UN RITUAL PARA DORMIR
Resumen Jorge Everardo Aguilar Morales
Asociación Oaxaqueña de Psicología A. C.
2011
• En todas las familias existen rituales, rutinas o hábitos
que se siguen al comer, jugar, trabajar o dormir. Estos
rituales son especialmente importantes para evitar que
un niño presente problemas a la hora de acostarse.
• La negativa de los niños a la hora de acostarse se
presenta en muchas ocasiones a causa de que los
padres intentan enviar a la cama al niño en el momento
en que se encuentra en plena actividad.
• En consecuencia es importante crear una rutina que
facilite el proceso de transición entre el momento de
máxima actividad del niño y el momento de máxima
relajación que implica el dormir.
•
A continuación se sugiere una rutina que puede
implementar:
• Realice en las tardes junto con el niño alguna actividad
placentera que incluya cierto ejercicio físico ligero, por
ejemplo salga a caminar todas las tardes un poco antes
de la hora de dormir (de 7 a 7:30 es buena hora) o lleve
a su hijo a algún parque a que juegue con su bicicleta.
Procure que la actividad sea agradable, evite regaños y
recriminaciones a esa hora.
• Al llegar a su casa inicie la rutina de dormir con un baño
caliente para niño: el baño además de permitir el aseo
del niño, facilita la transición entre el juego y la cama y el
contacto físico entre los padres y el niño.
• Durante el baño evite las peleas y proporcione un tiempo
suficiente para que el niño se desnude, juegue y platique.
• Una vez que el niño se ha bañado y se encuentra con su
pijama sostenga una charla con él sobre lo ocurrido en el
día o sobre el día siguiente.
• A continuación lea a su hijo algo en voz alta, puede
leerle cuentos, poesías o cualquier otro tipo de lectura
que al niño le resulte interesante. Cantarle alguna
canción u orar juntos también puede ser útil.
• Brinde una bebida caliente al niño. Se ha comprobado
que una bebida antes de acostarse favorecen el dormir,
especialmente si se trata de leche con cereales.
Asegúrese que el niño se lave los dientes antes de
dormirse.
• Por último, al final del proceso incluya algunas palabras
rituales como: “Buenas noches”, “Que descanses”, “Que
sueñes con los angelitos”, etc., etc. y dele un beso.
• Puede incluir otras actividades que usted crea
convenientes, como arreglar los útiles para la escuela,
preparar su uniforme, etc. de lo que se trata es que el
niño adquiera conductas que se vuelvan hábitos y que
favorezcan la transición entre el jugar el dormir.
•
• Cuando se implanta una rutina es mas fácil lograr la
transición de la vigilia al sueño.
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Un ritual para dormir