“Os quiero”
Canto de entrada
Padre maestro y amigo
…
PADRE, MAESTRO Y AMIGO,
LOS JÓVENES DEL MUNDO
IREMOS TRAS DE TI.
ABRE A CRISTO NUESTRA
VIDA,
ANIMA EL COMPROMISO
EN ESTA SOCIEDAD
A los nueve años. Una noche tuvo un sueño muy extraño: se encontraba en
el prado con un montón de niños que no paraban de decir palabrotas.
Juanito se metió entre ellos y empezó a pegarles para que se callarán, pero
no sirvió de nada. En ese momento apareció un hombre que le dijo: “Juan no
puedes ganarte a tus amigos con golpes, sino con amor. Explícales que lo
malo es feo y que lo bueno es hermoso. Para que tengas ayuda te doy una
maestra…”
“… en aquel momento se presentó una mujer… y los chicos se convirtieron en
lobos. La mujer cogió a Juanito de la mano y los lobos se convirtieron en
corderos y entonces le dijo: “Esto es lo que debes hacer con mis hijos. ¡A su
tiempo lo comprenderás todo!... Y Juanito despertó.
Sacerdote: De la mano de Don Bosco queremos
acercarnos a Dios. Para ello es necesario revisar
nuestras actitudes, para cambiar todo aquello que hemos
hecho mal.
Juanito Bosco era un niño alegre, despierto, vivaracho... y también con
sus caprichos. Un día llegaron a casa José y Juanito medio muertos de
sed. Sacó un jarro de agua la mamá y se la ofreció primero a José.
Juanito, que era puntilloso, no admitió aquella especie de preferencia.
Cuando su madre le acercó el agua, hizo él un mohín de que no la quería.
Mamá Margarita, sin decir palabra, se llevó el jarro y lo dejó en su sitio.
Se quedó Juanito un momento en silencio, y al final dijo:
- ¡Mamá!
- ¿Qué?
- ¿Me da agua a mí también?
- Creía que no tenías sed.
- ¡Perdón, mamá!
- Así está bien.
Y sonriendo se la dio. En otra ocasión derramó un tarro de aceite
mientras su madre estaba de compras en el pueblo; al ver que no podía
remediar la mancha y el olor se dio cuenta de lo que había hecho; él
mismo preparó la vara para el castigo. Su madre al ver cómo había
reconocido su culpa le perdonó.
(¿º L) Nosotros siguiendo su ejemplo te traemos hasta
aquí todas aquellas cosas que en nuestro día a día
no nos dejaban ser felices con nosotros mismos ni
con los demás:
(¿º L) Por las veces que nos hemos preocupado más
de nuestras cosas que de las necesidades de los
demás, Señor, ten piedad.
(¿º L) Por todas aquellas veces que no hacemos caso
de los consejos que nos van dando en el camino
de cada día los que de verdad nos quieren, Cristo,
ten piedad
(¿º L) Porque nos dejamos llevar por lo fácil y lo más
cómodo, porque somos un poco envidiosos,
porque nos encerramos en nosotros mismos y
olvidamos el mensaje de amor de Jesús, porque a
pesar de las veces que nos avisa todavía nos
cuesta corregir nuestros errores, Señor, ten piedad
Sacerdote:
Dios todopoderoso tenga
misericordia de nosotros.....
TODOS: AMEN
Cuando Juanito estaba en Chieri, su memoria, su talento, su amabilidad y su constante
disponibilidad para ayudar a todos a resolver dificultades y en los exámenes, le fue ganando el
afecto de los compañeros. Y así acudían a él para hacer sus deberes de clase, escuchar sus
narraciones y también para divertirse. Hasta que un día pensó en llamar a aquellas reuniones
Sociedad de la Alegría. Su reglamento sólo tendría tres puntos; el primero los miembros de la
asociación no podían hacer ninguna acción que avergonzara a un cristiano, el segundo tenían
que cumplir con sus tareas escolares y el tercero debían estar siempre alegres. En la lectura de
San Pablo que vamos a escuchar les daba a los Filipenses un consejo muy similar al que
practicaron los chicos de la Sociedad de la Alegría, escuchemos atentamente.
Hermanos:
Estad siempre alegres en el Señor; os lo repito,
estad alegres. Que vuestra mesura la conozca
todo el mundo. El Señor está cerca.
Nada os preocupe; sino que en toda ocasión, en la
oración y súplica con acción de gracias, vuestras
peticiones sean presentadas a Dios.
Y la paz de Dios, que sobrepasa todo juicio,
custodiará
vuestros
corazones
y
vuestros
pensamientos en Cristo Jesús.
Finalmente, hermanos, todo lo que es verdadero,
noble, justo, puro, amable, laudable, todo lo que
es virtud o mérito, tenedlo en cuenta. Y el Dios
de la paz estará con vosotros.
TODOS: TE ALABAMOS SEÑOR
“Escucha, tu, la Palabra de Dios”
ESCUCHA, TÚ, LA PALABRA DE DIOS.
NO SÓLO CON TUS OÍDOS,
TAMBIÉN CON TU CORAZÓN.
ESCUCHA, TÚ, LA PALABRA DE DIOS.
ESTATE SIEMPRE ATENTO A SU VOZ.
Don Bosco estuvo atento a
las necesidades de su
tiempo; quiso cambiar su
mundo. Lo hizo porque
había escuchado de Jesús
que cada uno debe
convertirse en sal y luz de
todos los que están
alrededor. ¡Queremos ser
nosotros también sal y luz!
