I. Introducción.
II. Creo en Dios Padre
I. INTRODUCCIÓN
Dios nos ha hablado por su Hijo Jesucristo
Muchas veces y de muchos
modos habló Dios en el
pasado a nuestros Padres
por medio de los Profetas;
en estos últimos tiempos nos
ha hablado por medio del
Hijo (Hebr 1,1)
Jesús mandó a sus apóstoles dar a conocer
por todo el mundo su obra y mensaje
"Id, pues, y haced discípulos a
todas las gentes bautizándolas en
el nombre del Padre y del Hijo y
del Espíritu Santo, y enseñándoles
a guardar todo lo que yo os he
mandado. Y sabed que yo estoy
con vosotros todos los días hasta
el fin del mundo" (Mt 28,19-20).
La Iglesia resumió en fórmulas llamadas
“credos” las enseñanzas de Jesús.
Cada credo resume el tesoro recibido de los
apóstoles y facilita la confesión de fe.
LOS CREDOS
Quien dice "Yo creo", dice "Yo me adhiero a lo que
nosotros creemos". La comunión en la fe necesita un
lenguaje común de la fe, normativo para todos y que
nos una en la misma confesión de fe (Catecismo de la
Iglesia Católica número 185 = CIC 185)
Esta síntesis de la fe no ha sido hecha según las
opiniones humanas, sino que de toda la Escritura ha
sido recogido lo que hay en ella de más importante,
para dar en su integridad la única enseñanza de la fe
(CIC 186)
A estas síntesis de la fe se las llama "profesiones de fe"
porque resumen la fe que profesan los cristianos. Se les
llama "Credo" por razón de que en ellas la primera palabra
es normalmente: "Creo". (CIC 187).
Se les denomina igualmente "símbolos de la fe".
La palabra griega "symbolon" significaba la mitad de un
objeto partido (por ejemplo, un sello) que se presentaba como
una señal para darse a conocer. Las partes rotas se ponían
juntas para verificar la identidad del portador.
El "símbolo de la fe" es, pues, un signo de identificación y de
comunión entre los creyentes. (CIC 188)
El Símbolo se divide en tres partes:
"primero habla de la primera Persona divina y de la obra
admirable de la creación; a continuación, de la segunda
Persona divina y del Misterio de la Redención de los hombres;
finalmente, de la tercera Persona divina, fuente y principio de
nuestra santificación". Son " los tres capítulos de nuestro
sello (bautismal)". [San Ireneo de Lyon] (CIC 189)
Entre todos los símbolos de la fe, dos ocupan un lugar muy
particular en la vida de la Iglesia: 1) El Símbolo de los Apóstoles,
llamado así porque es considerado con justicia como el resumen
fiel de la fe de los apóstoles. Es el antiguo símbolo bautismal de
la Iglesia de Roma. (CIC 194).
2) El Símbolo llamado de
Nicea-Constantinopla debe su
gran autoridad al hecho de que
es fruto de los dos primeros
Concilios ecuménicos (325 y
381). Sigue siendo todavía hoy
el símbolo común a todas las
grandes Iglesias de Oriente y
Occidente (CIC 195).
Puestos que los credos resumen la Sagrada Escritura, esta
presentación en power point pretende ayudar a descubrir
su rico contenido, ofreciendo algunos de los textos bíblicos
que resumen las palabras del credo.
EL CREDO NICENO-CONSTANTINOPOLITANO
CREO
Etimológicamente en hebreo
creer
(he’emin)
significa
hacerse fuerte sobre. Por eso
se habla de Dios como roca
que da fortaleza: Señor, mi
roca, mi alcázar, mi libertador.
Dios mío, peña mía, refugio
mío, escudo mío mi fuerza
salvadora, mi baluarte (Sal
18,3).
La fe es el fundamento del
pueblo de Dios: Si no creéis,
no subsistiréis (Is 7,9)
Implica
Reconocer la propia debilidad para hacerse fuerte
en Dios, aceptando las verdades manifestadas por
Dios, viviendo de acuerdo con ellas y esperando su
cumplimiento: La fe es garantía de lo que se espera;
la prueba de las realidades que no se ven (Hebr 11,1).
La fe es una gracia de Dios que Él de
diversas formas ofrece a todos.
Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí, y al que a mí viene, no
lo echo fuera (Jn 6,37). Nadie puede venir a mí si no lo atrae mi
Padre (Jn 6,44)
Pues habéis sido salvados por la gracia mediante la fe; y esto
no viene de vosotros, sino que es un don de Dios (Ef 2,8)
II. CREO EN DIOS PADRE
Creo en un solo Dios, Padre todopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra,
de todo lo visible y lo invisible.
1) DIOS SE DA A CONOCER A TODOS LOS HOMBRES
POR MEDIO DE LA CREACION
"La santa Iglesia, nuestra madre, mantiene y enseña que
Dios, principio y fin de todas las cosas, puede ser
conocido con certeza mediante la luz natural de la razón
humana a partir de las cosas creadas". Sin esta
capacidad, el hombre no podría acoger la revelación de
Dios. El hombre tiene esta capacidad porque ha sido
creado "a imagen de Dios". Sin embargo, en las
condiciones históricas en que se encuentra, el hombre
experimenta muchas dificultades para conocer a Dios con
la sola luz de su razón (CIC 35-37).
Sí, son vanos por naturaleza todos los hombres en quienes
había ignorancia de Dios y no fueron capaces de conocer por
las cosas buenas que se ven a Aquél que es, ni, atendiendo a
las obras, reconocieron al Artífice; sino que al fuego, al viento,
al aire ligero, a la bóveda estrellada, al agua impetuosa o a las
lumbreras del cielo los consideraron como dioses, señores del
mundo. Que si, cautivados por su belleza, los tomaron por
dioses, sepan cuánto les aventaja el Señor de éstos, pues fue el
Autor mismo de la belleza quien los creó. Y si fue su poder y
eficiencia lo que les dejó sobrecogidos, deduzcan de ahí
cuánto más poderoso es Aquel que los hizo; pues de la
grandeza y hermosura de las criaturas se llega, por analogía, a
contemplar a su Autor (Sap 13,1-8).
La cólera de Dios se revela desde el cielo contra toda
impiedad e injusticia de los hombres que aprisionan la verdad
en la injusticia; pues lo que de Dios se puede conocer, está en
ellos manifiesto: Dios se lo manifestó.
Porque lo invisible de Dios, desde la
creación del mundo, se deja ver a la
inteligencia a través de sus obras: su
poder eterno y su divinidad, de forma que
son inexcusables;
porque, habiendo
conocido a Dios, no le glorificaron como a
Dios ni le dieron gracias, antes bien se
ofuscaron en sus razonamientos y su
insensato corazón
se entenebreció:
jactándose de sabios se volvieron
estúpidos, y cambiaron la gloria del Dios
incorruptible por una representación en
forma de hombre corruptible, de aves, de
cuadrúpedos, de reptiles. (Rom 1,18-23)
2) CREO EN UN SOLO DIOS
Escucha, Israel: Yahvé,
nuestro Dios es el único
Dios (Dt 6,4).
Para nosotros no hay más
que un solo Dios, el Padre,
del cual proceden todas
las cosas y para el cual
somos (2 Cor 8,6).
3) CREO EN DIOS PADRE
Dios ama entrañablemente a
todos los hombres y cuida de
ellos como criaturas suyas.
No fue Dios quien hizo la muerte ni se recrea en la destrucción de los
vivientes; él todo lo creó para que subsistiera, las criaturas del mundo
son saludables, no hay en ellas veneno de muerte ni imperio del Hades
sobre la tierra (Sap 1,13-14).
Porque Dios creó al hombre para la incorruptibilidad, le hizo imagen de su
misma naturaleza; pero por envidia del diablo entró la muerte en el
mundo, y la experimentan los que le pertenecen (Sap 2,23s)
Un solo Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos y por todos y en
todos (Ef 4,6)
La Biblia llama a Dios padre del pueblo judío
en cuanto que es su creador:
¿Así pagáis a Yahvé, pueblo
insensato y necio? ¿No es él
tu padre, el que te creó, el
que te hizo y te fundó? (Dt
32,6).
Porque tú eres nuestro
Padre, que Abraham no nos
conoce,
ni
Israel
nos
recuerda. Tú, Yahvé, eres
nuestro Padre, tu nombre es
« El que nos rescata » desde
siempre (Is 63,16).
