1 Y 2 DE NOVIEMBRE:
LAS FESTIVIDADES DE "TODOS LOS SANTOS"
Y "DIFUNTOS"
Nosotros, como cristianos, tenemos el deber de revisar, y poner en tela de juicio,
todas nuestras costumbres y creencias,
refrendándolas con la Palabra de Dios,
para asegurarnos de que nuestros actos
sean aprobados y bendecidos por Él.
En el caso de estas dos fiestas vamos a ver que nos dice la Biblia sobre las oraciones
por los muertos y el papel de intermediación de los "Santos" por nuestras almas.
“Son Santos” aquellas personas que por su vida ejemplar se distinguen de los demás?
Dios nos ordena a todos ser santos.
El santo es todo aquel que cumple la voluntad del Padre: "Habéis, pues, de serme
santos, porque yo Jehová soy santo" (Levítico 20.26)
En el Nuevo Testamento, siempre que se
menciona esta palabra se refiere a personas vivas,
a todo el que se convierte a Cristo,
a su pueblo santo:
“A la iglesia de Dios que está en Corinto,
a los santificados en Cristo Jesús,
llamados a ser santos con todos los que en
cualquier lugar invocan el nombre de nuestro
Señor Jesucristo, Señor de ellos y nuestro”
(1ª de Corintios 1.2)
“El santo es aquel que está tan fascinado por la belleza de Dios y por su perfecta
verdad que éstas lo irán progresivamente transformando.
Por esta belleza y verdad está dispuesto a renunciar a todo, también a sí mismo.
Le es suficiente el amor de Dios, que experimenta y transmite en el servicio humilde
y desinteresado del prójimo”. (Benedicto XVI)
La santidad cristiana consiste en vivir y cumplir los mandamientos.
“El santo no es un ángel, es hombre en carne y hueso que sabe
levantarse y volver a caminar.
El santo no se olvida del llanto de su hermano, ni piensa que es más bueno subiéndose a un altar.
Santo es el que vive su fe con alegría y lucha cada día pues vive para amar”.
Día de Todos Los Santos
El Día de Todos Los Santos es una tradición cristiana
instituida en honor de Todos los Santos, conocidos y desconocidos,
según el papa Urbano IV, para compensar cualquier falta a las fiestas de los
santos durante el año por parte de los fieles.
En los países de tradición
católica, se celebra
el 1 de noviembre;
mientras que en la Iglesia
Ortodoxa se celebra el
primer domingo después de
Pentecostés;
aunque también la celebran
las Iglesias Anglicana y
Luterana.
En ella se venera a todos
los santos que no tienen una
fiesta propia en el
calendario litúrgico.
Por tradición es un día
festivo, no laborable.
Historia
La Iglesia Primitiva acostumbraba
celebrar el aniversario de la
muerte de un mártir
en el lugar del martirio.
Frecuentemente los grupos de
mártires morían el mismo día,
lo cual condujo naturalmente
a una celebración común.
En la persecución de Diocleciano
el número de mártires llego a ser
tan grande que no se podía
separar un día para asignársela.
Pero la Iglesia, sintiendo que cada
La palabra mártir viene del griego y significa
mártir debería ser venerado,
testigo. Es utilizada por la Iglesia Católica para
señalo un día en común
indicar a los que mueren por Cristo.
para todos.
Gregorio III (731-741) consagró una capilla en la Basílica de San Pedro
a todos los Santos y arregló el aniversario para el 1 de noviembre.
Gregorio IV extendió la celebración del 1 de noviembre a toda la Iglesia,
a mediados del siglo IX.
¿Cuál es el origen de esta festividad, en principio católica?
Para algunos el creador de la fiesta de "Todos los Santos"
fue Alcuino de York, en el siglo VIII.
Filósofo y teólogo inglés. Fue educado en la escuela
de York, que dirigió entre los años 766 y 780.
El teólogo fundó la célebre Escuela
o Academia Palatina.
Además de estas dos disciplinas, instauró como
conocimientos académicos la gramática,
la aritmética, la geometría y la teoría musical,
que se convirtieron en elementos centrales
de la educación medieval.
