LAS ZORRAS PEQUEÑAS
TEXTO BIBLICO CANTARES 2:15.
Texto Bíblico: Cazadnos las zorras, las
zorras pequeñas, que echan a perder
las viñas; Porque nuestras viñas están
en cierne (en flor).
introducción: Un atleta salió a recorrer su país y en su largo
caminar tuvo que atravesar diversos obstáculos; calor, frío,
lluvia, sol, y cuando llegó a la ansiada meta fue entrevistado y
le preguntaron: ¿Cual fue el mayor obstáculo que tuviste que
atravesar? y él respondió:
Mi mayor obstáculo fueron las piedritas pequeñas que se
metían dentro de mis zapatos. Traduciendo esto a nuestro
lenguaje espiritual diríamos que las piedritas pequeñas son
como las "zorras pequeñas".
1 Cor.5:6. No es buena
vuestra jactancia. ¿No sabéis
que un poco de levadura
leuda toda la masa?
Así como una pequeña
cantidad de levadura en una
masa grande afecta al todo,
así también la presencia de
la «jactancia» en nuestro ser
nos perjudica grandemente.
El sabio Salomón dice: «Cazadnos las zorras, las zorras pequeñas,
que echan a perder las viñas; porque nuestras viñas están en cierne».
Cantares 2:15
CIERNE = significa “Floreciendo”, es el tiempo cuando aparecen las
flores que luego echan “Fruto”, es un estado precioso para el viñador,
fragante y con promesa (la iglesia está en tiempo de crecimiento, paz
y prosperidad).
Las zorras son esos pequeños animalitos que se meten en los viñedos
y se comen el fruto, echando a perder toda la cosecha; Porque las
zorras grandes, cuando se meten en los viñedos, ciertamente se
comen el fruto. Pero las zorras pequeñas, como no alcanzan el fruto,
se tienen que levantar y se tienen que estirar, y al hacerlo rompen
toda la rama, y entonces no sólo se pierde el fruto sino que se pierde
también la siembra y toda la cosecha.
O sea que cuando las zorras pequeñas entran en el viñedo destruyen
totalmente lo que antes se había sembrado, y hay que resembrar,
hay que restaurar el viñedo completo.
Estos astutos animales, por ser zorras
pequeñas se meten por cualquier agujerito,
y por esa astucia y agilidad que tienen se
hacen difíciles de cazar, pero el daño que
causan a los frutos es muy grande y aunque
no es instantáneo y a veces no son notorios,
este daño en ocasiones es enorme e
incalculable.
En la biblia se menciona varias veces a la
zorras, en muchas ocasiones son usadas
para destruir, pero en la vida espiritual
representan situaciones en la que nuestra
vida se ve involucrada y que poco a poco
producen estragos.
• Qué es una VIÑA.
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(Isaías 5:1-6) Terreno plantado de muchas
vides. Se sembraban en una colina donde se erigía una cabaña o
una Torre para el “atalaya” (guardián – Marcos 12:1).
Eran protegidas por paredes, cercas o vallados (Número 22:24;
Salmo 80:8-12; Proverbios 24:30) para evitar que entraran los
animales o los ladrones.
Las vides improductivas se eliminaban. Cada 7 años las viñas se
dejaban en barbecho (para los pobres y las bestias) (Éxodo 23:11;
Levítico 25:3).
La cosecha era para comer de inmediato, primero se secaba como
pasas de uvas, o en forma de tortas (1 Samuel 25:18) o se hervía
(cocido) como un arrope, o se hacía vino.
A viudas, huérfanos y extranjeros se les permitían sacar uvas en
las viñas (Levítico 19:10; Salmo 146:9).
El vino simboliza la prosperidad y la paz (1 Reyes 4:25; Miqueas
4:4; Zacarías 3:10).
Nuestra vida espiritual, es comparada con la viña ya que va dando
fruto dura muchos años.(Gálatas 5:22), pero las "zorras pequeñas"
siempre están al acecho para comerse esos frutos, y si tú las dejas
entrar, si no las cazas a tiempo, hasta pueden destruir tu viña.
