir
el sotil aversario,
• que corrompió al monje,
fízolo fornicario.
•
79
• Priso un uso malo
el loco pecador,
• de noche, cuando era
hechado el prior,
• isié por la eglesia
fuera del dormitor,
• corrié el entorpado
a la mala labor.
•
80
• Siquier a la exida,
siquier a la entrada,
• delante del altar
li cadié la pasada;
• el enclín e la Ave
teniéla bien usada,
•
non se li oblidaba
en ninguna vegada.
• Corrié un río bono
• haviélo de pasar
• do se vinié el loco
• cadió e enfogóse
cerca de la mongía;
el monje todavía;
de complir su folía,
fuera de la freiría.
•
82
• Cuando vino la hora
• non habié sancristano
• levantáronse todos,
• fueron a la eglesia
•
de matines cantar,
que podiese sonar;
quisque de su logar;
al fraire despertar.
83
• Abrieron la eglesia
• buscaron al clavero,
• buscando sus e yuso
• do yacié enfogado,
como mejor sopieron,
trobar no lo podieron;
atanto andidieron,
allá lo enfirieron.
•
Qué podrié ser esto
no lo podién asmar,
• si's murió o'l mataron
no lo sabién judgar;
• era muy grand la basca
e mayor el pesar,
• ca cadié en mal precio
por esto el logar.
•
85
• Mientre yacié en vano
el cuerpo en el río,
• digamos de la alma
en cual pleito se vío:
• vinieron de dïablos
por ella grand gentío,
• por levarla al báratro,
de deleit bien vacío.
•
86
• Mientre que los dïablos
la trayén com a pella,
• vidiéronla los ángeles,
descendieron a ella,
• ficieron los dïablos
luego muy grand querella,
•
que suya era quita,
que se partiesen d'ella.
•
Non hobieron los ángeles
razón de vocealla,
• ca hobo la fin mala
e asín fue sin falla;
• tirar no lis podieron
valient una agalla;
• hobieron a partirse
tristes de la batalla.
•
88
• Acorrió'l la Gloriosa,
reina general,
• ca tenién los dïablos
mientes a todo mal;
• mandólis atender,
non osaron fer ál,
• moviólis pletesía
firme e muy cabdal.
•
89
• Propuso la Gloriosa
palabra colorada,
• «Con esta alma, foles,
-diz- non habedes nada;
• mientre fue en el cuerpo
fue mi acomendada;
•
agora prendrié tuerto
por ir desamparada.»
• (...)
• Rendieron a Dios gracias
de buena voluntat,
• a la sancta reina,
mader de pïadat,
• que fizo tal miraclo
por su benignidat,
• por qui está más firme
toda la cristiandat.
• 99
• Confesóse el monje
e fizo penitencia,
• mejoróse de toda
su mala contenencia,
• sirvió a la Gloriosa
mientre hobo potencia,
• finó cuando Dios quiso
sin mala repindencia,
• requiescant, pace
cun divina clemencia.
•
• 100
• Muchos tales miraclos
e muchos más granados
• fizo Sancta María
sobre sos aclamados;
• non serién los millésimos
por nul homne contados,
• mas de lo que sopiéremos,
seed nuestros pagados.
El libro del buen amor, el Arcipreste de
Hita
•
•
•
Su autor es Juan Ruiz, conocido
como el Arcipreste de Hita,
perteneciente a la escuela de El
Mester de Clerecía, en el siglo XIV.
El libro es una autobiografía que
está estructurada en una serie de
aventuras amorosas, por lo general
fallidas. Se nos presentan todos los
tipos de Amor que hay, sobre todo el
amor ferino o sexual y el puro, pero
también el amor por el dinero o la
avaricia, etc.
Como obra perteneciente al Mester
de Clerecía, está escrito en cuaderna
vía.
•
•
•
•
•
El yo protagonista da unidad a las
experiencias amorosas.
Hay digresiones didácticas o
exemplas (que son historias
moralizantes).
También se intercalan piezas líricas
y alegóricas (es decir, piezas cuyos
protagonistas son elementos
abstractos antropomorfizados).
