ESTUDIO COMPARATIVO
Cristo Románico
Cristo Gótico
Cristo Románico
Cristo del Monasterio
de San Salvador
(Burgos)
Cristo Románico
• Es una imagen románica, de
finales del siglo XII.
• El Cristo clavado en la Cruz
es una talla de madera
policromada que preside la
iglesia
del
convento
burgalés.
• Tiene unas dimensiones de
2,76 metros de altura, 2,23
metros de ancho y entorno a
40 centímetros de fondo.
Cristo Románico
• La pieza mantiene el modelo
de Cristo Románico, con los
pies clavados por separado,
como en el arte bizantino.
• El Cristo, no presenta
lanzada en el costado,
mantiene los ojos abiertos y
no muestra signos de
sufrimiento, como evidencia
de su naturaleza divina
Cristo Románico
Elementos formales que lo caracterizan:
1.
Aspecto esquemático, poco naturalista, la
anatomía solo se insinúa.
2.
Apenas se muestran las heridas de los clavos y
no suele tener la del costado. Tampoco corona
de espinas, en todo caso corona real o diadema.
3.
Cuatro clavos, para dos pies y dos manos. Pies
separados, reposando a menudo en un apoyo o
‘suppedaneum’.
4.
Postura rígida y simétrica, perpendicular
prácticamente, salvo la leve flexión de las
rodillas. Se puede decir que ‘reposa’ sobre la
cruz.
5.
Ojos abiertos, expresión absolutamente serena.
Cabeza recta o ligeramente inclinada a su
derecha.
6.
Cuerpo vestido o parcialmente tapado mediante
un lienzo a modo de falda (el ‘perizonium’),
anudado a la cintura y que le llega hasta las
rodillas.
Cristo Gótico
• El Cristo de la última parte
de la Edad Media refleja
una nueva visión de Jesús,
enfatizando
en
su
humanidad.
• Jesús salva al mundo por su
sacrificio humano, un Cristo
que es verdadero Dios y
verdadero hombre.
Se
resalta el sentimiento de ser
salvados por su pasión y
muerte en la cruz.
Cristo Gótico
Elementos formales que lo caracterizan:
• Aspecto humanizado, una anatomía
naturalista que no oculta los rastros del
martirio y el sufrimiento.
• Heridas sangrantes en manos, pies y
costado, y también en la cabeza, pues
lleva la corona de espinas (de la pasión,
no de rey).
• Tres clavos, los dos pies juntos en un
clavo. Los pies no reposan en ningún
apoyo.
• Postura y expresión de sufrimiento, no
hay hieratismo ni simetría, sino un cuerpo
contorsionado, que ‘cuelga’ de la cruz.
• Cabeza inclinada, ojos cerrados, boca
abierta.
• Paño de pureza escaso, mostrando la
anatomía de un cuerpo torturado.
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