Viviendo para agradar a Dios
Juan 8:28-29
Pastor Wilson Carrero
22 de junio del 2014
Introducción
• En el mundo se nos enseña que lo que piensan sobre mí no es más
importante que lo que yo pienso sobre mí.
• Si buscamos la aprobación de los demás entonces es una conducta no
apropiada pues baja nuestra autoestima.
• Esto nos lleva a pensar que lo único importante es mi persona y lo
que yo pienso sobre mí.
• Pero en la vida espiritual es diferente- pues no se trata de lo que yo
pienso sobre mí, ni me valida ni me afirma lo que yo pienso sobre mí,
sino que me valida y me afirma lo que Dios piensa sobre mí.
• Estar preocupado por lo que la gente piensa sobre mí- nos lleva a
conductas erradas
• Estar preocupado por lo que Dios piensa sobre mí, es sanidad
espiritual.
• Un llamado a agradar a Dios
• Juan 8:28 Les dijo, pues, Jesús: Cuando hayáis
levantado al Hijo del Hombre, entonces conoceréis
que yo soy, y que nada hago por mí mismo, sino
que según me enseñó el Padre, así hablo.
• Juan 8:29 Porque el que me envió, conmigo está;
no me ha dejado solo el Padre, porque yo hago
siempre lo que le agrada.
La vida de los hijos un llamado a agradar a Dios
• 2Ti 2:15 Procura con diligencia presentarte a Dios
aprobado, como obrero que no tiene de qué
avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad.
– Ser aprobado por Dios
•
•
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•
tratado a fin de conocer la calidad
examinado a fin de conocer las propiedades
Analizado examinado
En cuanto al uso de la palabra, en cuanto a la vida que
vivimos delante de Dios
• Confundiendo el ser aceptado con ser de agrado a Dios
Israel en el desierto
• 1Co 10:1 Porque no quiero, hermanos, que ignoréis que nuestros
padres todos estuvieron bajo la nube, y todos pasaron el mar;
• 1Co 10:2 y todos en Moisés fueron bautizados en la nube y en el
mar,
• 1Co 10:3 y todos comieron el mismo alimento espiritual,
• 1Co 10:4 y todos bebieron la misma bebida espiritual; porque
bebían de la roca espiritual que los seguía, y la roca era Cristo.
• 1Co 10:5 Pero de los más de ellos no se agradó Dios; por lo cual
quedaron postrados en el desierto.
– El ejercito de Gedeón
• Jueces 7:3 Ahora, pues, haz pregonar en oídos del pueblo,
diciendo: Quien tema y se estremezca, madrugue y devuélvase
desde el monte de Galaad. Y se devolvieron de los del pueblo
veintidós mil, y quedaron diez mil.
• Jueces 7:4 Y Jehová dijo a Gedeón: Aún es mucho el pueblo;
llévalos a las aguas, y allí te los probaré; y del que yo te diga: Vaya
éste contigo, irá contigo; mas de cualquiera que yo te diga: Este no
vaya contigo, el tal no irá.
• Jueces 7:5 Entonces llevó el pueblo a las aguas; y Jehová dijo a
Gedeón: Cualquiera que lamiere las aguas con su lengua como
lame el perro, a aquél pondrás aparte; asimismo a cualquiera que
se doblare sobre sus rodillas para beber.
• Jueces 7:6 Y fue el número de los que lamieron
llevando el agua con la mano a su boca, trescientos
hombres; y todo el resto del pueblo se dobló sobre
sus rodillas para beber las aguas.
• De un ejercito de treinta dos mil, quedaron al final
trescientos
• Todos parecían dispuestos
• Luego otros tenían el valor y el coraje de quedarse
• Luego solo unos estaban pensando reamente en la
batalla
– Usados pero no aprobados
• 2Ped 2:15 Han dejado el camino recto, y se han
extraviado siguiendo el camino de Balaam hijo de
Beor, el cual amó el premio de la maldad,
• Jud 1:11 ¡Ay de ellos! porque han seguido el
camino de Caín, y se lanzaron por lucro en el error
de Balaam, y perecieron en la contradicción de
Coré.
• Mat 7:21 No todo el que me dice: Señor, Señor,
entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la
voluntad de mi Padre que está en los cielos.
• Mat 7:22 Muchos me dirán en aquel día: Señor,
Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu
nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre
hicimos muchos milagros?
• Mat 7:23 Y entonces les declararé: Nunca os
conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.
• Muchos que han profetizado, hecho milagros y
anunciado el nombre de Jesucristo
• Creer sin un corazón agradable a Dios
• Juan 2:23 Estando en Jerusalén en la fiesta de la
pascua, muchos creyeron en su nombre, viendo las
señales que hacía.
• Juan 2:24 Pero Jesús mismo no se fiaba de ellos,
porque conocía a todos,
• Juan 2:25 y no tenía necesidad de que nadie le
diese testimonio del hombre, pues él sabía lo que
había en el hombre.
• Juan 12:42 Con todo eso, aun de los gobernantes,
muchos creyeron en él; pero a causa de los fariseos
no lo confesaban, para no ser expulsados de la
sinagoga.
• Juan 12:43 Porque amaban más la gloria de los
hombres que la gloria de Dios.
Conclusión
• Luc 21:33 El cielo y la tierra pasarán, pero mis
palabras no pasarán.
• Luc 21:34 Mirad también por vosotros mismos, que
vuestros corazones no se carguen de glotonería y
embriaguez y de los afanes de esta vida, y venga de
repente sobre vosotros aquel día.
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