Enséñanos a orar
El Padre Nuestro: La oración modelo del Señor Jesús
Sesión 6 (Parte 1):
La segunda petición: “Que venga
Tu reino, que Tu voluntad sea
hecha. Como en el cielo así en la
tierra.”
Las cinco peticiones
1. Santifica Tu Nombre
2. Haz venir Tu reino, haz Tu voluntad
3. Danos el pan
4. Perdona nuestras deudas
5. No nos dejes caer en la prueba, líbranos del impío
Plan para esta sesión
▪ Esta sesión estará dividida en dos partes principales:
1.
En esta parte 1 hablaremos de la frase “Que venga Tu reino”.
2.
Luego en la parte 2 de la frase “Que Tu voluntad sea hecha. Como en el cielo así
en la tierra”.
1. “Que venga Tu Reino”
▪ Esta es la segunda de las cinco peticiones, en la cual se le pide a Dios que
establezca Su Reino y de esa manera lleve a cabo Su voluntad y propósito
eterno. Como veremos ese Reino es el Reino de Su Mesías Jesús, que será el
Reino restaurado de la nación de Israel.
Lucas 1.32–33 32 “Este será grande (Jesús el Mesías) y será llamado Hijo del
Altísimo, y el Señor Dios le dará el trono de Su padre David; 33 y reinará
sobre la casa de Jacob (Israel) para siempre, y Su reino no tendrá fin.”
Hechos 1.6 Entonces los que estaban reunidos, Le preguntaban: “Señor,
¿restaurarás en este tiempo el reino a Israel?”
▪ Está petición está directamente relacionada a la primera ya que será al
establecer este reino que el Padre santificará Su nombre en el Día del Señor
durante el Nuevo Éxodo. Por eso como todas las demás peticiones, esta
también es de carácter apocalíptico.
Un Reino escatológico
▪ Siendo de carácter apocalíptico, es decir estando enfocada en el
cumplimiento que tendrá cuando el Señor venga en Su Día, la respuesta a
esta petición tendrá lugar en ese futuro escatológico. No es algo por lo que
oramos para que ocurra ahora, sino por lo que esperamos pacientemente.
“Esto se refiere al reinado escatológico de Dios (ver Harner) esperado y
anhelado por el pueblo judío (ver la petición central de la Kadish). Se trata de
la consumación de los propósitos de Dios en la historia, el cumplimiento de las
visiones proféticas acerca del gozo futuro (ver Hch 1:6).” Donald A. Hagner, Matthew 1–
13, vol. 33A, Word Biblical Commentary (Dallas: Word, Incorporated, 1998), 148
“Hablar del significado [de la frase] como si fuera “donde se reverencia a Dios,
su Reino viene” (Luce 1933: 210) hace que se pierda el ímpetu escatológico de
la petición … Ambas peticiones se hacen en el tiempo aoristo, lo cual resume la
petición al buscar su llegada y no enfatizando el proceso que conduce a la
realización (Arndt)”. Darrell L. Bock, Lucas: 9:51-24: 53, vol. 2, Baker Exegetical Commentary on the New
Testament, p. 1053
El debate acerca del Reino
▪ Por los pasados siglos de la historia, especialmente a partir de la influencia
de una escuela de interpretación basada en Alejandría, Egipto (ver este
recurso), la arrogancia de los gentiles (Rom. 11:18) se ha manifestado al
extremo por medio del interminable debate acerca del Reino de Dios.
▪ Contrario a la expectativa judío-apocalíptica sostenida por los apóstoles y
los creyentes en el 1er siglo, han surgido dos ideas incorrectas acerca del
Reino. Éstas no son las únicas pero sí las más prominentes:
1.
2.
“El reino es ahora” – siendo expresado por medio de la iglesia en este siglo. Una
idea conocida como “escatología realizada” la cual propone que el Reino de Dios
fue totalmente iniciado/realizado en la 1ra venida de Jesús.
“El reino ya es, pero todavía no es” – siendo expresado por medio de la iglesia en
este siglo. Una idea conocida como “escatología inaugurada” la cual propone que el
Reino de Dios fue parcialmente iniciado/inaugurado en la 1ra venida de Jesús.
El debate acerca del Reino
(cont.)
▪ La idea del “reino ahora” se ha expresado principalmente en términos del
posmilenarismo y el amilenarismo. La diferencia fundamental entre ambas
ideas es que el amilenarismo afirma que “el milenio” (ver Apoc. 20) no es
literal sino simbólico (a-mil = no milenio) y que comenzó en Pentecostés.
Cristo manifiesta su reino ahora desde el cielo por medio de la iglesia.
▪ El posmilenarismo por otro lado afirma que sí habrá una época dorada de
dominio para la iglesia en esta vida, la cual logrará establecer el reino en
todo el mundo. Jesús vendrá después (pos) de que eso se lleve a cabo.
▪ El amilenarismo tiende a ser de carácter escapista ya que Jesús reina ahora
en el cielo por lo tanto la meta principal del creyente es irse allá. El
posmilenarismo tiende a ser más dominionista (y extremadamente carnal)
en su intensa búsqueda por lograr el dominio ahora.
▪ ¡Ambas ideas habrían sido una aberrante herejía para los apóstoles de
Jesús!
El debate acerca del Reino
(cont.)
▪ La idea de que “el reino ya es, pero todavía no es”, esta se ha expresado por
medio del inauguracionalismo. Este propone que el reino fue inaugurado
por Jesús en Su primera venida pero que será plenamente “consumado” en
Su segunda venida. Típicamente los proponentes de esta idea se adhieren a
algún tipo de premilenarismo.
▪ Por eso sí sostienen que Jesús vendrá antes (pre) del “milenio”. Sin embargo
“algo” del reino se manifiesta ahora por medio de la iglesia. A pesar de que
esta idea realmente produce una enorme confusión y distorsión del
evangelio, la misma se ha convertido en la teología estándar del mundo
evangélico. Esta idea también habría sido aberrante para los apóstoles.