Retomando la historia del atleta, las piedritas que se le
introducían en los zapatos y le impedían caminar, son las
zorras pequeñas, que no ves cuando entran en el zapato,
pero si te descuidas te provocan grandes molestias... La
Biblia dice en el Libro de Juan que nosotros debemos
llevar fruto en abundancia (Juan 15: 5)…, pero para que
esto suceda hay que cazar antes a las “zorras pequeñas”.
Esas insignificancias aparentes, como dejar de leer la
Biblia o de orar por estar cansados, o de permitir que
alguna mala palabra salga de nuestra boca (palabras
ociosas, como dice la Biblia), o incluso hablar mal de
alguien aparentemente sin causarle daño, son ejemplos
de pequeñas zorras que echan a perder las viñas.
La instrucción es cazar las zorras y echarlas de la viña,
pues sólo así el fruto se logrará. Cuidémonos de esas
actitudes aparentemente inofensivas, pero que a la larga
impedirán que llevemos fruto y, por consiguiente,
también impedirán que permanezca.
Mencionaremos aquí algunas zorras que menciona la Biblia:
La Venganza: JUECES 15:04…y cogió (Sansón) trescientas zorras, y
tomó teas, y juntó cola con cola y puso una tea entre ellas.
El propósito de ésta clase de zorras es llevarnos a tomar la
venganza en nuestras manos lo que es contrario a lo que la
Palabra de Dios dice. (Romanos 12:19). «No os venguéis vosotros
mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito está: Mía
es la venganza, yo pagaré, dice el Señor».
En el día de la venganza de Dios, los impíos recibirán las
consecuencias inevitables de su propia elección. Debido a la
rebeldía de su vida, están en desacuerdo con Dios de tal
manera, que la misma presencia divina es para ellos un fuego
consumidor. Olvida el daño que alguien te hizo, y permite que
Dios haga justicia.
Menosprecio: NEHEMIAS 4:3. Y estaba junto a él (de
Sanbalat) Tobías amonita, el cual dijo: «Lo que ellos edifican
del muro de piedra, si subiere una zorra lo derribará».
Los muros nos hablan muchas veces de la oración y la
intercesión, el propósito de esta zorra es derribar los muros de
oración que levantamos para que seamos derrotados. Esto ilustra lo
que con frecuencia veremos en nuestros días en la unión
de hombres de diferentes denominaciones para oponerse
a la verdad presente.
El único vínculo que existe, por su naturaleza, parece ser el que procede
del dragón (el diablo) , y se manifiesta en odio y rencor contra el
remanente que guarda los mandamientos de Dios (lea Apoc.12:17).
"Entonces oramos a nuestro Dios, y por causa de ellos
pusimos guarda contra ellos de día y de noche".
Cuando tu te consagras al servicio de Dios, no faltarán las
zorras que quieran opacar tu fervor y entusiasmo, como
sucedió con David que «Cuando el arca de Jehová llegó a la ciudad
de David, aconteció que Mical hija de Saúl miró desde una ventana, y vio al
rey David que saltaba y danzaba delante de Jehová; y le menospreció en
su corazón» (2Sam.6:16).
Cosa que tu debes ignorar y no permitir que las Mical
modernas que quizá se encuentren en tu casa como
pueden ser tu esposa, esposo, amigos, padres, hermanos
o aún miembros de iglesia (lea 2Cor.11:26; Mat.13:24,25).
Respóndeles como lo hizo David.
(lea 2Sam.6:20-23).
Estamos en constante peligro de volvernos
autosuficientes; de confiar en nuestra propia sabiduría y
no hacer de Dios nuestra fortaleza. (Es contra estas zorras que
tenemos que luchar, nuestra autosuficiencia, sabiduría y fortaleza).
