Lectio divina del Salmo dominical
Domingo XXVII
del T.O.
Is 5,1-7: La viña del Señor de los ejércitos es la casa de Israel.
Sal 79,9.12.13-14.15-16.19-20: La viña del Señor es la casa de Israel.
Flp 4,6-9: Poned esto por obra, y el Dios de la paz estará con vosotros.
Mt 21,33-43: Arrendará la viña a otros labradores.
La viña del Señor
es la casa de Israel.
Sacaste una vid de Egipto,
expulsaste a los gentiles, y la trasplantaste.
Extendió sus sarmientos hasta el mar,
y sus brotes hasta el Gran Río.
La viña del Señor
es la casa de Israel.
¿Por qué has derribado su cerca
para que la saqueen los viandantes,
la pisoteen los jabalíes
y se la coman las alimañas?
La viña del Señor
es la casa de Israel.
Dios de los ejércitos, vuélvete:
mira desde el cielo, fíjate,
ven a visitar tu viña,
la cepa que tu diestra plantó,
y que tú hiciste vigorosa.
La viña del Señor
es la casa de Israel.
No nos alejaremos de ti:
danos vida, para que invoquemos tu
nombre.
Señor Dios de los ejércitos, restáuranos,
que brille tu rostro y nos salve.
La viña del Señor
es la casa de Israel.
Lectio
Ahora leemos el salmo entero, despacio…
Salmo 79 (80)
2Pastor
de Israel, escucha,
tú que guías a José como a un rebaño;
tú que te sientas sobre querubines, resplandece
3ante Efraín, Benjamín y Manasés;
despierta tu poder y ven a salvarnos.
4Oh
Dios, restáuranos,
que brille tu rostro y nos salve.
5Señor
Dios de los ejércitos,
¿hasta cuándo estarás airado
mientras tu pueblo te suplica?
6Les diste a comer llanto,
a beber lágrimas a tragos;
7nos entregaste a las contiendas de nuestros
vecinos,
nuestros enemigos se burlan de nosotros.
8Dios
de los ejércitos, restáuranos,
que brille tu rostro y nos salve.
9Sacaste
una vid de Egipto,
expulsaste a los gentiles, y la trasplantaste;
10le
preparaste el terreno, y echó raíces
hasta llenar el país;
11su sombra cubría las montañas,
y sus pámpanos, los cedros altísimos;
12extendió sus sarmientos hasta el mar,
y sus brotes hasta el Gran Río.
13¿Por qué has derribado su cerca
para que la saqueen los viandantes,
14la pisoteen los jabalíes
y se la coman las alimañas?
15Dios de los Ejércitos, vuélvete:
mira desde el cielo, fíjate,
ven a visitar tu viña,
16la cepa que tu diestra plantó
y que tú hiciste vigorosa.
17La han talado y le han prendido fuego;
con un bramido hazlos perecer.
18Que tu mano proteja a tu escogido,
al hombre que tú fortaleciste.
19No nos alejaremos de ti:
danos vida, para que invoquemos tu nombre.
20Señor
Dios de los ejércitos, restáuranos,
que brille tu rostro y nos salve.
Lectio
¿Qué lugar ocupa este salmo en el
salterio?
Según el P. Ramón Ribera, monje de
Montserrat, y otros estudiosos, el orden de
los salmos no se debe al azar sino que hay
toda una estructura interna.
Lectio
¿Qué lugar ocupa este salmo en el
salterio?
Dentro del tercer libro, los salmos 72-82
de los hijosen
de la
Nuestroconstituyen
salmo la “Colección
se encuentra
Assaf”. Sobre la paternidad de Assaf (levitas
primera
parte del salterio, dedicado a
que hacían de cantores en el templo: 2Cr 35,
las súplicas
a esDios,
porde los
15: Esd 2, 41)
posibleformada
que este grupo
libros:
salmos fuera escrito durante la Deportación o
Salmo
79:
poco después. En los salmos 76-80 se hace un
repaso colectivo de lalamentación
historia para del
recordar a
1º: salmos 1-40
pueblo
grave
Dios cómo se comportaba
conante
ellosun
cuando
los
2º: salmos 41-71
llevaba por
el desierto.
desastre
militar
relectura que se hace a las Colecciones de
Y 3º:Lasalmos
72-88
David es para acentuar que el juicio pertenece
exclusivamente a Dios.