▪ En el caso particular de Latinoamérica, ha sido el posmilenarismo
dominionista de la escatología realizada (¡reino ahora!) lo que ha ganado
mayor ímpetu durante las pasadas décadas, particularmente por medio del
falso evangelio de la prosperidad que se ha propagado en casi todo el sector
carismático de la iglesia.
El debate acerca del Reino
(cont.)
2 Tesalonicenses 2.1–2 1 Pero con respecto a la venida de nuestro Señor
Cristo Jesús y a nuestra reunión con El, les rogamos, hermanos, 2 que no
sean sacudidos fácilmente en su modo de pensar, ni se alarmen, ni por
espíritu, ni por palabra, ni por carta como si fuera de nosotros, en el sentido
de que el día del Señor ha llegado.
1 Timoteo 6.20–21 20 Timoteo, guarda lo que se te ha encomendado, y evita
las palabrerías vacías y profanas, y las contradicciones de lo que falsamente
se llama ciencia (platonismo-gnosticismo), 21 la cual profesándola algunos,
se han desviado de la fe.
2 Timoteo 2.16–18 16 Evita las palabrerías vacías y profanas, porque los
dados a ellas, conducirán más y más a la impiedad, 17 y su palabra se
extenderá como gangrena. Entre ellos están Himeneo y Fileto, 18 que se han
desviado de la verdad diciendo que la resurrección ya tuvo lugar,
trastornando así la fe de algunos.
La distorsión platónica del Reino
T
“Mundo material”
Reino-siglo
venidero
DÍA DEL SEÑOR
Manifestado
ahora
parcialmente
Inauguracionalismo
Destrucción
Escapismo – el cielo es el reino
Natural
Dominionismo – establecemos el reino
Distinción/Separación
Dominionismo – establecemos el reino
Sobrenatural
Escapismo – el cielo es el reino
“Cielo inmaterial”
La expectativa judío-apocalíptica del Reino
DÍA DEL MESÍAS
Restauración final
Cielos
Rectitud original
Cielos
Nuevos
Cielos
Nuevos
Cielos
Cielos
Nuevos
Cielos
T
Hijo de
Adán
Hijo de
Abraham
Hijo de
David
Hijo de
Dios
Adán
Abraham
David
MESÍAS
N
N
I
J
N
N
Transnacional … Israelita … Centrado en Jerusalén
N
N
Nueva Tierra
Eternidad
N
Reino del Mesías
El Reino de Dios
▪ Aunque no podemos elaborar en detalle la enseñanza bíblica acerca del Reino de Dios,
sí presentaré un breve resumen que nos de una idea básica. Siendo un Reino que será
restaurado (Hch. 1:6; 15:16) eso implica que existió en el pasado, no existe en el presente,
pero existirá en el futuro. Por eso es el centro del épico drama que nos presenta la Biblia:
Salmo 89.20–37 20 He hallado a David Mi siervo; lo he ungido con Mi óleo santo, 21 Y con
él estará siempre Mi mano; Mi brazo también lo fortalecerá. 22 No lo engañará el
enemigo, Ni lo afligirá el hijo de maldad. … 24 Con él estarán Mi fidelidad y Mi amor-leal,
Y en Mi nombre será exaltado su poder. … 26 El clamará a Mí: ‘Mi Padre eres Tú, Mi Dios
y la roca de mi salvación.’ 27 Yo también lo haré Mi primogénito, El más excelso de los
reyes de la tierra. 28 Para siempre conservaré Mi amor-leal hacia él, Y Mi pacto le será
confirmado. 29 Así estableceré su Simiente para siempre Y su trono como los días de los
cielos. 30 Si sus hijos abandonan Mi ley Y no andan en Mis juicios, 31 Si violan Mis
estatutos Y no guardan Mis mandamientos, 32 Entonces castigaré con vara su
transgresión Y con azotes su iniquidad. 33 Pero no quitaré de él Mi amor-leal, Ni obraré
falsamente en Mi fidelidad. 34 No quebrantaré Mi pacto, Ni cambiaré la palabra de Mis
labios. 35 Una vez he jurado por Mi santidad; No mentiré a David. 36 Su Simiente será
para siempre, Y su trono como el sol delante de Mí. 37 Será establecido para siempre
como la luna, fiel testigo en el cielo (ver Jer. 33:20-21).”
El inicio del Reino
▪ El establecimiento inicial del Reino de Dios sobre Su pueblo Israel fue todo
un proceso que comenzó con el Éxodo de Egipto y el pacto en el Sinaí, y
culminó con el surgimiento de la dinastía de David, el reinado de Salomón y
la construcción del templo en Jerusalén.
Éxodo 8.1 Entonces el SEÑOR dijo a Moisés: “Ve a Faraón y dile: ‘Así dice el
SEÑOR: “Deja ir a Mi pueblo para que Me sirva (como súbditos a un Rey).
Éxodo 19.4–6 4 ‘Ustedes han visto lo que he hecho a los Egipcios, y cómo
los he tomado sobre alas de águilas y los he traído a Mí. 5 ‘Ahora pues, si en
verdad escuchan Mi voz y guardan Mi pacto,* serán Mi especial tesoro
entre todos los pueblos, porque Mía es toda la tierra. 6 ‘Ustedes serán para
Mí un reino de sacerdotes y una nación santa.’ Estas son las palabras que
dirás a los Israelitas.”
* El pacto con Israel en Sinaí es lo que se conocía en la antigüedad como un tratado entre un Soberano (Yahweh) y un
siervo-vasallo (Israel), por el cual el Soberano prometía protección y provisión a cambio de obediencia y leal devoción.
El inicio del Reino
(cont.)
Josué 10.14 Ni antes ni después hubo día como aquél, cuando el SEÑOR
prestó atención a la voz de un hombre, porque el SEÑOR peleó por Israel.