Nada perturba más a Satanás que el hecho de que no
ignoremos sus artimañas. Si reconocemos nuestros peligros,
sentiremos nuestra necesidad de oración como la sintió Nehemías, y
como él obtendremos esa fuerte defensa que nos dará seguridad en los
peligros. Si somos descuidados e indiferentes, ciertamente seremos
vencidos por las artimañas de Satanás.
Debemos ser vigilantes. Al igual que Nehemías, mientras
recurrimos a la oración y llevamos nuestras perplejidades
y cuidados a Dios, no debiéramos creer que no tenemos
nada que hacer. Debemos velar tanto como orar.
• Descuido Espiritual: LAMENTACIONES 5:18,19.
Por el monte de Sion que está asolado; Zorras
andan por él. 19 Mas tú, Jehová, permanecerás
para siempre; Tu trono de generación en
generación.
• Sion es Jerusalén. Se pensaba de un modo
especial que el monte de Sión era el lugar de
la morada de Jehová, pero la presencia del
Señor se había apartado de allí. La presencia de
zorras, hace resaltar la desolación de lo que una vez había
sido el corazón de una gran ciudad. Esto fue escrito
tiempo después de la destrucción de
Jerusalén.
• El Monte de Sión es tipo de la alabanza y la
comunión permanente con Dios. Pero cuando
descuidamos y desolamos ese monte, la zorra
ataca para entenebrecer la visión espiritual.
• En Salmos 24:3 hay características que el
salmista David da para poder subir al monte
de Jehová. La clave la tiene aquel que tiene
«manos limpias y corazón puro, que no ha puesto su alma
en cosas vanas ni jurado con engaño» (verso 24), éste,
alcanzará bendición de parte de Jehová
Falsas Profecías:
EZEQUIEL 13:3,4. Así ha dicho Jehová el
Señor: ¡Ay de los profetas insensatos, que andan en pos de su propio
espíritu, y nada han visto! 4 Como zorras en los desiertos fueron tus
profetas, oh Israel
Note las palabras de Ezequiel: «Profetas insensatos». La
palabra «insensatos», no sólo indica una falla intelectual, sino
también una falta de calidad moral. Son «Como zorras en los
desiertos». Tiene cinco características.
• 1). Las zorras son astutas y arteras (Luc.13:32).
• 2). Destruyen los viñedos (Can. 2:15).
• 3). Viven en las ruinas (Lam.5:18).
De la misma forma los falsos profetas eran arteros, malévolos
y destructores de la viña de Dios. Habían sido siervos genuinos
de Dios que en algún momento se dejan guiar por un espíritu
contrario profetizando de su propia inspiración, haciendo que
el pueblo, en vez de armarse o prepararse para la batalla, se
acomode y perezca muchas veces.
La prueba la envía el Señor en el desierto porque es
allí donde El habla a nuestro corazón y somos
edificados, pero el propósito de la zorra es atacar
en el desierto o en el lugar de prueba para
destruirnos. Como lo hizo Satanás con Nuestro
Señor Jesucristo (lea Mat.4:2-11).
Los profetas son puestos como atalayas del pueblo
para traer la victoria no la derrota al pueblo de
Dios. Sabemos que la palabra profética nos
confirma la Palabra de Dios y el Espíritu Santo es el
que nos guía a toda verdad (lea II Pedro 1:19).
Temor: MATEO 8:20. «Las zorras tienen cuevas, y las aves del
cielo, nidos, más el Hijo del Hombre no tiene donde recostar la cabeza».
Uno de los ejemplos lo tenemos con Lot. Dios lo llamó para
que subiera al monte y él se fue a Zoar que significa
pequeñez, desvió el propósito de Dios en su vida y al
encuevarse con sus hijas debido al miedo, trajo pecado de
incesto (lea Génesis 19:17, 20,30-38).
Otro ejemplo lo vemos con Saúl cuando entró a la cueva para
hacer sus necesidades, esto nos habla de auto ministración. El
propósito de esta zorra es llevarnos a la cueva tirando dardos
a nuestra mente en contra de la ministración para evitar que
seamos limpios (lea I Samuel 24:3).