Lectio
¿Qué dice el texto?
El salmo 79 es una lamentación pública ante una grave desgracia: el
enemigo ha invadido el territorio nacional y ha destruido la
ciudad y el templo, y Dios parece mostrarse indiferente y callado.
La caída de Samaría el año 721 a.C. o la deportación del año 586,
que provoca una relectura del desastre de Samaría, puede ser el
telón de fondo de este salmo.
El pueblo orante pide la restauración, que es volver a gozar de la
benevolencia divina y de la prosperidad subsiguiente.
El estribillo (vv. 4.8.15 y 20) subraya la insistencia de la petición.
Las emociones expresadas son fundamentalmente dos: la amargura
que se siente en el abandono, bajo la presión enemiga, y la
confianza en la protección divina.
Meditatio
Lo propio de este paso es meditar qué me dice a mi el texto.
Esto es algo muy personal por ello aquí para ayudar a esta
meditación relacionamos el salmo con las lecturas del domingo.
¡Oh Dios, restáuranos, que brille tu rostro sobre
nosotros y nos salve!
Cuántos
hermanos
nuestros beben
lágrimas a tragos,
desposeídos de su
dignidad y de sus
tierras…
Meditatio
Lo propio de este paso es meditar qué me dice a mi el texto.
Esto es algo muy personal por ello aquí para ayudar a esta
meditación relacionamos el salmo con las lecturas del domingo.
“La viña del Señor es la casa de Israel”
Cristo, en el Evangelio
según san Juan, dice de
si mismo: “Yo soy la Vid,
vosotros los
sarmientos.”
La viña del Señor es ahora el
nuevo Israel, la Iglesia. Pidamos:
Haznos volver, Señor,
renuévanos, no nos alejaremos
de Ti, danos vida para que
invoquemos tu Nombre.
Meditatio
Lo propio de este paso es meditar qué me dice a mi el texto.
Esto es algo muy personal por ello aquí para ayudar a esta
meditación relacionamos el salmo con las lecturas del domingo.
“La viña del Señor es la casa de Israel”
Ahora, prueba a poner tu
nombre donde dice
“Israel”, reconócete
como la viña del Señor
que Él plantó e hizo
vigorosa, y, en medio de
tus dificultades, no te
canses de pedir con el
salmista: ¡hazme volver,
restáurame!
Meditatio
Lo propio de este paso es meditar qué me dice a mi el texto.
Esto es algo muy personal por ello aquí para ayudar a esta
meditación relacionamos el salmo con las lecturas del domingo.
El Señor nos ha dado su parcela querida para que la
cultivemos y le demos sus frutos.
Los dones que Dios ha
puesto en nosotros son
para servir y alabar al
Señor, ¡acojamos al Hijo
del Dueño con amor, no lo
echemos fuera de nuestra
viña!
Oratio
¿Qué me hace decirle a Dios este salmo,
la liturgia de este domingo?
Oh Dios, que cuidas con amor de tu viña, haznos
volver de tantas situaciones de sufrimiento,
egoísmo e indiferencia. Que en medio de ellas
sepamos descubrir la luz de tu Rostro que nos
salva y nos abramos a Ti.
Contemplatio
Miro y me dejo mirar… En esto los Padres de la Iglesia son maestros…
¿Hasta dónde extendiste sus pámpanos? Hasta el mar, y
hasta el río sus sarmientos. Y después, ¿qué? ¿Por qué
has derribado su cerca? … [porque] ella se alzó
soberbia contra el que la había plantado.
Los viñadores maltrataron, flagelaron y asesinaron a los
criados que les fueron enviados a cobrar los frutos.
Vino también el Hijo único; y se dijeron los
viñadores: Este es el heredero, venid, matémoslo y
quedémonos con su herencia; lo mataron, y lo
arrojaron fuera de la viña. (…)
¡Oh Dios!, conviértenos. Te hemos dado la espalda, y si tú
no nos conviertes, no nos convertiremos. Ilumina tu
rostro y seremos salvados.
(SAN AGUSTÍN, Comentario al salmo 79, 10. 4)
Actio
¿Qué me hace vivir el Señor a partir de esta Palabra? Es el momento de la
“obediencia de la Fe”…
Oh Dios, hazme volver a
Ti.
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Domingo XXX del T.O. Año C