Jesús se dirige a Dios como su Padre de una
manera especial:
En aquel tiempo, tomando
Jesús la palabra, dijo: « Yo
te bendigo, Padre, Señor del
cielo y de la tierra (Mt 11,
25).
Y decía: "¡Abba, Padre!,
todas
las
cosas
son
posibles para ti. Aparta de
mí esta copa; pero no se
haga lo que yo quiero, sino
lo que quieres tú" (Mc
14,36).
Son muchísimos los textos que con diversas
fórmulas afirman que Dios es Padre de Jesús
de una manera única y especial, como
veremos más adelante.
Dios es Padre de los cristianos de una manera
especial, porque comparten la filiación de Jesús
por la fe y el bautismo.
En este caso Jesús distingue entre él y sus
discípulos:
“Vete
donde
mis hermanos y
diles: Subo a mi
Padre y vuestro
Padre, a mi
Dios y vuestro
Dios (Jn 20,17).
En el bautismo el Espíritu Santo nos incorpora
a Jesús y Jesús nos hace partícipes de su
filiación:
Id, pues, y haced
discípulos a todas
las
gentes
bautizándolas en el
nombre del Padre y
del Hijo y del
Espíritu Santo (Mt
28,119)
Cuando Jesús habla a sus discípulos de Dios
se refiere a él como vuestro Padre
Pues yo os digo: Amad a
vuestros
enemigos
y
rogad por los que os
persigan, para que seáis
hijos de vuestro Padre
celestial, que hace salir su
sol sobre malos y buenos,
y llover sobre justos e
injustos (Mt 5,44-45).
(Ver además Mt 5,48;
6,1.8.14.15; 7,11.26.32;
10,20.29; 18,14; Lc 6,36;
12,32)
Cuando se dirige a un discípulo, dice tu Padre
Tú, en cambio, cuando
hagas limosna, que no
sepa tu mano izquierda
lo que hace tu derecha;
así tu limosna quedará
en secreto; y tu Padre,
que ve en lo secreto, te
recompensará (Mt 6,3-4).
(Véanse
6,6.18).
además
Mt
Igualmente en el resto de escritos del Nuevo
Testamento se afirma que Dios es
Padre nuestro: Mt 6,9; 1 Tes 1,3; 3,13; 2
Tes 1,1.2; 2,16; Flp 1,2; 4,20; 1 Cor 1,3; 2
Cor 1,2; Flm 3; Rom 1,7; Col 1,2; Ef 1,2; 1
Tim 1,2.
Dios Padre: 1 Tes 1,1; 1 Cor 15,24; Gal
1,3; Flp 2,11; Col 3,17; Ef 5,20; 6,21; 2
Tim 1,2; Tit 1,4; Sant 1,27; Jds 1,1; 1 Pe
1,2; 2 Pe 1,17; 2 Jn 1,3.
Padre de todos: Ef 4,6.
El Padre: Hch 1,7; Mc 13, ; Col 1,12; 1 Jn
1,3; 2,15.16; 24; 2 Jn 1,4.
Y por eso somos hijos de Dios: 1 Jn 3,1.
4) CREO EN DIOS PADRE TODOPODEROSO
Los cuatro Vivientes ... repiten sin
descanso día y noche: « Santo, Santo,
Santo, Señor, Dios Todopoderoso,
"Aquel que era, que es y que va a
venir". » (Apoc 4,8)
« Grandes y maravillosas son tus obras,
Señor, Dios Todopoderoso; justos y
verdaderos tus caminos, ¡oh Rey de
las naciones! (Apoc 15,3)
Yahvé, Dios Sebaot, ¿quién como tú?,
eres poderoso, Yahvé, tu lealtad te
circunda (Sal 90,9)
Véanse además Apoc 11,17; 16,7; 19, 6;
21, 22; Sap 18,15; Eclo 43, 26-32; 2
Mac 1,25; 3,22; 6,24; 8, 18.
5) DIOS CREADOR DEL CIELO Y DE LA TIERRA
En el principio creó Dios los
cielos y la tierra (Gen 1,1).