De entre las piezas alegóricas
destacan el debate del protagonista
con don Amor y la batalla entre don
carnal y doña Cuaresma.
De los episodios amorosos destaca
el de Don Melón y Doña Endrina
en el que interviene una mediadora,
que es la Trotaconventos,
antecedente de un personaje de la
literatura española como es la
Celestina.
Los trotaconventos, siglo XVII
Aunque la mayor parte de la obra está
escrita en cuaderna vía, hay versos de
métrica variada, como de 16 sílabas,
y uno de los dos p´rólogos aparece en
prosa.
Sentido de la obra:
-El sentido es didáctico, aleccionar sobre
el buen amor, pero se apoya en el
principio de San Agustín de la libre
elección: se presentan dos
posibilidades para que el lector elija
Hay humor, y también se nota ya cierta
frescura, por lo que algunos críticos
han interpretado la obra como
precursora del Renacimiento, en tanto
que alienta al carpe diem.
Estilo:
Lenguaje popular, uso del refranero,
eufemismos sexuales, llamadas de
atención al lector, interrogaciones
retóricas, bimembraciones, anáforas,
comparaciones, hiperboles y juegos
de palabras.
Consejos de don Amor:
Condiciones que ha de tener la mujer para ser bella
(coplas 429- 435)
• Si leyeres a Ovidio que por mí fue educado,
hallarás en él cuentos que yo le hube mostrado,
y muy buenas maneras para el enamorado;
Pánfilo, cual Nasón, por mí fue amaestrado.
• Si quieres amar dueñas o a cualquier mujer
muchas cosas tendrás primero que aprender
para que ella te quiera en amor acoger.
Primeramente, mira qué mujer escoger.
• Busca mujer hermosa, atractiva y lozana,
que no sea muy alta pero tampoco enana;
si pudieras, no quieras amar mujer villana,
pues de amor nada sabe, palurda y chabacana.
•
•
•
Busca mujer esbelta, de cabeza pequeña,
cabellos amarillo no teñidos de alheña;
las cejas apartadas, largas, altas, en peña;
ancheta de caderas, ésta es talla de dueña.
Ojos grandes, hermosos, expresivos, lucientes
y con largas pestañas, bien claras y rientes;
las orejas pequeñas, delgadas; para mientes (fíjate)
si tiene el cuello alto, así gusta a las gentes.
La nariz afilada, los dientes menudillos,
iguales y muy blancos, un poco apartadillos,
las encías bermejas, los dientes agudillos,
los labios de su boca bermejos, angostillos.
La su boca pequeña, así, de buena guisa
su cara sea blanca, sin vello, clara y lisa,
conviene que la veas primero sin camisa
pues la forma del cuerpo te dirá: ¡esto aguisa!
• Lo que puede el dinero
• 490 "Hace mucho el dinero, mucho se le ha de amar;
al torpe hace discreto, hombre de respetar,
hace correr al cojo al mudo le hace hablar;
el que no tiene manos bien lo quiere tomar.
491 "También al hombre necio y rudo labrador
dineros le convierten en hidalgo doctor;
Cuanto más rico es uno, más grande es su valor,
quien no tiene dinero no es de sí señor.
492 "Y si tienes dinero tendrás consolación,
placeres y alegrías y del Papa ración,
comprarás Paraíso, ganarás la salvación:
donde hay mucho dinero hay mucha bendición.
• 494 "Él crea los priores, los obispos, los abades,
arzobispos, doctores, patriarcas, potestades;
a los clérigos necios da muchas dignidades,
de verdad hace mentiras; de mentiras hace verdades.
495 "Él hace muchos clérigos y muchos ordenados,
muchos monjes y monjas, religiosos sagrados,
el dinero les da por bien examinados:
a los pobres les dicen que no son ilustrados.
503 "Yo he visto a muchos curas en sus predicaciones,
despreciar el dinero, también sus tentaciones,
pero, al fin, por dinero otorgan los perdones,
absuelven los ayunos y ofrecen oraciones.