1 Samuel 8.5–7 5 … y le dijeron: “Mira, has envejecido y tus hijos no andan
en tus caminos. Ahora pues, danos un rey para que nos juzgue, como todas
las naciones.” 6 Pero fue desagradable a los ojos de Samuel que dijeran:
“Danos un rey que nos juzgue.” Y Samuel oró al SEÑOR. 7 Y el SEÑOR dijo a
Samuel: “Escucha la voz del pueblo en cuanto a todo lo que te digan, pues
no te han desechado a ti, sino que Me han desechado a Mí para que Yo no
sea rey sobre ellos.
1 Samuel 10.24–25 24 Y Samuel dijo a todo el pueblo: “¿Ven al que el SEÑOR
ha escogido? En verdad que no hay otro como él entre todo el pueblo.”
Entonces todo el pueblo gritó, y dijo: “¡Viva el rey!” 25 Entonces Samuel dio
al pueblo las ordenanzas del reino, y las escribió en el libro, el cual puso
delante del SEÑOR.Y despidió Samuel a todo el pueblo, cada uno a su casa.
El inicio del Reino
(cont.)
2 Samuel 7.1–16 1 Sucedió que cuando el rey David moraba en su casa, y el SEÑOR le
había dado descanso de sus enemigos por todos lados, 2 el rey dijo al profeta
Natán: “Mira, yo habito en una casa de cedro, pero el arca de Dios mora en medio
de cortinas.” … 5 “Ve y dile a Mi siervo David: ‘Así dice el SEÑOR: “¿Eres tú el que Me
va a edificar una casa para morar? 6 “Pues no he morado en una casa desde el día
en que saqué de Egipto a los Israelitas hasta hoy, sino que he andado errante en
una tienda, en un tabernáculo. … 8 “Yo te tomé del pastizal, de seguir las ovejas,
para que fueras príncipe sobre Mi pueblo Israel. 9 “Y … he exterminado a todos tus
enemigos de delante de ti, y haré de ti un gran nombre… 10 “Asignaré también un
lugar para Mi pueblo Israel, y lo plantaré a fin de que habite en su propio lugar y no
sea perturbado de nuevo, ni los malvados los aflijan más como antes, 11 desde el día
en que ordené jueces sobre Mi pueblo Israel. A ti te daré reposo de todos tus
enemigos. El SEÑOR también te hace saber que el SEÑOR te edificará una casa. 12 …
levantaré a tu descendiente después de ti, el cual saldrá de tus entrañas, y
estableceré su reino. 13 “El edificará casa a Mi nombre, y Yo estableceré el trono de
su reino para siempre. 14 “Yo seré padre para él y él será hijo para Mí. … 16 “Tu casa y
tu reino permanecerán para siempre delante de Mí; tu trono será establecido para
siempre.
El inicio del Reino
(cont.)
Salmo 2.1–12 1 ¿Por qué se sublevan las naciones, Y los pueblos traman
cosas vanas? 2 Se levantan los reyes de la tierra, Y los gobernantes traman
unidos contra el SEÑOR y contra Su Ungido, diciendo: 3 “¡Rompamos Sus
cadenas Y echemos de nosotros Sus cuerdas!” 4 El que se sienta como Rey
en los cielos se ríe, El Señor se burla de ellos. 5 Luego les hablará en Su ira, Y
en Su furor los aterrará, diciendo: 6 “Pero Yo mismo he consagrado a Mi Rey
Sobre Sion, Mi santo monte.” 7 “Ciertamente anunciaré el decreto del
SEÑOR Que me dijo: ‘Mi Hijo eres Tú, Yo Te he engendrado hoy. 8 ‘Pídeme, y
Te daré las naciones como herencia Tuya, Y como posesión Tuya los
confines de la tierra. 9 ‘Tú los quebrantarás con vara de hierro; Los
desmenuzarás como vaso de alfarero.’ ” 10 Ahora pues, oh reyes, muestren
discernimiento; Reciban amonestación, oh jueces de la tierra. 11 Adoren al
SEÑOR con reverencia, Y alégrense con temblor. 12 Honren al Hijo para que
no se enoje y perezcan en el camino, Pues puede inflamarse de repente Su
ira. ¡Cuán bienaventurados son todos los que en El se refugian!
El inicio del Reino
(cont.)
1 Crónicas 28.4–7 4 “Sin embargo, el SEÑOR, Dios de Israel, me escogió de
toda la casa de mi padre para ser rey de Israel para siempre. Porque El
escogió a Judá para ser jefe; y de la casa de Judá, la casa de mi padre; y
entre los hijos de mi padre, El se agradó de mí para hacerme rey sobre todo
Israel. 5 “Y de todos mis hijos (porque el SEÑOR me ha dado muchos hijos),
El ha escogido a mi hijo Salomón para que se siente en el trono del reino del
SEÑOR sobre Israel. 6 “Y El me dijo: ‘Tu hijo Salomón es quien edificará Mi
casa y Mis atrios; porque lo he escogido por hijo Mío, y Yo
le seré por padre. 7 ‘Estableceré su reino para siempre si
se mantiene firme en cumplir Mis mandamientos y Mis
ordenanzas, como en este día.’
El inicio del Reino
(cont.)