Por la fe, sabemos que el
universo fue formado por la
palabra de Dios, de manera que
lo que se ve resultase de lo que
no aparece (Hebr 11,3)
«Eres digno, Señor y Dios
nuestro, de recibir la gloria, el
honor y el poder, porque tú has
creado el universo; por tu
voluntad, no existía y fue
creado » (Apoc 4,11).
El soplo de Dios me hizo, me animó el aliento del
Todopoderoso (Job 33, 4)
Yo hice la tierra y creé al hombre en ella. Yo extendí los
cielos con mis manos y doy órdenes a todo su ejército...
Yo, Yahvé, lo he hecho todo, yo, solo, extendí los cielos,
yo asenté la tierra, sin ayuda alguna (Is 45, 12.24).
Olvidas a Yahvé, tu hacedor, el que extendió los cielos
y cimentó la tierra (Is 51,13)
6) CREADOR DE TODO LO VISIBLE E INVISIBLE
Señor, Señor Dios, creador de todo, temible y fuerte, justo y
misericordioso, tú, rey único y bueno, tú, solo generoso, solo
justo, todopoderoso y eterno, que salvas a Israel de todo mal,
que elegiste a nuestros padres y los santificaste... ( Mac 1,24-25)
Dios Padre ha creado todo por medio de su Hijo:
El es Imagen de Dios invisible,
Primogénito de toda la creación,
porque en él fueron creadas todas
las cosas, en los cielos y en la tierra,
las visibles y las invisibles, los
Tronos, las Dominaciones, los
Principados, las Potestades: todo
fue creado por él y para él, él existe
con anterioridad a todo, y todo tiene
en él su consistencia (Col 1,15-17).
7) QUÉ IMPLICA CREER EN UN SOLO DIOS CREADOR
1. Reconocer que somos criaturas limitadas
Toda carne es hierba y todo su
esplendor
como
flor
del
campo... La hierba se seca, la
flor se marchita, pero la palabra
de nuestro Dios permanece por
siempre (Is 40,6-8).
El hombre, nacido de mujer,
corto de días y harto de
tormentos. Como la flor, brota y
se marchita, y huye como la
sombra sin pararse (Job 14,12).
El rico... pasará como flor de hierba: sale el sol con
fuerza y seca la hierba y su flor cae y se pierde su
hermosa apariencia; así también el rico se marchitará en
sus caminos (Sant 1,10-11).
Que te sirvan todas tus criaturas, pues hablaste tú y
fueron hechas, enviaste tu espíritu y las hizo, y nadie
puede resistir tu voz (Jud 16,14).
2. Dios ha creado a todos los hombres a su imagen y
semejanza. Por ello todos son iguales
Y dijo Dios: «Hagamos al ser
humano a nuestra imagen,
como semejanza nuestra, y
manden en los peces del
mar y en las aves de los
cielos, y en las bestias y en
todas
las
alimañas
terrestres, y en todas las
sierpes que serpean por la
tierra. Creó, pues, Dios al
ser humano a imagen suya,
a imagen de Dios le creó,
macho y hembra los creó
(Gen 1,26-27).
3. Dios ha creado la diferencia de géneros. Hombre y
mujer tienen la misma dignidad de imagen y semejanza
de Dios y son iguales, aunque con tareas diversas y
complementarias
Creó, pues, Dios al ser humano a imagen suya, a imagen
de Dios le creó, macho y hembra los creó (Gen 1,27).
5. La fecundidad humana y la vida provienen de una
bendición de Dios y hay que respetarla
Creó, pues, Dios al ser humano a imagen suya, a imagen
de Dios le creó, macho y hembra los creó.
Y bendíjolos Dios, y díjoles Dios: «Sed fecundos y
multiplicaos y henchid la tierra y sometedla; mandad en
los peces del mar y en las aves de los cielos y en todo
animal que serpea sobre la tierra. » (Gen 1,27-28)
5. No endiosar las criaturas
¡Escultores de ídolos! Todos ellos son
vacuidad; de nada sirven sus obras más
estimadas; sus testigos nada ven y
nada saben, y por eso quedarán
abochornados... todos sus devotos
quedarán abochornados y sus artífices,
que no son más que hombres; se
reunirán todos
y comparecerán; y
todos temblarán avergonzados. (Is 44,911)
Por eso Dios los entregó a las apetencias de su corazón hasta
una impureza tal que deshonraron entre sí sus cuerpos; a ellos
que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, y adoraron y
sirvieron a la criatura en vez del Creador, que es bendito por los
siglos. Amén (Rom 1,24-25).