Cúpula del Panteón de Agripa
Es en el año 798 cuando Alcuino escribe y felicita al arzobispo de Salzburgo por fijar
esta festividad dentro de las calendas romanas de noviembre.
Pero para otros, entre ellos la propia Iglesia católica, creen que nace en la decisión del
Papa Bonifacio IV que el 13 de Mayo del 609 o 610, consagró el "Panteón de Agripa"
al culto de la "Virgen y los mártires", comenzando así una fiesta para conmemorar a
esos santos anónimos, desconocidos por la mayoría de la cristiandad, pero que por su
fe y obras, son dignos de reconocimiento y veneración por toda la humanidad.
Es el Papa Gregorio III (731-741) el que cambia la fecha del 13 de mayo
a la del 1º de noviembre.
Al principio era una fiesta dedicada a honrar a aquellos mártires
anónimos pero con el pasar del tiempo se adoptaron a todos aquellos
seres dignos de respeto por ser modelos de vida cristiano.
El apelativo de “santos” no es solo para muertos sino también para todos
aquellos que tratan de vivir el modelo de vida según
El Evangelio.
•Se refiere a aquellas personas de todas las épocas que han sido elevadas
a los altares, desde San Francisco de Asís
hasta la Beata Madre Teresa de Calcuta.
Teólogos, religiosos, sacerdotes, monjes, pontífices, reyes, gobernantes,
gente adinerada o pobre, monjas de claustro, eremitas, laicos
comprometidos, educadores, biógrafos, historiadores
y muchas otras profesiones y descripciones abundan en el santoral católico.
•Para describir a seres especiales que pasaron su vida o gran parte de ella
haciendo el bien y enseñando a otros a vivir según
el mensaje dado por Jesucristo.
•Contrario a lo que muchos piensan no se trata de “adorar”
ninguna imagen
ni ponerlos en lugar de Dios.
Se trata de respetar y como dice el Concilio Vaticano II de admirar sus virtudes
humanas: paciencia, dedicación, lealtad, compasión, honradez y muchas otras,
que hacen tanta falta nuestra sociedad actual.
La Fiesta de Todos los Santos como su nombre indica embarga incluso
aquellos que aun no han sido elevados a los altares y tal vez nunca lo sean.
Aquella madre que ha trapeado y
planchado hasta deshacerse para
que su hijo tenga estudios
superiores.
Aquel padre de familia que a pesar
de que no tiene recursos se desvela
en aquel trabajo de celador,
para que su hija tenga la alegría
de unos quince años,
El sacerdote que se “pela la cara”
pidiendo dinero para un comedor
infantil en su parroquia ubicada
en un caserío.
El doctor que visita a aquel enfermo
de escasos recursos sin cobrarle.
La enfermera que hace su trabajo
con el corazón.
Los casos de santidad también son posibles
hoy en día.
La santidad se gana, se logra, se consigue, con la ayuda de la gracia,
en la tierra, en el quehacer y el compromiso de cada día,
en el amor, en el servicio y en el perdón cotidianos.
“El afán de cada día labra y vislumbra el rostro de la eternidad”
El cielo, sí, no puede esperar.
Pero el cielo “la santidad”
solo se gana en la tierra.
Escritos Sor Isabel de la Trinidad
Vivamos con Dios como con un amigo.
Procuremos que nuestra fe sea viva para
comunicarnos con El a través
de todas las cosas.
Así se logra la Santidad.
Llevamos el cielo dentro de nosotras
pues Aquel que sacia
a los Bienaventurados en la luz de la
visión beatifica,
se nos entrega por la fe y el misterio.
Es el mismo.
He hallado mi cielo en la tierra pues
el cielo es Dios y Dios está en mi alma.
(Carta 100 A la Condesa de Sourdon)
La Iglesia celebra: El 1 de noviembre
La festividad de todos aquellos que nos han precedido en su marcha a la Casa
de Padre, y que ya están disfrutando de la presencia de Dios cara a cara.
Es decir, todas aquellas personas anónimas que ya son santos.
