Biblia y realidad
Débiles,
pero
fuertes
Diseño:
J. L. Caravias sj
Jesús es tentado como nosotros,
pero sale victorioso
4,1-10
Si te postras
y me adoras…
Consumismo
Poder
Soy hombre de carne, vendido al pecado.
Bien sé que el bien no habita en mí.
Puedo querer hacer el bien, pero hacerlo, no.
De hecho no hago el bien que quiero,
sino el mal que detesto.
Rm 7,14-19
• Cuando quiero
hacer el bien, el
mal se me
adelanta. Rm 7,21
• ¡Infeliz de mí!
¿Quién me
librará de este
cuerpo, o de
esta muerte?
¡Gracias sean
dadas a Dios,
por Jesucristo,
nuestro Señor!
Rm 7,24s
Desconocemos tu fuerza salvadora, Señor,
y pretendemos hacer valer sólo la nuestra.
Rm 10,3
No tenemos ni idea de lo que
puede realizar tu poder Mt 22,29
y por eso apagamos con frecuencia
la energía de tu Espíritu 1Tes 5,19
Nuestro brazo no tiene fuerza como el
tuyo Job 40,9
Sólo tú eres capaz de
realizar todos tus
proyectos.
Job 42,2
Nadie puede ni siquiera exclamar:
"Jesús es Señor",
si no es bajo la acción del Espíritu Santo.
1Cor 12,3
• Nuestra
salvación es pura
generosidad
tuya.
Ef 2,5
• Sólo tú nos
das la
fuerza
necesaria.
1Pe 4,11
Aunque seguimos siendo personas frágiles
2Cor 10,3,
creemos, Jesús, que nuestra antigua
condición pecadora
fue clavada contigo en la cruz,
para que no seamos más esclavos del
pecado.
Rm 6,6
Nuestro espíritu vive
a causa de tu fuerza
salvadora.
Rm 8,10
Nos acercamos
confiadamente a ti.
Heb 4,16
Tú actúas
poderosamente
en nosotros
Col 1,28
Nuestra capacidad proviene sólo de ti.
Se apoya en la fuerza de tu Espíritu 2Cor 3,5s
Pero se trata de un tesoro
que guardamos en vasos de barro,
a fin de que nadie ponga en duda
que la fuente de este poder extraordinario
está en ti y no en nosotros.
2Cor 4,7
Mi mayor fuerza se
manifiesta en la
debilidad.
• Por eso me
alabo de
mis
debilidades
para que la
fuerza de
Cristo esté
sobre mí y
• Cuando me
siento débil,
entonces soy
fuerte.
2Cor 12,8-10
Nos vienen pruebas de toda clase,
pero no nos desanimamos;
estamos entre problemas, pero no desesperados;
somos perseguidos, pero no eliminados;
derribados, pero no fuera de combate.
Nos imaginan tristes, y estamos llenos de alegría;
parecemos pobres, y enriquecemos a muchos;
damos la impresión de no tener nada, y lo tenemos
todo. 2Cor 6,10
Por todas partes llevamos en nuestra persona
la muerte de Cristo,
para que también su vida
se manifieste en nosotros.
2Cor 4,8-10
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