Un regalo de Dios a los
Jóvenes
La Espiritualidad juvenil Salesiana
¡No es!
A los seis meses de haber llegado Domingo Savio a
Valdocco, en uno de los domingos de cuaresma, Don
Bosco dio una charla a sus muchachos sobre la
importancia de hacerse santos, y de lo fácil que era
conseguirlo. Se centró en tres aspectos:
* Es voluntad de Dios que todos seamos santos;
* Es fácil lograrlo;
•Un gran premio espera en el cielo a quien lo
consiga.
Tú puedes ser
Santo. ¡Es fácil!
Y ¿cómo se
sube al cielo?
Eh, listillo
A los pocos días, Domingo fue a ver a Don Bosco:
-Necesito su ayuda. Siento un gran deseo y la necesidad
de hacerme santo; yo no pensaba que fuese tan fácil, pero
ahora que he comprendido que se puede conseguir
incluso estando alegre, lo deseo con todas mis fuerzas, y
tengo necesidad absoluta de conseguirlo, Dígame cómo
tengo que comportarme para comenzar tal empresa.
Alabé su propósito, y le dije que yo quería en él:
* Una constante y moderada alegría.
* Que cumpliese con sus deberes de piedad y de
estudio,
* Que no se olvidase de jugar y ayudar a sus
compañeros.
Domingo pensó que el cristianismo era:
Serio
Triste
Raro
Don Bosco le hizo ver que la amistad con Jesús es:
Fiesta
Alegría
Optimismo
Esperanza.
Era suficiente la frecuencia de los sacramentos, el
deber bien cumplido y la ayuda a los compañeros.
¡Esto es
vida!
Domingo estaba convencido de que la fe cristiana es tal, sólo si se
manifiesta. Cuenta Juan Cagliero cómo actuaba Domingo aquel primer
curso que estuvo en Valdocco:
Desde los primeros días de colegio:
Se preocupaba para que el recreo fuese pacífico, entretenido,
bullanguero, y se evitasen los grupitos de amigotes en los que
no puede entrar nadie y que son origen de malas
conversaciones.
Buscaba también a esos muchachos que están siempre
aislados en los rincones, sin participar en la alegría de todos,
porque son rechazados o porque tienen algún disgusto o alguna
enfermedad;
Charlaba con ellos y los animaba a jugar o se quedaba con
ellos haciéndoles compañía.
Por lo que yo vi y por lo que otros compañeros contaban,
Domingo consiguió con su habilidad y buenas artes auténticas
conversiones de compañeros y hasta de adultos.
Es el tesoro del Evangelio...
Que un hombre encuentra
en el campo…
¡PURA
FASCINACIÓN!
X
“Uno lo vende todo, y compra
el campo”
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Diapositiva 1 - Quiero ser santo