Esta fiesta nos recuerda que todos somos llamados a la santidad en esta vida.
Por fin, el día de Todos los Santos nos habla de que la vida humana
no termina con la muerte sino que abre a la luminosa vida
de eternidad con Dios.
El día de Todos los Santos es la catequesis y celebración de los misterios
de nuestra fe relativos al final de la vida:
muerte, juicio, eternidad.
A la Iglesia también se llama “Comunión de los Santos”.
En la biblia Santo es quien ha sido bautizado y está en gracia de Dios.
La comunicación que tenemos
es con todos los santos,
la Iglesia está formada por los:
*difuntos que están al lado
del Señor,
*por los que están en
el “purgatorio”
en estado de purgación
*y los que todavía están en su
peregrinaje hacia el cielo
( o sea nosotros).
Y por ello, al día siguiente a la fiesta de Todos los Santos,
el 2 de noviembre, celebramos, conmemoramos a los difuntos.
Es día de oración y de recuerdo hacia ellos.
Es día para saber vivir la vida según el plan de Dios.
Es día, como el día, en el que la piedad de nuestro pueblo fiel
visita los cementerios.
2 DE NOVIEMBRE: DIA DE LOS FIELES DIFUNTOS
La festividad de Día de Muertos
Precisamente porque
la santidad
es tan actual hoy día como
lo fue en la
Edad Media, es que la
celebración va ligada a la
de los Fieles Difuntos,
porque cuando morimos
es que llegamos
a vivir la Santidad Plena,
viviendo con
El Santo entre
los Santos.
Quien nos quita la esperanza
que aquel ser querido que vivió
cerca a nosotros
ya este en la presencia del Todopoderoso
y desde allí nos vigila?
Nadie puede quitarnos esa dicha.
Los mexicanos somos tan fiesteros y alegres, que hasta la muerte
nos causa risa, bueno por lo menos un día al año.
Pero sin duda, es en México
en donde la celebración se
convierte en una de las
principales conmemoraciones
del año
y en donde las tradiciones de
miles de años siguen vivas.
Los seres humanos siempre han tenido
un respeto especial hacia la muerte
porque casi todas
las culturas y religiones
creen en la vida
después de la muerte
y en un espíritu que representa a cada
persona que fallece.
Se considera la muerte como el fin
de la permanencia física del
ser humano en su estado carnal,
el espíritu abandona
el cuerpo físico
que se deteriora y que es incapaz de
sostenerse bajo las leyes de este
universo finito,
e inmediatamente vuelve a Dios.
“Y el polvo volverá a la tierra
como lo que era,
Y el espíritu volverá
a Dios que lo dio.
(Eclesiastés 12,7)
El alma, dependiendo de si conoció y reconoció a Jesucristo
como su Dios y salvador.
“Si confiesas con tu boca a Jesús por Señor, y crees en tu corazón
que Dios le resucitó de entre los muertos, serás salvo” (Romanos 10,9)
Se va a un lugar de reposo a la espera de la segunda venida de Jesucristo
“El Señor mismo descenderá del cielo con voz de mando, con voz de arcángel
y con trompeta de Dios, y los muertos en Cristo resucitarán primero”.
(1 Tesalonicenses 4,16)
“Luego los que estemos vivos, los que hayamos quedado,
seremos arrebatados junto con ellos en las nubes para encontrarnos con
el Señor en el aire.
Y así estaremos con el Señor para siempre. “
(1 Tesalonicenses 4,17)
La Palabra de Dios enseña que hay un lugar de felicidad para aquellos que mueren habiendo
depositado su fe en el Señor Jesús,
Es decir, habiendo reconocido su estado de pecado y creído en el sacrificio de Cristo.
También hay un lugar de sufrimiento para aquellos que no creyeron.
Pero, hagamos un poco de historia, para ver de dónde viene esta celebración.
•En las culturas prehispánicas ( Mayas, Olmecas, Mexicas, etc.),
creían que una vez al año,
los dioses permitían a los muertos visitar a sus familiares vivos,
y que había de esperarlos con todo un festejo..
