ESCUELA DOMINGO SANTA MARÍA.
DE IQUIQUE.
A 100 AÑOS DE LA MASACRE
SÁBADO 21 DE DICIEMBRE DE
1907 - 2007
Presentación
Lo sucedido el 21 de Diciembre de 1907 es mucho más que
un hecho meramente económico. Cuando ante un
circunstancia tal miles de hombres y mujeres están
dispuesto a sacrificar lo más preciado de si, vemos que
confluyen múltiples variables para encontrar (o intentar
encontrar) una explicación. En la manifestación de los
pampinos hay en juego ideales de vida, justicia social,
impotencia, sueños y, por supuestos, antecedentes
históricos e intereses grupales. Hoy no buscamos
analizar todas las aristas que llevaron al triste desenlace
ocurrido, sino dar una mirada desde la perspectiva
económica como miles de hombre y mujeres son
capaces de levantarse por una reivindicación al punto de
entregar la vida por ellas.
Escuela de hombres Nº1 “Domingo Santa María”
“Lo único que el hombre aprende de la historia,
es que el hombre nunca aprende nada de la
historia”. Hegel.
“Los pueblos que no aprenden de su historia,
están condenados a repetirla”. George
Santayana.
Antecedentes Históricos
Hacia 1890, año de la primera huelga general en la historia de Chile, (la “huelga
grande” de Tarapacá, Antofagasta y Valparaíso) el movimiento popular ya había
iniciado un proceso de transición. Durante los siguientes años, y hasta la llegada de
la Unidad Popular en 1970, el mapa del movimiento popular en Chile sería
trasformado por completo.
Entre 1902 y 1908, hubo alrededor de 200 huelgas en Chile. La falta de respuestas
positivas (a ojos de los manifestantes) por parte de las autoridades provocó esta
escalada. Antes de la masacre en Santa María dos huelgas habían impactado en el
movimiento sindical de la época: La Huelga portuaria de Valparaíso en 1903 y la
Huelga de La Carne en 1905.
– Valparaíso, 1903. Huelga de los obreros portuarios exigiendo mejores salarios. Se
producen enfrentamientos entre la policía y los trabajadores. Hay 50 obreros
muertos y 200 heridos.
– Santiago, 1905. Protesta masiva por la carestía de la vida, desatada por el
rechazo de los trabajadores del impuesto sobre importación de ganado argentino. El
movimiento conocido como la "semana roja", registra enfrentamientos entre policías,
bomberos y jóvenes aristocráticos por una parte y trabajadores por la otra. El saldo
es de aproximadamente 250 muertos y 300 heridos.
Primeras Movilizaciones
•1890. Huelga General de los obreros salitreros de Tarapacá.
•1902. Huelga Portuaria de Iquique; Huelga de Lota.
•1903. Huelga Portuaria de Valparaíso. 50 muertos, 200 heridos.
•1905. Huelga de la carne, “semana roja”. 200 muertos, 350 heridos.
•1906. Huelga General de Antofagasta.10 muertos.
•1907. Masacre de la Escuela de Santa María de Iquique, 3500 muertos.
•1911. Huelga en El Teniente.
•1915. Huelga en Chuquicamata.
•1916. Huela en Curanilahue.
•1917. Huelga Nacional Portuaria.
•1920. Masacre en la Federación Obrera de Magallanes. 30 muertos.
Contexto histórico
Perú expropió los yacimientos salitreros en 1875 entregando a sus
propietarios bonos que se deprecian rápidamente cuando pierden la
guerra. En ese momento, capitalista ingleses, ligados al comercio
exterior y otros sectores económicos, aprovechan de comprarlos,
pero no con capitales propios sino con prestamos conseguidos en
el Banco nacional de Chile y Valparaíso.
Algunos chilenos también logran adquirir salitreras. Entre ellos
Gonzalo Bulnes, Agustin Edwards, Eduardo Délena entre otros.
Para el 1890 los inglés controlaban la gran mayoría de las salitreras,
el ferrocarril y el agua del norte. Nada de esta inversión vino desde el
extranjero, sino que fueron prestamos conseguidos en Chile.