Dios no desea que seamos presa de las zorras quienes nos
llevarán a las cuevas para no enfrentar una realidad y desviar
los parámetros que Dios tiene trazados para nuestras vidas.
(lea Mateo 21:13)
Apartado: LUCAS 13:32. «Y les dijo: Id, y decid a aquella
zorra: He aquí, echo fuera demonios y hago curaciones hoy y
mañana, y al tercer día termino mi obra».
• Este pasaje nos muestra a Jesús hablando del rey de
Galilea Herodes Antipas, que quería poner fin a la carrera
de Jesús. Para los judíos, el zorro representaba tres cosas:
(1),se le consideraba el más astuto de los animales (2), el
más destructivo y (3), el símbolo de la bajeza y de la
insignificancia.
Con estas tres características El Señor identificó a Herodes
como zorra porque quería apartarlo o hacer que abandonara
la voluntad de Dios en el que se cumpliría su propósito. La
zorra del temor viene a nosotros para que fracasemos y
muramos. No debemos dar lugar a esa zorra que muchas
veces se muestra como un gigante en nuestras mentes para
que abandonemos el propósito por medio del cual hemos sido
llamados.
LA MURMURACION: SALMOS 63:10. Los destruirán a
filo de espada, y serán la porción de las zorras.
En I Corintios 10:10 habla acerca de los murmuradores
que perecieron por el destructor. Allí hace referencia a
los Israelitas que murmuraron contra Moisés y Aarón
(lea Num.14:1,2; 26-31), y por esa causa murieron en
el desierto.
Al Juzgar a un ministro de Dios representa
murmuración o palabras de maldición que salen de
nuestro corazón, y de la abundancia del corazón,
hablan las palabras, como sucedió con Mical que
murmuró contra el Rey David habiendo sido ungido por
Dios para desempeñar dicho cargo. «Benditos los que te
bendigan, y malditos los que te maldigan» (Números 24:09).
Estas son algunas zorras, pero existen otras igualmente
nocivas como la vanidad, la codicia, la envidia que sin darnos
cuenta nos llevan a situaciones, que poco a poco deterioran
nuestra actividad espiritual.
• 1 Corintios 5:6. No es buena vuestra jactancia. ¿No sabéis que un
poco de levadura leuda toda la masa?
«un poco de levadura leuda....» El pecado no empieza por
lo mucho, empieza por lo poco, por cosas pequeñas. De
esas zorras pequeñas es que debemos cuidarnos.
David dice al Señor: «examíname Oh Dios y ve en mi si hay
camino de maldad...» (Sal.139:23).
Él está diciendo: Señor muéstrame qué «zorra pequeña»
puede estar oculta en mi viña, qué zorra pequeña se está
comiendo mi fruto....qué zorra pequeña está destruyendo y
quebrantando mi viñedo… Muchas veces, lo que decimos lo
borramos con el codo, es decir: con nuestros actos hacemos
lo contrario.
«Cazadnos las zorras, las zorras pequeñas, que echan a
perder las viñas; porque nuestras viñas están en cierne»,
floreciendo, o sea, estamos en Jesús.
¿En qué ha llamado a vivir el Señor a sus seguidores?
En el A. Testamento El Señor dijo al pueblo de Israel: «Porque
yo soy Jehovah vuestro Dios, vosotros os santificaréis; y seréis
santos, porque yo soy santo. ..» (Lev.11:44). Y en el N.
Testamento Dios nos dice: «Antes bien, así como Aquel que os
ha llamado es santo, también sed santos vosotros en todo
aspecto de vuestra manera de vivir» (1 Pedro 1:15). Desde el
Génesis hasta el Apocalipsis nos ha llamado a vivir en santidad
(lea Apoc.21:27; 22:14).
Y la santidad implica consagración total, exige que no nos
demos licencias, que renunciemos voluntaria y decididamente
a no vivir un cristianismo tibio, lleno de fisuras en su
testimonio sino que por el contrario tengamos un
compromiso total con Cristo, con todo lo que ello implica y
supone.