1 Crónicas 29.10–20 10 Y David bendijo al SEÑOR en presencia de toda la
asamblea, y dijo: “Bendito eres, oh SEÑOR, Dios de Israel, nuestro padre por
los siglos de los siglos. 11 “Tuya es, oh SEÑOR, la grandeza y el poder y la
gloria y la victoria y la majestad, en verdad, todo lo que hay en los cielos y
en la tierra; Tuyo es el dominio, oh SEÑOR, y Te exaltas como soberano sobre
todo. 12 “De Ti proceden la riqueza y el honor; Tú reinas sobre todo y en Tu
mano están el poder y la fortaleza, y en Tu mano está engrandecer y
fortalecer a todos. 13 “Ahora pues, Dios nuestro, Te damos gracias y
alabamos Tu glorioso nombre. … 18 “Oh SEÑOR, Dios de nuestros padres
Abraham, Isaac e Israel, preserva esto para siempre en las intenciones del
corazón de Tu pueblo, y dirige su corazón hacia Ti. 19 “Dale a mi hijo
Salomón un corazón perfecto para que guarde Tus mandamientos, Tus
testimonios y Tus estatutos, para que los cumpla todos y edifique el templo,
para el cual he provisto.” 20 Entonces David dijo a toda la asamblea:
“Bendigan ahora al SEÑOR su Dios.” Y toda la asamblea bendijo al SEÑOR, al
Dios de sus padres, y se inclinaron y se postraron ante el SEÑOR y ante el rey.
El inicio del Reino
(cont.)
Mateo 6.29; 12.42 “Pero les digo que ni Salomón en toda su gloria se vistió como
uno de ellos. … 12.42 “La Reina del Sur se levantará con esta generación en el juicio y
la condenará, porque ella vino desde los confines de la tierra para oír la sabiduría de
Salomón; y miren, algo más grande que Salomón está aquí.
Hechos 7.44–47 44 “Nuestros padres tuvieron el tabernáculo del testimonio en el
desierto, tal como le había ordenado que lo hiciera el que habló a Moisés, conforme
al modelo que había visto. 45 “A su vez, habiéndolo recibido, nuestros padres lo
introdujeron con Josué al tomar posesión de las naciones que Dios arrojó de
delante de nuestros padres, hasta los días de David. 46 “Y David halló gracia delante
de Dios, y pidió el favor de hallar una morada para el Dios de Jacob. 47 “Pero fue
Salomón quien Le edificó una casa.
Hebreos 11.32–34 32 ¿Y qué más diré? Pues el tiempo me faltaría para contar de
Gedeón, Barac, Sansón, Jefté, David, Samuel y los profetas; 33 quienes por la fe
conquistaron reinos, hicieron justicia, obtuvieron promesas, cerraron bocas de
leones, 34 apagaron la violencia del fuego, escaparon del filo de la espada. Siendo
débiles, fueron hechos fuertes, se hicieron poderosos en la guerra, pusieron en fuga
a ejércitos extranjeros.
La destrucción del Reino
▪ A consecuencia del pecado de Israel, especialmente el de sus reyes, y conforme a
los términos del pacto, Dios obró con rectitud al dividir y humillar el trono del
Reino, destruir la ciudad y el templo, y entregar a Su pueblo al exilio. Esto ha
continuado hasta el día de hoy y se intensificará hasta la culminación de las
maldiciones del pacto durante el “tiempo de angustia para Jacob” en el fin del siglo:
Deuteronomio 17.14–20 14 “Cuando entres en la tierra que el SEÑOR tu Dios te da, y
la poseas y habites en ella, y digas: ‘Pondré un rey sobre mí, como todas las
naciones que me rodean,’ 15 ciertamente pondrás sobre ti al rey que el SEÑOR tu
Dios escoja … 16 “Además, el no tendrá muchos caballos (1 Rey. 4:26), … 17
“Tampoco tendrá muchas mujeres, no sea que su corazón se desvíe (1 Rey. 11:1); ni
tendrá grandes cantidades de plata y oro (1 Rey. 9:28; 10:10, 14). 18 “Y cuando él se
siente sobre el trono de su reino, escribirá para sí una copia de esta ley en un libro
… 19 “La tendrá consigo y la leerá todos los días de su vida, para que aprenda a
temer al SEÑOR su Dios, observando cuidadosamente todas las palabras de esta ley
y estos estatutos, 20 para que no se eleve su corazón sobre sus hermanos y no se
desvíe del mandamiento ni a la derecha ni a la izquierda, a fin de que prolongue sus
días en su reino, él y sus hijos, en medio de Israel.
La destrucción del Reino
(cont.)
Deuteronomio 28.15, 36, 60 15 “Pero sucederá que si no obedeces al SEÑOR
tu Dios, y no guardas todos Sus mandamientos y estatutos que hoy te
ordeno, vendrán sobre ti todas estas maldiciones y te alcanzarán: … 36 “El
SEÑOR te llevará a ti y a tu rey, al que hayas puesto sobre ti, a una nación
que ni tú ni tus padres han conocido, y allí servirás a otros dioses de madera
y de piedra. … 60 “Y traerá de nuevo sobre ti todas las enfermedades de
Egipto de las cuales tenías temor, y no te dejarán. 61 “También el SEÑOR
traerá sobre ti toda enfermedad y toda plaga que no están escritas en el
libro de esta ley, hasta que seas destruido (ver Apoc. 6-19).
2 Samuel 7.14 “Yo seré padre para él y él será hijo para Mí.
Cuando cometa iniquidad, lo castigaré con vara de hombres
y con azotes de hijos de hombres, …
La destrucción del Reino
(cont.)
1 Reyes 11.1–13 1 Pero el rey Salomón, además de la hija de Faraón, amó a
muchas mujeres extranjeras … 2 de las naciones acerca de las cuales el
SEÑOR había dicho a los Israelitas: “No se unirán a ellas, ni ellas se unirán a
ustedes, porque ciertamente desviarán su corazón tras sus dioses.” Pero
Salomón se apegó a ellas con amor. 3 … y sus mujeres desviaron su corazón.