•Además, observaron que en el lugar
en donde enterraban a los muertos
y colocaban ofrendas,
la tierra era más fértil, por lo que estaban
seguros que la madre tierra les agradecía
la ofrenda, con mejores cosechas.
•Los Aztecas, establecieron una fiesta
dedicada a los difuntos,
que se relacionaba con su calendario
agrícola cuando iniciaba la cosecha,
durante los meses ochpaniztli y teotleco,
que era a fines de octubre
y principios de noviembre.
Durante esta celebración colocaban una ofrenda a los dioses domésticos llamados
Manes, y sobre la tumba de los muertos, ponían petates, comida, objetos personales e
instrumentos y decoraban con flores, ollas, collares y otros objetos.
De ahí surgió la tradición de colocar ofrendas los muertos.
En Europa, la celebración del día de muertos, dentro de la religión católica
empezó en el año 998, cuando San Odilón, instituyó el 2 de noviembre
como la fiesta de los "Fieles Difuntos de la Iglesia Católica”,
uniendo esta fecha a las del día de Halloween y Todos los Santos
que también se relacionan con los difuntitos.
Durante la época de
la Colonia,
los frailes españoles,
quisieron prohibir
las celebraciones
de los indígenas,
pero como no pudieron,
decidieron unir las ideas
y así la ofrenda se convirtió
en un “altar”,
en donde se colocaba
también la imagen de algún
santo católico
o acompañada con la
del difunto.
Gracias a esto,
el 2 de noviembre,
la “calaca", la “muerte”,
la "flaca", la "huesuda",
la "dentona" o la "parca"
festejan su día
y son las protagonistas
de las procesiones, comidas
y misas, en las que se
combinan la alegría, el llanto
y las leyendas,
pero sobre todo,
en donde se unen
las familias
en un lugar muy especial:
el panteón.
Durante la visita al cementerio,
los familiares llevan la fotografía del difunto, su comida
y bebida preferida.
Lavan las tumbas y las decoran con flores y velas.
Muchas familias pasan la noche completa
y alegran el ambiente con música de mariachis.
Aunque cada región tiene su forma especial de festejar,
existen elementos que son comunes en todo México,
como: la visita al panteón, el altar u ofrenda para el difunto, las calaveritas
de azúcar, el papel picado para decorar, el pan de muerto, los tamales
y la flor mexicana llamada cempatxóchitl. Cada uno con un significado:
El AGUA:
Considerada como fuente
de vida,
se ofrece a las ánimas
para que mitiguen su sed
después de un largo camino.
EL CIRIO:
La flama que produce
significa luz, fe y esperanza.
COPAL O INCIENSO:
Ofrenda a los dioses.
Elemento que sublima y
transmite a la oración o
alabanza, uniendo al que
ofrece y a quién recibe.
Perfume de reverencia
soberana, para alejar a los
malos espíritus.
LAS FLORES: Las blancas (alhelí y nube) significan pureza y ternura.
Las amarillas, cempoaljochitl, significan riqueza, flor de oro.
Se cree que antiguamente era usada como medicamento, para curar,
conservar la vida y alejar la muerte.
EL PAN:Es lo que se invita al recién llegado, alimento que se comparte
fraternalmente. Tiene su origen durante la Colonia, lo cierto es que en México
al pan se le dio una característica propiamente nacional.
Una decoración que se
puede apreciar durante
los primeros días de
noviembre.
Es un pan con una muy
especial peculiaridad,
y que consiste en
adornar su superficie
con pequeñas tiras
de la misma pasta,
las cuales guardan
gran semejanza con
los huesos
que comúnmente son
llamados "Canillas",
y sobre estos se colocan
una gran "Lágrima",
que simboliza el cráneo
humano.
Muchas velas son encendidas para alumbrar el camino de las almas,
mientras que las campanas de las iglesias repican tristemente,
anunciando su llegada, al mismo tiempo que un fuerte olor a incienso,
flores y comida inunda el ambiente sepulcral.