«No os amontonéis tesoros en la tierra, donde hay polilla y
herrumbre que corroen, y ladrones que socavan y roban.
Amontonaos más bien tesoros en el cielo, donde no hay
polilla ni herrumbre que corroan, ni ladrones que socaven
y roben. Porque donde esté tu tesoro, allí estará también
tu corazón. (Mt 6,19-21)
Nadie puede servir a dos señores;
porque aborrecerá a uno y amará al
otro; o bien se entregará a uno y
despreciará al otro. No podéis servir
a Dios y al Dinero (Mt 6,24)
Por eso os digo: No andéis inquietos
por vuestra vida, qué comeréis, ni
por vuestro cuerpo, con qué os
vestiréis. ¿No vale más la vida que el
alimento, y el cuerpo más que el
vestido?... (Mt 6,25)
Y les dijo: « Mirad y guardaos de toda codicia, porque, aun en
la abundancia, la vida de uno no está asegurada por sus
bienes. » Les dijo una parábola: « Los campos de cierto
hombre rico dieron mucho fruto; y pensaba entre sí,
diciendo: "¿Qué haré, pues no tengo donde reunir mi
cosecha?"Y dijo: "Voy a hacer esto: Voy a demoler mis
graneros, y edificaré otros más grandes y reuniré allí todo mi
trigo y mis bienes, y diré a mi alma: Alma, tienes muchos
bienes en reserva para muchos años. Descansa, come, bebe,
banquetea." Pero Dios le dijo: "¡Necio! Esta misma noche te
reclamarán el alma; las cosas que preparaste, ¿para quién
serán?" Así es el que atesora riquezas para sí, y no se
enriquece en orden a Dios. » (Lc 12,15-21)
6. Los bienes han sido creados como medios de vida para todos:
Creó, pues, Dios al ser humano a imagen
suya, a imagen de Dios le creó, macho y
hembra los creó. Y los bendijo Dios, y les
dijo Dios: « Sed fecundos y multiplicaos y
henchid la tierra y sometedla; mandad en
los peces del mar y en las aves de los
cielos y en todo animal que serpea sobre
la tierra. » Dijo Dios: « Ved que os he
dado toda hierba de semilla que existe
sobre la haz de toda la tierra, así como
todo árbol que lleva fruto de semilla;
para vosotros será de alimento. Y a todo
animal terrestre, y a toda ave de los
cielos y a toda sierpe de sobre la tierra,
animada de vida, toda la hierba verde les
doy de alimento » (Gén 1,27-30).
7. Usarlos con acción de gracias
éstos
prohíben
el
matrimonio y el uso de
alimentos que Dios creó para
que fueran comidos con
acción de gracias por los
creyentes y por los que han
conocido la verdad. Porque
todo lo que Dios ha creado
es bueno y no se ha de
rechazar ningún alimento
que se coma con acción de
gracias;
pues
queda
santificado por la Palabra de
Dios y por la oración (1 Tim
...
4,3-5).
El les dijo: «¿Conque también
vosotros estáis sin inteligencia? ¿No
comprendéis que todo lo que de
fuera entra en el hombre no puede
contaminarle, pues no entra en su
corazón, sino en el vientre y va a
parar al excusado? » - así declaraba
puros todos los alimentos -. Y decía:
« Lo que sale del hombre, eso es lo
que contamina al hombre. Porque de
dentro, del corazón de los hombres,
salen
las
intenciones
malas:
fornicaciones, robos, asesinatos,
adulterios, avaricias, maldades,
fraude, libertinaje, envidia, injuria,
insolencia, insensatez. Todas estas
perversidades salen de dentro y
contaminan al hombre» (Mc 7,18-23).
8. Por ello es inmoral robar y
privar a una persona de
medios para vivir:
No robarás (Ex 20,15).
