Conceptos y contenidos de la madurez
sexual.
Objetivo de la clase:
Distinguen los tipos de
madurez asociados a la
sexualidad
Esteban A. Martínez Rojas
Liceo de cultura y difusión artística
8 de octubre de 20007
Concepto y Contenido de la Madurez Sexual
La sexualidad humana está
llamada a ser comunicación
de amor. Cuando una
persona es madura, su
sexualidad es inmenso don
para expresarse, para
entregarse, para amar y ser
amada.
¿Qué elementos encierra la
madurez sexual?
Primeramente, madurez
connota una tarea que va
desarrollándose en la vida;
no es un concepto puntual,
sino que se despliega en el
tiempo. Por eso mismo, se
llama proceso de
maduración.
Se trata de un proceso de desarrollo
integral de la persona que implica
alcanzar niveles mínimos en los
siguientes aspectos:
-
madurez
madurez
madurez
madurez
madurez
genital;
afectiva;
psico-sexual;
social;
moral.
Nos referimos a un desarrollo integral, porque la persona
no madura por zonas, sino que de modo global e integral.
Al madurar en los distintos niveles de su vida, la
sexualidad también madurará. Hablamos, además, de un
nivel mínimo. Es importante dicha referencia, porque si la
madurez es un proceso, es difícil determinar cuando se
es maduro (cuando el proceso ha llegado a su fin).
Madurez genital
La madurez genital es la capacidad de tener
relaciones genitales adultas y fecundas con
satisfacción. Nos referimos a la capacidad,
no al hecho de tener relaciones genitales.
Capacidad es la potencia que todavía no se
actualiza; actualizarla depende de muchos
factores, como la opción para vivir esta
capacidad.
Madurez afectiva
La madurez afectiva es el equilibrio dinámico
entre las tendencias captativas (la necesidad de
recibir de otros) y oblativas (la necesidad de dar
y darse a otros) de la persona. Implica una auto
estima saludable, experiencias de relaciones
profundas, capacidad de conocerse a sí
mismo/a, etc.
Madurez psico-sexual
Es el descubrimiento progresivo de nuestro ser como una realidad
sexuada, que toma sentido en su comunicación con otra persona de
otro sexo. La madurez psico sexual implica la armónica integración de
la propia identidad sexual (varón – mujer), la capacidad de vivir
relaciones de intimidad con otros/as, la capacidad de construir un
“nosotros” en las relaciones interpersonales. Para esto, es
fundamental:
Conocerse a sí mismo
Si uno no se conoce, la calidad de su amor puede ser
muy precaria. Una de las primeras percepciones
del ser humano es su cuerpo, pero si su amor se
restringe a una donación de la corporeidad, queda
en un estrato superficial; no abarcando, así, los
demás estratos de su ser. La relación de amor
exige la percepción de la totalidad del ser. Tengo
que saber quién y cómo soy, para poder entrar en
una relación madura, de amor.
Amarse a sí mismo
Una vez que uno se conoce, puede dar el paso de
aceptarse y valorarse a sí mismo. No podemos darnos
como don, si no nos amamos. Este punto, que parece
simple y hasta obvio, no es fácil de alcanzar en la vida de
cada día. Nos cuesta mucho amarnos. Por eso también,
la calidad de nuestras relaciones de amor, muchas veces
es pobre. Amarnos significa reconocer el valor hondo,
inalienable de nuestro ser como persona.
Vivir la experiencia de donarse
Todo ser humano está invitado a hacer una experiencia de
donación. Esta experiencia es fundamental para la madurez del
amor, una vez que la donación deja de ser un mero concepto y
pasa a ser una vivencia concreta. Si nunca he conocido lo que
significa darme para que otro tenga más vida, felicidad, etc.
difícilmente puedo amar.
Vivir la experiencia de ser amado
Los pasos anteriormente señalados, suponen la maduración del yo y dependen
de la voluntad. Este paso, no obstante, no depende del yo, sino que depende de
otros/as. Aquí comprendemos la importancia del amor familiar y todos los
esfuerzos pedagógicos que se hacen para recrear esta experiencia. La
experiencia de ser amado/a es vital para toda persona, para su salud psíquica,
para su crecimiento integral, para actualizar el potencial de todo ser humano a
ser feliz.
Madurez Social.
Contrariamente a lo que habitualmente pensamos, la sexualidad no es
una realidad que compete únicamente a la vida privada de los individuos. La
sociedad interviene, ya sea por el cauce institucional (legislación, normas no
normadas) o a través de modelos que promueve y desarrolla principalmente a
través de los medios de comunicación.
De la misma manera, el modo en que los individuos comprenden y viven su
sexualidad puede ejercer un influjo sobre la evolución de la sociedad. Es decir,
la sexualidad es también un fenómeno sociocultural.
Es por lo tanto parte de la madurez sexual, la madurez social. El modo en que
me integro a la sociedad, la capacidad de discernir las propuestas que me
hace, la libertad para relacionarme en diversos ámbitos, etc. Toma además
particular importancia a la hora de ir definiendo la identidad sexual, y los roles
que ocupará dentro de la sociedad.
Madurez Moral
La madurez moral es lo que hemos ya
visto en como “moral autónoma”. Una
moral auténticamente autónoma es la de
una persona que sustenta sus
convicciones en que ha descubierto el
valor moral que fundamenta ciertos
comportamientos, actitudes, opciones
vitales. Esto lo descubre a través de la
experiencia humana vital, es decir, en el
desarrollo de la propia vida, por la
reflexión personal y por medio del diálogo
con otros/as. Los valores no son
“personales”, y construyen relaciones
humanas auténticas.
Para una real madurez sexual, es
necesario haber alcanzado un mínimo de
autonomía en al ámbito moral.
Preguntas??