4 Porque cuando Salomón ya era viejo, sus mujeres desviaron su corazón
tras otros dioses, y su corazón no estuvo dedicado por completo al SEÑOR su
Dios, como el corazón de David su padre. … 9 Entonces el SEÑOR se enojó
con Salomón porque su corazón se había apartado del SEÑOR, Dios de
Israel, que se le había aparecido dos veces, 10 y le había ordenado en cuanto
a esto que no siguiera a otros dioses, pero él no guardó lo que el SEÑOR le
había ordenado. 11 Y el SEÑOR dijo a Salomón: “Porque has hecho esto, y no
has guardado Mi pacto y Mis estatutos que te he ordenado, ciertamente
arrancaré el reino de ti, y lo daré a tu siervo. 12 “Sin embargo, no lo haré en
tus días, por amor a tu padre David, lo arrancaré de la mano de tu hijo. 13
“Tampoco arrancaré todo el reino, sino que daré una tribu a tu hijo por
amor a Mi siervo David y por amor a Jerusalén la cual he escogido.”
La destrucción del Reino
(cont.)
2 Reyes 23.26–27 26 Sin embargo, el SEÑOR no desistió del furor de Su gran ira, ya
que ardía Su ira contra Judá a causa de todas las provocaciones con que Manasés lo
había provocado. 27 Y el SEÑOR dijo: “También quitaré a Judá de Mi presencia, como
he quitado a Israel. Y desecharé a esta ciudad que Yo había escogido, a Jerusalén, y
al templo del cual dije: ‘Mi nombre estará allí.’ ”
Salmo 89.38–44 38 Pero Tú lo has rechazado y desechado, Contra Tu ungido Te has
enfurecido. 39 Has despreciado el pacto de Tu siervo; Has profanado su corona
echándola por tierra. … 43 Has retirado también el filo de su espada, Y no le has
hecho estar firme en la batalla. 44 Has hecho cesar su esplendor, Y has echado por
tierra su trono.
Lamentaciones 2.1–2 1 ¡Cómo el Señor nubló, en Su ira, A la hija de Sion! Ha
arrojado del cielo a la tierra La gloria de Israel, Y no se ha acordado del estrado de
Sus pies En el día de Su ira. 2 El Señor ha devorado, no ha perdonado Ninguna de
las moradas de Jacob. Ha derribado en Su furor Las fortalezas de la hija de Judá,
Las ha echado por tierra; Ha profanado al reino y a sus príncipes.
La destrucción del Reino
(cont.)
Jeremías 25.11–12; 29.10 11 ‘Toda esta tierra será desolación y horror, y estas
naciones servirán setenta años al rey de Babilonia. 12 ‘Después que se hayan
cumplido los setenta años, castigaré al rey de Babilonia y a esa nación por
su iniquidad,’ declara el SEÑOR, ‘y a la tierra de los Caldeos la haré una
desolación eterna. … 29.10 … ‘Cuando se le hayan cumplido a Babilonia
setenta años, Yo los visitaré y cumpliré Mi buena palabra (evangelio) de
hacerlos volver a este lugar (ver 2 Cron. 36:11-21).
2 Crónicas 36.20–21 20 A los que habían escapado de la espada los llevó a
Babilonia; y fueron siervos de él y de sus hijos hasta
el dominio del reino de Persia, 21 para que se cumpliera
la palabra del SEÑOR por boca de Jeremías, hasta que la
tierra hubiera gozado de sus días de reposo. Todos los
días de su desolación la tierra reposó hasta que se
cumplieron los setenta años (ver Zac. 1:12; 7:5).
La destrucción del Reino
(cont.)
Daniel 9.2, 22–26 2 … yo, Daniel, pude entender en los libros el número de los años
en que, por palabra del SEÑOR que fue revelada al profeta Jeremías, debían
cumplirse las desolaciones de Jerusalén: setenta años. … 22 (Gabriel) Me instruyó, y
me dijo: “Daniel, he salido ahora para darte sabiduría y entendimiento. 23 “Al
principio de tus súplicas se dio la orden, y he venido para explicártela, porque eres
muy estimado. Pon atención a la orden y entiende la visión. 24 Setenta semanas
han sido decretadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para poner fin a la
transgresión, para terminar con el pecado, para expiar la iniquidad, para traer
justicia eterna, para sellar la visión y la profecía, y para ungir al santísimo (la
coronación del Mesías) 25 “Has de saber y entender que desde la salida de la orden
para restaurar y reconstruir a Jerusalén hasta el Mesías Príncipe, habrá siete
semanas y sesenta y dos semanas. Volverá a ser edificada, con plaza y foso, pero en
tiempos de angustia. 26 “Después de las sesenta y dos semanas el Mesías será
muerto y no tendrá nada (no recibirá el Reino en ese momento), y el pueblo del
príncipe que ha de venir destruirá la ciudad y el santuario (en el 70 d.C.) Su fin
vendrá con inundación. Aun hasta el fin habrá guerra; las desolaciones están
determinadas.
La destrucción del Reino
(cont.)
Jeremías 30.5–7 5 “Porque así dice el SEÑOR: ‘He oído voces de terror, De pánico, y no de
paz. 6 Pregunten ahora, y vean Si el varón da a luz. ¿Por qué veo a todos los hombres
Con las manos sobre sus caderas, como mujer de parto? ¿Y por qué se han puesto
pálidos todos los rostros? 7 ¡Ay! Porque grande es aquel día, No hay otro semejante a él.
Es tiempo de angustia para Jacob, Mas de ella será librado.
Mateo 24.4–14 4 Jesús les respondió: “Tengan cuidado de que nadie los engañe. 5
“Porque muchos vendrán en Mi nombre, diciendo: ‘Yo soy el el Mesías,’ y engañarán a
muchos. 6 “Ustedes (los apóstoles-el remanente fiel) van a oír de guerras y rumores de
guerras. ¡Cuidado! No se alarmen, porque es necesario que todo esto suceda; pero
todavía no es el fin. 7 “Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino, y
en diferentes lugares habrá hambre y terremotos. 8 “Pero todo esto es sólo el comienzo
de dolores. 9 “Entonces los entregarán a tribulación, y los matarán, y serán odiados de
todas las naciones por causa de mi nombre. 10 “Muchos se apartarán de la fe entonces, y
se traicionarán unos a otros, y unos a otros se odiarán. 11 “Se levantarán muchos falsos
profetas, y a muchos engañarán. 12 “Y debido al aumento de la iniquidad, el amor de
muchos se enfriará. 13 “Pero el que persevere hasta el fin, ése será salvo. 14 “Y este
evangelio del reino se predicará en todo el mundo como testimonio a todas las
naciones, y entonces vendrá el fin.