Ahora bien, vosotros, ricos, llorad y dad alaridos por las
desgracias que están para caer sobre vosotros. Vuestra riqueza
está podrida y vuestros vestidos están apolillados; vuestro oro y
vuestra plata están tomados de herrumbre y su herrumbre será
testimonio contra vosotros y devorará vuestras carnes como
fuego. Habéis acumulado riquezas en estos días que son los
últimos. Mirad; el salario que no habéis pagado a los obreros que
segaron vuestros campos está gritando; y los gritos de los
segadores han llegado a los oídos del Señor de los ejércitos.
Habéis vivido sobre la tierra regaladamente y os habéis
entregado a los placeres; habéis hartado vuestros corazones en
el día de la matanza (Sant 5,1-5).
9. Cuidar la creación para que no esté al servicio del
pecado. Sentido ecológico:
La ansiosa espera de la creación desea vivamente la revelación de los
hijos de Dios. La creación, en efecto, fue sometida a la vanidad, no
espontáneamente, sino por aquel que la sometió, en la esperanza de ser
liberada de la servidumbre de la corrupción para participar en la
gloriosa libertad de los hijos de Dios. Pues sabemos que la creación
entera gime hasta el presente y sufre dolores de parto (Rom 8,19-22).
«Dios de los Padres, Señor de la misericordia, que hiciste el universo con
tu palabra, y con tu Sabiduría formaste al hombre para que dominase
sobre los seres por ti creados, administrase el mundo con santidad y
justicia y juzgase con rectitud de espíritu... (Sap 9,1-3)
8) QUÉ IMPLICA CREER EN DIOS PADRE TODOPODEROSO
1. Alabarlo
¿Quién no temerá, Señor, y no glorificará tu nombre? Porque
sólo tú eres santo, y todas las naciones vendrán y se postrarán
ante ti, porque han quedado de manifiesto tus justos designios
». (Apoc 15,4)
Alzad a lo alto los ojos y ved: ¿quién
ha hecho esto? El que hace salir por
orden al ejército celeste, y a cada
estrella por su nombre llama. Gracias
a su esfuerzo y al vigor de su energía,
no falta ni una... Que Dios desde
siempre es Yahvé, creador de los
confines de la tierra, que no se cansa
ni se fatiga, y cuya inteligencia es
inescrutable.(40,26).
«Dios lo es todo. » ¿Dónde hallar fuerza para glorificarle?¡Que
él es el Grande sobre todas sus obras! Temible es el Señor,
inmensamente grande, maravilloso su poderío. Con vuestra
alabanza ensalzad al Señor, cuanto podáis, que siempre
estará más alto; y al ensalzarle redoblad vuestra fuerza, no os
canséis, que nunca acabaréis. (Eclo 43, 27-30).
2. Orar e invocarlo como Padre
Tú, en cambio, cuando vayas a orar,
entra en tu aposento y, después de
cerrar la puerta, ora a tu Padre, que
está allí, en lo secreto; y tu Padre, que
ve en lo secreto, te recompensará.
Y al orar, no charléis mucho, como los gentiles, que se
figuran que por su palabrería van a ser escuchados. No
seáis como ellos, porque vuestro Padre sabe lo que
necesitáis antes de pedírselo. Vosotros, pues, orad así:
Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu
Nombre; venga tu Reino; hágase tu Voluntad así en la tierra
como en el cielo. Nuestro pan cotidiano dánosle hoy; y
perdónanos nuestras deudas, así como nosotros hemos
perdonado a nuestros deudores; y no nos dejes caer en
tentación, mas líbranos del mal (Mt 6,6-13).
No habéis recibido el espíritu de esclavitud para
estar otra vez en temor, sino que habéis recibido
el Espíritu de adopción, por el cual clamamos:
"¡Abba, Padre!" (Rom 8,15).
Y por cuanto sois
hijos, Dios envió a
vuestros corazones
el Espíritu de su
Hijo, el cual clama:
"¡Abba, Padre!" (Gal
4,6).
Si, pues, vosotros, siendo malos, sabéis dar
cosas buenas a vuestros hijos, ¡cuánto más
vuestro Padre que está en los cielos dará cosas
buenas a los que se las pidan! (Mt 7, 11).
3. Darle gracias
Dando siempre gracias por todo al Dios y
Padre, en el nombre de nuestro Señor
Jesucristo (Ef 5,20).