Contexto histórico
La Guerra del Pacífico, o Guerra del Salitre, (1879-1884), le permitió al estado
chileno- con el apoyo de Inglaterra- la captura de extensos territorios salitreros. Esta
riqueza, como ya hemos mencionado, entre 1881 a 1891, quedo prácticamente toda
en manos de los ingleses, cancelando a Chile solo un impuesto por quintal de
salitre exportado. Aquel era el escenario cuando asumió como presidente José
Manuel Balmaceda (1886 –1891). El salitre pasó a convertirse en la principal fuente
de riquezas y de ingresos fiscales para Chile, “el sueldo de Chile”. Balmaceda
intentó la nacionalización del salitre y de los ferrocarriles, lo cual terminó
desencadenando la Guerra Civil de 1891. La derrota de Balmaceda determinó
definitivamente la desnacionalización del salitre y la dependencia de la economía
chilena a la economía inglesa. Los ingleses impusieron sus condiciones
contractuales y su moneda. En términos simples, esta dependencia consistió en que
si los precios internacionales del salitre subían, mayores eran los márgenes de
ganancias de los inversionistas, pero esto no se tradujo en aumentos equivalentes
en el salario que percibían los obreros salitreros. Es más, este salario se calculaba
en función del penique- es decir una fracción de la moneda inglesa, la libra
esterlina, pero no se pagaba en moneda, sino en fichas.
Las fichas
En las oficinas salitreras el concepto de pago con fichas estaba
indisolublemente atado a las llamadas pulperías. Por un lado a los
trabajadores se les pagaba su sueldo con fichas que funcionaban como
moneda de convertibilidad y uso restringido, argumentando escasez de
circulante. Esto a pesar que su uso transgredía las leyes de la República,
puesto que en 1852 el entonces presidente Manuel Montt había dictado un
decreto que "prohibió a los particulares, emitir señas, mitades o
cualquier otro signo como moneda". El verdadero objetivo de las fichas
era facilitar la explotación de los obreros y aumentar las ganancias de los
empresarios. Las fichas se podían cambiar por moneda corriente, pero con
descuentos entre el 40 ó 50 % en el siglo XIX y entre 10 y 30% en el siglo
XX. Para atraer mano de obra, se les prometía a los obreros un cambio a la
par, oferta que no duraba más que el tiempo que los empresarios
necesitaban para llenar las vacantes de las oficinas.
Las fichas(2)
Por otro lado, las fichas permitían un negocio anexo: Las pulperías (nunca hubo
nombre mejor puesto), que eran almacenes de las empresas donde los obreros
debían comprar sus abastecimientos. Allí les recibían las fichas al valor nominal,
pero con precios que eran muy superiores y calidades de producto muy inferiores al
del comercio libre, el que, por lo demás, no era permitido. Sólo con el producto de
las ganancias de las pulperías, había oficinas que casi podían pagar la mitad de la
planilla de los sueldos. Los operarios no tenían muchas opciones. Era tal la
desfachatez, que en algunas oficinas se imponían reglamentos que obligaban a los
operarios a pedir en mercadería el 50% de su trabajo mensual. Estas practicas
duraron hasta bien entrado el pasado siglo y no fueron privativas de las salitreras.
Incluso en la fundición Huanchaca se despedía personal por preferir comprar en la
ciudad y no en las pulperías establecidas por la empresa. Afortunadamente esto ya
es parte de la historia y hoy los empresarios tienen otro modo de tratar a sus
trabajadores.
Ficha salario, emitida por la compañía salitrera Lastenia
Interior de una Pulpería
NORTE SALITRERO. DICIEMBRE
DE 1907
Aproximadamente entre 4 al 13 de diciembre de 1907 a raíz de la
baja prolongada del poder adquisitivo de la moneda chilena se
iniciaron las movilizaciones sociales de trabajadores y obreros en la
zona salitrera.
A los paros y huelgas de los trabajadores del ferrocarril salitrero, los
operarios del ferrocarril urbano, los cocheros de Iquique, se
sumaron los funcionarios judiciales de Tarapacá, los trabajadores
portuarios; los trabajadores de la Empresa de Aguas Servidas de
Iquique, y el gremio de cargadores y lancheros de las empresas
salitreras. Por otra parte, se multiplicaron las reuniones de análisis
de la situación económica por la que pasaban la industria salitrera,
y de los trabajadores en general. El epicentro de estas reuniones
fue el local de la Sociedad Mancomunal de los Obreros de
Iquique. El resultado de estas reuniones fue solicitar de las
autoridades el establecimiento de un salario al cambio fijo de 18
peniques.
El 13 de diciembre empezó la huelga en las salitreras de Cantón
Alto, San Antonio, San Lorenzo, y Santa Lucía. Ese mismo día los
obreros salitreros iniciaron la marcha hacia Iquique.
Diligencia que prestaba un servicio regular de pasajeros.
Estación de ferrocarril salitrero
Vista general de la oficina La Pampa
Arribo de pampinos. Al fondo la estación de ferrocarriles
Escuela Domingo Santa Maria, 1907.
Mitín de Zapiga, José Santos Morales vicepresidente del comité
directivo de la huelga, 1907.