La restauración del Reino
▪ Los mismos profetas que anunciaron la destrucción del reino a causa del
pecado del pueblo también proclamaron las buenas noticias acerca de su
restauración. Por causa de Su Nombre y por amor a Sus escogidos, Dios
prometió que restablecería el dominio de Su siervo David por medio de Su
Ungido, el Hijo de David en el contexto de un Nuevo Éxodo. Este será un
Reino eterno para Su gloria, para el cumplimiento (plenitud) de los pactos
de Israel y para bendecir a las naciones de la tierra:
Salmo 89.3–4, 30-37 3 “Yo he hecho un pacto con Mi escogido, He jurado a
David Mi siervo: 4 Estableceré tu descendencia para siempre, Y edificaré tu
trono por todas las generaciones.” … 30 Si sus hijos abandonan Mi ley Y no
andan en Mis juicios, … 32 Entonces castigaré con vara su transgresión Y con
azotes su iniquidad. 33 Pero no quitaré de él Mi amor, Ni obraré falsamente
en Mi fidelidad. 34 No quebrantaré Mi pacto, Ni cambiaré la palabra de Mis
labios. 35 Una vez he jurado por Mi santidad; No mentiré a David. 36 Su
descendencia será para siempre, Y su trono como el sol delante de Mí. 37
Será establecido para siempre como la luna, Fiel testigo en el cielo.”
La restauración del Reino
(cont.)
Isaías 9.6–7 6 Porque un Niño nos ha nacido, un Hijo nos ha sido dado, Y la
soberanía reposará sobre Sus hombros. Y se llamará Su nombre Admirable
Consejero, Dios Poderoso, Padre Eterno, Príncipe de Paz. 7 El aumento de
Su soberanía y de la paz no tendrán fin Sobre el trono de David y sobre su
reino, Para afianzarlo y sostenerlo con el derecho y la justicia Desde
entonces y para siempre. El celo del SEÑOR de los ejércitos hará esto.
Jeremías 23.5–8 5 “Vienen días,” declara el SEÑOR, “en que levantaré a David
un Renuevo justo; Y El reinará como rey, actuará sabiamente, Y practicará el
derecho y la justicia en la tierra. 6 En sus días Judá será salvada, E Israel
morará seguro; Y éste es Su nombre por el cual será llamado: ‘El SEÑOR,
justicia nuestra.’ 7 “Por tanto, vienen días,” declara el SEÑOR, “cuando no
dirán más: ‘Vive el SEÑOR, que hizo subir a los Israelitas de la tierra de
Egipto,’ 8 sino: ‘Vive el SEÑOR que hizo subir y trajo a los descendientes de la
casa de Israel de la tierra del norte y de todas las tierras adonde los había
echado (Nuevo Éxodo).’ Entonces habitarán en su propio suelo.”
La restauración del Reino
(cont.)
Jeremías 30.7–10 7 ¡Ay! Porque grande es aquel día, No hay otro semejante
a él. Es tiempo de angustia para Jacob, Mas de ella será librado. 8 ‘En aquel
día,’ declara el SEÑOR de los ejércitos, ‘quebraré el yugo de su cuello y
romperé sus coyundas, y extranjeros no lo esclavizarán más, 9 sino que
servirán al SEÑOR su Dios, y a David su rey, a quien Yo levantaré para ellos. 10
‘Así que tú no temas, Jacob, siervo Mío,’ declara el SEÑOR, ‘ni te atemorices,
Israel; Porque te salvaré de lugar remoto, Y a tu descendencia de la tierra de
su cautiverio (Nuevo Éxodo). Y volverá Jacob, y estará tranquilo Y seguro, y
nadie lo atemorizará.
Salmo 132.10–11, 17 10 Por amor a David Su siervo, No hagas volver el rostro
de Su ungido. 11 El SEÑOR ha jurado a David Una verdad de la cual no se
retractará: “De tu descendencia pondré sobre tu trono. … 17 Allí (en Sión)
haré surgir el poder de David; He preparado una lámpara para Mi ungido.
La restauración del Reino
(cont.)
Miqueas 4.1–8 1 Y sucederá en los últimos días que el monte de la casa del
SEÑOR será establecido como cabeza de los montes; Se elevará sobre las
colinas, Y correrán a él los pueblos. 2 Vendrán muchas naciones y dirán:
“Vengan y subamos al monte del SEÑOR, A la casa del Dios de Jacob, Para
que El nos instruya en Sus caminos, Y nosotros andemos en Sus sendas.”
Porque de Sion saldrá la ley, Y de Jerusalén la palabra del SEÑOR. 3 El juzgará
entre muchos pueblos, Y enjuiciará a naciones poderosas y lejanas;
Entonces forjarán sus espadas en rejas de arado Y sus lanzas en podaderas.
No alzará espada nación contra nación, Ni se adiestrarán más para la
guerra. 4 Cada uno se sentará bajo su parra Y bajo su higuera, Y no habrá
quien los atemorice, Porque la boca del SEÑOR de los ejércitos ha hablado.
… 6 “En aquel día,” declara el SEÑOR, “Reuniré a la coja Y recogeré a la
perseguida, A las que Yo había maltratado. 7 Haré de la coja un remanente, Y
de la perseguida una nación fuerte. Y el SEÑOR reinará sobre ellos en el
Monte Sion Desde ahora y para siempre. 8 Y tú, torre del rebaño, Colina de
la hija de Sion, Hasta ti vendrá, Vendrá el antiguo dominio, El reino de la hija
de Jerusalén.