504 "Dicen frailes y clérigos que aman a Dios servir,
más si huelen que el rico está para morir,
y oyen que su dinero empieza a retiñir,
por quién ha de cogerlo empiezan a reñir.
LOS ROMANCES
•
•
•
•
•
Son poemas narrativos y anónimos
destinados al canto.
En general están formados por vv.
Octosílabos y rima asonante en los
pares, pero esto puede variar.
Romances viejos: documentados
entre finales de la E. M. y mediados
del siglo XVI. Son anónimos y
difíciles de fechar.
Romances nuevos: son de autores
conocidos, de mediados del silo XVI
y son imitaciones de los antiguos.
Temas: tema épico medieval, tema
francés carolingio, tema histórico,
fronterizo, de ficción (amores,
burlas), y bíblicos, grecorromanos y
antiguos.
•
•
•
•
Estilo y discurso: siguen el orden
cronológico pero a veces
comienzan in media res, los finales
crean expectación mediante finales
abruptos y suspensos.
Uso del presente histórico, pretérito
imperfecto de indicativo, arcaísmos
(f- inicial por h-, e paragógica,
formas como amades, arcaísmos
léxicos, fórmulas conativas, epíteto
épico, paralelismos, repeticiones o
anáforas, antítesis y
enumeraciones.
RASGOS MUY PRIMITIVOS.
LEER EN ELL LIBRO P. 203 LOS
DOS ROMANCES.
Ejemplo de romance medieval
•
«Abenámar, Abenámar,
moro de la morería,
el día que tú naciste
grandes señales había.
Estaba la mar en calma,
la luna estaba crecida;
moro que en tal signo nace,
no debe decir mentira.»
Allí respondiera el moro,
bien oiréis lo que decía:
«No te la diré, señor,
aunque me cueste la vida,
porque soy hijo de un moro
y una cristiana cautiva;
siendo yo niño y muchacho
mi madre me lo decía:
que mentira no dijese,
que era grande villanía:
por tanto pregunta, rey,
que la verdad te diría.
•
«Yo te agradezco, Abenámar,
aquesta tu cortesía.
¿Qué castillos son aquéllos?
¡Altos son y relucían!»
«El Alhambra era, señor,
y la otra la mezquita;
los otros los Alijares,
labrados a maravilla.
El moro que los labraba
cien doblas ganaba al día
y el día que no los labra
otras tantas se perdía.
El otro es Generalife,
huerta que par no tenía;
el otro Torres Bermejas,
castillo de gran valía.»
Allí habló el rey don Juan,
bien oiréis lo que decía:
«Si tú quisieras, Granada,
contigo me casaría;
daréte en arras y dote
a Córdoba y a Sevilla.»
«Casada soy, rey don Juan,
casada soy, que no viuda;
el moro que a mí me tiene
muy grande bien me quería.»
El conde Olinos o Amor más poderoso que la
muerte
• Madrugaba el Conde
Olinos,
mañanita de San Juan,
a dar agua a su caballo
a las orillas del mar.
Mientras el caballo bebe
canta un hermoso cantar:
las aves que iban volando
se paraban a escuchar;
caminante que camina
detiene su caminar;
navegante que navega
la nave vuelve hacia allá.
• Desde la torre más alta
la reina le oyó cantar:
-Mira, hija, cómo canta
la sirenita del mar.
-No es la sirenita, madre,
que esa no tiene cantar;
es la voz del conde Olinos,
que por mí penando está.
-Si por tus amores pena
yo le mandaré matar,
que para casar contigo
le falta sangre real.
• -¡No le mande matar,
madre;
no le mande usted matar,
que si mata la conde
Olinos
juntos nos han de enterrar!
-¡Que lo maten a lanzadas
y su cuerpo echen al mar!
Él murió a la media noche;
ella, a los gallos cantar.
A ella, como hija de reyes,
la entierran en el altar,
y a él, como hijo de
condes,
unos pasos más atrás.
• De ella nace un rosal
blanco;
de él, un espinar albar.
Crece el uno, crece el otro,
los dos se van a juntar.
