LA INMORTALIDAD DEL
ALMA…
CONÓCETE A TI MISMO Y SERÁS INMORTAL...
"Unos siglos antes de Cristo, vivió en
Atenas, el gran filósofo…
Sócrates.
Su filosofía no era una teoría especulativa,
pero si la vida que le tocó vivir.
A los setenta y tantos años, aunque inocente
Sócrates fue condenado a muerte.
Mientras estaba en prisión esperando el
día de su ejecución, sus amigos y
discípulos movieron el cielo y tierra para
evitarle la muerte.
Pero el filósofo no movió un dedo para
este fin, con perfecta tranquilidad y la
paz de la mente esperó a que el día iba a
beber el veneno mortal.
En la víspera de la ejecución, sus amigos
lograron sobornar al carcelero (desde
entonces esta práctica ha existido...),
que abrió la puerta de la prisión.
Critón, el discípulo más ardiente de
Sócrates, entró en la cárcel y le dijo al
maestro:
- Huye rápidamente, Sócrates!
- Huir, ¿por qué? - Preguntó el prisionero.
- Bueno, no sabes que el mañana te van a
matar?
- Mátame? ¿Yo? Nadie me puede matar!
- Sí, mañana tienes que beber la copa de
cicuta mortal - insistió Critón.
¡Vamos, maestro, huye rápidamente!
!Escapa a la muerte!
- Mi querido amigo Critón - respondió el
preso - que mal filósofo eres! Pensar que
un poco de veneno puede matarme...
Después de estirar de su piel con los
dedos de la mano, Sócrates preguntó:
- Critón, ¿crees que esto es Sócrates?
Y… golpeando su puño contra su cráneo,
dijo:
- ¿Crees que esto de aquí es Sócrates? ...
Porque eso es lo que van a matar… esta
envoltura material, pero no a mi. Yo soy
mi Alma. Nadie puede matar a Sócrates!
Y se sentó en la cadena abierta, mientras
que Critón se retiró llorando, sin
entender lo que él consideraba extraña
terquedad o idealismo.
Al día siguiente, cuando el condenado ya
bebió el veneno mortal y su cuerpo fue
perdiendo poco a poco la sensibilidad,
Critón le preguntó entre sollozos:
- Sócrates, donde deseas ser enterrado?
A lo que el filósofo, semiconsciente,
murmuró:
- Te lo dije, mi amigo, nadie puede
enterrar a Sócrates ... En cuanto a mi
cuerpo, entiérralo donde quieras.
- YO SOY MI ALMA ...
Y acabó de expirar este hombre, que
había descubierto el secreto de la
felicidad, que ni la muerte pudo robarle.
!SEPA USTED, QUE ÉS UN SER DIVINO,
VERDADERO, ETERNO, INMORTAL…!
Así que todos somos seres inmortales,
porque somos
ALMA,
LUZ DIVINA,
ETERNOS ...
Sólo morimos cuando somos
simplemente OLVIDADOS...