La restauración del Reino
(cont.)
“Aquí, el lenguaje del Padre Nuestro, venga (Gr. “erchomai”) Tu reino
(Gr. “basilea” [de Dios]), es presentado paralelamente de manera muy
clara en Miqueas; donde los nombres “dominio” y “reino” están
relacionados al verbo “vendrá”.” David Rickman, The Lord’s Prayer, Oraciones del NT, Marzo de
2015 , p. 9
“… descubrimos que los contornos del futuro reino prometido serán en
continuidad con la antigua gloria de Jerusalén bajo el liderazgo de David
y Salomón (en relación a "Ofel" o "Colina" de la hija de Sión vea 2 Crón.
27:3; 33:14). Este versículo ofrece algo así como un punto de conexión
con el contexto más amplio del libro de Miqueas, donde, con trasfondo
de la promesa de este reino venidero, el oráculo cambia su enfoque en
torno a su Gobernante Mesiánico, que habrá de surgir de la ciudad de
David (5:2).” David Rickman, The Lord’s Prayer, Oraciones del NT, Marzo de 2015 , p. 9
La restauración del Reino
(cont.)
“Es difícil exagerar la importancia de este pasaje para entender el Padre
Nuestro. No sólo muestra que, una vez más, Jesús está utilizando imágenes
del Antiguo Testamento para representar la venida del reino de Dios. Más
importante aún, revela que, en cierto sentido, la expectativa de la venida del
reino de Dios y la esperanza para el nuevo Éxodo son una y la misma. Son dos
formas de hablar acerca del mismo evento escatológico o series de eventos. La
imagen del "reino" enfatiza las dimensiones davídicas del dominio de Dios: el
reinado del Mesías, el nuevo templo, y el establecimiento de un reino
mesiánico universal. La otra imagen acerca del regreso de las tribus exiliadas a
la tierra prometida enfatiza las dimensiones mosaicas de la salvación. Dios
salvará a su pueblo en los últimos días de la misma manera en que los salvó en
el Éxodo: les perdonará sus pecados, los librará de la esclavitud, y luego los
llevará de regreso a casa a la tierra prometida. Tanto las dimensiones
mosaicas como las davídicas de la salvación son importantes para la
comprender la forma del reino mesiánico, porque ambas tienen importancia
tipológica, así como escatológica.” Pitre, Brant,The Lord’s Prayer and the New Exodus, Letter & Spirit
2 (2006): 69–96, p. 83
La restauración del Reino
(cont.)
Amós 9.11–12 11 En aquel día levantaré el tabernáculo caído de David,
Repararé sus brechas, Levantaré sus ruinas, Y lo reedificaré como en el
tiempo pasado, 12 Para que tomen posesión del remanente de Edom Y de
todas las naciones donde se invoca Mi nombre,” Declara el SEÑOR, que hace
esto.
Daniel 2.44 “En los días de estos reyes, el Dios del cielo levantará un reino
que jamás será destruido, y este reino no será entregado a otro pueblo.
Desmenuzará y pondrá fin a todos aquellos reinos, y él permanecerá para
siempre, …
Daniel 7.13–14 13 Seguí mirando en las visiones nocturnas, Y en las nubes del
cielo Venía uno como un Hijo de Hombre (lit. Hijo de Adán), Que se dirigió al
Anciano de Días Y fue presentado ante El. 14 Y Le fue dado dominio, Gloria y
reino, Para que todos los pueblos, naciones y lenguas Le sirvieran. Su
dominio es un dominio eterno Que nunca pasará, Y Su reino uno Que no
será destruido.
La restauración del Reino
(cont.)
Mateo 1.1, 17, 20 Libro de la genealogía de Jesús el Mesías, hijo de David, hijo de
Abraham. … 17 De manera que todas las generaciones desde Abraham hasta David
son catorce generaciones; y desde David hasta la deportación a Babilonia, catorce
generaciones; y desde la deportación a Babilonia hasta el Mesías, catorce
generaciones. … 20 Pero mientras pensaba en esto, se le apareció en sueños un
ángel del Señor, diciéndole: “José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer,
porque el Niño que se ha engendrado en ella es del Espíritu Santo.
Lucas 1.32–33, 68-75 32 “Este será grande y será llamado Hijo del Altísimo, y el
Señor Dios Le dará el trono de Su padre David; 33 y reinará sobre la casa de Jacob
para siempre, y Su reino no tendrá fin.” … 68 “Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
Porque nos ha visitado y ha traído redención para Su pueblo, 69 Y nos ha levantado
un cuerno de salvación En la casa de David Su siervo, 70 Tal como lo anunció por
boca de Sus santos profetas desde los tiempos antiguos, 71 Salvación DE NUESTROS
ENEMIGOS Y DE LA MANO DE TODOS LOS QUE NOS ABORRECEN; 72 Para mostrar
misericordia a nuestros padres, Y para recordar Su santo pacto, 73 El juramento que
hizo a nuestro padre Abraham …
La restauración del Reino
(cont.)
Romanos 1.1–4 1 Pablo, siervo de Cristo Jesús, llamado a ser apóstol,
apartado para el evangelio de Dios, 2 que El ya había prometido por medio
de Sus profetas en las Sagradas Escrituras. 3 Es el mensaje acerca de Su Hijo,
que nació de la descendencia de David según la carne, 4 y que fue declarado
Hijo de Dios con poder, conforme al Espíritu de santidad, por la resurrección
de entre los muertos: nuestro Señor Cristo Jesús.
2 Timoteo 2.8–13 8 Acuérdate de Cristo Jesús, resucitado de entre los
muertos, descendiente de David, conforme a mi evangelio, 9 por el cual
sufro penalidades, hasta el encarcelamiento como un malhechor. Pero la
palabra de Dios no está presa. 10 Por tanto, todo lo soporto por amor a los
escogidos, para que también ellos obtengan la salvación que está en Cristo
Jesús, y con ella gloria eterna. 11 Palabra fiel es ésta: Que si morimos con El,
también viviremos con El; 12 Si perseveramos, también reinaremos con El;
Si Lo negamos, El también nos negará; 13 Si somos infieles, El permanece
fiel, pues no puede negarse El mismo.