4. Imitarlo
Amad a vuestros enemigos y rogad por los que os persigan,
para que seáis hijos de vuestro Padre celestial, que hace salir
su sol sobre malos y buenos, y llover sobre justos e injustos...
Sed perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto (Mt
5,44-45.48)
Sed, pues, misericordiosos, como también vuestro Padre es
misericordioso (Lc 6,36)
5. Buscar su gloria
Brille así vuestra luz delante de los hombres,
para que vean vuestras buenas obras y
glorifiquen a vuestro Padre que está en los
cielos (Mt 5,16).
6. Confiar en su Providencia
No andéis inquietos por vuestra vida,
qué comeréis, ni por vuestro cuerpo,
con qué os vestiréis. ¿No vale más la
vida que el alimento, y el cuerpo más
que el vestido? Mirad las aves del cielo:
no siembran, ni cosechan, ni recogen
en graneros; y vuestro Padre celestial
las alimenta. ¿No valéis vosotros más
que ellas? ... No andéis, pues, inquietos
diciendo: ¿Qué vamos a comer?, ¿qué
vamos a beber?, ¿con qué vamos a
vestirnos? Que por todas esas cosas
se afanan los gentiles; pues ya sabe
vuestro Padre celestial que tenéis
necesidad de todo eso. Buscad primero
su Reino y su justicia, y todas esas
cosas se os darán por añadidura (Mt 6,
25-33).
7. No temer
No temáis, pequeño rebaño,
porque a vuestro Padre le ha
placido daros el Reino (Lc
12,32)
Y no temáis a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar
el alma; temed más bien a Aquel que puede llevar a la
perdición alma y cuerpo en la gehenna. ¿No se venden dos
pajarillos por un as? Pues bien, ni uno de ellos caerá en tierra
sin el consentimiento de vuestro Padre. En cuanto a vosotros,
hasta los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. No
temáis, pues; vosotros valéis más que muchos pajarillos (Mt
10,28-31).
8. Hacer la voluntad del Padre
No todo el que me dice: "¡Señor, Señor!",
entrará en el reino de los cielos, sino el que
hace la voluntad de mi Padre que está en los
cielos (Mt 7,21).
9. Trabajar por un mundo más fraternal, compartiendo y
ayudando al necesitado
Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el
Reino de los Cielos (Mt 5,3).
Vended vuestros bienes y dad limosna.
Haceos bolsas que no se deterioran,
un tesoro inagotable en los cielos,
donde no llega el ladrón, ni la polilla;
porque donde esté vuestro tesoro, allí
estará también vuestro corazón (Lc
12,33-34).
La multitud de los creyentes no tenía
sino un solo corazón y una sola alma.
Nadie llamaba suyos a sus bienes, sino
que todo era en común entre ellos
(Hch 4,32).
Mirad: el que siembra con mezquindad, cosechará también
con mezquindad; el que siembra en abundancia, cosechará
también en abundancia (2 Cor 9,6).
La religión pura y sin mancha delante de Dios el Padre es
esta: visitar a los huérfanos y a las viudas en sus
tribulaciones y guardarse sin mancha del mundo (Sant 1,27).
Jesús se identifica con los necesitados y ha puesto en
nuestras manos su cuidado:
Entonces dirá el Rey a los de su derecha: "Venid, benditos de mi
Padre, recibid la herencia del Reino preparado para vosotros...
porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de
beber; era forastero, y me acogisteis; estaba desnudo, y me
vestisteis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a verme
“Entonces los justos le responderán:
"Señor,
¿cuándo
te
vimos
hambriento.. o sediento...¿Cuándo te
vimos forastero, y te acogimos; o
desnudo, y te vestimos? Cuándo te
vimos enfermo o en la cárcel, y
fuimos a verte?" Y el Rey les dirá: "En
verdad os digo que cuanto hicisteis a
unos de estos hermanos míos más
pequeños, a mí me lo hicisteis." (Mt
25,34-40
10. Trabajar por la paz
Bienaventurados los que trabajan por la paz,
porque ellos serán llamados hijos de Dios (Mt
5,9).
11. Dejarse educar por Dios Padre:
Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a
hijos; porque ¿qué hijo es aquel a quien el
padre no disciplina? (Hebr 12,7)