La reina, llena de envidia,
ambos los mandó cortar;
el galán que los cortaba
no cesaba de llorar.
De ella naciera una garza;
de él, un fuerte gavilán.
Juntos vuelan por el cielo,
juntos vuelan para a par.
Recuperaciones de los romances el el
siglo XX: Federico García Lorca
• Su luna de pergamino
Preciosa tocando viene
por un anfibio sendero
de cristales y laureles.
El silencio sin estrellas,
huyendo del sonsonete,
cae donde el mar bate y canta
su noche llena de peces.
En los picos de la sierra
los carabineros duermen
guardando las blancas torres
donde viven los ingleses.
Y los gitanos del agua
levantan por distraerse,
glorietas de caracolas
y ramas de pino verde.
• Su luna de pergamino
Preciosa tocando viene.
Al verla se ha levantado
el viento que nunca duerme.
San Cristobalón desnudo,
lleno de lenguas celestes,
mira la niña tocando
una dulce gaita ausente.
• Niña, deja que levante
tu vestido para verte.
Abre en mis dedos antiguos
la rosa azul de tu vientre.
• Preciosa tira el pandero
y corre sin detenerse.
El viento-hombrón la persigue
con una espada caliente.
• Frunce su rumor el mar.
Los olivos palidecen.
Cantan las flautas de umbría
y el liso gong de la nieve.
• ¡Preciosa, corre, Preciosa,
que te coge el viento verde!
¡Preciosa, corre, Preciosa!
¡Míralo por dónde viene!
Sátiro de estrellas bajas
con sus lenguas relucientes.
• Preciosa, llena de miedo,
entra en la casa que tiene,
más arriba de los pinos,
el cónsul de los ingleses.
• Asustados por los gritos
tres carabineros vienen,
sus negras capas ceñidas
y los gorros en las sienes.
• El inglés da a la gitana
un vaso de tibia leche,
y una copa de ginebra
que Preciosa no se bebe.
• Y mientras cuenta, llorando,
su aventura a aquella gente,
en las tejas de pizarra
el viento, furioso, muerde.
(“Preciosa y el Aire”)
Romance de la luna, luna
• La luna vino a la fragua
con su polisón de nardos.
El niño la mira, mira.
El niño la está mirando.
• En el aire conmovido
mueve la luna sus brazos
y enseña, lúbrica y pura,
sus senos de duro estaño.
• Huye luna, luna, luna.
Si vinieran los gitanos,
harían con tu corazón
collares y anillos blancos.
• Niño, déjame que baile.
Cuando vengan los gitanos,
te encontrarán sobre el yunque
con los ojillos cerrados.
• Huye luna, luna, luna,
que ya siento sus caballos.
• Niño, déjame, no pises
mi blancor almidonado.
• El jinete se acercaba
tocando el tambor del llano.
Dentro de la fragua el niño,
tiene los ojos cerrados.
• Por el olivar venían,
bronce y sueño, los
gitanos.
Las cabezas levantadas
y los ojos entornados.
• Cómo canta la zumaya,
¡ay, cómo canta en el
árbol!
Por el cielo va la luna
con un niño de la mano.
• Dentro de la fragua lloran,
dando gritos, los gitanos.
El aire la vela, vela.
El aire la está velando.
Más recuperaciones del siglo XX: Cancionero
y Romancero de ausencias de Miguel
Hernández
• Como la higuera joven
de los barrancos eras.
Y cuando yo pasaba
sonabas en la sierra.
Como la higuera joven,
resplandeciente y ciega.
Como la higuera eres.
Como la higuera vieja.
Y paso, y me saludan
silencio y hojas secas.
Como la higuera eres
que el rayo envejeciera.
•
El sol, la rosa y el niño
flores de un día nacieron.
Los de cada día son
soles, flores, niños nuevos.
Mañana no seré yo:
otro será el verdadero.
Y no seré más allá
de quien quiera su recuerdo.
Flor de un día es lo más
grande
al pie de lo más pequeño.
Flor de la luz el relámpago,
y flor del instante el tiempo.
Entre las flores te fuiste.
Entre las flores me quedo.