Escuchemos atentamente
la invitación de Jesús.
“Vosotros sois la sal de la tierra. Y si la sal se
pone sosa ¿con qué se salará? Ya no sirve más
que para tirarla a la calle y que la pise la gente…
Por tanto, el que salte uno solo de esos
preceptos mínimos y lo enseñe a sí a la gente,
será declarado mínimo en el Reino de Dios; en
cambio, el que los cumpla y enseñe, ése será
declarado grande en el Reino de Dios.”
Todos: PALABRA DEL SEÑOR.
ORACIÓN DE LOS FIELES Y
PRESENTACIÓN DE DONES
- Señor nos dijiste que siempre nos escuchas cuando nos dirigimos a
Ti. Hoy levantamos nuestras manos para rezarte y pedir por estas
intenciones.
- Señor, te queremos pedir por todas las personas del mundo que lo
pasan mal, que tienen problemas, porque pasan hambre, porque se
encuentran enfermos, porque no tienen trabajo o les falta amor. Te
pedimos, Señor, que les regales tu ayuda y tu amistad.
ROGUEMOS AL SEÑOR. Te rogamos óyenos.
- Te pedimos, Señor, para que sepamos transmitir nuestra alegría a
todos los que están a nuestro lado, y para que nunca permitamos que
nadie esté triste.
ROGUEMOS AL SEÑOR, Te rogamos óyenos.
- También te pedimos por nuestros estudios. Ya sabes que a veces
nos cuesta mucho esfuerzo y trabajo ponernos a estudiar. Te
pedimos que siguiendo los consejos de Don Bosco, con esfuerzo y
trabajo lleguemos a convertirnos en “Buenos cristianos y
honrados ciudadanos”
ROGUEMOS AL SEÑOR. Te rogamos óyenos.
- Te pedimos, Señor por toda la familia salesiana de la que
nosotros formamos parte, para que sepamos trasmitir, como lo
hizo Don Bosco el espíritu y las ganas que tenía de comunicar que
Tú eres nuestro mejor amigo. ROGUEMOS AL SEÑOR. Te rogamos
óyenos.
- Por los que estamos reunidos aquí: para que seamos sal y luz y
trabajemos para crear, en nuestro Centro, un ambiente donde
ninguno se sienta excluido. ROGUEMOS AL SEÑOR. Te rogamos
óyenos.
OFRENDAS
- Aquí te presentamos
este balón. Simbolizan
nuestros juegos, nuestra
alegría, todo lo que
disfrutamos. Te pedimos
para que esta alegría la
sepamos transmitir a
todos los que están a
nuestro lado, y para que
nunca permitamos que
nadie esté triste.
También te presentamos
estos libros. Ya sabes que
a veces no somos muy
buenos amigos de ellos, y
que pensamos que nos
hacen la vida imposible.
Pero en ellos está nuestro
esfuerzo, nuestro trabajo
y nuestro futuro. Que
gracias a ellos podamos
convertirnos en unas
buenas personas para el
día de mañana.
Señor, te queremos
ofrecer este último
fragmento de
nuestra obra. Con él
queremos simbolizar
todo lo que
podemos hacer con
nuestro trabajo y
esfuerzo y
conseguir con
nuestras pinceladas
dar color al mundo
que nos regalaste.
Te presentamos este pan y
este vino que son el fruto de
todo el trabajo de los
hombres y mujeres del
mundo. Con el pan y el vino
también va nuestra vida,
nuestros estudios, nuestros
juegos, nuestros padres y
profesores, nuestros amigos.
Te pedimos que te acuerdes
de todos nosotros y nos
ayudes a ser sal y luz en
nuestras vidas y en la de los
demás.
SANTO, SANTO, SANTO, SANTO,
SANTO ES EL SEÑOR.
LLENOS ESTAN EL CIELO Y TIERRA
DE TU AMOR. (Bis)
Bendito el que viene en el nombre,
el que viene en el nombre
del Señor, del Señor.
- Domingo Savio tenía 12 años cuando se
encontró por primera vez con San Juan Bosco
y le pidió que le admitiera en el colegio que
tenía para niños pobres. Don Bosco para
probar si tenía buena memoria le dio un libro y
le dijo que se aprendiera un capítulo. Unas
horas después le dijo de memoria todo aquel
capítulo. Don Bosco le sonrió y le dio un
abrazo. Y le dijo: Ya veo que parece que eres
buena tela. ¿Y para qué podría servir el paño?
- Muy feliz, le dijo: " Así, pues, yo soy la tela;
sea usted el sastre; lléveme pues, con usted y
hará de mí un traje para el Señor.
- Domingo siempre fue un ejemplo de
tranquilidad para todos sus compañeros y
siempre ponía paz donde ocurría algún
problema. Hoy nosotros cuando nos demos la
paz lo podemos hacer con un fuerte abrazo
como el que le dio Don Bosco a Domingo.
Canto: “Jesús ven tú”
JESÚS, VEN TÚ.
ENTRA EN MI CASA DE NUEVO.
JESÚS, VEN TÚ
PARA ENCENDER NUESTRO FUEGO.
JESÚS, JESÚS.
Juan soñador, Juan soñador
Juan soñador, Juan soñador
¡VIVA JUAN BOSCO!
¡VIVA JUAN BOSOC! ¡VIVA!
¡YEAH!
¡VIVA TU SUEÑO
ENTRE NOSOTROS! ¡VIVA! (Bis)
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eucaristía de don bosco I ciclo