PETITORIO DE LOS OBREROS
1. Eliminación del sistema de fichas.
Las oficinas deben aceptarlas a la
par, sin tasa de descuento.
2. Pago de jornales al cambio fijo de
18 peniques. Suprimir por completo
el sistema de vales y fichas.
3. Comercio libre en las salitreras para
evitar la especulación de las
pulperías.
4. Balanzas y varas para cotejar peso
y medidas en todas las pulperías.
5. Los cachuchos y achulladores serán
cerrados con rejas de hierro para
evitar accidentes.
6. Las familias de las víctimas de
accidentes en los cachuchos deberán
ser indemnizadas con 5.000 y 10.000
pesos.
7. Al parar una oficina, el trabajador
tendrá derecho a desahucio de 10 a 15
días.
8. Los administradores no podrán arrojar
a la rampla y aprovechar el caliche de
los operarios sin pagar previamente el
valor de las carretelas.
9. Habilitación de locales para escuelas
nocturnas de obreros.
10. No podrá destituirse o remover a los
organizadores del movimiento. Si así
se hiciere, deberán ser recompensados
con 300 a 500 pesos, o un desahucio
de 2 a 3 meses.
Ex Oficina Santa Laura.
Desrripiadores al interior de un cachucho
Obreros reciben a las autoridades en el muelle de Iquique,
19 de diciembre de 1907.
VIERNES 20 DE DICIEMBRE.
POSICIONES ANTAGÓNICAS,
ULTIMATUMS, SE PRODUCE EL
QUIEBRE.
Cerca de las 11.00 hrs, el Comité Directivo de la Huelga se entrevistó
con el intendente Eastman. Este respondió que la autoridad “tenía los
medios para asegurar la tranquilidad en la ciudad y la provincia”.
A las 13.30 horas, Eastman se entrevistó con los empresarios
salitreros. No hubo acuerdo favorable para los obreros, salvo la
obligatoriedad de la vuelta al trabajo sin condiciones. A las 17.00 horas
el intendente comunicó a los obreros que los empresarios exigían la
vuelta al trabajo. La dirigencia de los huelguistas respondió que
volverían al trabajo siempre y cuando los jornales se elevaran en
un 60%, es decir 12.8 peniques. La parte patronal se negó. Según
testigos, durante ese día y en el resto de la tarde, grupos no
identificados de civiles provocaron desórdenes en distintos puntos de la
ciudad. En otras partes de la provincia se produjeron arrestos de
dirigentes.
Al atardecer de ese día la atmósfera social era una mezcla de miedo y
desaliento. La pampa entera estaba paralizada. Nadie embarcaba
salitre ni tampoco había recaudación fiscal. A las 22.00 horas, la
intendencia dicta un decreto limitando las libertades individuales.
Iquique se convirtió en una ciudad sitiada por las Fuerzas Armadas.
Tropas del Regimiento Esmeralda.
SABADO 21 DE DICIEMBRE.
EL DESENLACE
TRÁGICO.
Decreto de Estado de Sitio.
“He acordado y decreto:
1. Queda prohibido desde hoy traficar
por las calles y caminos de la
provincia en grupos de más de
seis personas a toda hora del día o
de la noche.
2. Queda prohibido en la misma forma
traficar por las calles de la ciudad
después de las ocho de la noche,
a persona que no lleve escrito
permiso de la Intendencia.
3. Queda también prohibido el
estacionamiento o reunión de
grupos de más de seis personas.
4. La gente venida de la pampa y
que no tiene domicilio en esta
ciudad se concentrará en la
Escuela Santa María de
Iquique y la Plaza Manuel
Montt.
5. Queda prohibido absolutamente
la venta de bebidas capaces de
embriagar.
6. La fuerza pública quedará
encargada de dar estricto
cumplimiento al presente
decreto”
FUENTE: Ministerio del Interior. Volumen 3274. Decretos. Archivo Nacional
.
de la Administración del Estado.
Desembarco de tropas de la Armada.
Ese día, desde temprano, patrullas militares recorrieron Iquique
procediendo a deshacer grupos y cerrar negocios. La orden era perentoria:
Los huelguistas debían concentrarse en la Escuela Domingo Santa María
y en la Plaza Montt.
A las 09.30 horas, y luego de una reunión con los empresarios salitreros, el
intendente Eastman comunicó a los obreros que tanto el gobierno como
los empresarios estaban de acuerdo en otorgar la mitad del salario
pedido por los obreros siempre y cuando los obreros volvieran al trabajo,
sin más condición. El Comité Directivo de la Huelga respondió que no
podían aceptar la propuesta y que en adelante las relaciones entre las
partes se canalizarían por escrito.