DON JUAN MANUEL Y EL CONDE
LUCANOR O LIBRO DE PATRONIO
•
•
•
•
Don Juan Manuel fue sobrino de
Alfonso X El Sabio, perteneciente
a la más alta nobleza.
Reflejó en sus obras una fuerte
conciencia de clase así como su
devoción por los dominicos.
Don Juan Manuel recoge, por tanto,
la tradición dominica de LA
ENSEÑANZA AMENA, destinada
a un amplio público.
El Conde Lucanor (1330) cuenta
con cinco partes:
•
•
•
PRIMERA PARTE:
Son 51 einxemplos en donde un
criado llamado Patronio aleccciona
a su amo, el pequeño Conde
Lucanor.
Siempre la estructura de los relatos
es la misma: el conde plantea un
problema a su ayo, Patronio, y éste
le responde mediante un cuento o
fábula de la que se deriva una
solución. Al final de cada
einxemplo el propio autor, don
Juan Manuel, se introduce como
personaje y en un pareado, resume
la moraleja.
•
•
•
•
•
•
PARTES 2, 3 Y 4:
Contiene sentencias cultas, en las
que se exalta principalmente la
virtud de la prudencia.
PARTE 5:
Funciona como conclusión de la
obra y trata de la vida cristiana.
FUENTES:
Esopo y otros clásicos, así como
cuentos tradicionales árabes. La
«Historia del Deán de Santiago y el
mago de Toledo» (cuento XI) tiene
semejanzas con cuentos
tradicionales japoneses y la historia
de una mujer llamada Doña Truhana
(cuento VII) —el cuento de la
lechera», pero ligeramente
variado— ha sido identificado como
originado en el ciclo hindú Pacha
Tantra.
DOÑA TRUHANA
•
•
•
•
•
•
El conde Lucanor le dijo un día a Patronio:
— Patronio, un amigo me dijo que si empezaba un negocio sacaría mucho
dinero que después podría invertir, y con los beneficios podría dedicarme a
otros negocios y al final me convertiría en un hombre riquísimo.
Patronio, después de que el conde le explicara como era el negocio que
le proponían, le contó a éste la siguiente historia.
— Señor conde —dijo Patronio:
Había una mujer que tenía por nombre doña Truhana y que era bastante
más pobre que rica. Ocurrió que un día que iba al mercado, llevaba una olla de
miel en la cabeza. Y yendo por el camino, comenzó a pensar que vendería
aquella olla de miel y compraría una partida de huevos, que de aquellos
huevos nacerían gallinas y que, después, con el dinero que sacara de vender las
gallinas estas, compraría ovejas... Y así fue comprando con las ganancias que
obtenía de sus ventas, hasta que creyó ser más rica que sus vecinas.
Y, con aquella riqueza que ella pensaba tener, planeó cómo casaría a
sus hijos y a sus hijas. Y, se imaginó cómo iría acompañada por la calle por sus
yernos y sus nueras. Y hasta oía cómo hablaban de ellas sus vecinas,
comentando la gran suerte que había tenido en llegar a ser tan rica; ella, que
tan pobre había sido siempre.
•
•
•
•
•
Y, pensando todo esto, comenzó a reírse muy satisfecha por su buena fortuna.
Y, riendo, se dio con la mano en la frente... Y, entonces, se cayó al suelo la olla
de la miel y se rompió. Cuando ella vio la olla hecha pedazos, sintió un gran
pesar, pues se dio cuenta de que había perdido todo lo que había pensado tener
si la olla no se hubiera roto.
Y porque puso todo su pensamiento en una esperanza vana, no se llegó
a realizar nada de cuanto ella pensaba.
Y tú, señor conde —dijo Patronio—, si quieres que tus deseos se hagan
realidad, quiere siempre cosas que sean posibles y no cosas dudosas y
fantásticas.
Y porque entendió don Juan que este ejemplo era bueno, mandóle
escribir en este libro e hizo estos versos que dicen así:
" En las cosas ciertas confiad
y las fantásticas evitad."
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LA NARRATIVA MEDIEVAL