• Es así como la Palabra nos advierte: «el que piensa
estar firme, mire que no caiga» (1 Corintios 10:12, RVR
60), y usualmente los creyentes mantenemos
razonablemente la guardia frente a lo que creemos que
son “grandes” pecados, aquellos que son notorios.
Pero no eliminamos de nuestra vida aquellos que
consideramos insignificantes.
• Como son: La venganza, el menosprecio, el descuido
espiritual, creer en falsas profecías, practicar falsas
doctrinas, estar llenos de temor, falta de perdón, la
murmuración, la vanidad, la codicia y la envidia, que
sin darnos cuenta nos llevan a situaciones, que poco a
poco deterioran nuestra actividad espiritual. Por eso
Jesús dijo: «Cuan el Hijo del Hombre venga, ¿hallará fe en la tierra?
(lea Luc.18).
Creemos equivocadamente que, siguiendo la cita
del autor de Cantares 2:15, donde se ordena: «cazar
las zorras pequeñas, que echan a perder el cultivo», si las
zorras grandes no están acechando nuestro viñedo
no tenemos nada que temer, así que procuramos
cuidarnos de los pecados grandes que pensamos
que puede corrompernos.
Pero nos olvidamos de las pequeñas zorras, las que
realmente pueden echarlo todo a perder, e incluso
somos complacientes, tolerantes con ellas (esas
pequeñas cosas) cuando las vemos pasar. Atentos a
los grandes depredadores, dejamos colar a los
pequeños pero destructivos microbios que inoculan
virus en nuestras vidas espirituales que nos llevan
cautivos a la muerte.
Y lo que empieza a ocurrir es un fenómeno de
corrosión, demoledor, que ataca todas las áreas
de nuestra vida. Por ello tenemos que estar
alerta frente a este tipo de amenazas. Las zorras
pequeñas se atacan en su guarida, que es la mente. Allí es
donde empieza la tentación, para luego afectar
las emociones y sacudir la voluntad.
Las influencias espirituales negativas
normalmente encuentran un buen caldo de
cultivo en un alma dispuesta a transar aún en
materia de principios y valores.
Una mirada indiscreta, una palabra vulgar, una respuesta
grosera, un chisme, una mentira “piadosa”, una caricia
indebida… son pecados que minan nuestro carácter y
gangrenan lentamente nuestra comunión con Dios, en
especial cuando nos permitimos tolerarlos porque “todo
el mundo lo hace”, “eso no tiene nada de malo decimos” y
mil excusas semejantes.
Nos auto-engañamos solo para justificar nuestros errores
y complacientemente decimos que son solo “pecaditos”,
como si el diminutivo les restara gravedad.
A veces son aspectos cuya inconveniencia nos incomoda,
malos hábitos que nos resistimos a dejar porque nos
repetimos una y otra vez que Dios nos ama como somos,
olvidando que porque nos ama tanto no quiere que
permanezcamos en lo que a Él no le agrada.
Bien dijo Pablo que «todo nos es lícito, pero no todo nos
conviene» (1 Corintios 6:12) y hay acciones,
actitudes y comportamientos que con toda
franqueza en nuestro corazón sabemos que no
glorifican al Señor sino que más bien le
desagradan.
Otras veces son pecados que no queremos
abandonar, las Escrituras nos adviertan que se
trata de cosas que el Señor aborrece, como la
altivez, las maquinaciones, o la cizaña (ver
Proverbios 6:15-17).
• Vivir en santidad significa que debo tener cuidado con el uso que le doy
a mis sentidos corporales porque ellos son la puerta que pone a
trabajar los sentidos.
(1), Por ver lo que no debo,
(2), por oír lo que no debo,
(3), por tocar lo que no debo,
(4), por oler lo que no debo,
(5), por palpar lo que no debo, es que mi mente empieza a funcionar
indebidamente. Como le sucedió a Eva (lea Gén.3:6), no para rendir
alabanza al Creador sino para responder a los estímulos externos con los
que Satanás busca distraernos de nuestro propósito.