La restauración del Reino
(cont.)
Apocalipsis 3.7 “Escribe al ángel de la iglesia en Filadelfia: ‘El Santo, el Verdadero,
el que tiene la llave de David, el que abre y nadie cierra, y cierra y nadie abre, dice
esto (ver Isa. 22): …
Apocalipsis 5.5 Entonces uno de los ancianos me dijo: “No llores; mira, el León de
la tribu de Judá, la Raíz de David, ha vencido para abrir el libro y sus siete sellos.”
Apocalipsis 22.16 16 “Yo, Jesús, he enviado a Mi ángel a fin de darles a ustedes
testimonio de estas cosas para las iglesias. Yo soy la raíz y la descendencia de
David, el lucero resplandeciente de la mañana.”
Números 24.17–19 17 Lo veo, pero no ahora; Lo contemplo, pero no cerca; Una
estrella saldrá de Jacob, Y un cetro se levantará de Israel Que aplastará la frente de
Moab Y derrumbará a todos los hijos de Set. 18 Edom será una posesión, También
será una posesión Seir, su enemigo; Mientras que Israel se conducirá con valor. 19
De Jacob saldrá el que tendrá dominio,Y destruirá al remanente de la ciudad.”
La narrativa del Reino en la Biblia
Exaltación del
Mesías
-Intercesión-
David
Ley
del
Reino
Éxodo
y
Sinaí
Venida del
Mesías
-Conquista-
Hijo de
David
Establecimiento del Reino
Moisés
Nuevo Éxodo
Trono
y
Templo
Pecado
y
Rebelión
Regreso temporal
en tiempos de
angustia
Restauración Vida eterna
del Reino
Israel
División Destrucción
del Reino
del
Reino
Humillación
del Mesías
-Expiación-
Compleción
de las
aflicciones
del Mesías
Judá
Desolaciones
Angustia
para Jacob
La gloria del Reino en el siglo venidero
Nación
Nación
Nación
Israel
Jerusalén
Nación
Nación
Templo
MESÍAS
Nación
Nación
Nación
Nación
La Nueva Tierra
Venga Tu reino: Una petición por la
restauración del Reino
▪ En conclusión, al pedirle al Padre que haga venir Su reino, realmente
le estamos pidiendo que restaure finalmente el Reino de Su pueblo
Israel:
Hechos 1.3, 6 3 A éstos también, después de Su padecimiento, se
presentó vivo con muchas pruebas convincentes, apareciéndoseles
durante cuarenta días y hablándoles de lo relacionado con el reino de
Dios. … 6 Entonces los que estaban reunidos, Le preguntaban:
“Señor, ¿restaurarás en este tiempo el reino a Israel?”
Venga Tu reino: Una petición por la
restauración del Reino (cont.)
"... El verbo griego no es sólo en la posición enfática sino también en la forma
aorista imperativa, indicando de esa manera una acción "singular o
instantánea".* Por lo tanto, en armonía con todo la profecía del Antiguo
Testamento, la oración enseñada por nuestro Señor sugiere no sólo que se
debe orar por la venida de su reino, sino también que su venida a la "tierra"
será una crisis definitiva en la historia, no un largo y gradual proceso de
evolución.” Alva J. McClain, The Greatness of the Kingdom: An Inductive Study of the Kingdom of God (BMH Books,
1959), 36 // *S. G. Green, Handbook to the Grammar of the Greek Testament (New York: Fleming H. Revell, 1912), p. 309-310
“La petición se refiere principal y directamente al reino mesiánico en la tierra,
de lo cual toda la Escritura da testimonio. El Rey de este reino es el Señor
Jesús, el Hijo de David; los súbditos del cual son Israel y las naciones,—el
pueblo elegido cumpliendo la misión que, según el elección de Dios, les fue
asignada, de ser el medio de bendición para todas las naciones de la tierra; el
centro del reino es Jerusalén, y el medio de su establecimiento es la venida y
visible aparición de nuestro Salvador Cristo Jesús. Cuando oramos "Venga tu
reino", lo que queremos decir realmente es, ¡Ven, Señor Jesús, ven pronto!”
Saphir, Adolph, 1831-1891. The Lord's prayer (Kindle Locations 2207-2209). London, James Nisbet & Co.
Venga Tu reino: Una petición por la
restauración del Reino (cont.)
“El significado no es "que crezca tu reino", o "que sea perfeccionado tu reino",
sino más bien, "que venga tu reino." Para los discípulos, el βασιλεία [reino]
todavía no estaba aquí, ni siquiera en sus inicios; por lo tanto, Jesús les ordena:
ζητεῖτε τὴν βασιλείαν [busquen el reino] (Lucas 12:31). Este anhelo y deseo por
su venida, esta ardiente oración por el, y la esperanza constante de que
vendrá—que vendrá pronto—esa es su devoción. Le impondríamos un opaco
elemento de confusión a esta unificada y clara mentalidad si pensáramos que
se trata de una "venida gradual mayor y mayor" o de un crecimiento o
aumento del Reino. Así como no pueden haber diferentes etapas de su
existencia… de igual forma no hay etapas para su venida. O bien el βασιλεία
[reino] está aquí, o no lo está todavía. Para los discípulos y para la iglesia
primitiva no estaba todavía aquí. Y cuando Jesús los llama bienaventurados a
causa de lo que ven y escuchan (Mat. 13:17), el hecho de que profecías
gloriosas se han cumplido delante de ellos es sin duda base suficiente para
esta declaración—pero la más grande y principal promesa todavía debe
cumplirse.” Weiss, Johannes, Jesus’ Proclamation of the Kingdom of God, 73-74
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