A contar de las 10.30 horas, y por encargo del intendente, el presidente de
la Sociedad Mancomunal de Obreros, Abdón Díaz, sostuvo una reunión
con el Comité Directivo de la Huelga . A las 13.30 horas, Díaz regresó a la
intendencia. Señaló que los obreros se negaban a volver a la pampa hasta
que todas las peticiones contenidas en el Memorial fueran totalmente
resueltas.
Obreros en la Plaza Montt, tarde del 21 de diciembre de 1907.
A las 14.30 horas, la intendencia dicta un decreto ordenando concentrar a
los huelguistas en el Club Sport. A las 14.25 horas aproximadamente,
efectivos militares se dirigieron hacia la Escuela Domingo Santa María.
La tensión iba en aumento.
Entre las 14.35 y las 15.20 horas, respectivamente, los coroneles
Ledesma, Almarza más los oficiales navales Aguirre y Arturo Wilson,
concurrieron a la Escuela Domingo Santa María a solicitar a los obreros
que abandonaran la escuela porque de lo contrario serían desalojados
por la fuerza. El plazo fatal vencía a las 15.30 horas. Los obreros
respondieron que preferían emigrar hacia la Argentina que regresar
derrotados a la pampa. A las 15.20 horas unos doscientos obreros
abandonaron la escuela
.
A las 15.30 horas, y con fuego de dos ametralladoras y fusilería
empezó la masacre. El fuego se concentró en la azotea de la escuela.
Acto seguido se produce la estampida- según observadores- hacia las
posiciones donde estaban los soldados y marinos. Éstos dispararon a
discreción. Después de un alto al fuego, las fuerzas de caballería e
infantería penetraron en la escuela persiguiendo y matando a los obreros
que corrían por las calles adyacentes a la escuela. Minutos después y por
intermediación de algunos vecinos, la masacre terminó. Los muertos y
heridos se contaban por miles.
Soldados del Regimiento Esmeralda rodeando la Escuela Domingo Santa María
(tristes) CONCLUSIONES Y
REFLEXIONES FINALES.
Che, Cholos y Cuicos.
“Con los chilenos vivimos, con los
chilenos morimos”
• Trabajadores argentinos, peruanos y bolivianos en respuesta a sus respectivos
cónsules de abandonar la escuela ante el inminente fuego militar.
Conclusiones
La cifra de muertos continuará en la polémica. Lo cierto es
que fueron miles: hombres, mujeres, ancianos y niños,
chilenos, peruanos y bolivianos.
Igualmente dolorosa es la pregunta de por qué unos y
otros no cedieron en sus posiciones. Los obreros en la
obligatoriedad que el jornal diario aumentara a 18
peniques, los industriales y el gobierno en tener que
aceptar las peticiones obreras bajo la presión de los
obreros movilizados. Aún produce una mezcla de dolor y
rabia la cuantía de muertos y heridos. Fue como un
fusilamiento masivo y por etapas.
¿Cómo era la educación en esa época?
Prensa durante el movimiento huelguístico.
Conclusiones
La huelga de los obreros salitreros de 1907 puso fin a un tipo de
organización social basada en un tipo de internacionalismo y solidaridad
a partir de las mancomunales y la sociedad de resistencia, espacios
laborales donde confluían chilenos, peruanos, bolivianos y argentinos, y
una multiplicidad de oficios.
A contar de ese momento, los obreros chilenos radicalizaron sus
posiciones desarrollando las bases de una política popular. Prueba de
esto lo constituye la creación en el Iquique de 1912, del Partido Obrero
Socialista, donde resalta la figura de Luis Emilio Recabarren y otros
líderes.
La plataforma de este naciente partido será el desarrollo de la
organización popular, la educación obrera y el socialismo como
horizonte político de transformación del capitalismo.
Conclusiones
La persistente desigualdad social, económica, política y
cultural ha sido fuente y origen de múltiples conflictos sociales
y políticos que se han traducido en motines, protestas,
subversiones, huelgas, represiones, muerte, etc.
La historia registra algunas y otras han caído en el más
completo olvido.
“Lo único que el hombre aprende de la historia,
es que el hombre nunca aprende nada de la
historia” Hegel.
“Los pueblos que no aprenden de su historia,
están condenados a repetirla”. George
Santayana.
¿Hemos aprendido de la historia?
¿Volveremos a repetir la historia?
Gracias.
Que Dios les ayude a recordar todo lo que con dedicación
estudiaron.
Descargar

ESCUELA DOMINGO SANTA MARÍA. DE IQUIQUE. A 100