• Y la combinación de lo sensorial con los pensamientos inapropiados
sacude en nosotros las emociones, que en ellas mismas no son buenas
ni malas pero manipuladas por el enemigo se convierten en una bomba
de tiempo que hace estallar la voluntad en mil pedazos. Por eso al final
terminamos haciendo lo que en lo más profundo de nuestro ser
sabemos que no conviene.
Dice Sergio Scataglini que fuimos “creados para ser la
foto de Dios”. Hechos a imagen y semejanza Suya,
nuestro deber es llevar en alto Su nombre. Por algo
cuando el Señor trazó los diez mandamientos
advirtió «No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano
porque no dará Jehová por inocente al que tomare su nombre en
vano» (Éxodo 20:7).
• Decir que el ser cristianos, seguidores de Cristo o
discípulos de Cristo entraña una gran
responsabilidad, por ello no podemos ostentar
esta dignidad con ligereza, justamente por eso,
porque es una dignidad y un honor por lo que
nuestro buen Jesús pagó con Su vida en la cruz
del Calvario.
EL CONCLUCIÓN.
Finalmente analizaremos tres errores que
cometemos :
• Primero. Pasar por alto las cosas pequeñas:
Cuando pasamos por alto las cosas pequeñas es
como caminar con una piedrecita en el zapato. Es
como tratar de mirar un bello atardecer con una
basurita dentro del ojo.
• Segundo. Olvidar que las cosas pequeñas, tienen
la capacidad de crecer: Una mentira blanca, tiene
la capacidad de hacer mucho daño. Una pequeña
ofensa tiene la capacidad de hacer daño a
muchos.
• Tercero. Ignorar que las cosas pequeñas tienen
nacimiento en nuestro interior. Las cosas pequeñas
como las grandes son solo el reflejo de lo que hay en el
corazón, en la mente (lea Mat.15:19).
• En la época de Jesús, los fariseos eran muy estrictos
con las leyes y el que era tomado en una falta de
adulterio debía pagar con la muerte, era apedreado
(lea Juan 8:3-5). Pero Jesús dijo: “Cualquiera que mire
a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su
corazón” (Mt. 5: 27 -28).
• Alguien dijo: «No podemos impedir que un pajarito se
pose en nuestra cabeza, pero si podemos impedir que
haga nido en ella. Estas son las zorras pequeñas que
debemos espantar, para que no hagan «madriguera»
en nosotros.
• Los fariseos enfatizaban que la ley decía: “No matarás; y el que
matare será culpable de juicio” (lea Mt. 5: 21). Pero Jesús fue
más allá y dijo: “Cualquiera que se enoje contra su hermano, será
culpable de juicio” (verso 22). Esas son las zorras pequeñas
que tu y yo no debemos permitir que hagan nido en
nuestra mente, albergando enojo contra alguien (por favor
lea Mat.6:12,14,15).
• La belleza y productividad de una viña se veía reducida por
la invasión de zorras pequeñas, así mismo son esas cosas
que descuidamos las que acaban con la belleza y
productividad de nuestra propia vida dañando nuestra
relación con Dios, nuestras relaciones matrimoniales,
nuestras relaciones familiares, nuestras relaciones como
iglesia, como comunidad y como familia de la fe.
¿Ha podido detectar alguna de estas pequeñas zorras
zarandeándole? Un creyente sabio tiene cuidado y vigila para
no dejar introducir zorras pequeñas que arruinen su vida.
En vista de la mayor importancia que tiene este
tema en nuestras vidas, ya que Dios desea que
seamos «Santos como Él es Santo», Lo invito
para juntos elevemos una oración:
«Padre nuestro que estas en
el cielo, ayúdame a escudriñar
mi corazón, y a sacar de mi
todo lo que no este de
acuerdo con Tu Santa
Voluntad, por favor,
escúchame. Telo pido en el
nombre de Cristo Jesús.
Amen.
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