El festejo:
Dura de dos a tres días,
en la madrugada del día 1°
llegan las almas de los
“muertos chiquitos”,
o sea los niños y niñas
y en la madrugada del día 2
se recibe a los muertos
adultos quienes a las 12 del
día y al compás de 12
campanadas se retiran a su
morada perpetua.
La fiesta termina el 3 de noviembre,
cuando los muertos se han llevado la “esencia” de los alimentos.
Se recogen los altares, se comparte la comida sobrante y se intercambian
los adornos con los vecinos y familiares, no sin antes escuchar del anfitrión
la siguiente frase: “Llévense esto que los muertitos dejaron para ustedes”.
La fiesta de Día de Muertos en México
principalmente entre los grupos indígenas, es un momento de reunión de toda
la familia, tanto vivos como muertos,
con lo cual, se fortalece la identidad,
además de las relaciones sociales intrafamiliares primero
y comunales después.
Es por esto, que esta celebración tiene una función social de suma importancia
por la gran riqueza simbólica que se encuentra presente
durante toda la celebración.
En las ciudades, el Día de los Muertos se celebra de una forma más sencilla;
en lugar de poner las ofrendas toda la noche, se ponen el día 2º de noviembre
y se dejan en el altar durante toda la tarde,
al atardecer van al cementerio a visitar a sus muertos y a dejarles flores.
LA MUERTE:
Es el destino
inexorable de toda
vida humana
y es natural que nos
asuste y angustie su
realidad,
sobre todo cuando
vemos de cerca
el peligro de morir
o cuando afecta a
nuestros seres
queridos.
Este resumen dedicado a la celebración
del Día de Muertos
tiene el propósito de acercar a niños y adultos con la idea de la muerte,
para que la vayan aceptando como parte inevitable de la vida humana.
Conocer cómo algunas culturas antiguas también hacían ritos sobre la muerte;
y fortalecer el carácter desde el punto de vista religioso.
Más que el hecho de morir, importa más lo que sigue al morir.
Ese otro mundo sobre el que hacemos representaciones, costumbres
y tradiciones que se convierten en culturas, todas de igual importancia,
ante el camino desconocido que la muerte
nos señala, sólo es posible imaginarla con símbolos.
Además, espero
pueda ayudar a
entender mejor la
sensibilidad
mexicana,
nuestra manera
tan particular
entender y dar
sentido a la
celebración del
Día de Muertos.
(Juan 14:2-3)
“Voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, VENDRÉ
otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis”
“Dios, no quiere la muerte del pecador, sino que se arrepienta y viva”.
(Ez. 33,11)
“Y ésta es la voluntad de él que me envió, que todo aquel que vea al Hijo y crea en él
pueda tener vida eterna; y yo lo resucitaré en el día postrero" (Juan 6:40 )
"CONCEDELES SEÑOR,
EL DESCANSO ETERNO"
* Tiemblen
todos
y ponganse a correr,
pues el día de muertos a llegado;
¡¡¡¡Y TODO PUEDE SUCEDER!!!!.
* La Muerte acecha
con malicia y gran tesón,
y al que esté descuidado
lo matará de un coscorrón.
* Pues es por demás sabido
que en esta macabra fecha,
la Calaca se viste de gala;
y nos atraviesa con su flecha.
* Dicen las malas lenguas
que cuando ella se presenta,
lo mejor es personarse
y encomendarse a la providencia.
* Y es que solo hay una cosa cierta
en esto del morir:
"A todos nos llega la fecha
..... Por más que no queramos partir".
* Así que tengan cuidado
en esta noche especial,
aléjense de la calle;
¡¡No los vayan a atropellar!!.
* También sean cuidadosos
a la hora de comer,
pues si se les atora el pan
¡¡Pueden fallecer!!.
* No se paren debajo
de ninguna escalera,
pues puede que su suerte;
termine a su vereda.
* Y por pura precaución,
solo por si la Parca los atrapa,
siempre usen bonita ropa interior;
..... ¡¡¡No vaya ser la de malas!!!. ;
Prometo que después de esto voy a dejar de rimar por un buen
rato para que no se aburran. jajajajaja.
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