Problemas del Comienzo
Clase No. 1
Introducción
• Reconocemos que somos Bebes espirituales y
que la preocupación inmediata debe ser la crecer.
(1a Pedro 2,2-3).
• La Actitud que debes tener es la de un niño y no
tratar de ser un adulto espiritual cuando aun no
puedes serlo.
Vacunas.
• Es natural que como niño que eres, aun no
puedas realizar grandes cosas, y que mas bien
dependes de tu Padre Celestial totalmente,
quien como Padre Amoroso te atenderá y
protegerá contra toda enfermedad espiritual.
• Como todo niño estas expuesto a las
enfermedades que entorpecen el crecimiento,
pero Dios quiere que estés debidamente
protegido.
Duda
Antídoto: Fe en la Palabra de Dios.
• Porque debes confiar en Dios? (Heb 6,17-19)
• Porque debes creer en Jesús como su Hijo?
• (1 Jn 5, 9-12)
• Porque creer en las promesas de Dios a través de
Jesús? (Gal 3,29)
• Porque al Creer en El, pasaste a tener conciencia de
ser hijo de Dios? (Juan 1, 12)
• Como podemos ver, Dios nos da la garantía de
su protección y de que serás heredero de sus
promesas, las cuales están escritas en la Biblia.
La Fe y la confianza en su palabra, en su
veracidad, podrán hacer que esas y otras dudas
desaparezcan.
• Puedes estar tranquilo con las certeza de ser
Hijo de Dios y que cuentas con su grande Amor.
Rencor
Antídoto: El perdón y la reconciliación.
• Es una enfermedad grave que origina otras, nos
evita tener amor por los hermanos, nos aleja de
Dios y su perdón, hace inaceptables a Dios
nuestras oraciones y ofrendas. Mat 5,23-24:
• Por eso, si tú estás para presentar tu ofrenda en el altar, y te
acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, deja allí
mismo tu ofrenda ante el altar, y vete antes a hacer las paces
con tu hermano; después vuelve y presenta tu ofrenda.
• Si has reconocido en tu corazón, que hay
algún rencor por alguna persona o situación,
debes perdonarle sinceramente y buscar en el
Sacramento de la Reconciliación una cura
para que este mal espiritual no te haga mas
daño.
Apatía
• Antídoto: La Comunión y perseverancia.
• Esta enfermedad ataca generalmente a los
nuevos cristianos, o cristianos con nuevo
fervor. Para que vamos a trabajar y
esforzarnos con cosas que nunca antes
habíamos hecho?
• Es falta de deseo o de animo para seguir
adelante en nuestra vida cristiana.
• Por medio de la Comunión el Señor puede
hablarnos y animarnos a seguir adelante, a
buscar el crecimiento en nuestro espíritu, a
Perseverar en la oración y conocerle mas y
mas cada vez. 1 Ped 5, 8-9
Sentirse Incapaz o Indigno
• Antídoto: La Oración.
• Esta enfermedad puede ser peligrosa, pues no
solamente evitara que podamos ser
instrumentos del Señor, sino que también
puede esconder sentimientos de egoísmo,
soberbia o falta de Amor.
• Como ves nuestra confianza no debe estar en
nosotros mismos, sino en El, que es todo poderoso.
Por la Oración, los Sacramentos, por nuestra
voluntad de servirle, por nuestra entrega
incondicional, podemos emprender cualquier obra
del Señor, que el Espíritu Santo nos Inspire y a la
cual la comunidad nos Envíe:
• Fil 3,13; Rom 8,31; Fil 4,13; Heb 13,6
Falta de Fe
• Antídoto: Practicar la Oración, la Comunión y la Lectura de
la Palabra.
• Se puede confundir con la Duda, pero se refiere a esa
Fe que nos hace estar seguros de que Dios va a actuar
en nosotros y por nosotros, no por nuestros méritos
sino porque así lo quiere El.
• Debemos estar seguros que por medio de nosotros, si
creemos, va a sanar enfermos, enviar mensajes y
hacer llegar la Fe a otros.
• La Fe es un Don de Dios y nos es dada en
nuestro bautismo, como un cimiento.
• Pero aquella Fe que sabe lo que Dios quiere es
un FRUTO, producto de una vida de ejercicio de
Fe y que va haciendo que esta sea cada vez
mayor, como para mover montañas.
Se puede hablar de otras enfermedades como:
Egoísmo, Autosuficiencia, Falsedad, Irreligiosidad,
Vanagloria, Sectarismo, Autocompasión, etc.
Pero si permaneces en Comunidad, tus hermanos
pueden ayudarte a salir curado de todas ellas,
contando siempre con la fuerza de Dios.
Tarea:
Empezar la lectura de la Biblia empezando por los
Evangelios.
Memorizar: 1 Pedro 2,2-3; Hebreos 6, 17-18;
Filipenses 4,13; 1 Juan 4,4
«No te dejes vencer por lo malo, mas bien vence el
mal a fuerza del Bien»
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